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Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

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Pase lo que pase: no hay salida electoral por Tulio Álvarez – America 2.1 – 21 de Mayo 2018

Unknown.jpegEscribo contento por haber cumplido la promesa que me hice a mí mismo de no comentar u opinar sobre el evento convocado por el régimen para este 20 de mayo. Tampoco recomendé comportamiento alguno a los allegados que me plantearon un falso dilema. Considero que ya era suficiente con lo dicho en pasadas elecciones para formar criterio y que el foco del problema es distinto. En consecuencia, cualquier manifestación personal resultaría inocua y, aun peor, podría obstaculizar algún aporte para el día después.

Desde la perspectiva de la destrucción de la economía, la marginalización de la sociedad y la crisis humanitaria no habrá un nuevo amanecer después del simulacro, pase lo que pase. No se trata de la sustitución de Nicolás Maduro, ni siquiera se limita a la extirpación de esos tumores rojos y purulentos que han hecho metástasis en el sistema político y que algunos aun llaman revolución. Venezuela vive un deslave socio-cultural y una inversión de valores que nos está colocando al borde de la desintegración nacional. Entonces, un cambio de presidente, equipo de gobierno o partido no basta. Creo que está petición de principio ha debido ser la base de cualquier decisión estratégica pero, estemos claros, estos no son tiempos de racionalidad.

Otro elemento clave es la consideración de que aquí vivimos una crisis política en un enfrentamiento por la legitimidad entre el gobierno y la oposición. Falso de toda falsedad. Se trata de un pueblo que se enfrenta a un régimen autoritario con vocación total que viola sistemáticamente los derechos humanos, al punto de desconocer toda recomendación y decisión de los organismos regionales y mundiales, colocándose al margen de la ley internacional.

El único efecto práctico del teatro del 20-M es en el plano internacional. Efectivamente, a partir de esta fecha, el régimen de Maduro certificó por sí mismo que la crisis venezolana no tiene salida electoral y la comunidad de naciones toma nota de tal situación. La base de tan rotunda afirmación tiene fundamento en los siguientes antecedentes:

El fraude electoral inaugural ejecutado en el marco del referendo revocatorio del mandato de Chávez Frías el año 2004. Después continuaría una cadena de procesos fraudulentos que se prolongaría hasta la muerte del líder rojo.

La forma en que se celebró la tramoya de elección presidencial en abril de 2013, la inelegibilidad de Nicolás Maduro, dada su doble nacionalidad y condición de vicepresidente en ejercicio y el artero desmantelamiento de la protesta por el fraude, lo que implicó la entrega de un resultado que culminó con un supuesto resultado que favoreció a Maduro con 50.6% de los votos contra el 49.1% de Capriles.

La utilización del control institucional sobre el Estado para anular el resultado de la elección parlamentaria del 9 de diciembre de 2015. En este inusitado pero justificado resultado la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ganó 112 de los 167 escaños en el Nacional a pesar de todas las manipulaciones y ventajismos concebibles.
Inmediatamente se activa el plan B del Estado Forajido, el 30 de marzo de 2017, despojando de todo poder al Parlamento sobre la base de un desacato del órgano que representa al Pueblo de Venezuela a los dictámenes de la cofradía judicial del PSUV. También, en mayo de 2016, Maduro declara el estado de emergencia asumiendo poderes legislativos de facto, incluido el derecho a imponer medidas de seguridad en áreas más allá de lo económico.

Desconocimiento de las decisiones tomadas por el pueblo convocado en Asamblea Ciudadana, el 16 de julio de 2017, en el que cerca de ocho millones de venezolanos se activaron para manifestarse en forma vinculante contra el régimen y su plan de convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente.

La inmediata irrupción el 30 de julio de 2017 de un remedo de Asamblea Constituyente convocada en contra de la Constitución y los parámetros básicos del Derecho Constitucional Democrático para terminar de usurpar los poderes legislativos. En el simulacro electoral el CNE certificó una votación de 8.1 millones representativa del 41.5% del registro electoral a pesar de ser un hecho notorio que un pueblo desarticulado pero hastiado de tanta miseria no participó en el proceso. Si fueron capaces de tamaña manipulación, a pesar de todas las evidencias, qué les podía impedir volver a aplicar tan cínico mecanismo más si cuentan con activa participación de candidaturas a conveniencia.

El 15 de octubre de 2017, el PSUV gana 18 de las 23 elecciones para gobernador con las mayores evidencias de fraude e, inclusive, dejando sin efectos la elección del Gobernador del Estado Zulia ante su negativa a someterse ante la ANC. A finales del año, el PSUV arrebata la mayoría de las alcaldías y la gobernación del Estado de Zulia. Además, el CNE aprovecha para obligar a reiterar el registro a los partidos que no participaron en las elecciones municipales, inhabilitándolos en la práctica. Esta estrategia coincide con la inhabilitación de los principales o más representativos candidatos opositores.
Y ahora, el sainete pretende imponer que volvieron a votar más de ocho millones de venezolanos. Prueba irrefutable de fraude.

Se evidencia de la relación de acontecimientos y del montaje que se produjo el 20-M que está cerrada toda vía electoral. Pero además la crisis humanitaria en Venezuela deriva en una masiva migración masiva que ha sido calificada por Shannon O’Neil, representante de Latin America at the Council on Foreign Relations, como la mayor crisis de refugiados en el hemisferio en la historia moderna. El número de refugiados venezolanos crece exponencialmente y, combinada a la actitud belicista del régimen y sus alianzas con el narcotráfico, pone en riesgo la paz y seguridad de la región. Esta grave situación ha sido confirmada por la agencia de la ONU para los refugiados ACNUR y define un número aproximado de cuatro millones de compatriotas que han huido el país.

Mi convicción es que el manotazo dado hoy por Maduro lo termina de aislar pero, lo más relevante, define la imposibilidad de una salida electoral al colapso que vive Venezuela. Ante tal situación, bajo la aplicación de los artículos 1(3) y 2(4) de la Carta de la ONU, regulatorios de la promoción de derechos humanos y la posibilidad de actuar para solucionar una crisis humanitaria, está dado el supuesto de hecho para una intervención internacional en nuestro país. Una dolorosa situación que se torna inevitable ante la comisión de crímenes de lesa humanidad, delitos económicos transnacionales y la abierta violación de la ley internacional. Y que no quepa duda, los crímenes que se cometen en Venezuela serán juzgados, pase lo que pase.

