elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Archivos en la Categoría: Opinión

¿Por qué admirar a Pompeyo Márquez? por Américo Martín – TalCual – 21 de Junio 2017

20282POMPEYOMARQUEZ.jpg
Pompeyo Márquez cumplió 95 años en abril, una historia de vida apegado a la lucha democrática y la construcción de la unidad nacional
“Un padre”, sin especificar que lo fuera en lo político, probablemente por sentir que de esa manera hubiera limitado la dimensión del afecto. Así lo sintió Teodoro, su compañero en la última y fecunda etapa de constructor de partidos. “Un ser colectivo” lo definió Homero Arellano, con buenas razones porque en su casa lo mantuvo enconchado durante un par de años y fue su enlace en la notable entrevista secreta con el perseguido secretario general de AD, Alberto Carnevali. “Un hombre de avanzada, de progreso, de renovación”, declaró el propio Pompeyo al periodista que cinco años atrás, al asomarse a los 90, quiso saber cómo se definía a sí mismo en aquel momento de su vida.

No importa cuán variadas y ricas sean las ejecutorias de los personajes históricos, al final pueden ser resumidos en una palabra solitaria o en un gesto que mueve a imitarlo. Churchill, por caso, y su V gestual, muda pero sonora como un trueno. El vocablo que resume a Pompeyo, el ser colectivo de Arellano, es la unidad, o “Unidad” pura y simplemente, sin pronombre personal.

A los 15 años, militando en la juventud de AD, supe de este personaje –una leyenda, ya- por el poeta Rafael José Muñoz, quien me dijo que era el nuevo secretario general del PCV. Se sabía de su sencillez y pasión por el estudio, que si inicialmente imaginaría como parte esencial de un liderazgo responsable, fue después una segunda naturaleza en él.

Está escribiendo un libro de economía, me deslizó el poeta, para suscitar mi admiración.
¿Y qué tiene de especial escribir un libro? En su caso, mucho. No tuvo formación universitaria y, consciente de ello, aprovechó a sus amigos, compañeros y camaradas, para superarse. Y mire que pudo extraer, con creces, la savia del conocimiento extremando la autoformación y requiriéndolo con humildad de intelectuales copartidarios que siempre lo admiraron. Más de nueve títulos publicados, además de incontables artículos, informes y ensayos, dan fe de ello.

Pompeyo, desde que supe de él en tiempos de dictadura perezjimenista, sostenía que sin unidad no sería posible superar la agobiante e implacable armazón que oprimía a los venezolanos. AD, el principal partido de la resistencia, venía de regreso de la heroica pero a la larga infructuosa política del “rápido retorno” dirigida por el extraordinario Leonardo Ruíz Pineda. “El de la fina valentía y gozosa audacia”, escribió don Rómulo Gallegos de Leonardo, al tener noticia del bárbaro asesinato del gran líder de la resistencia.

El compañero de Ruiz Pineda, Alberto Carnevali, promovió entonces la unidad con los demás factores –moderados, de entonces, como Copei y URD, y radicales como el PCV- Era un asunto de todos, sin exclusión, sin exigirle a nadie dejaciones principistas. Fue el primer intento de unidad de lo diverso, única posible frente al obstáculo de granito que impedía que siguiéramos debatiendo pero protegidos por la democracia y la Constitución. Había, pues, que alcanzarlas desde la resistencia y con unidad… plural, diversa.

Pompeyo se reunió con Alberto y, con la lucidez que siempre lo ha caracterizado, se movió como un ferrocarril en esa dirección. Frustrado el intento por la inesperada prisión y muerte de Carnevali, será Pompeyo factor fundamental para levantar la idea, cosa que hizo en un Pleno clandestino del CC de su partido. Unidad sin la falsa astucia de “distinguir” corrientes en el aliado potencial o real, para aceptar solo a los más cercanos y denunciar obsesivamente confabulaciones secretas y traiciones de quienes piensen distinto. Esa lección, unidad con todos, sí, con todos, moderados y menos moderados, se convirtió pronto en la nuez de la recomposición de las fuerzas opositoras. Aferrados a ella, logramos lo que parecía un milagro. ¡Renació la democracia! Una lección imperecedera que bajo las circunstancias de hoy todavía, para no pocos, es una asignatura pendiente.

Pompeyo es impresionante. No hay manera de apartarlo de la rica veta unitaria. 95 años y no deja de remachar la unidad sin esguinces. Testimonios elocuentes son sus columnas en TalCual y Ultimas Noticias. Su pasión por Venezuela es un torrente inextinguible. ¡Claro que es un personaje colectivo! Se ha hecho respetar por todos. Lo admira la inmensa mayoría, que lo ve como hombre de una sola pieza, inconmovible en su trinchera, comprometido hasta el fin. Para mí, su amistad personal es un regalo de los dioses.

Los autócratas, dictadores y proclives al pensamiento totalitario saben que es una lanza dirigida contra quienes hacen de sus estólidas razones – valga el verso inspirado del poeta urguayo Julio Herrera y Reissig- “una horca para el justo”.

