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Benigno Alarcón: “Guaidó y la Asamblea Nacional deben tomar la iniciativa en lo electoral” por Elvia Gómez – El Ucabista – 15 de Enero 2020

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El director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB señala que el liderazgo opositor debe reacomodar su estrategia y prepararse para las elecciones parlamentarias, aun con Nicolás Maduro en el poder. “El corto plazo no funciona y el inmediatismo fracasó”, dice respecto a las lecciones que dejó 2019

Para tratar de hacer más sencilla la explicación de circunstancias políticas nacionales plagadas de complejidades, Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno (CEPyG) de la Universidad Católica Andrés Bello, apela a la metáfora de una partida de ajedrez, un juego de mesa basado en la estrategia.

“Si antes de empezar el juego me piden que renuncie a mis torres, mis alfiles y mi reina, ya voy al juego en desventaja. Yo quiero jugar con mis piezas completas, entonces, ¿por qué renunciar a la vía electoral? En la historia de las transiciones en el mundo ha quedado demostrado que las elecciones son la reina del juego, no un peón. El 70% de las transiciones políticas se han producido por un jaque con la reina”.

El CEPyG y el equipo que dirige Alarcón han venido estudiando los procesos de transiciones políticas en el mundo. En noviembre de 2018 recopilaron en el libro Consolidación de una transición democrática, once propuestas para sacar adelante un nuevo gobierno democrático. En este contexto, en noviembre pasado y por tercer año consecutivo, el Centro de Estudios Políticos presentó los escenarios con las Perspectivas para Venezuela 2020, evaluación que se basa, entre otros estudios, en las mediciones periódicas que hace la encuestadora Delphos en exclusiva para esta institución.

Esa encuesta, recalca el profesor Benigno Alarcón, evidencia que los venezolanos siguen teniendo un alto interés por participar en elecciones, pero “el mantra” impulsado por Juan Guaidó el 23 de enero de 2019 “se ha convertido en un bumerán” que atenta contra la necesaria reformulación del discurso político, que debe dirigirse ahora a un llamado a la lucha electoral como primer paso, aunque Nicolás Maduro siga en Miraflores.

“Si los chilenos hubieran insistido en que para ir a elecciones, primero Augusto Pinochet tenía que irse, a lo mejor todavía estaría gobernando. Ellos plantearon al inicio la salida de Pinochet, constituyente y elecciones libres; pero las cosas no pasaron en ese orden. Primero hubo un referendo, después elecciones y después modificaron la constitución. Pinochet salió como resultado de la elección, no antes”.

Por la experiencia chilena y la realidad nacional, Benigno Alarcón invita a “ser menos dogmáticos y más prácticos”, aunque apostilla que sabe que la dirigencia de oposición entiende también que deben modificar la estrategia.

“Juan Guaidó sigue teniendo la confianza de la gente, lo que ha caído son la esperanza y las expectativas, que eran muy altas. Él está en un buen momento para reformular el discurso, para explicar que el momento del jaque mate ya pasó, que las piezas que necesitábamos ya no las tenemos y que ahora vamos a jugar de otra manera. La gente estará dispuesta a aceptar eso y no lo va a atacar. Hay que entender que el tablero es dinámico y que lo electoral no se construye de la noche a la mañana. Es necesario hablar desde ya de lo electoral, porque hace falta tener organización y estructura. Las condiciones electorales tenemos que construirlas y concurrir a las elecciones de la Asamblea Nacional debe fortalecernos para ir a elecciones presidenciales, porque el dominio de una institución nunca va a ser una desventaja. Es mejor tener la Asamblea Nacional y la calle, en lugar de tener solamente la calle”.

Mantener la ofensiva

El intento fallido por parte de la fracción del PSUV de hacerse por la fuerza con el control de la Asamblea Nacional al inicio de 2020, ha ganado un mayor reconocimiento internacional para el sector que lidera Guaidó. De allí que Alarcón respalda que esa mayoría parlamentaria debe proceder a nombrar, de inmediato, el Comité de Postulaciones para iniciar el proceso para elegir un nuevo CNE.

Opina que “Guaidó tiene una segunda oportunidad infrecuente” y que le conviene recoger el aprendizaje de lo que salió mal en 2019 y corregir el rumbo en 2020. Por eso, aconseja que la ofensiva política demostrada en enero se mantenga en el terreno electoral.

“A los nuevos rectores que designe la AN, seguramente el gobierno de Maduro los va a desconocer, pero los va a reconocer el resto del mundo, y si tratan de nombrar otro CNE, usando al TSJ, estarán fuera de la Constitución y nadie se los va a reconocer. Entonces, lo que le toca a la Asamblea Nacional es avanzar en el proceso y que esos rectores le pongan fecha a las elecciones parlamentarias que la Constitución dice que deben realizarse este año. Para eso se requieren unos seis meses de preparación. Esas ya no serían unas elecciones que controla el gobierno sino las nuevas autoridades designadas por la AN”.

Según los estudios demoscópicos del CEPyG, las razones que los votantes alegan para justificar una posible abstención son de carácter político, como la desconfianza en los rectores del CNE, y no de naturaleza técnico-electoral.

“La estrategia que se anunció el año pasado –cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres– no se puede convertir en una camisa de fuerza. Ese mantra nos ha hecho mucho daño, porque ahora la gente pone como excusa para no ir a votar en las elecciones parlamentarias que no ha cesado la usurpación. Una de las funciones de un líder es ser pedagógico y debe explicarle a la gente que la estrategia debe ser dinámica. El paso 1 ya no puede ser el primero, porque las cosas cambiaron y hay que jugar distinto. Si la AN toma la iniciativa y designa rectores que gocen de la confianza de la gente, por lo menos quita uno de los obstáculos para ir la elección, porque, quizás, el obstáculo que representa Maduro en el poder no lo van a poder quitar”.

Lecciones aprendidas

Entre los aprendizajes que el 2019 dejó sobre Venezuela, Benigno Alarcón menciona seis como particularmente importantes:

“Un posible proceso de transición no puede dejarse en manos de terceros, sean Marines o la comunidad internacional”.
“Es muy difícil que el sector militar se divida como corporación”.
“Desde 1974 la mayoría de los procesos de transición son sociales, de abajo hacia arriba, no impuestos por una cúpula”.
“no hay que ‘quemar’ la protesta de calle como forma de lucha”.
“El corto plazo no funciona y el inmediatismo fracasó”.
“Las sanciones y el aislamiento no ayudan a la democratización”.
Ante esto, cree fundamental que los venezolanos se apoderen y empoderen del proceso de cambio político, porque “los terceros harán solo lo que a ellos les resulte rentable, somos nosotros los que tenemos que resolver este problema”.