 

Narrativa dictatorial por Ramón Peña – La Patilla – 21 de Mayo 2018

El ofrecer pública e impúdicamente coimas a quienes voten este 20 de mayo con el degradante carnet de la patria, es un exabrupto político que por burdo y torpe no es tan fácil de dilucidar. Se trata de un soborno colectivo que, en la enquistada pobreza que asuela al país, desborda cinismo y crueldad. O bien el Golem gobernante hace gala de su innata ineptitud, o a conciencia se deleita en burlarse ante la comunidad internacional de la denunciada ilegitimidad del evento. Tan basto el gesto, que nos evoca aquel rupestre mandón latinoamericano de comienzos del SXX, personificado en El tirano Banderas, la precursora novela de dictadores de Ramón Valle Inclán (1926), quien, de haber convocado a elecciones, seguramente habría cometido un desafuero semejante.

Este régimen supera por inhumano y vesánico los despropósitos del comunismo clásico del siglo XX. Su obstinada negación de la espantosa crisis humanitaria; el ignorar con desparpajo la diáspora masiva y desesperada, que ha aventado a venezolanos a todos los rincones del planeta, incluyendo hasta el inimaginable destino de Siria; la ostensible multiplicación de niños de la calle; las excusas y mentiras ante el tormento colectivo por pésimos servicios públicos, y tantas otras calamidades, conforman un cuadro de infortunio, inédito en el país y en el propio continente. Una de las causas que lo explicarían es la influencia de asesores cubanos, inclementes ante las aflicciones de quienes no son sus conciudadanos.

En su pretensión de prolongarse en el poder, el responsable mayor de la tragedia colectiva del país en los últimos años, hace la promesa demencial de ahora sí construir una Venezuela próspera, pero sin cambiarle una línea a su modelo y contando con los mismos asesores. De vivir hoy, Valle Inclán tendría en quien inspirarse para escribir una nueva novela de dictadores, en la cual seguramente exaltaría lo mediocre, soez y brutal del protagonista.

Andrés Velásquez y su equipo legal responden a Tibisay Lucena – La Patilla – 19 de Mayo 2018

La opinión pública nacional quedó sorprendida por las declaraciones dadas por la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, en el programa especial “Vladimir a la una”, transmitido en vivo por Globovision, en las que la rectora informó que el caso de las elecciones del estado Bolívar ya no está en el CNE sino en el Tribunal Supremo de Justicia.

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El abogado Miguel Gómez Muci, apoderado legal del excandidato a la gobernación del estado Bolívar, Andrés Velásquez, detalló que en sus declaraciones Lucena, aseguró que la impugnación de Andrés Velásquez lo está resolviendo la Sala Electoral del TSJ. “Eso está en la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia”, aseguró Lucena, agregando que “El CNE, ahorita (…) No tiene nada que opinar sobre eso porque eso está en la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia”.

“Más adelante, ante la pregunta de Villegas sobre cuándo el CNE verificó los resultados de la elección en esa entidad y cuál fue el resultado definitivo, Lucena respondió que “el resultado oficial es el que el Consejo Electoral dio el día de la elección”.

Resultados entre gallos y medianoche

El jurista desmintió a Lucena al recordarle que el resultado no fue el que se dio el día de la elección. “Eso es falso. El resultado del CNE fue dado tres días después, el día 18 (de octubre), antes de la 01.00 a.m. entre gallos y medianoche. Su declaración no corresponde a la verdad de los hechos”, reclamó el abogado.

Recurso sin decisión

Miguel Gómez Muci informó que en la semana comprendida entre el 07 y el 10 de mayo asistió a la Consultoría Jurídica del CNE, y “allí no se nos facilitó el expediente, pero fuimos informados que aún no se había producido la decisión”.

“Señora Lucena, yo me preguntó ¿cómo un recurso que está sometido al conocimiento del ente que usted dirige puede remitirse sin haber sido decidido y sin que el administrado afectado por esa decisión hubiere interpuesto el recurso de Ley? En buen derecho tal posibilidad no es explicable”. Refutó Gómez.

“Quisiéramos que nos explique, señora Lucena” – prosiguió-, “¿cómo se habría producido la remisión de nuestro Recurso cursante ante el CNE, a la Sala Electoral del TSJ, sin previa decisión del Directorio del órgano comicial, y a espaldas del elector, es decir ‘Inaudita parte’, sin nuestra expresa notificación”.

Resultados alterados

Gómez Muci puntualizó que el CNE no ha explicado aun al país cómo en los once boletines correspondientes a igual número de actas que daban el triunfo a Andrés Velásquez, los votos escrutados fueron incrementados en número de 1.853 para proclamar –indebidamente- al candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela, el militar Justo Noguera Pietri, con una diferencia de 1471 votos, los cuales éste nunca obtuvo en las urnas electorales.

“Por situaciones como esa el CNE es hoy día un organismo carente de credibilidad ante el país”, concluyó.

 

 

 

Contados. Hay sesenta chavistas en Araba, Bizkaia, Gipuzkoa, Nafarroa, Rioja y Cantabria por Iñaki Anasagasti – Blog Deia – 29 de Mayo 2018

6a00d8341bf85353ef01b8d192017b970c-150wiSeis meses antes y en contra de la Asamblea Nacional venezolana y de forma antidemocrática Maduro ha convocado elecciones presidenciales tras haber inhabilitado a sus enemigos políticos que han decidido no avalar semejante fraude. Medida apoyada por el Parlamento Europeo, la Unión Europea y los países democráticos de América.

El 14 de abril de 2013, últimas elecciones presidenciales, el candidato opositor Henrique Capriles obtuvo en el consulado de Bilbao 596 votos y Maduro 41. En el día de hoy han votado sesenta personas sin saber todavía cuantos a Maduro, pero sesenta que han ejercido su voto. Una miseria para revolución tan gloriosa. Sesenta chavistas o filochavistas. Es lo que hay. Aunque a Sortu le retuerzan las tripas estos resultados de sus homólogos venezolanos.

Al PNV le llegó una invitación para acudir de Observador a las manipuladas elecciones, invitación que deshechó, por lo mismo que han desechado los países con separación de poderes y libertad de expresión, es decir, no avalar una dictadura.

Venezuela tiene en Bilbao un consulado en el Campo de Volantin 24 que, a diferencia de la consulta del año pasado, donde más de tres mil venezolanos participaron en los comicios, hoy no entraba nadie en dicha oficina que tenía la bandera venezolana en el mástil de la fachada. Una patrulla de la Ertzaintza cuidaba las instalaciones. Al pasar frente a ellos les he dicho. ”Hoy no van a tener trabajo, aquí no hay chavistas, sino antichavistas”.