*Este texto fue originalmente publicado el 28 de abril pasado, con motivo del cumpleaños 95 de Pompeyo

 

Dónde está el chavismo constitucional por Trino Márquez – La Patilla – 21 de Junio 2017

ThumbnailTrinoMarquezLa fiscal Luisa Ortega Díaz reafirma frente a los medios de comunicación su condición de chavista, cada vez que tiene la oportunidad de hacerlo. Considera a la Constitución de 1999 uno de los legados más importantes del fallecido fundador del proceso bolivariano. A partir del principio según el cual “la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo… quien la ejerce… mediante el sufragio” (Art. 5) y de la progresividad de los derechos, ha denunciado el carácter fraudulento de las bases comiciales presentadas por Nicolás Maduro para convocar la Asamblea Nacional Constituyente. Como se sabe, Maduro pretende llamarla sin organizar el referendo consultivo que se deriva del artículo 347 de la Constitución.

A partir de esta diferencia, Luisa Ortega Díaz se ha deslindado completamente del madurismo. Ya se había distanciado cuando, mediante las sentencias 155 y 156, el Tribunal Supremo de Justicia trató de despojar a la Asamblea Nacional de sus competencias y arrogarse esas atribuciones. En esa oportunidad, la Fiscal habló de la “ruptura del hilo constitucional”. Ambos episodios le han valido el deprecio y la persecución del madurismo, convertido en jauría rabiosa contra la cabeza del Ministerio Público.

Mucho se ha comentado que el giro de la Luisa Ortega Díaz no es casual, ni responde a una reacción impulsiva. Se dice que su comportamiento forma parte de una acción deliberada dirigida a alejarse del madurismo, versión bastarda del chavismo, por parte de un amplia capa de sectores que hasta hace poco tiempo formaron parte del oficialismo, pero que se separaron porque entienden la política en términos democráticos, ajustados a los principios de respeto a la dignidad y a los derechos humanos, a la alternabilidad, al pluralismo y a la convivencia pacífica establecidos en la Carta del 99.

Este chavismo constitucional, Fernando Mires dixit, se contrapone a un chavismo autoritario, hamponil y gorila, asociado con Maduro, que atropella el Estado de Derecho y desprecia la democracia. El chavismo constitucional estaría integrado por civiles (Ortega Díaz y el diputado Germán Ferrer), militares en condición de retiro (los generales Miguel Rodríguez Torres y Clíver Alcalá Cordones) y otros grupos del chavismo original, que entienden la gravedad de la crisis nacional y se sienten dispuestos a practicar la política como el arte de la acumulación de fuerzas mediante la atracción de aliados, la conquista del voto popular, la tolerancia en medio de las diferencias, el respeto al adversario, el sometimiento del estamento militar al poder civil y el ejercicio del gobierno en el marco jurídico constitucional.

De ser cierto que ese tipo de chavismo existe, que no es una ficción, ni una leyenda urbana, llegó el momento que se exprese con toda la fuerza que es capaz de desplegar. Para luego será muy tarde. Si el madurismo triunfa en esta batalla sin cuartel que el país libra contra la Constituyente Comunal, contra la cubanización definitiva del país, esa fracción ortodoxa del chavismo será barrida, tal como el madurismo ha prometido que hará con la AN, con el Ministerio Público, con las gobernaciones y alcaldías, con la autonomía del Banco Central y con los residuos de propiedad privada que aún quedan. Correrá la misma suerte que la oposición. Ambas corrientes están obligadas a librar una confrontación descarnada contra un adversario cruel, inescrupuloso y, lo peor, armado hasta los dientes.

El chavismo constitucional se ha expresado a través de las declaraciones de algunos de sus voceros más autorizados. Luisa Ortega Díaz, la más importante. Pero, estas voces son insuficientes. Su tono tiene que elevarse, lo mismo que la audacia de sus planteamientos. Percibo un miedo atávico injustificable en ellos a que se les vincule con la Mesa de la Unidad Democrática y sean absorbidos por la plataforma unitaria opositora. En las actuales circunstancias coincidir con la MUD no entraña ningún peligro. La MUD y todos los demás sectores que se oponen al régimen carecen de opciones: o se unen contra el proyecto totalitario de Maduro y la tiranía cubana, o serán aniquilados, tal como ocurrió en la isla caribeña hace sesenta años. La actual es una lucha entre la vida y la muerte. Las sospechas hay que ponerlas de un lado.

En Venezuela es obligatorio que todas las fuerzas democráticas se alíen para derrotar el proyecto dictatorial dirigido por Maduro y soportado por la cúpula militar, el TSJ, el CNE y la Defensoría del Pueblo, cómplices de los desmanes del régimen.
Dejar a Luisa Ortega Díaz sola, en la estacada, sería una inconsecuencia imperdonable. El chavismo democrático tiene que dar la cara e integrarse sin reservas al movimiento opositor.

El desenlace se acerca por Humberto García Larralde – La Patilla – 21 de Junio 2017

garcialarraldexmauramorandi-e1486651137118Al gran Santos Yorme, ejemplo de luchador indoblegable, reserva moral de la democracia
Si el objeto de una asamblea constituyente es, “transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución” -como reza el artículo 347 de nuestra Carta Magna-, su convocatoria supone que se han labrado consensos en torno a los rasgos definitorios del país que se quiere construir. Como señala Fernando Mires, es una instancia portadora de una idea fundacional: propone “formar una nueva nación”. Por tanto, debe manar del soberano y acordar normas de convivencia entre ciudadanos y con el estado en torno a ese proyecto país para lograr su respaldo por todos. Se trata de asentar las bases legales de un nuevo contrato social cuyos elementos deberían haberse madurado en el seno de la sociedad, que expresasen sus anhelos y valores. Si ello no fuese así, la nueva constitución quedaría sólo en el papel, sin sustento real, y sus intentos de instrumentación se convertirían en fuente de conflicto y zozobra creciente, dado su rechazo por el pueblo.