“Nuestra última encuesta indica que la gente sigue estando dispuesta a la protesta en niveles tan altos como 2017, pero se ha vuelto más selectiva. La gente asiste a las protestas que tienen objetivos claros, que sirven para algo. Un 30% de la gente dice que está dispuesta a manifestar y para producir los procesos de transición lo que se necesita es un 3% de población movilizada”.

Su evaluación de la actitud de la comunidad internacional hacia Venezuela en 2020 apunta a que también hará ajustes según los aprendizajes.

“La comunidad internacional va a mantener la exigencia de realizar elecciones parlamentarias y presidenciales. Ni Europa, ni América Latina ni EEUU van a soltar esa bandera. Ellos también han aprendido que poner a la gente en situación de sobrevivencia, producto de las sanciones y el aislamiento, no ayuda a la democratización. Cuando la gente tiene que sobrevivir no lucha políticamente, al contrario, se encierra en resolver su vida. Como consecuencia de ese aprendizaje, lo humanitario se va a separar de lo político y ya no se van a imponer los mismos condicionamientos, salvo que la ayuda no la maneje el gobierno de Maduro ni se use con propósitos de control político”.

Construir identidad política

Consultado sobre la exacerbación del tranfuguismo en la política nacional y el aprovechamiento que el gobierno y el PSUV hacen del debilitamiento del compromiso dentro de la alianza de oposición, Benigno Alarcón menciona un análisis hecho por Francis Fukuyama en su libro State-Building, en el que aborda la corrupción y la construcción de identidad política.

“Me da tranquilidad ver que fueron tan pocos los diputados que pactaron con el PSUV. Creo que por la reacción internacional, el gobierno va a tratar de desdibujar ese asunto como una pelea entre opositores. Me parece que todos los que se prestaron a esta maniobra van a terminar como chivos expiatorios y se van a quedar solos. Pero el tema de la identidad política no es menor. Creo que uno de los problemas que estamos teniendo en la política es que si no se entiende cómo funcionan esas identidades va a haber problemas para construirla hacia dentro del partido y para poder desmontar otras identidades que son las que tienen que ver con un Estado impersonal del que habla Fukuyama”.

Alarcón recuerda que la conclusión del capítulo dedicado a los partidos políticos venezolanos –contenido en el libro Consolidación de una transición democrática– es precisamente que no existen.

“Esa conclusión es demoledora, pero cierta: en Venezuela no hay partidos políticos. Eso hay que tomárselo muy en serio y los partidos tienen que empezar a revisarse, buscar mecanismos para superar sus debilidades y construir verdaderos partidos que tengan una causa que los una, que tengan sus cuadros formados, que busquen tocar las bases sociales y no ser solo una franquicia que busca ganar elecciones. Nosotros estamos pensando en que hay que hacer una transición, pero quiénes van a dirigir esa transición. Para dirigirla necesitamos políticos formados. Yo no dudo de que si hubiera una transición en Venezuela vamos a contar con lo mejor de la burocracia, porque aquí hay técnicos muy buenos para lo que haga falta –agua, electricidad, petróleo– pero al proceso hay que darle gobernabilidad. Podemos tener a los mejores tecnócratas y el gobierno se puede caer, como ya nos ha pasado, porque no hay individuos que sepan darle viabilidad política a todo aquello. Entonces, es fundamental entender que nosotros necesitamos fortalecer nuestro sistema de partidos políticos y que ellos se tienen que tomar muy en serio eso. También creo que hay un espacio abierto para gente que quiera montar en serio partidos políticos que reúnan condiciones de partidos, no solamente ser un logotipo”.

La oposición denuncia el fraude del chavismo que arrebató a Juan Guaidó la Asamblea Nacional por Alonso Moleiro – El País – 17 de Enero 2020

Los opositores muestran pruebas de que Luis Parra no contaba con los votos suficientes en la sesión legislativa para autoproclamarse presidente del Parlamento

Juan Guaido
Juan Guaidó, antes de una sesión de la Asamblea Nacional, el pasado 15 de enero. YURI CORTEZ AFP

Venezuela es, desde el pasado 5 de enero, un país con dos Parlamentos —tres, con la chavista Asamblea Nacional Constituyente— y donde impera un desgobierno generalizado. Las maniobras del oficialismo encarnado por Nicolás Maduro para despojar a la oposición del poder obtenido en las urnas en 2015 han propiciado una situación cada vez más insostenible. Las irregularidades con las que dan por buena la autoproclamación del opositor disidente Luis Parra como presidente de la Asamblea Nacional, se topan con la convicción e insistencia de Juan Guaidó y sus afines de que la elección de Parra fue fraudulenta.

Los miembros del equipo político que acompaña a Guaidó, reconocido como presidente de la Asamblea Nacional y mandatario interino de Venezuela por cerca de 60 países, afirman tener la lista de asistencia a la sesión que Luis Parra ha dado por extraviada. Este documento, que ha sido dado a conocer este viernes, atestigua que el diputado disidente opositor habría sido electo sin el quórum reglamentario. El acta solo incluye la firma de 58 diputados, por lo que, en consecuencia, no podría ser reconocido como presidente de la Asamblea Nacional. La oposición asegura que disponía ese día de 88 votos.

El Tribunal Supremo de Justicia ha emitido una resolución en la cual ordena a Parra mostrar el acta para dirimir la pugna y habilitarlo como presidente del Legislativo. Aunque con toda claridad están detrás de la maniobra de promoción de Luis Parra, como se viene afirmando desde el pasado diciembre, los dirigentes del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) hacen un esfuerzo por mostrarse distantes y retratar la querella como el síntoma de una pugna menuda de una oposición que no está lista para gobernar el país. Ya en navidades, el diputado Francisco Torrealba, del PSUV, declaró que “habría sorpresas” en la elección de la directiva legislativa.

“El acta existe. Está firmada por un director de debates accidental, porque el cobarde del presidente saliente [Guaidó] y los dos vicepresidentes, no quisieron entrar a instalar la sesión”. Torrealba ha dejado entrever que la crisis de la Asamblea Nacional puede traducirse en la figura constitucional de la “omisión legislativa” y que, de persistir, será el Tribunal Supremo de Justicia, controlado por el chavismo, quien designe a los nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral y abra las puertas a las elecciones parlamentarias de este año, tal y como Maduro tiene planificado.

El chavismo argumenta que el pasado 5 de enero estaban dentro del hemiciclo 151 de los 167 diputados que forman parte del Parlamento y que, con 81 votos, Parra quedó electo presidente del Legislativo. El chavismo solapa deliberadamente “votos a favor” con el quórum, que incluye a los diputados opositores que sí pudieron pasar. La Guardia Nacional impidió entrar a la Asamblea a 25 diputados, incluido Guaidó, el día de la elección de Parra.

“El artículo 11 del Reglamento de Interior y de Debates estipula que es el presidente en funciones quien instala la sesión. Por eso, no dejan pasar a Guaidó: sabían que iban a perder. Nunca hubo sesión; el presidente no la pudo instalar porque unos militares le impidieron la entrada”, afirma el diputado opositor Stalin González.