Y es que en número de unos 300 estábamos al pie del puente de Zubi Zuri, siendo Bilbao, una de las 120 ciudades en el mundo que hacía un plante frente al consulado madurista. Sin embargo, al filo del mediodía unos seis encapuchados, ninguno venezolano, se ha colocado enfrente con una pancarta llamándonos fascistas. Eran gentes de Sortu. La gente les ha dicho de todo, comenzando por “cobardes” al ir encapuchados.

Ha habido parlamentos, música, firmas, y hemos repartido la invitación para el acto que la Fundación Sabino Arana ha organizado para el martes 29 de mayo en Solidaridad con aquel país

Euskal Telebista. Cal y Arena

Una mención habrá que hacer a Euskal Telebista que tiene un corresponsal por aquellas tierras o que no se entera de absolutamente nada o es un manipulador de manual. Se llama Jon Artano.

El sábado informaba en clave gubernamental madurista dándose la desfachatez que entrevistaba a un personaje corrupto de apellido Ochotorena que con su empresa “La Compañía Guipuzcoana de Caracas”, mal usando un nombre histórico, tiene una empresa de export de alimentos y con sus conchabeos corruptos con el régimen hace grandes negocios y sale en televisión diciendo que en Venezuela no hay escasez alimentaria pues se puede comprar desde caviar a pimientos del piquillo. Un insulto a la mayoría de venezolanos que no tienen ni para comer.

¿Quiénes compran estos enlatados?. La boliburguesía corrupta del régimen, de ahí que Jon Artano sabiendo, o igual ni lo sabe, que hay una colectividad vasca con el mejor Centro Vasco de América y nacida del exilio, no entrevistó absolutamente a ningún vasco venezolano y sin embargo le pide la opinión a este indeseable que se ríe del dolor ajeno y hace negocios gracias a él. Es como para cesar al tal corresponsal por el artículo 33 y de forma inmediata.

Unai, el hijo de un vasco que trabajó en Radio Euzkadi, recién llegado pues ha sido amenazado, pistola en pecho, me comentaba que había perdido veinte kilos pues en Venezuela no hay nada para comer y que había pedido el correo de la directora de EITB para protestar ante la entrevista a Ochotorena. Cuando la colectividad vasca en Euzkadi se pone de pie, no es extraño se manifieste ante EITB como ya lo hizo. Y es que no se puede manipular la realidad de manera tan sucia. Y la gente, con hambre, y debiendo salir de su país con lo puesto está indignada y no está dispuesta a aguantar abusos de esta calaña. Y repito. El problema emigratorio de Euzkadi no son los sirios sino los venezolanos que llegan mensualmente a chorros. Y esos no son precisamente chavistas ni de BIldu, sino todo lo contrario.

Un mínimo de respeto no vendría nada mal.

Afortunadamente este domingo el periodista de ETB Julen Etxebarria, ha hecho un magnífico reportaje entrevistando a uno y otro, sacando imágenes de la puerta del consulado sin nadie votando en comparación con el bullicio del 2013. Felicidades y reconocimiento. Eso es periodismo del serio, y no la basura de la víspera, que buenos euros nos habrá costado mantener a este pésimo corresponsal de nombre Jon Artano que ni se entera o se entera demasiado o es un pésimo corresponsal.

 

 

La Unión Europea legitima a Venezuela como protectorado cubano por Elizabeth Burgos – Revista Zeta – 20 de Mayo 2018

*La escandalosa declaración en ese sentido, de Federica Mogherini. ¿Quién es esa señora que se atreve a insultar a todos los venezolanos?

París.- Un cable de la Agencia EFE del 15 de mayo informa que la vicepresidente de la Comisión Europea y Jefa de Relaciones Exteriores de la Unión Europea y de la Segundad, Federica Mogherini, declaró que Cuba podría desempeñar un papel positivo para impulsar un diálogo político en Venezuela. La declaración de la señora Mogherini tuvo lugar durante una conferencia de prensa en la que estuvo acompañada por el Ministro de relaciones exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez. Conferencia de prensa realizada tras la celebración de una reunión formal entre la UE y Cuba para poner en marcha un acuerdo de Diálogo Político y Cooperación. Más oficial el marco de la declaración relativa al destino de Venezuela no podía ser.

Lo primero que debemos preguntarnos es cuáles son las consecuencias de una decisión preveniente de uno de los entes de mayor peso político en el tablero de la geopolítica actual.

La primera consecuencia, – y es de particular gravedad para la pervivencia de Venezuela en tanto que nación, que debería ser tomada muy en cuenta por aquellos tan propensos al optimismo ingenuo que tanto ha obstaculizado la conformación de una alianza sólida entre las diferentes corrientes de la oposición –, es que esta decisión de la Unión Europea legitima, avala, la condición de protectorado cubano de Venezuela. País que por su posición geográfica – caribeño, andino amazónico – y por las riquezas que encierra, constituye un elemento indispensable para el poder castrista como base de expansión de su poder, tanto en lo interno, como en lo internacional, consolidando por ende, su condición de interlocutor ineludible ante las democracias occidentales con los países de América Latina anexados a la influencia cubana, o los que vaya paulatinamente anexando, al mismo tiempo que Cuba refuerza su papel de intermediario ante Rusia, China, Irán y ahora Turquía, en relación a América Latina.

Significa un triunfo rotundo para el castrismo en su larga marcha emprendida hace 60 años hacia la consolidación de un poder global, inspirado en el que ejerció Moscú como centro del comunismo internacional. Desde hace varios decenios, La Habana se ha instaurado ya como centro inspirador de su modelo de gobierno: una mezcla de fascismo/ comunismo, de nacionalismo, de caudillismo que se nutre al mismo tiempo del legado que dejó la piratería como medio de enriquecimiento, y el de la mafia que tanta influencia tuvo en Cuba. Ese modelo lo hemos visto desarrollarse en los últimos veinte años en los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina. Se han perdido algunas plazas, quizás momentáneamente: la Argentina y el Brasil, y Nicaragua debilitándose. Pero en la actualidad están y el horno en proceso de cocción: México con López Obrador, y Petro en Colombia.