Lo insólito de la iniciativa presidencial intentada por Maduro, es pretender imponerla en contra de lo que la sociedad como un todo desea. Intenta “constitucionalizar” una tiranía. Representa, por tanto, un contrasentido, un despropósito que, por tanto, es inviable y destinado a fracasar. Se trata, en realidad, de una Asamblea Nacional Disolvente, puesbusca disolver los fundamentos sobre los cuales descansa la República, cuales son que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, y que la división y autonomía de poderes es la garantía sine qua non para que se respeten los derechos humanos y civiles que son su razón de ser. Es menester que las instituciones que sustentan el orden republicano, sobre todo la Fuerza Armada Nacional como depositaria de los medios de violencia que el Estado le confirió para su resguardo, impidan la destrucción de la República, más si ello obedece a intereses vinculados a la gerontocracia despótica foránea de los Castro. Por si hubiera dudas, el artículo 333 de la Constitución señala como deber de todo(a) ciudadano(a), contribuir a restablecer su efectiva vigencia cuando ésta dejare de observarse. Leer más de esta entrada

Referéndum contra la GNB por Marianella Salazar – El Nacional – 21 de Junio 2017

 

marianella-salazar-radio

Estamos a milímetros de convertirnos abiertamente en un régimen dictatorial, que de manera oficial se consumará en pocos días al instalarse la fraudulenta asamblea nacional constituyente.
En las últimas semanas, el régimen de Nicolás Maduro, a través de sus cuerpos represivos ha dejado todas sus costuras a la vista al perpetrar los peores crímenes de lesa humanidad. El horrendo crimen del adolescente Fabián Urbina, de apenas 17 años de edad, durante la convocatoria opositora del lunes, a manos de la sangrienta Guardia Nacional Bolivariana, llena otra vez de luto a la nación.

Es posible que este horrendo asesinato haya sido planificado por una mente malévola en las más altas jerarquías del poder, de esas que piensan que cualquier sangre derramada es justificable para mantener el proyecto de destrucción nacional.

Las muertes durante las jornadas de protestas que comenzaron el 1° de abril pretenden atemorizar al pueblo, que se ha declarado en desobediencia civil y está decidido a no abandonar las calles hasta lograr un cambio de gobierno, mientras que gran parte de la sociedad es presa del terror desplegado por la Guardia Nacional Bolivariana, la Policía Nacional Bolivariana, los escuadrones paramilitares conocidos como “colectivos” y los funcionarios armados hasta los dientes que se encargan con extrema crueldad de los allanamientos.

La cabeza vergonzosa de esos especímenes cabalga sobre los generales Vladimir Padrino López, Néstor Reverol y Benavides Torres, convertidos en peones de uno de los más serviles espectáculos jamás conocidos por los venezolanos.

A su manera, el régimen, para sobrevivirse a sí mismo, está centralizando el terror y la impunidad. Una represalia masiva como la ejecutada en los edificios multifamiliares Los Verdes, en El Paraíso, donde habitan más de 5.000 personas, a las que pretenden exponer como conspiradoras y subversivas, pone al descubierto un poder supremamente inmoral, lanzado al ruedo de la represión desaforada y que es capaz de todo tipo de vejámenes a la dignidad humana, de cometer las peores vilezas –incluso contra los animales–, de arrasar y destrozar los bienes y la propiedad de indefensos ciudadanos, que para defenderse solo cuentan con la certidumbre de su sufrimiento.

Un reclamo social.

Una vez que salgamos del narco-gobierno presidido por Nicolás Maduro habrá que analizar muy bien el destino que tendrá ese contaminado componente de la Guardia Nacional Bolivariana, integrado en gran parte por narcotraficantes, secuestradores, criminales y delincuentes de la peor ralea. El gobierno necesita a sus fanáticos e incondicionales, símbolos vivos de la violencia.

Después de la extinción política del “madurismo” hay que plantear entonces la misión que debe cumplir la GNB y cómo la va a cumplir; también de toda la Fuerza Armada Nacional, para adecuarla a los nuevos tiempos en los cuales no será concebible una conducta tan aberrante como la que viene arrastrando, para que tenga verdadera legitimidad de desempeño.

Una vez que la sociedad civil pueda redefinir la verdadera función que debe asumir la FANB, a través –incluso– de un referéndum consultivo, se irá desalojando todo ese odio estimulado por el resentimiento chavista en las líneas de pensamiento de muchos uniformados. La reestructuración a fondo del componente militar es una batalla trascendente que los civiles tenemos que comenzar porque es hoy un reclamo social.

 

El vergonzoso apoyo del Caribe a Maduro por Andrés Oppenheimer – El Nuevo Herald – 21 de Junio 2017

unknownHe aquí la pregunta del millón de dólares sobre el fracaso de la propuesta para condenar al régimen de Venezuela en la reunión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos: ¿cómo puede ser que un puñado de pequeñas islas del Caribe pudieron derrotar una resolución a favor de la democracia respaldada por Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, Argentina y otros 15 países de la región?

Suena ridículo, pero eso es exactamente lo que ocurrió en la reunión de la OEA del 19 de junio en Cancún, México, para discutir la ruptura del orden democrático en Venezuela.

