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Los avances en la negociación entre Guaidó y Maduro debilitan a los radicales del chavismo y la oposición por Juan Carlos Zapata – ALnavío – 19 de Julio 2019

La mejor noticia es que la negociación sigue. Queda así confirmado el adelanto que hizo el diario ALnavío la mañana de este jueves. No sólo es que continúan. Es que hubo avances. Queda entredicho en el comunicado del gobierno de Noruega.

Diosdado Cabello “quemó las naves”, “destruyó su activo” / Foto: @dcabellor
Diosdado Cabello “quemó las naves”, “destruyó su activo” / Foto: @dcabellor

Lo adelantó el diario ALnavío y lo confirmó el gobierno de Noruega. La negociación entre Juan Guaidó y Nicolás Maduro sigue. Hay que precisar que Noruega habla de “negociación”, el ministro y miembro del equipo de Maduro, Jorge Rodríguez, de “diálogo”, y Stalin González, vicepresidente de la Asamblea Nacional y miembro del equipo de Guaidó, no usa ninguno de los dos términos, pero al ratificar, en un tuit, el contenido del comunicado del gobierno de Noruega, se entiende que prefiere “negociación”.

Esto no es un matiz. Es política. Es plan. Es estrategia. Jorge Rodríguez se cuida y sigue la línea de Maduro –que siempre habla de diálogo- y de Diosdado Cabello. Este, que es el número 2 del chavismo, insiste en la misma dirección cada vez que se refiere a la iniciativa noruega. Señala que se puede dialogar con la oposición pero no negociar, pues no hay nada que negociar.

Pero la verdad es que se está negociando un acuerdo. Se está negociando una salida a la crisis política. Se está negociando más allá de los seis puntos evidentes, que incluyen elecciones presidenciales y sanciones. Se está entrando en el terreno de las garantías, y los garantes, y la vigilancia de los acuerdos. Porque la solución y el esquema no pueden ser posibles sin la ruta de lo que seguirá después.

De modo que lo que está a la vista no se puede ocultar. Hay una “negociación” en marcha. Y después de varios meses de consultas indirectas, y encuentros directos en Oslo y Barbados, y una cumbre mundial en Estocolmo, lo otro evidente es que la presión hacia las partes es envolvente. La presión que llega desde todos los puntos del planeta, pues esto involucra a Europa, a RusiaChina, los Estados UnidosAmérica Latina, el VaticanoJapón.

A la internacional se suma la presión doméstica en Venezuela. La de los militares. La presión de la burguesía tradicional. La presión de la boliburguesía, los ricos que se formaron con el chavismo. La presión de los partidos políticos, incluyendo la dirigencia del PSUV, así Diosdado Cabello se manifieste en contra. Un dirigente del PSUV, que a su vez ocupa un alto cargo en el régimen de Maduro, comentaba al diario ALnavío que hay un clamor de pacto, de acuerdo, de solución negociada, en el PSUV, el partido chavista. Dice que ya es tiempo de normalizar la política y establecer las bases de convivencia. Y este es un clamor compartido por los partidos de la oposición y los empresarios. Los empresarios que dicen estar agotados, que no aguantan más.

Pero la verdad es que se está negociando un acuerdo. Se está negociando una salida a la crisis política. Se está negociando más allá de los seis puntos evidentes, que incluyen elecciones presidenciales y sanciones. Se está entrando en el terreno de las garantías, y los garantes, y la vigilancia de los acuerdos. Porque la solución y el esquema no pueden ser posibles sin la ruta de lo que seguirá después.

Importa la posición de este dirigente del PSUV porque hace caso omiso a la advertencia de Diosdado Cabello de que los dirigentes chavistas no pueden dejarse confundir, siguiéndole el juego a la “derecha”. Como arma de persuasión Cabello coloca como ejemplo lo que ha pasado con Lula en Brasil, con Cristina Fernández en Argentina y Rafael Correa en Ecuador. Cabello es de los que todavía juran que la oposición no volverá a ser gobierno y descarta la alternabilidad como fórmula de gobierno.

Este dirigente chavista señala que Diosdado Cabello “quemó las naves”, “destruyó su activo”, el activo que lo pudo haber convertido en líder de la transición. No le creen fuera del PSUV ni del régimen de Maduro. Y dentro de PSUV y del régimen, más le temen que otra cosa. Este dirigente chavista se considera leal a Maduro, es amigo de Maduro y de Cilia Flores, la esposa de Maduro, pero al mismo tiempo reconoce que Maduro debe irse, y que “todo el mundo” quiere que “esto acabe por las buenas”. Y el por las buenas se llama negociación.

El comunicado de Noruega precisa dos aspectos importantes:

Primero: Insiste en que quienes negocian son los actores políticos “principales” de Venezuela. Con lo cual pone una línea roja hacia otros actores como a los Diosdado Cabello, en el chavismo, y a las María Corina Machado, en la oposición.

Segundo: Cuando dice que “Por el bien de las negociaciones es importante que se les dé a las partes el espacio necesario para avanzar en un ambiente constructivo”, pone un cortafuego a la arremetida en contra que llega desde los extremos, tanto del chavismo como de la oposición.