Volviendo a Venezuela y a la mediación de Cuba, varias veces, desde diferentes ángulos, incluso desde Venezuela, con esa falta de visión que caracteriza a muchos, se lanzó la idea de apelar a Cuba para que mediara en el conflicto venezolano. Incluso en un momento dado, uno de los miembros de la familia Cisneros expuso esa idea públicamente; recuerdo haber tratado el tema en este mismo espacio. Cada vez que se hizo la propuesta, Cuba negó todo interés de involucrarse en el asunto y apelaba por “el respeto a la soberanía” de Venezuela. Por supuesto, se trataba de globos de ensayo lanzados por los expertos cubanos para sondear la acogida de la idea. Mientras tanto, Cuba puso a trabajar a sus simpatizantes y otros agentes de influencia y a ganar tiempo: inventaron diálogos, encuentros en Santo Domingo, involucraron al Vaticano. Rodríguez Zapatero jugó un papel crucial en el manejo de esa guerra de guerrillas diplomática. Hasta que por fin, llegan al escenario actual cuando es la propia jefa de la diplomacia europea quien declara, acompañada del canciller cubano, que “Personalmente , creo que Cuba podría jugar un papel positivo al tratar de evitar nuevos desarrollos negativos (en Venezuela) e intentar reabrir y negociar una solución política y de diálogo”. El cubano por supuesto no declaró nada, su postura fue la del responsable político que ha sido solicitado por la representante de una de las grandes potencias del mundo a colaborar para resolver un conflicto en un país en donde se están dando “desarrollos negativos” (por supuesto que la señora Mogherini no mencionó que esos desarrollos negativos, los había causado, precisamente, Cuba).

¿De dónde y cómo surge la relación privilegiada de hoy del régimen cubano con la Unión Europea? Recordemos que la UE hace veinte años, bajo el impulso del expresidentes José María Aznar, había condicionado todo acuerdo con La Habana a que el régimen se democratizara y respetara los derechos humanos. Esa posición fue llamada “Posición Común” respetada por todos los miembros de la UE.
Dos elementos han obrado en pro de la apertura de la UE hacia Cuba.

Primeramente, el deshielo impulsado por Barack Obama en 2016 generó un impulso en Bruselas liderado por Francia durante el gobierno de François Hollande, para no dejarle a EE.UU. la prioridad de la primicia de la supuesta apertura de Cuba y las posibilidades de inversión en la isla. Gracias a la mediación de altos responsables de la diplomacia francesa, muy cercanos al régimen cubano, François Hollande realizó un viaje oficial a Cuba; incluso se sumó al impulso de los presidentes latinoamericanos: también visitó y se hizo fotografiar con el anciano dictador. Por cierto, que fiel a su elegancia, y a su saber darse su puesto, Barack Obama declinó caer en semejante infantilismo cuando visitó La Habana.

El segundo elemento proviene de la señora Mogherini misma y sus simpatías personales. El primer elemento que dio a conocer su posición personal que de hecho abrogó la “Posición Común”, fue su declaración durante su viaje a La Habana en 2017 de que “Cuba era una democracia de partido único”: es de imaginar la indignación que causó semejante declaración en el seno de la oposición cubana, (Por cierto, un conocido politólogo francés, también condescendiente de lo que hoy en Francia se llama “Populismo progresista”, llama esa modalidad de “democracia” de influencia castrista, como la que impera en Venezuela, “democracia hegemónica”, noción, por cierto, totalmente reñida con la democracia. En 2015, en un discurso que pronunciara en la conferencia “Call to Europe”, Mogherini apeló por integrar el Islám político : textualmente dijo “No temo decir que el Islám político deba formar parte del marco y que deberíamos no temer de decirlo y aceptarlo”. Luego, midiendo tal vez las consecuencias de sus palabras agregó: “No sabemos muy bien en Europa, que la religión juega un papel en la política, no siempre bueno, pero no siempre malo tampoco. Eso forma parte del proceso (ndr : democrático).” No es de extrañar el debilitamiento de la democracia que se experimenta hoy en el mundo, si sus altos representantes de la institucionalidad democrática se encargan de relativizarla.

Es interesante adentrarse en la biografía de Federica Mogherini porque nos da algunas claves acerca de su cercanía y entusiasmo por el régimen cubano. Elle es hoy miembro del Partido Demócrata italiano, substituto del Partido Demócrata de Izquierda, el cual substituyó a su vez al Partido Comunista Italiano, al este disolverse. Fue ministra de Relaciones exteriores del gobierno de Mateo Renzi. En el 2014 es designada como alta Representante de la Unión Europea para los asuntos extranjeros y la Política de Seguridad, luego, le otorgan definitivamente el cargo de Jefa de la diplomacia europea. Estudió Ciencias Políticas en Italia, realizó su tesis en el Instituto de Ciencias políticas de Francia. El tema de su memoria fue la relación entre la religión y la política en el Islám. Un dato interesante que puede darnos la clave de su propensión “elástica” en relación a la democracia en contextos totalitarios: a los 15 años adhirió a la Federación de la Juventud Comunista Italiana (FGCI), tras ser disuelto el Partido Comunista y reemplazado por el Partido Demócrata de Izquierda, con su filial, la Juventud de Izquierda (Sinistra Giuvenile) a la cual la joven Mogherini también adhiere. Ya adulta, llega a ser miembro del Consejo Nacional de los Demócratas de Izquierda. Luego el Partido Demócrata de Izquierda, toma el nombre de Partido Demócrata de cuya dirección nacional ella forma parte. Fue elegida al cargo de la diplomacia europea por los jefes de Estado socialistas que en 2014 gobernaban en Europa y con el apoyo del Partido Socialista Europeo.

Federica Mogherini ostentará su cargo hasta el 2019.

Con su sentido de la instrumentalización del poder, su experiencia de guerra de guerrillas y de guerra de posición, el régimen cubano tendrá tiempo suficiente como para apuntalar su propio régimen, el régimen que escogerá para Venezuela tomando en cuenta los elementos domésticos; la existencia de una oposición, (ya se habrá dado el desenlace de México y Colombia). Por lo pronto, el campo venezolano está prácticamente limpio: con 3 millones de exiliados, la gente que quede será fácil contentarla. Y si Maduro logra los 10 millones el domingo próximo, será la prueba de que La Habana optó por conservarlo, seguirá en su cargo de pro cónsul, con un vicepresidente que represente el “entre dos”, y un gabinete integrado por los duros del chavismo, más algunos ministros procedentes del grupo de colaboracionistas de la MUD : simples figurantes sin poder alguno. La historia del castrismo seguirá su curso.