En la reunión, 20 países votaron a favor de una resolución que habría exigido al presidente de facto de Venezuela, Nicolás Maduro, que detenga su plan de realizar una asamblea constituyente para abolir la Constitución actual. La resolución también pedía reconocer los derechos de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, y permitir un “grupo de países amigos” para mediar en la crisis venezolana, que ya ha resultado en 75 muertos en las últimas semanas.

Sin embargo, la resolucion no fue aprobada porque San Vicente y las Granadinas, Dominica y San Cristóbal y Nieves –junto con los aliados venezolanos tradicionales Nicaragua y Bolivia– votaron en contra. Y otros países del Caribe como Haití, la República Dominicana, Granada, Trinidad y Tobago y Antigua y Barbuda se abstuvieron, lo que de hecho mató la resolución, que requeriría una mayoría de 23 votos para convertirse en obligatoria.

Entre los principales defensores del régimen venezolano estaba San Vicente, un país cuyo producto bruto interno de $751 millones es menor que el valor de mercado del Hotel Fontainebleau de Miami Beach.

Una explicación es que la resolución de la OEA no logró 23 votos por la ineptitud, o la falta de interés, del gobierno de Trump. El Secretario de Estado Rex Tillerson no asistió a la reunión de cancilleres de la OEA en Cancún, como tampoco lo hizo a una reunion anterior el 31 de mayo en Washington.

“Desafortunadamente, la cancelación de última hora del Secretario Tillerson socavó los intereses de Estados Unidos en la región”, me dijo el congresista Elliot L. Engel, el líder de la minoría demócrata en el Comité de Relaciones Exteriores del Congreso de Estados Unidos. Mi traducción: si Tillerson hubiera estado allí para ofrecer incentivos y torcer brazos, quizás el resultado hubiera sido distinto.

Otra explicación posible es que los países del Caribe se alinearon con el régimen de Venezuela porque reciben subsidios petroleros bajo el plan Petrocaribe, de Venezuela, o tienen grandes deudas con el mismo. Pero los subsidios petroleros de Petrocaribe al Caribe han disminuido enormemente en los últimos años por la crisis económica de Venezuela, dicen los expertos.

Jorge Piñón, director de un centro de la Universidad de Texas sobre temas energéticos latinoamericanos, me dijo que Estados Unidos ya le está exportando mucho más petróleo a los países caribeños que Venezuela, y que muchos de estos países ya han saldado gran parte de sus deudas a Petrocaribe.

Cuando le pregunté por qué tantos países del Caribe continúan apoyando al indefendible régimen venezolano, Piñón dijo: “No lo sé. Desde un punto de vista racional o económico, no tiene sentido”. Otros especulan que puede ser una cuestión de corrupción, y que Venezuela podría estar practicando una vez más su “diplomacia de chequera”.

Mi opinión: Es asombroso que los Estados Unidos, la mayor economía del mundo, no pueda ofrecer incentivos económicos para ganarse la amistad de las pequeñas islas del Caribe. Peor aún, el recorte del 32 por ciento de la ayuda externa propuesto por Trump podría hacer que Estados Unidos pierda aún más influencia en el Caribe.
También es ridículo que el sistema de votación de la OEA permita a unas minúsculas islas del Caribe dominar la agenda de la organización. Por supuesto que cada país tiene derecho a un voto, pero la OEA debería tener un Consejo de Seguridad, como las Naciones Unidas, donde los países más grandes pueden emitir resoluciones sobre los temas más urgentes.

Los esfuerzos de la OEA para restablecer la democracia en Venezuela continuarán, pero la votación del 19 de junio fue una desgracia. Y la mayor parte de la culpa la tienen la mayoría de los países del Caribe.

 

El Gobierno de transición por Luis Ugalde S.J. – Blog Cesar Miguel Rondón – 21 de Junio 2017

Ugalde4-1100x618Todo gobierno medianamente democrático si llega a una deslegitimación y fracaso parecidos a los de Maduro, renuncia y convoca a elecciones. La Constitución venezolana para situaciones similares prevé el referendo para revocar al Presidente antes de su término. Maduro tramposamente lo impidió; luego anuló la Asamblea Nacional y aplazó las elecciones regionales; ahora pretende eliminar la Constitución con una “constituyente” no convocada por el único que lo puede hacer, el pueblo. Es una locura pensar que la actual desesperación, deba y pueda prolongarse hasta fines de 2018. El creciente sufrimiento de la gente pide a gritos cambio ya: cambio de presidente y de régimen, con decisiones inmediatas para no seguir muriendo en la calle con la brutal represión o por hambre y falta de medicinas, a causa de la corrupción e ineptitud gubernamentales. El Ejecutivo se ha convertido en verdugo del pueblo y se ha vuelto tiránico.

Cambio ya para rescatar la Constitución y emprender de inmediato el camino de la reconstrucción, evitando más muertes y miseria. Para salir de este régimen sin esperanza hace falta cuanto antes un gobierno nacional de transición que tome de modo excepcional medidas de emergencia y convoque elecciones democráticas, previo saneamiento con remoción de los ilegales magistrados del TSJ y de los miembros serviles del CNE.

Urge hablar públicamente para madurar un gobierno de transición saliendo del actual Ejecutivo deslegitimado. Sería un grave error pensar en elecciones inmediatas. Antes necesitamos atender con apoyo internacional a la creciente emergencia humanitaria propia de una postguerra, sacar a todos los presos políticos, abrir el regreso de los exiliados, convocar a los empresarios a la activación de la emergencia productiva y atraer a los inversionistas con un nuevo espíritu democrático, libre iniciativa y garantías jurídicas.