Noruega pone una línea roja a opositores como María Corina Machado / Foto: @PrensaMCM

Hay una negociación en marcha. Quién lo duda. Y crecen las expectativas en torno a ella. Luego de tres días de alta tensión por lo que ocurrió en Barbados y fuera de Barbados dados los pronunciamientos de la Unión Europea, la Eurocámara y Mercosur invocando mayores presiones contra el régimen de Maduro, los equipos de Guaidó y Maduro, han vuelto a consultas para otra vez el lunes reiniciar otra ronda, y ya esto es ganancia. Cuando el comunicado de Noruega insiste en la mesa continua y expedita y en la precaución y confidencialidad, está admitiendo que se avanza. Y esto también es ganancia.

País militarizado y martirizado por Trino Márquez – Noticiero Digital – 18 de Julio 2019

  La ratificación de Vladimir Padrino como ministro de la Defensa evidencia de nuevo el grado de dominio alcanzado por ese general y, en términos más globales, por la cúpula militar. Lo que va quedando en el gobierno de poder civil es un residuo. Jamás se le habría ocurrido a un general exigirle a Rómulo Betancourt, a Raúl Leoni, a Rafael Caldera, a Carlos Andrés Pérez, hasta podría incluirse a Hugo Chávez, permanecer  al frente de ese ministerio porque ese oficial se consideraba el factor de equilibrio y cohesión de la institución castrense. Ese despropósito solo ocurre en la Venezuela de Nicolás Maduro, un presidente que de civil le queda la fachada. En el pasado democrático, quien mantenía la unidad de las Fuerzas Armadas era el Presidente de la República, Comandante en Jefe las Fuerzas Armadas, electo de forma democrática por los ciudadanos. Su legitimidad residía en el voto popular, no en el apoyo de los oficiales del Alto Mando.
Con Maduro, Venezuela ha ido siendo cada vez más presa de las garras de los militares. Al mismo ritmo que la crisis nacional se agudiza y se hace más global, Maduro les entrega más atribuciones a los hombres uniformados de verde oliva. La nación se militariza. Se convierte en un inmenso cuartel de caporales que imponen su estrecha y distorsionada visión de la autoridad. Visión según la cual la autoridad no surge del cumplimiento de las leyes aprobadas por la Asamblea Nacional y el respeto a la condición humana, sino del desprecio a las normas mínimas de la convivencia civilizada.
El régimen busca reducir los espacios de la vida republicana. Trata de entronizar a los militares para que sientan que con Nicolás Maduro son ellos quienes gobiernan. La sociedad se ha militarizado desde los planos más generales, hasta los más específicos. A los militares Maduro les entregó Pdvsa, la CVG, la gran mayoría de las empresas estatizadas, el Arco Minero, la distribución de alimentos y combustible, el control de los puertos y aeropuertos. Once gobernadores y casi un tercio de los miembros del gabinete ministerial son uniformados activos o en condición de retiro. Quienes investigan el tema calculan que más de 2.500 uniformados de las diferentes fuerzas ejercen cargos gerenciales  en la Administración Pública. En la medida en que Maduro se siente más aislado y presionado por la comunidad internacional, más trata de refugiarse en los fusiles y en los tanques. El actual ha pasado de ser un gobierno con los militares, a un gobierno de los militares.
La vida cotidiana se parece cada vez más a la vida cuartelaría.   Llegas a Maiquetía, y antes de entrar al mostrador de la agencia de viajes, un par de guardias nacionales te piden que les enseñes el pasaporte. Pero, ya va, ¿no existe un servicio de migraciones responsable de asegurar que tus documentos estén en regla para que puedas ingresar sin problemas al país de tu destino? Estos mismos militares deciden a quién sí y a quién no le revisan la maleta. Quienes son guillotinados por el chafarote de turno, inician el calvario.  La maleta del desdichado viajero es sometida al escrutinio público. La pregunta, de nuevo, es: ¿no hay en el aeropuerto unos escáneres de alta tecnología capaces de detectar con precisión drogas, armas o explosivos? ¿Por qué someter al viajero a esa humillación? Lo que sucede en Maiquetía ocurre a diario en las carreteras, en las alcabalas improvisadas, en los puertos, en los barrios pobre. El país se convirtió en una pesadilla. La lucha contra la delincuencia, el tráfico de drogas o el contrabando de extracción, termina siendo una orgía de abusos contra los derechos humanos.
El individuo debe aparecer como un ser minúsculo. Ridículo. Atemorizado por el látigo del caporal. Un ciudadano amenazado por la bota militar tiende a sentir que el régimen de Maduro es indestructible. Que el diálogo en Oslo o en Barbados no prosperará. Que las marchas y las protestas, en el mejor de los casos, quedarán como testimonio de la valentía de los venezolanos, pero nunca como un recurso eficaz para alterar la rigidez y fortaleza del gobierno, e iniciar los cambios que se buscan.
De este proceso de degradación, los primeros que deben darse cuenta del daño que les causan al país y a la propia institución castrense, son los mismos oficiales. El militarismo representa el atraso y la barbarie. La democracia que comenzará a reconstruirse tendrá que colocar a las Fuerzas Armadas en el lugar que les corresponde: columna de la libertad, no sus sepultureros.