 

Acabaron con los huevos de oro, van por la gallina por Werner Gutiérrez – Version Final – 18 de Mayo 2018

WernerGutiérrezFerrerVersionFinal-1024x512.jpgEn 1998 al llegar al poder Hugo Chávez Frías, las importaciones agroalimentarias anuales de Venezuela alcanzaban los 1.250 millardos de dólares. Éramos un país capaz de alimentar a su población casi en un 80 % con productos cosechados en sus campos y procesados en su modernas agroindustrias.

En el año 2001 con la promulgación de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario comienzan las expropiaciones y confiscaciones. Nació el Plan Bolívar 2000 y con él, el asalto del sector castrense al sector agroalimentario nacional. Se inicia la creación de un estado que ha intentado inútilmente convertirse en importador, productor, transformador y distribuidor de alimentos, apoderándose y destruyendo a su paso tierras y empresas productivas, reservándose las divisas para las importaciones a su entera discreción y sin control alguno.

Desde el año 2009 comienzan a notarse de manera significativa los efectos detrimentales de este modelo en la disponibilidad de alimentos para el venezolano por la caída en la oferta interna. Según datos del Doctor Carlos Machado Allison entre el 2009 y el 2014, la caída per cápita de la actividad agrícola, fue cercana al 17%. Desde el 2014, a la presente fecha esta caída ha sido aún más vertiginosa, llevándonos a niveles de producción de alimentos de las décadas de los 70 y 80. Transcurridos casi veinte años de gobierno de Chávez – Maduro, tenemos un sector privado agropecuario diezmado, que junto a las empresas agroalimentarias que aún se mantienen de pie genera 8 de cada 10 kilogramos de los pocos alimentos producidos en Venezuela. No obstante, apartados de cualquier lógica y sentido común, el gobierno lejos de corregir su accionar, insiste en su política de control social utilizando el hambre y la limosna como herramienta, para lo cual da señales de estar dispuesto a aplicar el principio de “tierra arrasada”.

Los ataques a la propiedad privada en el sector agropecuario se han incrementado sustancialmente. En los últimos 2 meses, 18 fincas productivas han sido objeto de invasiones o medidas de confiscación. Se continúa con el cobro del impuesto regional ilegal reteniendo el 10% de los animales que se transportan en Barinas y Apure, igualmente persiste la sustracción de productos agrícolas como el queso llanero o las hortalizas andinas. En la Gaceta Oficial Nº 41.394 se establece que los productores de palma aceitera, deberán destinar el 50% de su cosecha a las plantas oficiales. Los alcaldes del partido de gobierno en el estado Miranda controlan la comercialización del cacao, reteniéndoles a los agricultores sobre las 300 toneladas del producto, el cual les será cancelado a un precio irrisorio en bolívares, mientras el gobierno lo comercializa en el mercado internacional en dólares.

Venezuela llegó a importar bajo el mandato de Chávez Frías sobre los 10 millardos de dólares en alimentos al año. Sin embargo en el 2017, las compras externas debieron estar por debajo de los 6.0 millardos de dólares. Luego del despilfarro en promedio de US$ 56.500 millones anuales, entre 1999 y 2014, ahora imposibilitados de continuar importando alimentos, la bota militar ha radicalizado el control sobre la distribución de agroinsumos al sector primario, imposibilitándoles el abordar el presente ciclo de siembra. AgroFanb empresa castrense, es la responsable directa de implementar el férreo control en la asignación a discreción de semillas, agroquímicos y fertilizantes.

Literalmente AgroFanb decide quién participa del proceso de producción y quienes, o paralizan sus fincas, o apelan al mercado informal de agroinsumos para no abandonar la agricultura y ganadería. Es evidente que su directriz es bloquear a las organizaciones privadas tradicionales de productores. Si el país se lo permite, no solo habríamos visto acabar con “los huevos de oro”, sino que ahora presenciaríamos, la destrucción también de la “gallina”, único sector con capacidad real, y en corto tiempo, de revertir el hambre que hoy golpea a todo un país.

¿Votar o no votar por Maduro? por Heinz Dieterich – Aporrea – 18 de Mayo 2018

heinz_dieterich.jpgMuchos amigos y medios internacionales me han pedido analizar la situación electoral en Venezuela. En particular, me pidieron contestar las siguientes preguntas.

1) ¿Son legítimas o ilegítimas las elecciones del domingo en Venezuela?

Las elecciones son ilegitimas, porque no existen las condiciones básicas para que los ciudadanos puedan tomar decisiones razonadas sobre el proceso y los candidatos electorales. Esta deficiencia estructural existe en varios ámbitos claves.

1. Se requiere un entorno socio-económico estable que permite a la población concentrarse en la contienda electoral y ponderar las opciones que se presentan. Con una hiperinflación de más del 10,000 %, una ausencia de medicinas y alimentos generalizada para las mayorías, una reducción del PIB en el último lustro de alrededor del 45%, una emigración económica de más de un millón de personas, y una muy alta tasa de criminalidad, esas circunstancias socio-económicas no están dadas.

2. Elecciones sólo tienen sentido cuando los candidatos representan alternativas viables de política pública progresista ante los grandes problemas de la nación y de los ciudadanos. Ninguno de los dos bandos –o bandidos– de la “oposición” cumple con esta condición. El oportunista ex chavista Henry Falcón y el oscurantista “evangélico” Javier Bertucci –los dos candidatos de mayor preferencia electoral de la “oposición”– van a ir con el FMI para recomponer la economía. Las condiciones draconianas que pondrá el FMI para dar su infame Paquete de Ajuste Estructural, harán palidecer las condiciones que la institución impuso a Grecia en su momento, porque Venezuela no es parte del Primer Mundo y tiene cero poder de negociación. En consecuencia, las condiciones infernales en que vive actualmente la mayoría de los venezolanos, empeorarán drásticamente. De hecho, ni Falcón ni Bertucci tienen un programa para regresar el país al camino del desarrollo sustentable. La dolarización y el FMI de Falcón y la “salvación del país a través de la fe”, del Rasputín pentecostalista, son el mismo proyecto: entregar la soberanía de Venezuela a Washington y el gran capital occidental.