Urgen el refinanciamiento de la deuda y multimillonarios préstamos económicos para insumos productivos y para necesidades vitales de consumo. Nada de esto podría conseguir una nueva dictadura militar y tampoco un frágil ganador de elecciones partidistas con todos los demás (chavistas o no) en la oposición. Es necesario un gobierno de transición con metas claras y tareas concretas, con amplio apoyo nacional por encima de parcelas partidistas. Un gobierno que incluya a opositores y chavistas, unidos en un esfuerzo de salvación nacional. Tal vez hace un año el gobierno de Maduro hubiera podido abrir este camino, pero ahora es imposible.

El gobierno de transición debe fijar fecha de elecciones libres antes de un año, con condiciones democráticas y transparencia. Mientras ese gobierno responde a la población con medidas urgentes, los diversos grupos políticos y sociales deben llegar antes de las elecciones a una especie de Pacto de Gobernabilidad, con el compromiso de reconocer y apoyar a quien gane la Presidencia. Pacto con un programa básico de salvación nacional y de reconstrucción, de no menos de 10 años, apoyado por gobernantes y opositores democráticos. Todo ello imposible sin un gran apoyo internacional político, económico y humanitario. Entramos derrotados a la modernidad del siglo XXI y a la superación de la pobreza. Ahora tenemos que subir una escarpada alta montaña de reconstrucción y no pensar ilusamente que con salir de este gobierno la tarea está hecha. Pero antes de empezar la subida enfrentamos un bloqueo dictatorial que impide avanzar. Quitar ese obstáculo es condición indispensable para seguir, pero, por terquedad de un régimen corrupto y sin esperanza se nos van en ello vidas, tiempo y energía, cuando urge desarrollar negociaciones e imaginación constructiva. La atención debe centrarse en la difícil subida de mañana y los requisitos para coronarla con éxito. Sin dejar la actual protesta de calle (acción decisiva para desbloquear los caminos constitucionales) debemos simultáneamente empezar a formar un gobierno de transición con hombres y mujeres de diversa procedencia pero unidos con claridad programática y decididos a no prolongarse más allá de los meses de transición emergente.

Un Gobierno de Transición, con todas las de la ley, con una Fuerza Armada decididamente democrática y defensora de la Constitución. Basarnos en la Constitución y en lo que nos queda de instituciones legítimas; en primer lugar la Asamblea Nacional en alianza con el pueblo sufriente alzado y con la Fiscal convertida en defensora de la democracia y unidos en el rescate del CNE y TSJ. La Fuerza Armada está obligada e invitada a asumir su responsabilidad constitucional y democrática en la difícil reconstrucción del país, con lo que recuperará los perdidos reconocimiento y afecto del pueblo. La alegría de Venezuela será inmensa cuando veamos aparecer un Gobierno de Transición realmente plural, de gente honrada e inteligente unida en un programa político de interés superior: la salvación del país. Cuanto más se haga esperar, más grave y dolorosa se volverá la actual agonía.

Maduro usted, al cerrar los caminos de cambio, se convirtió en el eje de un régimen que tortura a Venezuela y ahora quiere perpetuarlo con el fraude de la Asamblea Constituyente. Renuncie y quite el bloqueo que impide el inicio del ascenso a la montaña de la reconstrucción democrática con rescate de la esperanza y de la unidad nacional.

Rómulo Gallegos: muerte de un premio por Ibsen Martínez – El País – 21 de Junio 2017

El chavismo anunció que el mítico galardón no dispondrá este año de sus 100.000 dólares

unknownSe atribuye a Carlos Fuentes, cuando ganó en 1977 el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, la afirmación de que el capítulo inicial de la gran novela venezolana bien podía comenzar en el open house que cada año, por el mes de agosto, solía ofrecer la directiva del diario El Nacional en un fastuoso salón de un hotel caraqueño.

La observación casa bien con el cariz coloridamente plural y tolerante que ofrecía la sociedad venezolana durante el último cuarto del siglo pasado.

La poeta Ana Nuño cuenta que, siendo aún muy jovencita, su padre, el filósofo español Juan Nuño, que en los años cincuenta se exilió en Venezuela, se hizo acompañar de su hija a uno de aquellos festejos que comenzaban al mediodía, con la entrega de premios internos de la empresa editorial, y languidecían al caer la noche cuando el último achispado con corbata de quita y pon constataba que no quedase ya una gota de escocés que empinar ni un canapé que mordisquear.

“Bien, ¿qué te pareció?”, preguntó Nuño a su hija cuando iban ya camino a casa. La joven respondió altaneramente que el espectáculo de un excomandante guerrillero entrechocando un vaso de whisky y canjeando chascarrillos con el coronel encargado de darle caza en el monte apenas unos años atrás, le resultaba obsceno. Nuño se detuvo un instante para comentar que él había dejado un país donde por aquellos mismos años se fusilaba a presos de conciencia. “Prefiero mil veces esta promiscuidad que tanto te choca”.