Guaidó, por su parte, celebró su reelección en una sesión paralela en la sede del diario El Nacional con el apoyo de 100 diputados. De ellos, 88 eran principales y 12 suplentes. Algunos de estos ocupan los escaños de los opositores disidentes ausentes. Hay 30 diputados opositores adicionales en el exilio. La directiva de la Asamblea quiso darles el derecho al voto y el chavismo se opuso tenazmente. En la sesión de este miércoles 15, Guaidó concitó el apoyo de 92, ocho menos que los 100 anunciados. No asistieron por razones logísticas –dificultades para trasladarse a Caracas- o por motivos de salud, como fue el caso de William Barrientos, Héctor Vargas y Chaím Bucaram. A Julio César Reyes el chavismo le expropió su finca y no se pudo trasladar a la capital; Ismael León y Gilberto Sojo tienen nuevas acusaciones judiciales.

Luego de su discutida elección, el pasado 5 de enero, los periodistas preguntaron a Parra, que tiene escoltas militares y ya ocupa el despacho de la Presidencia de la Asamblea Nacional, por el quórum legislativo y los votos. Este respondió que su investidura se ha concretado gracias a “una mayoría evidente” de los presentes. En la oposición temen que el golpe definitivo al parlamento se concrete si Parra muestra cualquier lista de votación, aunque sea una forjada, y el TSJ, controlado por Maduro, sentencie a su favor. Eso habilitaría teóricamente al Ministerio Público a proceder penalmente en contra de Guaidó por usurpación de funciones. Henri Ramos Allup, veterano dirigente opositor de Acción Democrática, ha declarado que si Parra tiene el quórum y los votos para presidir la Asamblea Nacional, lo único que tiene que hacer es convocar a una plenaria y dejar pasar a los diputados. Tal cosa no ha ocurrido, ni la semana pasada ni esta.

La maniobra chavista para comprar la voluntad de los diputados opositores y evitar la reelección de Juan Guaidó, lo que se ha denominado como Operación Alacrán, se ha venido denunciado desde finales del año pasado por los diputados opositores que se negaron al ofrecimiento. Este viernes, el equipo de Guaidó hizo público un audio en el que se muestra a un disidente afín a Parra tratando de sobornar al diputado opositor Alfonso Marquina. Parra y un grupo de diputados opositores disidentes están envueltos en un caso de corrupción que destapó el portal de investigación Armando.info. Según las revelaciones, el autoproclamado presidente de la Asamblea Nacional está envuelto a empresarios corruptos cercanos a Nicolás Maduro, relacionados con los subsidios de comida, conocidos como CLAP.

Desde el 5 de enero parece estar en vigor, sin decretarlo y con la total anuencia de las Fuerzas Armadas venezolanas, una decisión para impedir Guaidó entrar al Palacio Legislativo de Caracas. Esto se puso en evidencia el pasado domingo 5; el martes 7, momento en el cual logró entrar por la fuerza venciendo la resistencia de una línea de soldados, y muy especialmente a partir del miércoles 15.

El anuncio del número dos del chavismo Diosdado Cabello de que sus simpatizantes —muchos de ellos de los grupos civiles armados, conocidos como colectivos— no se alejen de la sede de la Asamblea Nacional echa de momento por tierra cualquier conjetura numérica en favor o en contra de una u otra tendencia. En un esfuerzo por aparentar equidistancia y legitimidad institucional, Luis Parra aseguró este miércoles, a través de un comunicado, que condenaba la actuación del chavismo. Un nuevo ejemplo que ilustra un país con dos Parlamentos y un desgobierno.

Alacranes y alimañas por Trino Márquez – Blog Polis – 17 de Enero 2020

Perder la AN sería una catástrofe que se sumaría a la precariedad en la que se encuentra la oposición desde que se debilitaron los partidos, los sindicatos y todas las demás organizaciones de la sociedad civil. Lo másconveniente es anticiparse a la treta y tener la respuesta adecuada para atenuar su efecto negativo. Hay que evitar que las alimañas sigan actuando con impunidad.

El 2020 comenzó a todo vapor. Nicolás Maduro enfiló la nave contra la oposición parlamentaria. Asedio, emboscadas, agresiones físicas, disparos. El régimen perpetró el asalto a la Asamblea Nacional, concebido y diseñado a finales del año pasado. La operación alacrán se convirtió en operación alimaña. El gobierno logró torcerles el brazo a un grupo de parlamentarios que hasta hace poco habían militado en Primero Justicia y Voluntad Popular, pero que luego optaron por resolver su propio déficit personal, olvidarse de sus organizaciones y electores, y valerse de unos argumentos de ocasión para justificar la felonía.
Hasta ahora, al gobierno no le han salido los planes como esperaba. La mayoría de parlamentarios que apoyan a Juan Guaidó se ha mantenido cohesionada en torno al reelecto Presidente de la Asamblea Nacional. Esos diputados han demostrado un  enorme coraje y compromiso con sus votantes. Se han ganado de nuevo el apoyo y el respeto de la nación y de los factores internacionales que respaldan a la oposición venezolana. En cambio, el triunvirato presidido de Luis Parra no levanta vuelo. Ningún país democrático se ha pronunciado a su favor. Por allí hubo una lánguida declaración del gobierno ruso diciendo que esa directiva era legítima. Lo mismo hizo Cuba, el eterno chulo del madurismo. Pero más allá de ese estrecho círculo de incondicionales, nadie los toma en serio, ni dentro ni fuera del país. Son demasiado chambones. Forman la comparsa de un régimen que necesita dividir y agredir para mantenerse mandando. En la presentación de la Memoria y Cuenta ante la asamblea constituyente, el propio Maduro los ignoró. No les dio ninguna relevancia. Solo representan un lastre con el cual hay que cargar y utilizar cuando convenga.
La decisión del TSJ, bufete de Miraflores, de pedirle a Parra que presente el Acta firmada por la ‘mayoría’ de los diputados que votaron por él en la sesión del 5 de enero, hay que verla con cuidado. Podría ser una treta dirigida a revestir al triunvirato de cierta legitimidad. Es posible  que la Sala Constitucional, con el material que le entregue Luis Parra, resuelva que la sesión de ese día fue legal, que se ajustó a los extremos exigidos por la Constitución y el Reglamento Interior y de Debates, y, por lo tanto, que la junta directiva y la asamblea nacional surgida de ese acto son totalmente legítimas. El TSJ estaría expidiendo la partida de nacimiento del triunvirato de la AN madurista. Si esta fuera la jugada, ese grupo de parlamentarios quedaría facultado para designar el Comité de Postulaciones, nombrar un nuevo CNE, y este podría convocar las elecciones parlamentarias contempladas para 2020, en el menor tiempo posible. Todo cubierto con el manto de legalidad proporcionado por Maikel Moreno y allegados.
Si este lúgubre vaticinio se cumple, la oposición quedará entrampada en la recurrente discusión entre electoralistas y abstencionistas. Esta fractura se ensanchara a medida que avance el cronograma electoral. La manera de detener esta marcha hacia el abismo reside en preverla con suficiente anticipación. Estar conscientes de que esos comicios pueden efectuarse en cualquier momento de este año. Lo único taxativo que establece la Constitución es que la próxima Asamblea debe instalarse el 5 de enero de 2021. Para llamar a elecciones cuando se le antoje, al gobierno le basta con exhibir el maquillaje legal que le proporcione el TSJ y el nuevo CNE, el soporte de la cúpula militar, los grupos paramilitares (llamados de forma eufemística colectivos) y la milicia, y la disposición de usar de forma obscena la maquinaria gubernamental. Los demás que se acoplen o se abstengan; peor para ellos.
El régimen ha demostrado carecer de límites a la hora de ejecutar operaciones arteras. Perder la AN sería una catástrofe que se sumaría a la precariedad en la que se encuentra la oposición desde que se debilitaron los partidos, los sindicatos y todas las demás organizaciones de la sociedad civil. Lo más conveniente es anticiparse a la treta y tener la respuesta adecuada para atenuar su efecto negativo. Hay que evitar que las alimañas sigan actuando con impunidad.