El otro ala del espectro político, que representa Maduro, igualmente no tiene ningún programa realista ni creíble para salir del desastre económico que ha creado. Venezuela necesita un Plan Marshall para salvarse, pero la mafia usurpadora de Miraflores no tiene cabezas para diseñarlo, ni acceso a los circuitos financieros internacionales, que podrían costearlo. Desconocidas las elecciones de antemano como “ilegales”, por los centros de poder occidental, será imposible que –“ganando” Maduro– consiga los recursos para el ajuste estructural necesario del sistema económico. Sin Occidente y sin China, la elección se realiza, por así decirlo, en un catch-22, donde no hay solución electoral alguna para salvar a la economía. De ahí, que la promesa de Maduro, que si gana las elecciones, llevará a cabo “una revolución económica que sacudirá al mundo”, no es más que una patética mentira. Ninguno de los candidatos tiene un proyecto económico viable. Por eso, ninguno sirve para ser presidente.

3. El régimen de Maduro se basa en la mentira (de la guerra económica), las bayonetas de los generales faccionistas Padrino López y Néstor Reverol (represión militar), la monopolización de los dólares y la dependencia asistencialista generalizada cual medio de control socio-político, financiada con ellos (Carnet de la Patria, CLAP). La combinación de esos cuatro factores ha creado una clientela electoral cautiva para el gobierno, por una parte; y un ambiente generalizado de desmovilización, frustración, incertidumbre y tendencia hacia el abstencionismo, por otra. En ese ambiente, el debate público racional y transparente que es una precondición imprescindible para facilitar la conciencia ciudadana cual precondición del voto razonado, no se ha podido dar. La situación de manipulación sistemática de la información y del razonamiento electoral, muy semejante a la que prevaleció en Estados Unidos en la última contienda presidencial, hace imposible cumplir en Venezuela con el mandato de una votación nacional democrática que exprese la soberanía popular mayoritaria.

2) ¿Fracasó la oposición en su intento por derrotar a Nicolás Maduro o el Presidente venezolano les pasó por encima?

Las dos cosas. Era –y es—un conflicto entre la vieja clase política y la nueva clase política, que se formó durante los primeros años del Chavismo. Dos fracciones de la clase política, con iguales carencias éticas y compromisos populares, se enfrentaron, como dos mafias del barrio que procuran controlarlo. Mostraron ser más eficientes en la guerra callejera y sucia, al igual que en los pleitos de superestructura (parlamento), las cohortes de Maduro/Cabello, que las de las viejas élites políticas.

3) ¿Se radicalizará aún más el gobierno de Maduro tras los comicios o está condenado en el corto plazo?

Está condenado a colapsar relativamente pronto, por el aislamiento internacional y latinoamericano. Para impedirlo, se volverá más represivo, implementando la llamada “reforma constitucional” e imponiendo el llamado “Estado comunal”, que es, esencialmente, el Estado de Mussolini con control total del centro del poder, bajo el disfraz de un régimen popular revolucionario de nuevo tipo.

4) Finalmente Maduro se salió con la suya en cuanto a la realización de elecciones ¿Esto demuestra el fracaso o el escaso peso de los organismos internacionales y regionales?

Sin duda, que Maduro salió triunfante de las turbulencias políticas de la era post-Chavez, tanto a nivel del Partido como en cuanto a la estructura nacional de poder. Hay que tomar en cuenta, sin embargo, que se aprovechó de una coyuntura internacional que le benefició de múltiples maneras. En primer lugar, el bolivarianismo hemisférico que construyó Hugo Chávez con Lula, Fidel y Kirchner, le sirvió en su momento como paraguas protector al Madurismo. Sin embargo, esto se acabó ya.

En segundo lugar, las crisis mundiales en Corea, Medio Oriente y Europa oriental, desplazaron el conflicto de Venezuela a segundo y tercer plano. De todas formas, el imperialismo occidental sabe que la caída del régimen es inevitable, de ahí que no le importa, si sucede un año antes o después. Es decir, la intensidad de la presión externa imperial ha sido relativamente baja, comparada, por ejemplo, con la destrucción sistemática de la Unidad Popular chilena por Nixon, o la Revolución Sandinista nicaraguense, por Reagan, para no mencionar la agresión a la Revolución cubana. Las afirmaciones contrarias de Maduro y su aparato de propaganda son simples mentiras.

5) ¿Qué rol juegan los militares al sustentar la Presidencia de Maduro?

Como decía, junto con los dólares y las mentiras, son el tercer sostén del régimen. Sin los generales faccionistas Padrino López y Néstor Reverol, que encabezan la “pandilla de malandrines” que usurpan el Palacio de Miraflores, en palabras del general chavista Cliver Alcalá, ya no estaría en la presidencia.

6) ¿Hay una fractura interna en el chavismo?

Sí, una fractura total, como se evidencia en el hecho, de que muchos de los colaboradores militares de alto rango de Hugo Chávez, como los generales Rodríguez Torres y Raúl Baduel, el héroe que derrotó al golpe militar, están en la cárcel, mientras que muchos civiles chavistas de jerarquía están organizados en movimientos anti-maduristas. Por supuesto, hay una tercera fracción de oportunistas deleznables que pasaron sin problema moral alguno del proyecto humanista de democracia participativa del Comandante Hugo Chávez, a la miserable dictadura pequeño-burguesa de Maduro. Allá están Tarek William Saab, Alí Rodríguez y muchos otros.

7) ¿Qué podría ocurrir en Venezuela a partir del 21 de mayo?

En primer lugar, es irrelevante quién gane las elecciones, porque ninguno de los candidatos puede resolver los grandes problemas nacionales. En este sentido, no son elecciones, sino una pantomima de simulación de soluciones nacionales. En segundo lugar, si Maduro pierde, simplemente desconocerá en los hechos al nuevo gobierno, tal como desconoció a los ganadores de las elecciones parlamentarias de diciembre, 2015.

En tercer lugar, arreciará la presión internacional, habrá nuevas sanciones de Washington y Bruselas y, quizás del Grupo de Lima; es posible que haya un par de días de protestas, que serán fácilmente controladas por la policía; Maduro avanzará la preparación de la estructura política de dominación tipo Mussolini, mediante el “Estado Comunal” y una nueva Constitución, hecho a la medida; el éxodo de la emigración venezolana se intensificará; la economía colapsará vía la hiperinflación, el default externo y la creciente confiscación de la infraestructura petrolera, como ahora en la colonia holandesa de Curazao; Washington pasará a la fase del regime change y el inicio de la agresión paramilitar –similar a la agresión de Reagan contra el Frente Sandinista y la destrucción de la Unidad Popular de Allende en Chile–, regime change como en Siria y Ucrania, en pocas palabras. Un conflicto intra-militar abierto es muy probable al igual que una mayor intervención estadounidense vía el Comando Sur y la Cuarta Flota de Washington.