Desde 1967, cuando Mario Vargas Llosa ganó la primera edición del premio Rómulo Gallegos, la entrega del mismo comenzó a solaparse con el festejo del diario. Yo no cumplía aún 16 años cuando supe de La Casa Verde y ningún año fui tan dichoso como en 1973, cuando Gabriel García Márquez regaló la totalidad del premio otorgado a Cien años de soledad para que Teodoro Petkoff pudiese fundar un desprendimiento liberal del Partido Comunista. Mi juventud fueron los años que van de Palinuro de México a Mañana en la batalla piensa en mí. Y nunca me perdí el open house de El Nacional.

Cada presidente venezolano, entre 1967 y el ascenso al poder de Hugo Chávez, acudió, infaltable, a otorgar personalmente el premio, a despecho de que las ideas políticas de algunos ganadores no siempre fuesen de su agrado.

Hugo Chávez, en cambio, no tuvo nunca en mucho al premio. Siendo su epónimo don Rómulo Gallegos, maestro de escuela, primer presidente civil que en el siglo XX se dio Venezuela por voto universal y secreto, ¡y derrocado en 1948!, se entiende que la cosa urticase al militar golpista. Desde el principio optó por enviar un subrogado a la ceremonia de entrega. Uno de ellos, el inefable Nicolás Maduro, confundió la bandera de Puerto Rico con la de Cuba al premiar, en 2013, al escritor boricua Eduardo Lalo.

Recientemente, Adán Chávez, hermano del extinto presidente y ministro de Cultura de la Bolivariana República, ha informado por boca de un ministril que este año el premio no dispondrá de los 100.000 dólares que tradicionalmente lo acompañan. Será convocado el certamen, cómo no, pero olvídense de la plata.

Ya en 2015 dejaron con la mano tendida durante seis meses al ganador, el colombiano Pablo Montoya. Es posible que la guerra económica desatada por la burguesía y el imperialismo yanqui exija que esos dineros se destinen a adquirir bombas lacrimógenas, tanquetas antimotines y munición de 9 milímetros para la proterva Guardia Nacional Bolivariana que ya, a poco de cumplirse tres meses de protestas, ostenta una macabra cuenta de casi 80 asesinatos.

 

El Supremo chavista decide enjuiciar a la Fiscal General rebelde por Ewald Scharfenberg/Javier Lafuente – El País – 21 de Junio 2017

Luisa Ortega Díaz: “Lamentablemente en Venezuela ya no hay un Estado de derecho, sino un Estado de terror”

1497546897258
La crisis institucional de Venezuela se ha agudizado este martes, al tiempo que ofrecía un adelanto del choque de trenes que se avecina en la lucha por el poder. Si por un lado el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), controlado por el chavismo, que ya ha declarado en desacato al Parlamento, inició el camino para destituir a la rebelde fiscal general, Luisa Ortega Díaz; por el otro, la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), que apoya a la fiscal, se declaró en abierta desobediencia frente al Gobierno, a cuyo desconocimiento llamó a los ciudadanos, y adelantó que usará todos los mecanismos constitucionales para derrocarlo.

El Supremo admitió en la tarde del martes la solicitud, introducida el viernes por el diputado chavista Pedro Carreño, de un antejuicio de mérito contra la fiscal Ortega Díaz por la presunta comisión de “faltas graves en el ejercicio de su cargo”. De prosperar la causa, el máximo tribunal del país podría destituir a la titular del Ministerio Público, una competencia que solo corresponde a la Asamblea Nacional, dominada desde enero de 2016 por una mayoría absoluta de oposición. Sin embargo, en círculos políticos trascendió que el Supremo, que ya declaró en desacato al parlamento en septiembre de 2016 y nulas todas sus actuaciones, se valdrá de esa circunstancia para asumir las potestades de los diputados.

“La sentencia de la Sala Plena, con ponencia de la magistrada Marjorie Calderón Guerrero, presidenta de la Sala de Casación Social, explica que esta decisión fue tomada de conformidad con lo previsto en el artículo 279 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con lo tipificado en los numerales 4, 5, 8 y 9 del artículo 22 de la Ley Orgánica del Poder Ciudadano, y 23 numerales 2 y 3 de la Ley Orgánica del Ministerio Público”, se explica en un escueto boletín de tres párrafos emitido por la sala de prensa del tribunal.

La fiscal Ortega Díaz se ha convertido en cuestión de semanas en la bestia negra del oficialismo. Asumió el cargo en 2007 y desde entonces había sido una obediente operadora de las operaciones para imputar a enemigos del régimen. Pero a fines de marzo pasado se pronunció en contra de las decisiones del TSJ que, en la práctica, disolvían el parlamento y daban al presidente Nicolás Maduro poderes legislativos. Más tarde, intentó recursos de amparo contra la convocatoria gubernamental a una Asamblea Nacional Constituyente, que el Supremo rechazó enseguida.

La canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, se refirió al antejuicio que se le ha abierto a la fiscal general desde Cancún, donde se celebra la Asamblea General de la OEA. Preguntada por este diario sobre la decisión del Supremo, Rodríguez aseguró que “un fiscal general debe tener una actuación apegada al derecho, como indica la Constitución”. “Las leyes contemplan cuáles deben ser los deberes de la fiscalía, entre ellos el más importante: la imparcialidad, la no politización de la justicia”, dijo en referencia a la actuación de la fiscal.

“El mundo en general tiene una tendencia al aumento de la impunidad para perseguir y castigar crímenes”, prosiguió la canciller venezolana, quien consideró que “Venezuela no está exenta de esa situación”. Así justificó que el presidente, Nicolás Maduro, tomase la decisión de convocar la Asamblea Constituyente: “Para crear mecanismos que reduzcan el déficit de justicia que hay en Venezuela”.