Inevitables elecciones contra la voluntad madurista por Javier Vivas Santana – El Nacional – 18 de Julio 2019

Javier Vivas Santana

Aquí el sentido de la política contemporánea es pragmático. Ni los chinos ni los rusos, aunque estén afinados en el contexto ideológico con la forma neototalitaria del régimen madurista, pueden continuar siendo parte de tantas negligencias y omisiones de un sistema no solamente colapsado en lo económico y social, sino que en lo político está terminando por destruir lo poco que queda de esas formas de gobierno en el mundo.

Es más, ahora comprendemos por qué Noruega, independientemente de consideraciones y referencias por su participación como auspiciante del diálogo entre representantes del régimen madurista y sectores de oposición, es obvio que para los escandinavos un gobierno de su magnitud y referencias, con excelentes resultados en todos los sentidos de políticas públicas, desarrollo, tecnología y nivel de vida de sus ciudadanos, y que son considerados un gobierno socialista, comprenden que Maduro como gobernante representa una afrenta y una vergüenza mundial; además, tampoco puede ignorarse que la presencia de los noruegos en esas negociaciones políticas también cuentan con el aval de Putin y Xi Jinping como máximos representantes de Rusia y China. ¿O de verdad piensan los maduristas que las opiniones de estos no están tras bastidores condicionando las posiciones políticas que al final encuentren una solución en Venezuela?

Aquí nada más hay que hablar. O los maduristas en contra de su voluntad y posiciones dogmáticas aceptan que debemos ir hacia unas elecciones generales que terminen por destrabar la crisis política como paso previo en búsqueda de soluciones ante los inmensos problemas económicos y sociales, o la salida del madurismo estará originada por dos vertientes: la primera por una diferida explosión social y militar cuyo punto de agotamiento está por romper el termómetro político; o la segunda, por una solución geopolítica que estaría dada posterior a 2020, después de una eventual reelección de Donald Trump, porque la emigración para ese entonces estaría cercana o superior a los 7 millones de venezolanos con tendencia al alza, para llegar incluso a los 10 millones de connacionales. Y es más que evidente que esa realidad debe ser evitada, máxime como espejo en la denominada izquierda internacional, donde, por cierto, habría que ver cuántos líderes mundiales de esa tendencia estarían dispuestos a retratarse con Maduro como referente para sus campañas políticas.

No podemos obviar que, mientras se llegan a esos acuerdos de fijar las condiciones y fechas de unas elecciones generales, la oposición tiene en sus manos un innegable poder constitucional –que tanto se jacta el madurismo, cuando dice “dentro de la Constitución todo fuera de ella nada”– si logra convocar a referendos revocatorios contra gobernadores –quienes cumplen la mitad del período en agosto 2019– y una consulta a la población sobre la permanencia de esa “constituyente” que en dos años se desconoce cualquier redacción de un nuevo texto que sustituya a la carta magna de 1999, en virtud de que tales consultas demostrarían el enorme rechazo que tiene el madurismo en el pueblo, razón por la cual, si el madurismo se negara a tales acciones políticas, quedaría nuevamente desnudo en sus posiciones aberrantes y de permanente conjugación de bazofia política que diluyen en su discurso ante la opinión pública nacional e internacional.

La continuación de las negociaciones en Barbados con el auspicio de Noruega tiene una única puerta de salida: elecciones justas y transparentes para una salida digna del madurismo que en este momento usurpa Miraflores. Negarse a esa posibilidad sería someterse a una salida violenta. Esperemos que la sangre no llegue al río.

La huida por Ender Arenas – El Nacional – 18 de Julio 2019

Ender Arenas

A veces uno se levanta con ganas de abandonar el país. Uno lo piensa, lo repiensa. Uno se dice para sus adentros: Bueno, he llegado a los 60, y uno se pregunta si valdrá la pena instalarse en otro país en condiciones precarias y sin trabajo, o en uno que no tenga nada que ver con lo que siempre ha sido y ha hecho.

Sí, producimos miedo, no tanto porque somos diferentes. Pues, qué tan diferentes podemos ser de un barranquillero o de los habitantes de Lima (aunque en honor a la verdad, los peruanos son bastantes más feos); en verdad damos miedo por nuestra pobreza. Donde vamos, por esta razón o por cualquier otra ligada a la miseria que llevamos con nosotros, enseguida nos vinculan con el desorden, la prostitución, la delincuencia, en suma, con el peligro.

Todos los días se coloca en las redes sociales videos donde es común el acoso violento del que son objeto los venezolanos. Recientemente, una diputada panameña se desgañitaba introduciendo una ley migratoria excluyente de los extranjeros (léase, venezolanos). La xenofobia, que es realmente un movimiento espontáneo y natural del instinto gregario (dice Savater), que por supuesto es mala como casi todo lo que es espontáneo, gregario y natural (sigue diciendo Savater), en su caso, el de la diputada Rodríguez, parece ser una perversión diabólica por la manera como gesticulaba, como si fuera una reencarnación del peor de los fascistas; y ella pretende con dicha ley negarle al venezolano el trabajo y producirle una expulsión exprés. La xenofobia hay que desactivarla definitivamente.