8. Votar como acto de masturbación

Votar en estas circunstancias es un acto fútil, una operación de autismo, sin relevancia transformadora real. Un acto apologético para el régimen, tan tragicómicamente grotesco como el cierre de campaña de Maduro, diseñado sobre los mecanismos de manipulación barata y de mercadotécnia de los charlatanes tele-evangelistas. Con un gritón ridículo que procuraba calentar a las masas, seguido por un payaso patriotero llamado Héctor Rodríguez, con intermezzo de un obsceno panzón futbolista argentino y, finalmente, la apoteosis con el panzón Presidente Obrero y la Primera Combatiente. En fin, un teatro surrealista que refleja a la perfección la naturaleza apócrifa del régimen burgués en cuyas garras ha caído el noble pueblo de Venezuela.

 

 

Venezuela: Elecciones a la medida de Maduro por Marinellys Tremamunno – Yoinfluyo.com – 18 de Mayo 2018

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Un panorama nada alentador le espera a Venezuela este domingo.

¿Es posible que un presidente con más del 80% de rechazo en su gestión pueda reelegirse? ¡En Venezuela sí lo es! Nicolás Maduro sale al ruedo electoral este domingo con unas elecciones hechas a la medida para garantizar su reelección.

Para comprender el contexto electoral en este país sudamericano, Yo Influyo entrevistó a Eugenio Martínez, periodista venezolano experto en temas electorales.

“Hay que entender que el proceso electoral del 20 de mayo se ha construido en en torno a las necesidades que tienen tanto el chavismo como el presidente Nicolás Maduro”.

Por ejemplo, explica, los dos principales líderes de oposición, Henrique Capriles Radonski y Leopoldo López, están inhabilitados e impedidos para participar en este proceso.

“Adicionalmente, de los principales partidos de oposición, la mayoría fueron eliminados o no tienen estatus legal en este momento, después de una serie de decisiones muy particulares, tanto del organismo comicial como del Tribunal Supremo de Justicia. En líneas generales, se pasó de 52 partidos políticos en el año 2015 a solamente 17”.

Por si fuera poco, la contienda electoral presenta una oposición a medias, con los ex chavistas Henri Falcón y Reinaldo Quijada; y el pastor evangélico Javier Bertucci.

La Mesa de Unidad Democrática (MUD) no participa, por orden del Tribunal Supremo de Justicia y, como ya es tradición en tiempos de revolución bolivariana, el gobierno tiene el control absoluto del voto electrónico.

Smartmatic (la empresa que tenía a su cargo el voto electrónico) en este momento ya no opera en Venezuela, aunque el Consejo Nacional Electoral sigue utilizando sus máquinas y sus programas, agrega el experto.

“El problema este momento con la ausencia de Smartmatic es que no se sabe cómo el Consejo Nacional Electoral ha resuelto la licencia de uso de los programas, el software de totalización, escrutinios y trasmisión de resultados que se utilizaron hasta el año 2017, pues la licencia de uso venció el año pasado”.

“Aunque el candidato Henry Falcón o los candidatos opositores a Maduro lograsen desplegar una estructura humana en las 34 mil mesas de votación, esa estructura humana de testigos, miembros, etcétera, pudiese terminar convalidando un fraude electrónico si no se aclaran las dudas que hay sobre el sistema automatizado…” agregó Martínez.

Un panorama nada alentador le espera a Venezuela este domingo, si además sumamos la represión gubernamental que mantiene en la cárcel a más de 330 prisioneros. Elecciones a la medida del régimen con un resultado previsible.

¿Votar o no votar en Venezuela? por Notimex – Yoinfluyo.com – 18 de Mayo 2018

 

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En vísperas de las elecciones presidenciales del domingo, miles de venezolanos se debaten entre votar o no en unos comicios marcados por la polarización del país, que vive una grave crisis política y económica sin precedente.

Unos 20.5 millones de venezolanos están convocados a acudir a las urnas este domingo con la disyuntiva de reelegir al presidente Nicolás Maduro o votar por un cambio de régimen que lo aleje del poder.

En medio de esta situación, los ciudadanos se debaten entre votar o no formar parte de lo que sus detractores califican como un fraude, según un reporte del diario local El Nacional, que mostró algunas de las opiniones de la población acerca de los comicios.

Unos afirmaron que no votarán porque desconfían del proceso y otros llaman a participar porque consideran que es la “única esperanza para el cambio”.

“No creo en ninguno de los candidatos. Para mí todo es una especie de cortina de humo para validar un fraude”, afirmó Heidi Minavares, vendedora de café a las afueras de la estación del Metro Los Cortijos.

Germán Antonio Alvarado, quien se dedica a la plomería, indicó que “no le conviene votar por nadie”. A su juicio, después del 20 de mayo habrá “caos” en el país. “Saquen a Maduro de ahí, él no sirve”, aseveró.

Una trabajadora de Empresas Polar de 20 años, quien pidió no revelar su nombre, señaló que aún no está segura si votará en las elecciones. “No votaría por Maduro. Henri Falcón tampoco me persuade. Es un poco complicado porque realmente no me convencen (las elecciones)”, expresó.

Los que afirman que participarán en el proceso argumentaron que hay que votar por otros candidatos que no sea el presidente Nicolás Maduro, quien aspira a la reelección.

“Hay que salir de esta pesadilla. El mejor candidato es otro que no sea el mismo. La transparencia no la sabemos con certeza, pero hay que votar. Esa es la única esperanza que tenemos”, indicó Álvaro Jaspe, un carpintero de 63 años de edad.

Aseguró que la gestión de Maduro ha sido “terrible”, así que dijo que la salida es que la gente vote de manera “masiva”.

El mecánico José Molina, de 50 años de edad, dijo que la solución es votar por Javier Bertucci. “Después vemos qué se puede hacer en la presidencia”, añadió.

“Tenemos que votar, de verdad. La solución es votar, pero, claro, no votar por el régimen que tenemos. Prácticamente, si seguimos en esto, vamos a votar por el hambre. Hay que votar por la democracia, en la que creo que no estamos”, manifestó.

El obrero Argenis Farraco señaló que votar “es una forma de transmitir” la opinión. “Hay sectores que están llamando a la abstención, pero no hay que hacerles caso”.

La coalición opositora venezolana Mesa de Unidad Democrática (MUD) reiteró su llamado al boicot a los comicios, que considera fraudulentos y pidió a los candidatos Henri Falcón y Javier Bertucci a retirarse de las elecciones del domingo y no seguir con “la farsa electoral que le hace el juego a Maduro”.