Operación Alacrán habría pagado $700.000 a diputados por Frank Thomas – Venepress – 17 de Enero 2020

El parlamentario Alfonso Marquina reveló un audio en el que se escucha una conversación con su homólogo José Gregorio Noriega

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El diputado de la Asamblea Nacional, Alfonso Marquina, sacó a la luz pública, este viernes, un audio en el que, presuntamente, se escucha una conversación con el parlamentario José Gregorio Noriega, miembro de la directiva paralela del Parlamento, quien estaría tratando de comprar su voto para que no respaldara a Juan Guaidó el pasado 5 de enero.

En el audio se revela la suma que habría sido pagada a los diputados, un total de 700.000 dólares para votar en contra de la ratificación de Guaidó. A pesar que Noriega revela haber pedido 1.200.000 dólares al inicio.

También, se escucha que para ese momento estaba conformada parcialmente la plancha presentada el 5 de enero, con los cargos de presidente y vicepresidentes ya designados. “El secretario, bueno, si tú quieres nombrarlo”, se escucha en el audio. Lo que significaría que la inclusión de Negal Morales, aún no estaba sobre la mesa.

“Eso que decía Noriega en el audio que quería hacer el régimen, lo estamos viendo en este momento”

#17Ene | Diputado @DipMarquina: Hacer publico esto, que llegamos a pensar no tener que utilizar, para que conozcan la verdad http://bit.ly/2FZtCcj 

#17Ene | Diputado @DipMarquina: También se hablaba que era necesario, por parte del régimen, tomar medidas contra aquellos que no aceptaran las amenazas http://bit.ly/2FZtCcj 

#17Ene | Diputado @DipMarquina: Somos venezolanos honestos y nuestro compromiso con Venezuela supera cualquier monto que nos puedan ofrecer http://bit.ly/2FZtCcj 

#17Ene | Diputado @DipMarquina: El día 11 de diciembre en una reunión de diputados hicimos observaciones e intervenciones para mejorar, uno de los personajes nefastos al escuchar mi intervención pensaron que yo estaba hecho de la misma “calaña” https://bit.ly/2FZtCcj 

#17Ene | Diputado @DipMarquina: Lo importante era determinar quienes eran los operadores, quienes dirigían esta operación (…) lo fundamental era protegerse, era preferible darle largas a las pretensiones del régimen que decirles que no

La oposición denuncia el fraude del chavismo que arrebató a Juan Guaidó la Asamblea Nacional por Alonso Moleiro – El País – 17 de Enero 2020

Los opositores muestran pruebas de que Luis Parra no contaba con los votos suficientes en la sesión legislativa para autoproclamarse presidente del Parlamento

Juan Guaido
Juan Guaidó, antes de una sesión de la Asamblea Nacional, el pasado 15 de enero. YURI CORTEZ AFP

Venezuela es, desde el pasado 5 de enero, un país con dos Parlamentos —tres, con la chavista Asamblea Nacional Constituyente— y donde impera un desgobierno generalizado. Las maniobras del oficialismo encarnado por Nicolás Maduro para despojar a la oposición del poder obtenido en las urnas en 2015 han propiciado una situación cada vez más insostenible. Las irregularidades con las que dan por buena la autoproclamación del opositor disidente Luis Parra como presidente de la Asamblea Nacional, se topan con la convicción e insistencia de Juan Guaidó y sus afines de que la elección de Parra fue fraudulenta.

Los miembros del equipo político que acompaña a Guaidó, reconocido como presidente de la Asamblea Nacional y mandatario interino de Venezuela por cerca de 60 países, afirman tener la lista de asistencia a la sesión que Luis Parra ha dado por extraviada. Este documento, que ha sido dado a conocer este viernes, atestigua que el diputado disidente opositor habría sido electo sin el quórum reglamentario. El acta solo incluye la firma de 58 diputados, por lo que, en consecuencia, no podría ser reconocido como presidente de la Asamblea Nacional. La oposición asegura que disponía ese día de 88 votos.

El Tribunal Supremo de Justicia ha emitido una resolución en la cual ordena a Parra mostrar el acta para dirimir la pugna y habilitarlo como presidente del Legislativo. Aunque con toda claridad están detrás de la maniobra de promoción de Luis Parra, como se viene afirmando desde el pasado diciembre, los dirigentes del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) hacen un esfuerzo por mostrarse distantes y retratar la querella como el síntoma de una pugna menuda de una oposición que no está lista para gobernar el país. Ya en navidades, el diputado Francisco Torrealba, del PSUV, declaró que “habría sorpresas” en la elección de la directiva legislativa.

“El acta existe. Está firmada por un director de debates accidental, porque el cobarde del presidente saliente [Guaidó] y los dos vicepresidentes, no quisieron entrar a instalar la sesión”. Torrealba ha dejado entrever que la crisis de la Asamblea Nacional puede traducirse en la figura constitucional de la “omisión legislativa” y que, de persistir, será el Tribunal Supremo de Justicia, controlado por el chavismo, quien designe a los nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral y abra las puertas a las elecciones parlamentarias de este año, tal y como Maduro tiene planificado.

El chavismo argumenta que el pasado 5 de enero estaban dentro del hemiciclo 151 de los 167 diputados que forman parte del Parlamento y que, con 81 votos, Parra quedó electo presidente del Legislativo. El chavismo solapa deliberadamente “votos a favor” con el quórum, que incluye a los diputados opositores que sí pudieron pasar. La Guardia Nacional impidió entrar a la Asamblea a 25 diputados, incluido Guaidó, el día de la elección de Parra.