Pero ahora, tratando de aprovechar la desmesura y perversión de la diputada panameña, el fiscal designado por la ANC, Tarek W. Saab, dice enfrentarse a los actos de xenofobia contra los venezolanos. El problema con el fiscal es que para nada aborda la causa del problema, que no es tanto la xenofobia de los nativos de los países que son destino de los venezolanos; el problema es que el país es invivible, que el chavismo y el madurismo instalaron lo que podríamos llamar un “precariato” que describe nuestra realidad hoy: crisis general de sociedad, con el colapso de toda la infraestructura y servicios públicos, inseguridad personal, inseguridad jurídica, inseguridad alimentaria, en fin, una crisis abierta que nos convierte en un país de riesgo pleno, sin todos los mecanismos de asegurabilidad que hacían de este país un país seguro para propios y extraños y que se convirtió en un país que expulsa a sus nacionales por su general precariedad. Así que al evadir las características del país hoy, las posiciones antixenófobas indignantes del fiscal son simples golpes de pecho donde no hay una sola idea rescatable.

Cuando amanezca por Laureano Marquez – AD Gremial – 15 de Julio 2019

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Cuando amanezca…
Cuando amanezca, haremos un minuto de silencio por todos los héroes que dejaron su vida por las calles nuestras, luchando por un país que nunca conocieron.
Cuando amanezca, recordaremos el valor de un pueblo que no se resignó ante la injusticia y que cruzó el Mar Rojo como el pueblo judío atravesando un río de estiércol y protegido por un cerco de jóvenes famélicos con escudos de latón y cartón piedra.
Cuando amanezca, recordaremos como una pesadilla nuestros insomnios colectivos, las oraciones desesperadas, el peregrinaje por una medicina, los mensajes privados pidiendo auxilio, los gritos de rabia y de impotencia, las redes sociales teñidas de sangre, nuestros bienes saqueados, las colas de la humillación, nuestras calles llenas de gases, perdigones, disparos y miedo, una familia abriendo una bolsa para comer un poco de basura y un canal trasmitiendo la historia de Narnia en Venezuela.
Cuando amanezca, serán leyenda Hans Werich desnudo con una Biblia en mano, una abuela de pie ante una tanqueta de muerte, una monja valiente hablando cara a cara con un hombre uniformado en un minuto de conciencia, un joven tocando el violín en medio de la guerra, un médico arrastrado por la presión del agua, un anciano tragando gas pimienta, un joven encapuchado cargando a un perro asustado y las frases certeras sobre un gran papagayo.
Cuando amanezca barreremos nuestras calles de toda ignominia, desempolvaremos los 10 mandamientos y ya no pondremos a ningún líder por encima de Dios, levantaremos la nación de las cenizas, quedarán vacías las prisiones injustas, nos miraremos como hermanos, y un mar de amigos y familia volverán de afuera para secarnos las lágrimas por el horror vivido y por la emoción del reencuentro.
*Constataremos que la noche no fue eterna y cantaremos juntos con orgullo ¡¡ Gloria al Bravo Pueblo!!*

La presión europea logra que avance la negociación entre Maduro y Guaidó por Juan Carlos Zapata – ALnavío – 18 de Julio 2019

La negociación sigue. Ni Guaidó ni Maduro pueden romper. La presión de la Unión Europea funcionó este martes. Aflojó las pretensiones del equipo de Maduro. Y ahora las partes van a nuevas consultas. Para volver a sentarse.
La presión de la UE aflojó las pretensiones del equipo de Maduro / Foto: UE
La presión de la UE aflojó las pretensiones del equipo de Maduro / Foto: UE

El panorama era negativo este lunes y este martes en la segunda ronda de negociación que los equipos de Juan Guaidó y Nicolás Maduro emprendían en Barbados. El equipo de Maduro no sólo llegaba tarde a la cita sino que también llegaba con pretensiones que llevaban el debate hacia atrás. Entonces se produjo el comunicado de la Unión Europea solicitando avances porque de lo contrario habría sanciones. El régimen de Maduro protestó. Pero también se sentó a la mesa, y este miércoles, lo único que pudo obtener el diario ALnavío, es que al menos la negociación “evolucionó”, y habrá nuevas consultas. Cuando la fuente afirma que “evolucionó” no cabe otra interpretación de que se avanzó en la discusión. ¿Hasta dónde? Es lo que se sabrá en las próximas horas. Mientras, el Parlamento Europeo aprueba este miércoles una resolución en la misma línea de más sanciones. Y el lector debe comprender que ante el hermetismo en Barbados, hay que atar cabos de filigrana.

Entonces se produjo el comunicado de la Unión Europea solicitando avances porque de lo contrario habría sanciones. El régimen de Maduro protestó. Pero también se sentó a la mesa, y este miércoles, lo único que pudo obtener el diario ALnavío, es que al menos la negociación “evolucionó”, y habrá nuevas consultas. Cuando la fuente afirma que “evolucionó” no cabe otra interpretación de que se avanzó en la discusión. ¿Hasta dónde? Es lo que se sabrá en las próximas horas.