A pesar de que la MUD ha llamado a no votar en las elecciones presidenciales, algunos ciudadanos dijeron que sí lo harán.

 

As Venezuelans go hungry, their government holds a farcical election – The Economist – 17 de Mayo 2018

The danger to Nicolás Maduro’s rule begins after election

IF VENEZUELA were a democracy, President Nicolás Maduro’s bid to win reelection would certainly fail. He leads a regime that has been in power for 19 years. Its economic policies have made life intolerable for most of the country’s 34m citizens. Food is in short supply, and nearly 90% of Venezuelans say they do not have enough money to eat properly. The contraction of the economy is the biggest in the history of Latin America. Prices are doubling nearly every month. At least a million people have left the country in the past four years.

Yet almost nobody thinks the president, who looks as well fed as ever, will lose the one-round election scheduled for May 20th. At rallies of loyalists and dragooned 5/18/2018 As Venezuelans go hungry, their government holds a farcical election – A police-state poll https://www.economist.com/the-americas/2018/05/19/as-venezuelans-go-hungry-their-government-holds-a-farcical-election 2/5 state workers held in barricaded streets, Mr Maduro talks of getting 12m votes, even more than Hugo Chávez, the charismatic founder of Venezuela’s “Bolivarian revolution”, who died in 2013. To suffering voters he promises relief. “I am ready to make a change,” he said on May 11th.

The fact that few voters believe him does not matter. The “independent” electoral commission is a puppet of the regime. After regional elections last October, it refused to investigate evidence of fraud. Smartmatic, the company based in Britain that supplied Venezuela’s voting machines, has withdrawn its staff. It said that results in a vote last July for a new “constituent assembly”, whose main purpose is to circumvent the opposition-controlled legislature, had been “manipulated”.

But Mr Maduro may not have to steal the election on the day to win it. The regime has arrested the most prominent leaders of the opposition or banned them from politics. Others are in exile, leaving the opposition leaderless, divided and demoralised. Little is left of the hope and fury that animated protests against the regime last year, in which at least 163 people died.

In last year’s regional elections the government placed booths at polling stations where voters were required to renew their electronic “fatherland cards”, which entitle them to receive subsidised food. Nearly 70% of the population gets such subsidies. Mr Maduro is again suggesting that the government will exchange food for votes. “Whoever goes to vote with their fatherland card is going to get a big prize from the country, because we give and give,” he said on May 14th.

Henri the hopeful

Talks aimed at establishing conditions for a fair election between the regime and the Democratic Unity roundtable (MUD), the main opposition grouping, broke down in February. Most opposition parties then decided to boycott the vote. They have international support. The “Lima group” of 14 countries, including Brazil, Colombia, Mexico and Canada, has said it will not recognise the election result. Mike Pence, the United States’ vice-president, has declared the election “fake”. Even the election date, set by Mr Maduro, points to its spuriousness: his term ends in January. In countries where incumbents could lose, they do not linger in office for nearly eight months.

Mr Maduro faces enough opposition to provide the illusion of a real contest. Henri Falcón, a former ally of Chávez who then became an opposition governor of Lara, a north-western state, broke ranks with the MUD to run against the president. Another challenger is Javier Bertucci, an evangelical pastor who draws huge crowds to rallies with the offer of free soup.

A recent poll by Datanálisis suggests that Mr Falcón should win. It puts his support at 28% of registered voters. Mr Maduro and Mr Bertucci are roughly even at 17% each. Mr Falcón’s chances depend on anti-Maduro voters overcoming their sense of hopelessness to turn up at the polls. That is unlikely to happen, especially without the backing of parties in the MUD. A poll last month by Datincorp suggests that 38% of the electorate will not vote.

Boycotters say Mr Falcón is giving legitimacy to a fraudulent election and undermining international condemnation of it. He denies doing this. He says he had no hesitation in putting his name forward. “Every authoritarian, neodictatorial regime is fraudulent by nature, but can be defeated,” he says. “Today the conditions are in place, like never before, in favour of a political change in Venezuela.” Mr Falcón cites as a precedent the referendum called in 1988 by Augusto Pinochet, Chile’s dictator, to extend by eight years his 15-year rule. Pinochet lost.

Mr Falcón hopes to improve his chances by exploiting divisions within the government. He has offered to govern with pragmatic members of the regime who see the need for taking steps to avert economic and humanitarian disaster.

His economic adviser, Francisco Rodríguez, a former Wall Street banker, proposes replacing the debased bolívar with the dollar to end hyperinflation and the economic slump. To work, dollarisation would have to go along with cuts to the massive budget deficits that cause inflation and with help from international bodies such as the IMF.

Mr Maduro’s proposal for dealing with hyperinflation is simpler: just knock three zeros off the bolívar. He says the new “sovereign bolívar” will replace the “strong bolívar” on June 4th.

He will probably stay president long enough to make this happen. But threats to his rule are mounting. Oil production by state-owned PDVSA, practically the only source of foreign exchange, has dropped by 30% since 2014 because of incompetent management and inadequate investment. The United States bars American investors from accepting new debt from PDVSA and the government in exchange for bonds on which they have defaulted. Bondholders are preparing to take legal action against both debtors. In April the International Chamber of Commerce awarded $2bn to ConocoPhillips, an American oil company, to compensate for the nationalisation of its operations in Venezuela in 2007. The American firm has begun to seize PDVSA’s oil stored in the Caribbean.

Cracks within the chavista government are widening. The former ambassador to the UN (and head of PDVSA) and the former attorney-general are in exile. They accuse Mr Maduro of corruption and crimes against humanity. Most of his main advisers are subject to sanctions by the United States and the European Union for drugtrafficking or undermining democracy. These could become harsher and target more people. The government has jailed some 60 officers in the army, whose support is vital to the regime’s survival. The charge, it is thought, is that they plotted against it. On May 11th the president of neighbouring Colombia, Juan Manuel Santos, predicted that “a change in the regime” will happen “very soon”. That could open the way to the sort of hybrid government that Mr Falcón envisages.

Mr Maduro has surprised people who wrote him off as a bumbling heir to the clever, charismatic Hugo Chávez. His vivisection of the opposition and ruthless exercise of power have put him in position to win re-election, despite a record of governance that would destroy most presidents. But he cannot defy for ever the laws of economics or the international coalition ranged against him. His victory on May 20th may be not only fake, but fleeting.

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