“El artículo 11 del Reglamento de Interior y de Debates estipula que es el presidente en funciones quien instala la sesión. Por eso, no dejan pasar a Guaidó: sabían que iban a perder. Nunca hubo sesión; el presidente no la pudo instalar porque unos militares le impidieron la entrada”, afirma el diputado opositor Stalin González.

Guaidó, por su parte, celebró su reelección en una sesión paralela en la sede del diario El Nacional con el apoyo de 100 diputados. De ellos, 88 eran principales y 12 suplentes. Algunos de estos ocupan los escaños de los opositores disidentes ausentes. Hay 30 diputados opositores adicionales en el exilio. La directiva de la Asamblea quiso darles el derecho al voto y el chavismo se opuso tenazmente. En la sesión de este miércoles 15, Guaidó concitó el apoyo de 92, ocho menos que los 100 anunciados. No asistieron por razones logísticas –dificultades para trasladarse a Caracas- o por motivos de salud, como fue el caso de William Barrientos, Héctor Vargas y Chaím Bucaram. A Julio César Reyes el chavismo le expropió su finca y no se pudo trasladar a la capital; Ismael León y Gilberto Sojo tienen nuevas acusaciones judiciales.

Luego de su discutida elección, el pasado 5 de enero, los periodistas preguntaron a Parra, que tiene escoltas militares y ya ocupa el despacho de la Presidencia de la Asamblea Nacional, por el quórum legislativo y los votos. Este respondió que su investidura se ha concretado gracias a “una mayoría evidente” de los presentes. En la oposición temen que el golpe definitivo al parlamento se concrete si Parra muestra cualquier lista de votación, aunque sea una forjada, y el TSJ, controlado por Maduro, sentencie a su favor. Eso habilitaría teóricamente al Ministerio Público a proceder penalmente en contra de Guaidó por usurpación de funciones. Henri Ramos Allup, veterano dirigente opositor de Acción Democrática, ha declarado que si Parra tiene el quórum y los votos para presidir la Asamblea Nacional, lo único que tiene que hacer es convocar a una plenaria y dejar pasar a los diputados. Tal cosa no ha ocurrido, ni la semana pasada ni esta.

La maniobra chavista para comprar la voluntad de los diputados opositores y evitar la reelección de Juan Guaidó, lo que se ha denominado como Operación Alacrán, se ha venido denunciado desde finales del año pasado por los diputados opositores que se negaron al ofrecimiento. Este viernes, el equipo de Guaidó hizo público un audio en el que se muestra a un disidente afín a Parra tratando de sobornar al diputado opositor Alfonso Marquina. Parra y un grupo de diputados opositores disidentes están envueltos en un caso de corrupción que destapó el portal de investigación Armando.info. Según las revelaciones, el autoproclamado presidente de la Asamblea Nacional está envuelto a empresarios corruptos cercanos a Nicolás Maduro, relacionados con los subsidios de comida, conocidos como CLAP.

Desde el 5 de enero parece estar en vigor, sin decretarlo y con la total anuencia de las Fuerzas Armadas venezolanas, una decisión para impedir Guaidó entrar al Palacio Legislativo de Caracas. Esto se puso en evidencia el pasado domingo 5; el martes 7, momento en el cual logró entrar por la fuerza venciendo la resistencia de una línea de soldados, y muy especialmente a partir del miércoles 15.

El anuncio del número dos del chavismo Diosdado Cabello de que sus simpatizantes —muchos de ellos de los grupos civiles armados, conocidos como colectivos— no se alejen de la sede de la Asamblea Nacional echa de momento por tierra cualquier conjetura numérica en favor o en contra de una u otra tendencia. En un esfuerzo por aparentar equidistancia y legitimidad institucional, Luis Parra aseguró este miércoles, a través de un comunicado, que condenaba la actuación del chavismo. Un nuevo ejemplo que ilustra un país con dos Parlamentos y un desgobierno.

El audio que revela cómo el diputado José Noriega intentó sobornar a Alfonso Marquina – El Nacional – 17 de Enero 2020

Al diputado miembro de la Comisión de Finanzas de la AN le ofrecieron un pago de 700.000 dólares si votaba a favor de la junta directiva de Luis Parra

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Alfonso Marquina, diputado a la Asamblea Nacional por el estado Lara, dio a conocer este viernes en una rueda de prensa un audio que revela cómo el parlamentario José Noriega intentó sobornarlo para que no apoyara a Juan Guaidó el pasado 5 de enero.

En el audio, Noriega le contó a Marquina que luego de debatir la cantidad de dinero, se acordó un pago de 700.000 dólares para votar a favor de la junta directiva de Luis Parra.

Asimismo, Noriega le explicó que en la mesa estaba una propuesta para que fuera Marquina quien ejerciera la presidencia de la AN. Sin embargo, consideraron que sería «sospechoso» por su activa participación política al lado de Guaidó.

Noriega dijo en el audio que incluso se reunieron con Nicolás Maduro para discutir cómo se debería realizar la toma de la AN. Agregó que para ese momento se encontraban tratando de quebrar a más diputados.

«Mi integridad y la de mi familia está en peligro. Tuvimos que poner en resguardo a varios parlamentarios. Si algo nos ocurre a los diputados de la Unidad, el único responsable es quien dirige la Operación Alacrán», precisó Marquina.

Marquina aseguró que también cuentan con información sobre presuntos procesos judiciales a varios legisladores. Se les imputaría el delito de asalto al centinela.

“Si algo nos sucede a los diputados de la bancada democrática, el único responsable es quien dirige la Operación Alacrán”, concluyó.

José Gregorio Noriega fue militante por más de seis años en Voluntad Popular.

Diosdado Cabello vuelve a imponer la línea radical en Venezuela por Pedro Benítez – ALnavío – 17 de Enero 2020

Sin prurito alguno Diosdado Cabello ha felicitado a los colectivos que hostigaron a los diputados opositores, maestros y periodistas el miércoles pasado en las inmediaciones del Palacio Federal Legislativo en Caracas. De paso dejó claro que la Asamblea Nacional de mayoría opositora allí no sesionará porque “no tienen mucho que hacer aquí”. Eso pese a lo que diga el Parlamento Europeo. Allí y en los alrededores manda él. De modo que sin haber ganado una elección ni siquiera en el PSUV, Cabello le impone su política a Nicolás Maduro, a la FAN y a Venezuela entera.
Diosdado Cabello siempre ha sido partidario de la línea dura contra la oposición / Foto: PSUV
Diosdado Cabello siempre ha sido partidario de la línea dura contra la oposición / Foto: PSUV

Con motivo del día del maestro, el presidente de la Asamblea Nacional (AN)Juan Guaidó, convocó el pasado miércoles una sesión especial que no pudo efectuarse, por estar el Palacio Federal Legislativo (sede tradicional del Poder Legislativo venezolano) tomado militarmente y además rodeado en sus adyacencias por grupos de civiles armados afectos al oficialismo (los colectivos paramilitares), los cuales hostigaron violentamente, y a plena luz del día, a una comisión de diputados que se acercó al lugar, así como a los maestros y profesores que se presentaron.