Queda claro, sin embargo, que la presión funciona. Y el régimen de Maduro ha acusado el golpe. Ya lo había adelantado la semana pasada una fuente del equipo de Guaidó. Si Maduro se cierra, vendrán más sanciones, y en terrenos donde “más les duele” a los jerarcas. Tal vez se refiera al antecedente del hijo de Maduro, Nicolasito Maduro Guerra, sancionado por los Estados Unidos.

-Se avanzó. Regresamos a consultas –señala otra fuente conectada con Barbados.

También resulta evidente que las partes están atadas al compromiso de la negociación. Por más que Maduro ofrezca señales de que quiere romper, de que quiere patear la mesa y abandonar la negociación, lo cierto es que la vigilancia internacional se lo impide. Vigilancia en la que están involucrados sus propios socios, Rusia y China, que también quieren una solución política a la crisis. “Rusia quiere salir bien. Ya puede señalar que evitó una intervención militar de los Estados Unidos en Venezuela y querrá decir que gracias a ella propiciaron la solución mediante elecciones. Los rusos quieren mostrarse como los grandes componedores”, señala un experto que vive en Washington. Si Rusia piensa así, es positivo para que la negociación siga su curso. Esta semana está prevista la llegada a Caracas del vicecanciller ruso, Serguéi Riabkov, quien sostendrá reuniones con Maduro.

-Maduro no se levanta pero hará todo lo posible para que Guaidó se levante –señala un dirigente conocedor del proceso.
Esta semana el vicecanciller ruso irá a Caracas y se reunirá con Maduro / Foto: Kremlin

Esta semana el vicecanciller ruso irá a Caracas y se reunirá con Maduro / Foto: Kremlin

Lo que dice significa que puede haber más persecuciones, más detenidos, más acusaciones, o más “ollas”, fake news, como ha calificado Juan Guaidó el más reciente caso de sus escoltas detenidos y señalados de tráfico de armas. No obstante, hasta ahora, Guaidó ha demostrado que no quiere levantarse. Romper conlleva un costo político alto. Y quien rompa quedará expuesto ante el mundo. Es una cuerda que tampoco se puede tensar mucho. Dice la fuente que el régimen, con la mala fe que lo caracteriza, “comenzará a probar cuáles son los límites, hasta dónde puede llegar” el equipo de Guaidó.

El excanciller de PerúManuel Rodríguez Cuadros, escribió hace poco en el diario El Comercio, que “con el fallido alzamiento militar del 30 de abril, quedó claro que las vías unilaterales, la insurrección militar o la implosión violenta del régimen carecen de viabilidad. Pero se constató también que la continuidad consolidada de Maduro ya no es una opción ni para el propio régimen”. De allí la negociación. De allí los encuentros de Oslo, la cumbre de Estocolmo y estas rondas que se celebran en Barbados. Señala Cuadros que “en la muy compleja situación venezolana, Estados Unidos, el Grupo de Lima y Guaidó han comprobado que no pueden imponer una solución unilateral. Al mismo tiempo, Maduro sabe que su permanencia es inviable. Y a esa doble certidumbre deben haber contribuido la propia inteligencia norteamericana, Rusia, China y Cuba”. Cuadros conoce la diplomacia noruega. Conoce el método de negociación. Él mismo fue negociador adjunto en los diálogos de paz de Guatemala, donde el ex canciller de Noruega, Jean Egeland, fue “decisivo”.

Apunta el excanciller de Perú que “las negociaciones deben construir una solución democrática a partir de elecciones libres y justas; bajo estándares internacionales, aceptadas y convocadas por todas las partes. Estas deben restablecer el Estado de derecho y respetar la independencia de Venezuela. No es fácil. Hay que superar aspectos muy delicados: el cómo y quién convoca las elecciones; la composición de la autoridad y el nuevo estatuto electoral; la participación irrestricta de todas las fuerzas políticas y, sobre todo, el restablecimiento de las garantías democráticas antes y durante el acto electoral. El fin de los presos políticos. Hay sensibles aspectos jurídicos a resolver. Ni el gobierno ni la oposición quedarán plenamente satisfechos con el resultado de la negociación. Ambos tienen que hacer enormes concesiones”.

Nos tienen mamados por Gladys Socorro – El Nacional – 17 de Julio 2019

Gladys Socorro

Estamos cansados, desgastados, hartos, fatigados, aburridos, extenuados, reventados y vueltos nada. O mejor como dice la Real Academia Española, nos tienen mamados, es decir, vencidos, aturrullados y duramente engañados.

Por un lado tenemos al oficialismo con su cantaleta de que todo lo que sucede es culpa de los demás y nunca de ellos. Este comportamiento es lo que los psicólogos conocen como Locus de Control Externo. Con sus mentiras patológicas nos tienen mamados, académicamente hablando. El mundo, avalado por la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, los catalogó, entre otras cosas, de torturadores y violadores de los derechos fundamentales de la población, pero ellos insisten en su candidez y no ven motivos para sacar a Nicolás Maduro del poder. Claro, el grupito que lo mantiene no ha estado preso en el Sebin, ni forma parte de los 4 millones que han tenido que emigrar buscando calidad de vida, ni de los 7 millones que necesitan ayuda humanitaria urgente, ni mucho menos de las familias enteras que comen de la basura.