En declaraciones públicas, el diputado oficialista Pedro Carreño ha expresado su presunción de que Ortega Díaz padece de trastornos mentales, y ha llegado a pedir la conformación de una junta médica para evaluarla. En los medios del Estado se transmiten constantes mensajes para censurar la presunta “traición” de la funcionaria. El martes, el personal de la Fiscalía denunciaba por la cuenta en Twitter del Ministerio Público el acoso del que estarían siendo objeto por parte de grupos de choque del chavismo.

En una entrevista con la emisora Unión Radio, Ortega Díaz reveló que se le ha impedido el acceso al expediente del antejuicio de mérito. “Yo estoy preparada para todo, como una mujer de Estado que soy”, aseguró, ante las medidas inminentes en su contra. “Lamentablemente en Venezuela ya no hay un Estado de derecho, sino un Estado de terror”.

Los magistrados de la Sala Plena del TSJ continuaban considerando este martes en Caracas otras medidas de precaución contra la fiscal, como una eventual prohibición de salida del país y el aseguramiento de sus bienes.

Mientras el Gobierno avanza en su ajuste de cuentas con la fiscal, la oposición congregada en la MUD ha hecho también su jugada. En un comunicado leído por Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, invocó el artículo 350 de la Constitución para desconocer al Gobierno de Nicolás Maduro y todas sus actuaciones, incluyendo el llamado a la Asamblea Constituyente.

“El régimen está al margen de la Constitución y todas sus decisiones son inconstitucionales y no pueden ser obedecidas, de acuerdo con el 350”, dijo. También llamó a los ciudadanos a regirse por el artículo 333 de la Constitución vigente, que ordena llevar a cabo las acciones necesarias para restituir el hilo constitucional.

Borges, acompañado durante su declaración por dirigentes y diputados de los diversos partidos de oposición, declaró al país “en protesta permanente” como parte de una nueva “hoja de ruta” para la restauración de la democracia en el país. “Queremos anunciar al mundo entero que utilizaremos todos los mecanismos para cambiar a este Gobierno”.

El parlamento opositor, que ya ha iniciado los pasos para nombrar a los miembros de un nuevo TSJ, se propondría iniciar el proceso para abrir un antejuicio de mérito contra el presidente Maduro, proceso que contaría con el concurso de la fiscal Díaz Ortega, a la que Borges brindó todo su respaldo ante las acechanzas del Gobierno. “La Fiscal está siendo asediada por la dictadura (…) le mandamos un mensaje de apoyo total desde la MUD y el pueblo”, dijo el también dirigente del partido Primero Justicia (PJ).

Las iniciativas paralelas, pero contrapuestas, de Gobierno y oposición podrían llevar a que pronto coincidan en Venezuela dos parlamentos, dos fiscales generales y dos tribunales supremos.

Focus Belli – Legítima Insurrección por Tulio Álvarez – América 2.1 – 20 de Junio 2017

Unknown-1.jpegMuchos son los riesgos que está asumiendo cada ciudadano y, en general, el pueblo venezolano en esta coyuntura liberadora. Pero el objetivo final es la mejor justificación del grave riesgo. Como enseña la historia de los grandes conflictos de la humanidad, el triunfo está en función de la definición, el coraje, la tenacidad y, por qué no admitirlo, elementos fortuitos que dependen de la elección del momento oportuno. El azar moral está en la ejecución de una estrategia después de asegurar todos estos factores. Ahora bien, la incógnita: ¿Será que estamos bien encaminados? Leer más de esta entrada

Ahi viene el coco! por Eduardo Colmenares Finol – Junio 2017

Siempre se afirma, que en la política como en todo proceso social, termina imponiéndose la racionalidad. Se pudiera aseverar de igual forma, a la viceversa, que cuando en política se actúa en forma irracional se termina generando una crisis de consecuencias impredecibles. Cuando uno analiza lo que está ocurriendo en nuestro país en los últimos tiempos, concluye que este desastre, inducido por delincuentes desde un proyecto político descabellado, resulta tan irracional en su ejecutoria, especialmente desde que Maduro asumió la presidencia (Chávez tenía dinero y pueblo), que sencillamente es inviable y pronto debe llegar a su fin, por cuanto es rechazada por casi el 90% de la población. Aun así, convoca a una asamblea nacional constituyente “comunal”, autoproclamándose como el poder originario, por cuanto él sabe que no cuenta ni con pueblo ni con votos, cuando el 85% de la gente la objeta. El mensaje del régimen es claro: ganar tiempo y crear desesperanza en la resistencia de los venezolanos que desde hace dos meses mantienen al gobierno en jaque, anunciando: ¡ahí viene el coco de la cubanización definitiva del país, con Diosdado a la cabeza!, infiltrando un mensaje subliminal… esto representa el “triunfo definitivo del comunismo sobre la derecha burguesa”. Es verdad, piensan algunos…ellos siempre hacen lo que se proponen, sin importar lo que intentemos desde la oposición y por tanto abandonamos la lucha y salimos del país.