Dentro del recinto se supone que sesionaba la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que preside Diosdado Cabello, quien no tardó (ni dudó) en felicitar a los colectivos por su actuación ese día: “Me siento orgulloso de ustedes”. “Defensores de estos espacios de la revolución bolivariana”.

A diferencia de lo ocurrido los días 5 y 7 de enero, cuando eran exclusivamente funcionarios de la Guardia Nacional (GNB) quienes custodiaban la sede parlamentaria, y decidían qué diputados podían o no entrar, en esta ocasión eran estos grupos de choque los que pistola en mano esperaban a los diputados opositores en la calle.

Con esta estratagema (que no es nueva, desde hace 20 años se aplica de cuando en cuando) el régimen chavista le ahorró a los militares otra desagradable confrontación pública y los aleja del foco de la atención. El trabajo sucio lo volvieron a efectuar los colectivos.

Cabello concita más odio entre los opositores e infunde más temor en las filas del chavismo que el propio Maduro. Esto es algo que evidentemente lo llena de un especial orgullo.

Y si en aquellos días previos fue el ministro de la Defensa, general Vladimir Padrino López, quien salió a dar la cara por la GNB, felicitando por su cuenta de Twitter a sus oficiales y personal de tropa, en esta ocasión la felicitación vino de Diosdado Cabello.

Obviamente con esto no mejora la imagen internacional del régimen de Nicolás Maduro en el resto del mundo. La operación de imponer por las malas a un nuevo presidente de la Asamblea Nacional, por encima de la mayoría de los diputados que claramente sigue respaldando a Juan Guaidó, le salió mal a Maduro por donde se le mire. Sólo ha sido recocida por Rusia (el directamente interesado) y hasta este momento por gobiernos afines como Nicaragua, Cuba o China; además de alejar a posibles aliados como México y Argentina. De paso volvió a mover al Parlamento Europeo en su contra y le regaló una bombona de oxígeno a Guaidó.

Impedir por la fuerza de las armas que la AN sesione normalmente, brindar un nuevo espectáculo de violencia, es recordarle al mundo que en Venezuela hay una dictadura implacable. Es ponerse nuevamente en la primera plana de todos los medios del mundo. La lógica indica que esto a Maduro no le interesa. Él no es Kim Jong-un, ni tiene armas atómicas. Está al frente de un país devastado, y un régimen con graves problemas internos.

Sin embargo, una teoría dice que esto en realidad a él no le importa para nada. Que está dispuesto a pagar ese coste y de hecho lo ha venido haciendo desde 2017 sin haber perdido el poder. No obstante, si la experiencia enseña algo es que la imagen que da ante el mundo como jefe de Estado (de hecho) sí le debería importar, y mucho. Le importaba a su antecesor y padre político, quien gastó enormes sumas de dinero y esfuerzo personal en rodearse de aliados internacionales y justificar su revolución “pacífica, pero armada”.

Desde hace décadas casi todos los regímenes dictatoriales o autocráticos intentan darse algún viso de legitimidad y sumarse aliados. El propio Maduro lo hizo al llegar a la Presidencia. Luego de las elecciones de marzo de 2013 que el candidato opositor de entonces Henrique Capriles impugnó, Maduro corrió antes los aliados, Dilma Rousseff, Cristina Kirchner, José Mujica, Rafael Correa y toda Unasur, para que le dispensaran con el agua bendita del reconocimiento internacional.

Pero si a Maduro se supone que este tipo de cosas debería preocuparle, a quien tienen sin cuidado es a Diosdado Cabello. Después de todo él no es el Presidente. Aspira a serlo después de Maduro.

Se puede dar (y de hecho se da) ciertas licencias. Como Maduro no ejerce el poder absoluto en el régimen chavista, sino que está al frente de una coalición de intereses (esto es clave entenderlo) siempre termina por una razón u otra necesitando del apoyo de Cabello. Maduro quiso montar su propio partido político en 2018 con los hermanos Rodríguez y no pudo. Terminó necesitando al PSUV donde reina Diosdado Cabello.

A partir de 2013 entre los dos ha habido una competencia para ver quién es más radical o profiere la declaración más provocadora. Maduro nunca puede quedarse por detrás. Los dos le hablan a la misma base chavista. A los mismos grupos de interés. Que este estilo político haya sido desastroso para Venezuela es algo que por lo visto no les preocupa en lo más mínimo.

Desde ese espacio de influencia Cabello se las ha arreglado para imponer su estilo radical como está ocurriendo hoy en Caracas. Eso pese a que es un dirigente que no ha demostrado tener votos ni apoyo en las encuestas.

Concita más odio entre los opositores e infunde más temor en las filas del chavismo que el propio Maduro. Esto es algo que evidentemente lo llena de un especial orgullo.

En la primera elección de las autoridades del PSUV en 2008 no fue electo como principal, sino que quedó como suplente muy por debajo de figuras como Mario Silva o Vanessa Davies. Este resultado ratificaba el poco aprecio que las bases del movimiento oficialista le tenían por entonces. El fallecido diputado oficialista Luis Tascón popularizó la expresión “derecha endógena” para referirse a un grupo que desde las altas esferas del gobierno se había dedicado a acumular poder y dinero. El presunto líder de esa élite era Diosdado Cabello que además aspiraba a ser era el jefe del chavismo sin Chávez.Cabello felicitó a los colectivos por el ataque a la Asamblea Nacional / Foto: Provea

Sin embargo, el expresidente Hugo Chávez lo impuso como vicepresidente del partido, cargo que ocupa hasta el día de hoy.

De éste aprendió que en política no hay adversario sino enemigos y con ellos nunca se transa, no se negocia, no se acuerda nada. Siempre lo recuerda como una parte esencial del legado del exmandatario para delirio de los grupos más radicales del chavismo.

Diosdado Cabello es de la tesis que si las cosas salen mal (como la reciente operación contra la AN) no hay que retroceder. Por el contrario, hay que radicalizarse más. Llevarse por delante a quien se tenga que llevar. Desde la época en que el expresidente Chávez todavía estaba vivo, ha sido el partidario de la línea dura contra la oposición. Es el del discurso de la confrontación.

Maduro y su grupo siempre han desconfiado de él y con motivos. De hecho maquinaron en La Habana en 2012 para cerrarle el ascenso a la sucesión presidencial. Recelan de su influencia entre los militares y de sus evidentes ansias de poder y protagonismo. Pero Cabello ha sido hábil. No ha dejado de respaldar a Maduro. No lo ha hecho cuando varios de sus más antiguos amigos han caído en desgracia o desertado del régimen (como el general Miguel Rodríguez Torres). Lo apoyó contra Rafael Ramírez. Entre los dos hay un juego del gato y el ratón donde no está claro quién es el gato y quién es el ratón.

Pero tampoco deja de aprovecharse de oportunidades para incrementar su poder o protagonismo. Si la operación de Maduro para ponerle la mano a la Asamblea por medio del renegado opositor Luis Parra hubiera resultado, allí hubiera ido a presentar su Memoria y Cuenta, allí estaría ya aprobando las reformas legales necesarias para que los rusos se sintieran cómodos de operar en el sector petrolero venezolano y allí estaría haciendo los amagues para designar un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), para a continuación convocar elecciones parlamentarias. Si para el mundo el problema era la Asamblea, pues ya la tenía en su puño.

En ese escenario el perdedor era Diosdado Cabello. La ANC y él perdían protagonismo. Ya no eran necesarias.

Pero la operación le salió mal a Maduro, y Diosdado Cabello ha visto la oportunidad de meterse otra vez por una rendija. Maduro lo vuelve a necesitar. Su enemigo íntimo. Cosas del poder.

Diosdado Cabello le ha vuelto a imponer a Maduro, y al general Padrino López (por cierto) su línea radical. Seguir estirando la liga.

Nuevas tretas de Maduro para vender otras falsas elecciones en Venezuela por Sabrina Martín – PanamPost – 16 de Enero 2020 

La tiranía busca crear un “ecosistema electoral” a conveniencia mientras invita al mundo a presenciar los próximos comicios legislativos.

Para vender nuevos comicios legislativos, la tiranía ha emprendido una serie de maniobras con las que pretende cometer un nuevo fraude en el país (EFE)

El régimen de Nicolás Maduro prepara una nueva farsa electoral para hacerse de la Asamblea Nacional de Venezuela que hoy es de mayoría opositora y representa el único poder público legítimo que queda en el país.

Para vender nuevos comicios legislativos, la tiranía ha emprendido una serie de maniobras con las que pretende cometer un nuevo fraude en el país.

Este jueves 16 de enero, diputados que habrían negociado con el régimen de Nicolás Maduro pidieron al ilegítimo y chavista Tribunal Supremo expropiar el partido Primero Justicia; esto con la idea de controlar uno de los principales partidos de oposición y jugar a favor de la tiranía.

Sergio Novelli@SergioNovelli

Desde @Pr1meroJusticia me informan que salieron de El Tigre, 4 autobuses con varias personas, con el objetivo de llegar este jueves a Caracas y acudir al TSJ. Les están dando 150$ y una camisa amarilla de PJ.

Los diputados que también asaltaron el Parlamento para usurpar la junta directiva, solicitaron expropiar el partido del que fueron expulsados tras venderse a la dictadura.

De hecho, decenas de personas llegaron a la sede del TSJ para hacerse pasar por militantes de la tolda amarilla, y uno de ellos confesó que la tiranía le pagó para participar en el «show» de apoyar a los diputados envueltos en casos de corrupción.

«Están armando su tinglado para las falsas elecciones, tendrán sus partidos de “oposición” a base de tránsfugas y su AN domesticada, con su falsa oposición. Y “dialogarán” entre ellos. Vayamos pensando cómo se va a enfrentar esa burla, piquemos adelante», dijo el experimentado abogado Enrique Aristiguieta Gramko.

Enrique Aristeguieta@EAristeguieta

Están armando su tinglado para las falsas elecciones, tendrán sus partidos de “oposición” a base de tránsfugas y su AN domesticada, con su falsa oposición. Y “dialogarán” entre ellos. Vayamos pensando cómo se va a enfrentar esa burla, piquemos adelante.

Y es que mientras Maduro ajusta los partidos de oposición a su conveniencia e impulsa la toma ilegítima de la Asamblea Nacional de Venezuela, invitó al mundo entero a creer en dichas elecciones.

“Invito al mundo entero a las elecciones. Con este poder electoral, la oposición triunfó en las elecciones legislativas de 2015. Pero si quieren más garantías, estoy de acuerdo”, aseguró Maduro, quien ha puntualizado que el único actor que no será invitado es la Organización de Estados Americanos (OEA), a cuyo secretario general, Luis Almagro, calificó de «basura».

Pero el periodista especializado en comicios, Eugenio Martínez, se dedicó a desmentir a Maduro al recordar que todos los partidos que integraban a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) durante las elecciones parlamentarias de 2015, están ilegalizados por el régimen. Señaló que la tiranía busca crear un «ecosistema de partidos» a su conveniencia.

Eugenio G. Martínez

@puzkas

El nuevo ecosistema de partidos. Esto es parte de lo que se verá hoy en el TSJ. El paso de hoy será sentar las bases para la intervención de @Pr1meroJusticia y después de @VoluntadPopular https://twitter.com/lagranaldea/status/1217774750111416322 

La Gran Aldea@lagranaldea

#Contexto / “El chavismo avanza en la estrategia de crear un ecosistema de partidos al que pueda imponerle las condiciones de las elecciones parlamentarias, que constitucionalmente están previstas para el 2020”

Lea el artículo de @puzkas en #lagranaldeahttps://lagranaldea.com/2020/01/15/el-chavismo-consolida-su-ecosistema-de-partidos-para-las-parlamentarias/ 

En relación con un supuesto «acompañamiento electoral», Martínez señaló que no es lo mismo observación internacional que acompañamiento.

«Para los comicios presidenciales del año 2012 el Centro Carter rechazó la invitación como Acompañante Internacional argumentando que se limitaba a «observar las actividades relativas al día de la votación mediante una presencia política mayormente simbólica», señaló.

«Una misión de observación se instala con semanas de antelación a los comicios en los países que han admitido su presencia. En el caso del acompañamiento internacional el CNE limita la llegada al país de las misiones una semana antes de las elecciones», recordó.

Unas verdaderas elecciones libres

En los últimos años, con ayuda del CNE Maduro ha logrado la victoria en comicios por medio del uso de diferentes acciones que perjudican a la oposición venezolana: impide el registro de nuevos electores; modifica el registro de votantes; reubica a última hora los centros de votación; elimina el uso de la tinta indeleble y el captahuellas; viola la ley al impedir la sustitución de candidatos en el tarjetón y permite el ventajismo por parte del oficialismo. A esto se suma la desmotivación de los electores y la manipulación de cifras.

Roberto Abdul, presidente del comité directivo de la asociación civil Súmate, ONG con experiencia tecnológica y logística en cobertura de eventos electorales, le dijo al PanAm Post que para que las elecciones sean transparentes es necesario el cambio de las autoridades electorales que durante años han trabajado a favor del régimen chavista. Además, recordó que es fundamental depurar el Registro Electoral Permanente (REP) y habilitar a las organizaciones políticas que fueron anuladas por el CNE. Para depurar el REP se tendrían que eliminar a miles de venezolanos que aparecen con doble identidad y que han podido ejercer su voto más de una vez.

Además, tampoco se puede permitir que el régimen reubique a los votantes de manera abrupta. Asimismo, se deberá tomar en cuenta a todos los venezolanos que han salido del país y que tienen derecho a votar desde el exterior.

Cuando se habla de unas elecciones libres y transparentes también se debería tener como objetivo la desarticulación de los grupos armados que respaldan al chavismo, como los colectivos; las guerrillas colombianas, «disidencias» de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que operan desde Venezuela; las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), entre otros, que con actos de amedrentamiento y persecución les impiden a los electores efectuar libremente su derecho al voto.

Lo anterior indica que para llevar a cabo unas elecciones libres en Venezuela es necesario pedir más que la salida de Maduro y la renovación del CNE. También es necesario que el chavismo abandone todas las esferas del poder; implementar una fuerza de choque contra los grupos armados que custodian a la dictadura; candidatos con una hoja de vida intachable y una veeduría internacional imparcial que garantice que todo el proceso electoral sea transparente.

Empresas de hidrocarburos deben pedir permiso a la AN para ejercer en Venezuela – La Patilla – 16 de Enero 2020

La Procuraduría de la presidencia interina de Juan Guaidó informó que las empresas privadas de hidrocarburos deben solicitar permiso ante la Asamblea Nacional para iniciar actividades en el territorio venezolano, este jueves 16 de enero de 2020.

 

 

 

A CONTINUACIÓN EL COMUNICADO DE LA OFICINA DEL PROCURADOR ESPECIAL

LA INCONSTITUCIONALIDAD DE LOS CONTRATOS PETROLEROS SUSCRITOS POR EL RÉGIMEN DE NICOLÁS MADURO Y LA RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL DE LOS INVERSIONISTAS QUE SEAN PARTES DE ESOS CONTRATOS

Todos los contratos que transfieran directa o indirectamente derechos de exploración, explotación y comercialización de hidrocarburos a empresas privadas suscritos por el régimen de Maduro, serán inconstitucionales y no constituirán compromisos válidos del Estado venezolano. Además, las empresas privadas que colaboren con el régimen de Maduro incurren en responsabilidad, incluso, frente al Derecho Internacional.

De conformidad con los artículos 150, 302 y 303 de la Constitución, y 9 y 22 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, las empresas privadas solo pueden participar en actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el marco de los contratos de empresas mixtas previamente autorizados por la Asamblea Nacional. El régimen de Maduro ha venido violando esas normas, al suscribir contratos de servicios petroleros y modificar las condiciones de operación de las empresas mixtas sin el control de la Asamblea Nacional, como ha denunciado la Asamblea Nacional en Acuerdos de 18 de abril de 2017 y 8 de enero de 2019.

A todo evento, después del 10 de enero de 2019, Nicolás Maduro, y quienes usurpan la Presidencia de la República y demás entes del Ejecutivo, no pueden celebrar válidamente ningún tipo de contrato.

Luego de la toma militar del Palacio Federal Legislativo por aliados del régimen de Maduro, algunos medios de comunicación han señalado que empresas privadas podrían suscribir contratos petroleros con la supuesta autorización de quienes participaron en esa toma militar para imponer por los hechos a una ilegítima Junta Directiva. Asimismo, otros medios reflejan que Maduro habría encomendado a socios minoritarios de empresas mixtas la comercialización de crudo venezolano.

Todos esos contratos, de existir, serían nulos e inexistentes, pues ellos pretenden trasladar derechos de exploración, explotación y comercialización a empresas privadas como resultado de la usurpación de la Presidencia de la República y al margen de los controles que corresponde ejercer a la Asamblea Nacional de conformidad con la Constitución y la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Por lo tanto, ninguno de esos contratos será un compromiso válidamente adquirido del Estado venezolano.

Además, las empresas privadas que participen en esos contratos inconstitucionales, incluyendo a los socios minoritarios de las empresas mixtas, serán responsables por la violación a la Constitución, en especial, por dar apoyo al régimen de Maduro que, además de ilegítimo, viola de manera sistemática derechos humanos. Por lo tanto, esa responsabilidad podría ser reclamada incluso en el Derecho Internacional, para exigir compensación por el apoyo otorgado al régimen de Nicolás Maduro para facilitar la violación de derechos humanos.

Procuraduría Especial de la República de Venezuela@DeProcuraduria

Comunicado de la Oficina del Procurador Especial sobre la inconstitucionalidad de los contratos petroleros suscritos por el régimen de Nicolás Maduro y la responsabilidad internacional de los inversionistas que sean partes de esos contratos.

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Colectivos armados emboscaron a comisión de diputados que se trasladaba al Parlamento – El Nacional – 15 de Enero 2020

Carlos Berrizbeitia, segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, aseguró que la intención de este grupo de personas era linchar a los parlamentarios de oposición

colectivos armados

Una comisión de diputados de la Asamblea Nacional se regresó a la sede de Acción Democrática tras ser atacados por colectivos armados en las inmediaciones del Parlamento.

El grupo de parlamentarios se trasladó hasta el Palacio Federal Legislativo para constatar la militarización de la Asamblea Nacional, cuando resultaron emboscados por más de 100 motorizados armados.

Carlos Berrizbeitia, segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, denunció que los colectivos armados atacaron con piedras, palos e incluso con disparos a los vehículos en los que viajaban.

«Intentaron lincharnos», expresó Berrizbeitia al llegar a la sede de AD.

El segundo vicepresidente de la AN destacó que la intención de los colectivos era atentar contra la vida de los diputados. Por lo tanto consideró que es un hecho lamentable que el mundo entero debe mirar y tomar en cuenta.

Angelo Palmieri, secretario de la AN, manifestó por su parte que el hecho se trató de una emboscada.

Palmieri contó que los organismos de seguridad del Estado les dejaron pasar dos piquetes de seguridad tras recibir órdenes por radio. Luego llegaron a un punto donde un piquete de la Policía Nacional Bolivariana se abrió para dejar pasar a la turba de personas armadas.

«Escuché de 4 a 5 disparos contra el vehículo», indicó el secretario, quien agregó que todo ocurrió ante la mirada de la PNB y la GNB.

El parlamentario aseguró que tiene videos del ataque. Añadió que los colectivos también agredieron a un grupo de periodistas que se encontraban cerca de los vehículos.

Asamblea Nacional

@AsambleaVE

| Imágenes de cómo quedaron los vehículos tras el atentado de los paramilitares del régimen contra los diputados.

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