Por eso insisten en negociar en Barbados una salida electoral pero para cambiar la Asamblea Nacional, mientras evaden unas presidenciales que es donde está realmente el meollo del asunto. No hay duda, tienen su Locus de Control Externo alborotado. Si la desfachatez ilimitada de estos señores no hubiese llevado a Venezuela a los niveles impensables de miseria actuales, esta sería bastante risible. Todos los días, a cada rato, nos ven la cara de mamagüevos, es decir, de idiotas ó estúpidos, según la RAE.

Por el otro lado está la oposición. Sí, esa misma con la que a través de los años hemos mantenido una relación de amor y odio. Cuando las cosas van bien la hemos defendido a capa y espada, pero cuando las cosas salen torcidas nos volvemos maldicientes, lo que para la Real Academia significa maldecir y ser detractores por hábito. Las maldiciones van y vienen, lo que se refiere a la imprecación que se dirige contra una persona o cosa, manifestando enojo y aversión hacia ella, y muy particularmente deseo de que le venga algún daño. Pero al César lo que es del César: si bien ellos también nos tienen mamados (vencidos, aturrullados y duramente engañados) y nos han visto la cara de mamagüevos (de idiotas o estúpidos), hoy están sentados en Barbados agotando las vías pacíficas para salir de la crisis política, auspiciados (¿u obligados?) por Estados Unidos, el Vaticano, la Unión Europea, el Grupo de Contacto, el Grupo de Lima, la OEA y la ONU. Están en la segunda semana de las conversaciones que no deberían pasar de cuatro.

Así las cosas, solo resta esperar los resultados de estas negociaciones. De lo que allí se logre aclararemos algunas dudas: ¿los venezolanos somos tan mamagüevos así? ¿Quién es más mamagüevo, la oposición o el oficialismo? ¡Cuidado! ¿Y si resulta que los verdaderos mamagüevos son los países que aún creen que la salida de Maduro puede ser a través de negociaciones? Todo puede pasar en Venezuela, incluso, que usted se moleste por mi buen uso del lenguaje. Pero ese tema ya tendría que aclararlo con la Real Academia Española porque yo seguiré pendiente de Barbados.

El reflejo de Casas muertas en Venezuela por Robert Alvarado – El Nacional – 17 de Julio 2019

Robert Alvarado

 “Es difícil pedirle al pueblo que se inmole por la libertad, por la democracia, cuando piensa que la libertad y la democracia no son capaces de darle de comer…”. Rafael Caldera, ex presidente de Venezuela

Extrañamente está pasando como en  aquella novela de Miguel Otero Silva (https://www.youtube.com/watch?v=YXHe9ychEP4): Casas muertas. Ahí se toma como referencia  al pueblo  Ortiz, que no quiso morir con el paludismo, el gamonalismo y las guerras civiles. Los habitantes se van a emigrar a otras ciudades, como hoy en día pasa con los venezolanos, quienes huyen de un país en guerra, sin importarles que, aun arriesgando sus vidas, lo vital es salir de Venezuela, no importa la forma, bien sea a través de trochas, ríos y métodos irregulares que muchos desconocen, pero que son secretos a voces, unos incluso cruzando el río Táchira, con el riesgo de morir ahogados; por el mar en embarcaciones incipientes, expuestos al naufragio y perdiendo, así, la vida. Nadie cree lo antes comentado en esas historias. Muchos de ellos van cantando la canción de una desconocida hasta hace poco: la venezolana Reymar Perdomo, “Me fui” (https://www.youtube.com/watch?v=g-epKvMR5zA); otros, con lágrimas en los ojos, el corazón partido en mil pedazos y sin importarles dejar su vida y meterla en una mochila, así va la diáspora venezolana, que en cada hora del día salen por lo menos cuatrocientos venezolanos.

Todo esto fue producto de la corrupción administrativa que se incrustó desde siempre en el gobierno chavista. Muchos de sus altos funcionarios están vinculados a mafias organizadas, solicitadas internacionalmente, y a la corrupción con violación de los derechos humanos. En consecuencia, el gobierno de Maduro ha sido sancionado por Estados Unidos, y también sus colaboradores, entre ellos, el que hoy es declarado prófugo de la justicia estadounidense: el empresario Raúl Gorrín (https://www.elmundo.es/internacional/2018/11/22/5bf59ab7e2704e802b8b47d7.html), mientras que sus “socios”, Alejandro Andrade (ex tesorero de Hugo Chávez) y el banquero Gabriel Jiménez, permanecen bajo custodia de las autoridades de Estados Unidos.

Para muchos, incluso, ha alcanzado nuevas dimensiones, a juzgar por la cantidad de dinero que se transa a diario, especialmente en carros y viviendas de lujo, como muchas veces el comandante Chávez lo criticaba http://goo.gl/MyhW20  en reiteradas cadenas de  Aló, presidente, pero esto quedó hacia un lado.

Se volvió la corrupción una epidemia social que tiende a carcomer la base de la sociedad misma, y está siempre en contraposición con la equidad y conciencia de los intereses comunes. Se opone también contra los valores morales que deben prevalecer en los seres humanos. Ellos envidian al que tiene dinero trabajado; si no se  arrodillan a ellos,  les expropian  sus riquezas porque se cumple lo que decía Winston Churchill: “El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia y la prédica a la envidia; su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria”.

La decepción y la incompetencia del propio venezolano de todos estos hechos solo les retumbaba en los oídos con aquella frase del ex presidente Luis Herrera Campins: “A comprar las alpargatas porque lo que viene es joropo”. Sin embargo, nadie le creyó…

Nadie en el mundo cree esto de la crisis que se vive en Venezuela, porque este país es rico, pero con un pueblo pobre, vivir aquí, en este país, es otra realidad o tal vez se me denigre al ser catalogado como un ingenuo parecido a otra obra literaria de Gabriel García Márquez (http://goo.gl/xcK4Jh): El coronel no tiene quien le escriba. Un hombre de buena fe y bastante ingenuo vive en su pueblo esperando 15 años para recibir su carta de jubilación, o sea, la pensión que le va a cambiar su fortuna. Inconforme por un sistema gubernamental de la época, puesto que no recibe respuestas negativas o inesperadas de la vida cotidiana, ya el coronel, sintiendo temor, miedo o insatisfacción, que más tarde en la narración de la novela se refleja en la resignación y la pérdida de la esperanza… Así nos sentimos muchos venezolanos de buena voluntad, que, como yo, solo dice una verdad que a nadie le gusto escuchar. Hoy veo a los grandes edificios, donde  se ven los apartamentos en los que nunca se enciende la luz, estacionamientos con puestos vacíos o carros cubiertos con fundas y buzones atiborrados de correspondencia atestiguan el abandono en varias ciudades venezolanas. En donde millones de venezolanos que han ido a otros países, y lo más triste de todo es que la gran mayoría de ellos son jóvenes, así como que el 70% de estos tienen preparación universitaria, experiencia profesional, y técnica, por lo que en Venezuela solo queda una sociedad de ancianos.

Nada en la vida es fácil, pero tampoco difícil, y el camino por seguir es pedregoso y la distancia por recorrer no es una carrera de pocos metros. En que en este  maratón de 20 años solo hemos  encontrado  un camino de  piedras y tropiezos con muchos obstáculos, pero con el deseo de ver salir adelante a este país que se llama Venezuela y hoy lo vemos en esta representación del joven gallardo, honesto e impetuoso, como lo es Juan Guaidó, en el cual hemos cifrado la esperanza muchos venezolanos que están dentro y fuera del país. Este joven es reconocido como presidente interino de Venezuela por más de  50 gobiernos alrededor del mundo. Siendo la cabeza visible de la oposición, ha logrado mantener cierta unidad en torno a su fresca figura política, alrededor de su ruta de fin de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.

En algún momento espero que a Guaidó se le cumplan sus objetivos porque significan el renacer de Venezuela. Lo narrado en la  novela de Miguel Otero Silva, Casas muertas. Aquel pueblo  guariqueño de Ortiz, ahora se refleja en todo el país, y espero que se escriba otra novela con el éxodo del pueblo venezolano a su tierra natal, Venezuela.

Maduro busca una excusa para patear la negociación con Guaidó por Juan Carlos Zapata – ALnavío – 17 de Julio 2019

El régimen de Maduro responde molesto a la posición de la Unión Europea que insta a que haya acuerdos, a que en Barbados se produzcan anuncios que encarrilen una solución política a la crisis que sufre Venezuela. Lo que es evidente es que Maduro busca una excusa para no seguir negociando. Hay antecedentes. Aquí está la historia.

Es evidente que Maduro busca una excusa para no seguir negociando / Foto: Presidencia
Es evidente que Maduro busca una excusa para no seguir negociando / Foto: Presidencia

Europa lo que quiere son soluciones. Europa quiere elecciones libres y transparentes. Europa se inclina por un acuerdo político, pero urgente. Para eso se supone que es la mesa de negociación continua que anunció el gobierno de Noruega. Para eso es el esquema “expedito” que también expresa el comunicado de Noruega de la semana pasada. Pero si el régimen de Maduro dilata, le da largas a la negociación, pone trabas al acuerdo, Europa no tiene otra opción que profundizar las sanciones. Anunciar más medidas. Presionar con ellas.

¿Dijo algo nuevo la Unión Europea? ¿Dice algo nuevo el comunicado de este martes? El régimen de Maduro ya estaba advertido. De que Europa y Estados Unidos van a ampliar las sanciones en caso de que la negociación no lleve a ningún terreno. “En caso de que no haya resultados concretos de las negociaciones en curso, la UE ampliará aún más sus medidas específicas. También recuerda que estas medidas se pueden revertir en caso de que se logren avances sustanciales hacia el restablecimiento de la democracia, el estado de derecho y los derechos humanos en Venezuela”. Eso dice el comunicado. Y no era un secreto. De modo que no se justifica que el régimen de Maduro reaccione como reaccionó. A menos que la intención sea otra. Patear la mesa.

El régimen busca una excusa para levantarse de la mesa. No es Juan Guaidó el que va a romper. No lo hizo Guaidó a raíz del asesinato del capitán Rafael Acosta Arévalo. Y estuvo Guaidó a punto de hacerlo. Tampoco lo hizo a raíz de la detención de tres de sus guardaespaldas, señalados por el régimen de Maduro de tráfico de armas. No lo hizo a pesar de que lo pensó, y congeló por horas el viaje de su equipo negociador. Más tarde, el domingo, los delegados de Guaidó viajaron a Barbados. ¿Y los de Maduro? Llegaron el lunes. Llegaron tarde. Y el lunes no hubo forma de sentarse. De que los equipos se vieran la cara. Y no sólo eso, el equipo de Maduro llegó luego el martes proponiendo materias que llevaban la negociación a un punto muerto. Llegó hablando de concesiones urgentes. Lo más urgente para el régimen son las sanciones. Llegaron diciendo que si no había gestos reales del retiro de las sanciones no podían seguir. Que el equipo de Guaidó debía ofrecerles garantías de ello. Pedían gestos concretos. Se da por entendido que el comunicado de la Unión Europea es en respuesta a la posición del régimen de Maduro. Cierto, es una manera de presionar. No es extorsión, como dice el régimen de Maduro.

Y esta presión de la Unión Europea no está desenfocada. Por el contrario, es una respuesta también a la línea dura del número 2 del régimen de Maduro, Diosdado Cabello, quien ha dicho que:

No hay nada que negociar.

  • La oposición no se merece concesiones.
  • Primero son las elecciones parlamentarias.
  • No habrá elecciones presidenciales.
  • Primero que retiren el bloqueo, las sanciones.

Si la oposición no garantiza el retiro de las sanciones hay que hablar directamente con EEUU.

El régimen busca una excusa para levantarse de la mesa. No es Juan Guaidó el que va a romper. No lo hizo Guaidó a raíz del asesinato del capitán Rafael Acosta Arévalo. Y estuvo Guaidó a punto de hacerlo. Tampoco lo hizo a raíz de la detención de tres de sus guardaespaldas, señalados por el régimen de Maduro de tráfico de armas. No lo hizo a pesar de que lo pensó, y congeló por horas el viaje de su equipo negociador. Más tarde, el domingo, los delegados de Guaidó viajaron a Barbados. ¿Y los de Maduro? Llegaron el lunes. Llegaron tarde. Y el lunes no hubo forma de sentarse. De que los equipos se vieran la cara.

El propio Cabello es quien ha dicho que la oposición llega en el peor momento de la historia a negociar. Y nadie negocia en posición de debilidad. Cabello ha dicho que en posición de debilidad nadie logra nada en una negociación. Resulta que la Unión Europea le está diciendo a Cabello que Juan Guaidó no está solo. Que en realidad no negocia en posición de debilidad. Que a Guaidó lo reconocen más de 50 países, y países con elementos e instrumentos de presión.

Esto, por supuesto, no le gustó a Maduro. El comunicado de la Cancillería habla de intromisión, de posición agresiva, de extorsión, que las sanciones son medidas de extorsión y que buscan favorecer al grupo responsable de delitos políticos que llama a una intervención militar extranjera; dice que la Unión Europea se muestra inclinada más por mantener el conflicto antes que apostarle a la fórmula del diálogo, y que la Unión Europea con el comunicado lo que hace es entorpecer los esfuerzos de diálogo que se llevan a cabo. El comunicado de Maduro no habla de negociación. Usa diálogo, cuando esto no es lo correcto.

El comunicado de la Unión Europea se hacía público justo cuando comenzaban a filtrarse las informaciones este martes desde Barbados de que todo iba “mal”, y se tenía el antecedente del lunes, y las declaraciones de Cabello, y las declaraciones del gobernador de Miranda, Héctor Rodríguez, miembro del equipo negociador de Maduro, de que no procedían las elecciones presidenciales; y la rueda de prensa del ministro Jorge Rodríguez, otro miembro del equipo de Maduro, contra los escoltas y contra Guaidó, acusando a este de doble juego, de mostrarse al mundo como demócrata y la verdad es que es, son los opositores, criminales y golpistas. Señaló Jorge Rodríguez que los opositores “están en una agenda de diálogo con el gobierno bolivariano y por el otro persisten en la agenda violenta, persisten en la agenda golpista”. También este habla de diálogo, no de negociación.

Como se ve, hay muchos antecedentes que obligan a pensar que el régimen quiere levantarse de la mesa, y que la expresión “expedita” del gobierno de Noruega no le convence. Sólo la acusación de Jorge Rodríguez acerca del doble juego de Guaidó y la oposición, hubiera bastado para que este congelara la negociación –no el diálogo-. Pero Guaidó no se levantó. Siguió adelante. A pesar de que, tal como lo adelantamos este lunes en el diario ALnavío, el equipo de Guaidó lo menos que llevaba en el equipaje era optimismo. Maduro busca una excusa. Pero los ojos del mundo, incluidos los de Rusia y China, apuntan sobre él.
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