Empecemos por establecer quienes son las fuerzas del mal que tienen el control sobre el poder político contra el cual luchamos. Maduro es un comisario del Partido Comunista Cubano, nacido en Colombia y formado en Cuba, por tanto, Venezuela nunca ha sido su patria. Sus órdenes desde Cuba son continuar la obra iniciada por Chávez de conquistar, a cualquier precio, al país para el comunismo cubano, a sabiendas que el pueblo rechaza tal propuesta en una proporción del 87% y hoy solo cuenta con el apoyo de unas FANB prostituidas en el negocio del narcotráfico, encargadas de la administración de empresas estatales creadas con el fin de permitirles hacer negocios lucrativos en un sin número de actos de corrupción y en otorgarle todo tipo de ventajas en dádivas exclusivas. Y para más perversión entrenaron y prepararon a los cuerpos más repudiados y odiados por el pueblo para hacer el trabajo sucio, como son la GNB, PNB, SEBIN y los paramilitares tomados de la delincuencia común, como son los colectivos. Esas FANB son los que permiten todos las actos abusivos y anticonstitucionales de cuerpos como el tsj y el cne, en visible falta a su juramento como oficiales. En el fondo la guerra planteada es, por un lado, la SOCIEDAD CIVIL democrática, todos los días más fortalecida, contra la patota de la sociedad (o suciedad) militar cada día más debilitada. Pero, ¡OJO! ¡Como están desesperados con las conquistas logradas por resistencia pacífica de la SC en esta dura lucha! Ellos no cuentan ya con el sólido respaldo internacional de otros tiempos, ni cuentan con líderes, ni con reservas monetarias y han perdido el apoyo de sus antes leales servidores, entre ellos, algunos muy importantes como la Fiscal, dos diputados, varios magistrados y cada día se suman más oficiales de las FANB.

El respaldo internacional ha venido mermado por las constantes violaciones a los DD. HH y al orden constitucional, difundidos al mundo como consecuencias de las protestas del bravo pueblo venezolano. El dinero, despilfarrado por la ineptitud y carencias de moral y de conocimientos de los funcionarios del régimen, que lograron, entre sus hazañas más connotadas, llevar a la quiebra a la empresa petrolera con mayores reservas de crudo del planeta y alejar cualquier posibilidad de recuperar su producción y de aportar divisas al fisco, aun si los precios del crudo superaran los 100 US$ el barril, En otras palabras, no importa lo que intenten a esta altura del tiempo, NO hay forma de recuperar al país de la grave crisis que padecemos mientras ellos continúen en el poder.

Si de líderes hablamos, el PSUV lo conduce los personajes más rechazados y odiados de la historia política de Venezuela, Maduro, Cabello, Rodríguez, El Aissami y el refuerzo de última hora, el inefable Isaías Rodríguez, (todos cartuchos quemados, con edad promedio por encima de los cincuenta) sin ningún poder de convocatoria y ya sin bolsas CLAP que ofrecer, sino solo le quedan las armas y las amenazas directas de quitarles los pocos y disminuidos beneficios de misiones, hoy casi inexistentes. Entre los aspectos más positivos de esta guerra en la calle es que hemos descubierto, para satisfacción de los venezolanos, un tesoro raro en el mundo de hoy, como son líderes y jóvenes guerreros en todos los rincones del país que NO están dispuestos a dejarse quitar el país, que nos pertenece por derecho y por razón. Ahí han quedado héroes inmortales como Pernalete, Lander, Tinoco. Cañizares, etc. Más de 100 jóvenes asesinados desde el 2014 por los esbirros del régimen, pero hoy se encuentran en pie de guerra en la calle cientos de miles de héroes anónimos, dispuestos a morir por nuestro país y contra esa triste y macabra realidad, de defender la libertad exponiendo la vida, no hay nadie quien pueda. Y si a esta lista le sumamos líderes veteranos como Ramos Allup, Ledezma y Borges junto a jóvenes como Leopoldo, Capriles, María Corina y más juventud en Pizarro, Ceballos, Guevara, Requesens, Olivares, Mejías, Arellano, Smolansky, Paparoni, Goicoechea, González y pare Ud. de contar (formados, carismáticos y valientes, cuya edad promedio no supera los 30 años) no es entonces temerario concluir que nuestro liderazgo actual, unidos y coordinados en un solo propósito de derrotar a Maduro y sus generalotes, tendrá éxito si la sociedad civil sigue actuando en forma monolítica hasta que sea necesario, incorporando cada día nuevos autores del oeste de Caracas y de otras zonas del país, hoy defraudados por el fiasco revolucionario.

Frente a este escenario Maduro lanza la convocatoria a la “prostituyente” como último recurso político, para que desde un tsf y un cne bajo su control, ejecute con una premura inusitada, este burdo fraude inconstitucional para aglutinar sus pocos seguidores y a la vez crear desesperanza en la oposición. En mi modesta opinión este recurso debe resultar un bumerán para su causa y si llegara a darse, resultaría en un “parto anal” en que poca gente creería y respetaría y seguramente va a precipitar una salida de la dictadura, como fue el caso de Pinochet, de Pérez Jiménez y de Fujimori.

Es solo cuestión de tiempo, pero Maduro no podrá sobrevivir con las finanzas públicas en el suelo, con solo el apoyo del 15% de la población, con unas FANB que no parecieran en este momento ser tan incondicionales y un cne – tsj tan precario, frente a una oposición fortalecida por el chavismo disidente, ahora con el Ministerio Publico de su lado, una AN con los 2/3 de sus miembros, el apoyo internacional, el de la Iglesia y del 85% de la gente. ¡Es lo racional! ¿O todo este show es para mejorar su posición ante una salida negociada?

 

A %d blogueros les gusta esto: