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Un poquito de sarcasmo para Nico por Claudio Nazoa – Venezuela en Resistencia – 17 de Febrero 2020

claudio.jpgQuerido Líder:

Yo lo admiro porque usted y los amigos que lo mantienen en el poder, como buenos toreros, han logrado lidiar con la oposición de la derecha apátrida que está acompañada por la del centro traidora y por la izquierda moderada burguesa, es decir, por el 87% de los venezolanos.

Lo que más he admirado en este tiempo convulso y gracias a su sapiencia infinita, es que decidió que ya no le gustaba la Constitución de su comandante eterno ¿se acuerda?, el que nació en Sabaneta de Barinas), él decía: “esta es la mejor Constitución del mundo”. Sin embargo usted, mi admirado Comandante en Jefe, dijo que había que cambiarla por otra que fuera la más mejor del mundo. Para eso, con el TSJ que nombró, montó una Asamblea Nacional paralela a la legítima y la nombró legítima y a la legítima, la declaró ilegitima. Nunca había visto algo tan maquiavélicamente bien hecha. De ñapa, sus amigos nombraron al Fiscal General, al Contralor y al Defensor del Pueblo.

Estoy emocionado querido Líder y sin que me malinterprete, confieso que me gustaría invitarlo a bailar porque es que ¡usted sí que tiene son! Inventa vainas que parecen que son verdaderas aunque todo el mundo sabe que no lo son.

Dígame cuando el otro día, es que usted no deja de sorprenderme, unos muchachitos en el destruido, abandonado y malogrado Hospital de Niños, morían por falta de tratamiento a pesar de los esfuerzos de los médicos héroes y usted, orondo y rodeado de militares, dijo que iba a inaugurar una fábrica de ametralladoras y mostró en cámara unas motos rarísimas que, según sus palabras, “fueron hechas con material de desecho” a las que les instalaron un lanza granadas y una ametralladora. ¡Genial! Esa vaina no se le ocurre a nadie pero la cosa no quedó allí, me encantó cuando dijo que iba a mandar esas motos a los barrios con 10.000 simuladores de tiros “para que el pueblo agarre puntería”. ¡Tremenda idea! mi querido Comandante en Jefe, lo único, y perdone que humildemente le sugiera algo, es que creo que hay que tener cuidado para que a los malandros no se les ocurra atracar con lanza granadas y ametralladoras.

Extraordinaria lo de dejar a la gente sin dinero en efectivo. Usted está dando una lección de comunismo, es malo que el pueblo se acostumbre a tener plata para comprar las cosas que quiera ya que lo ideal es que mendiguen la bolsa de comida que les regala. Lo del metro que nunca funciona también le está quedando sensacional, es ideal para que los venezolanos hagan ejercicio. Lo del apagón de cuatro días, ¡ni hablar! y qué bellos se ven las estructuras de cemento por donde iba a pasar un tren que costó 10.000.000.000 de dólares y que hoy, ornamentalmente, decora la autopista desde Aragua hasta Carabobo y de Petare hasta Guarenas. Fíjese que en Egipto tuvieron que esperar 4.000 años para que las cosas se arruinaran, en cambio usted ya las construye hechas ruinas.

Ah, no, pero dónde me deja eso de que la gente se quede sin gasolina. ¡Eso sí que no tiene nombre!, qué venganza tan sabrosa le ha hecho usted a ese 87 % de venezolanos que no lo quieren y a quienes lo quieren también. ¡Bien hecho! ¡Se lo tienen merecido! Eso es terapia ocupacional, ya que en lugar de estar maquinando en cómo salir de usted, ellos se mantendrán ocupados durante tiempo infinito haciendo cola.

Y hablando de cola, lo de poner durante horas y a veces hasta días a los abuelitos en una interminable fila india como cuando eran niños de Kinder para cobrar una pensión que no alcanza para comprar un pollo, es sencillamente extraordinario y plausible, porque tengo entendido que esos viejitos fueron adecos y copeyanos y eso hay que pagarlo.

Querido Líder, usted se ha convertido en un mago extraordinario: mete la mano en el petróleo y lo desaparece, mete la mano en el cemento y lo desaparece, mete la mano en los pasaportes y los desparece para siempre a menos que los de la derecha se bajen mínimo con mil dólares. Mete la mano en las siembras de caña de Aragua que tenían 300 años y en un santiamén convierte aquella belleza en un tierrero infértil. Mete la mano en las empresas básicas de aluminio y acero y más nunca nadie ve una cabilla ni un simple papel aluminio. ¡Usted logró tamaña proeza!, desaparecer la mayor reserva de gas del planeta de un solo tiro. Pero lo más arrecho, es cuando usted agarra preso a los diputados con inmunidad parlamentaria… ¡zúas!, también los desaparece.

¡Usted es grande, hermano! Tan grande como el extraordinario Harry Houdini, aquel mago escapista del siglo pasado quien, amarrado, encadenado y sumergido en un pipote gigante de agua, siempre lograba huir. A Houdini le salieron bien sus trucos de escapismo hasta que un día se ahogó ante los ojos atónitos del público y de sus ayudantes, quienes por cierto no hicieron nada para salvarl. Dios me lo salve a usted.

Bueno, mi querido Kim Jong-un, me despido diciendo como usted siempre dice: “La lucha sigue” ¡Claro que sigue y va muy bien!
Y tocando otro tema, me tiene preocupado otro mago buenísimo que apareció por allí, uno de apellido Guaidó que… ¡Ay, se me acabó la página

Ramos Allup… Te amo!!! por Claudio Nazoa – Caiga quien caiga .net – 9 de Enero 2020

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Juro que es la primera vez que le digo esto a un hombre y, lo peor, ¡a uno tan feo!, pero… ¡no aguanto más! Hoy salgo del clóset gritando y por la calle del medio: ¡Te amo, Ramos Allup! ¡Te amo!

Ojo, esto no es un ataque de mariquera senil. No. Se trata de que Ramos Allup es el propio, se ha convertido en una especie de demonio de Tazmania que ataca a los diablos rojos.

Yo sé que en ambas partes esto va a traer cola, pero ya es hora de que todos los venezolanos digamos las cosas claras y sin miedo.

¿Recuerdan cuando estuvo en la primera reunión de Miraflores?, quisieron callarlo pero no se dejó, por el contrario, con su particular y horrible voz, gritó:

―Mira chico… tú aquí no mandas. ¡Así que respeta! ¡Tú no me vas a callar!

Fue tan contundente que tuvieron que dejarlo decir lo que tenía que decir, incluso se tomó más tiempo de lo pautado y no permitió que lo cortaran. Al día siguiente, todo el mundo comentaba lo sucedido. Henry se había convertido en una especie de Robin Hood que le grita a los poderosos, para vengar a los oprimidos que no pueden ir a Miraflores a decir verdades incómodas al presidente.

Vamos a hablar claro. Ramos Allup no le cae simpático a todo el mundo, pero como el amor es ciego, yo lo amo. Él tiene cara y actitud de tipo arrecho que no se deja pisotear y ese es su secreto: su arrechera es auténtica. Ramos Allup es, quizás, uno de los mejores oradores que ha tenido Venezuela, a veces, me recuerda a Jóvito Villalba.

No quiero que piensen que estoy aupando una posible candidatura de Henry Ramos, que de paso tampoco él quiere. La verdad, a mí no me gustaría verlo en Miraflores, a menos que sea como vengador, zumbando pescozones y mordiendo a los malos.

Lo irónico de mi enamoramiento, hasta el momento platónico, es que hace mil años, cuando yo era comunista, Ramos Allup era el diablo que yo combatía. Ahora, cuando están los comunistas en el poder, él sigue siendo el diablo, pero es el diablo que necesitamos para que entre en el infierno a castigar con la paila hirviente de su verbo a estos Luciferes que nos desgobiernan.

Me arrepiento de haber combatido tanto tiempo a los adecos y copeyanos porque, aunque nos duela… ¡con ellos se vivía mejor! Imagínense, en esa época, hasta quienes éramos comunistas, teníamos papel tualé en nuestra casa.

Los diablos malos, histéricos, dicen: ¡No volverán… no volverán…! Yo les digo: estamos volviendo porque el pueblo nos está llamando.

Mientras, enamorado, grito: ¡Ramos Allup, te amo!

Breve historia de la Electricidad en Venezuela – El Chigüire Bipolar – 11 de Marzo 2019

Dios dijo “hágase la luz”, conectó la extensión a una planta de un primo que hace eventos y la luz se hizo.

Y creó muchas otras cosas, como el cielo, el mar, los animalitos, a José Vicente Rangel y un terreno llamado Venezuela. Allí puso petróleo, desierto, selva, montañas, prepagos, zancudos y abundantes recursos, como el agua. Aparte de usarla para mojar gente en Carnaval, esa agua era la que habríamos de usar para mover turbinas y aprovechar su potencial hidroeléctrico.

La electricidad llegó a Venezuela en 1888, cuando se instaló el alumbrado público en las calles de Maracaibo, en lo que los maracuchos, siempre inconformes, llaman “la última gran inversión que se hizo en Maracaibo”.

En 1956 comenzó a construir Macagua, la primera central hidroeléctrica del Caroní. Habían un montón de empresas como Edelca, CADAFE y La Electricidad de Caracas, entre otras, que funcionaban. Producían tanto que hasta daba para venderla a Colombia y Brasil. Claro, esa era la época donde no teníamos que poner containers en los puentes para “cuidarnos” de ellos.

En el mismo río Caroní, en 1957, se empiezan las obras de la Central Hidroeléctrica Raúl Leoni, que casi 20 años después se terminaría para convertirse en la planta hidroeléctrica más importante del país. Actualmente es la cuarta más grande del mundo. Menos mal que aquellos gobiernos fueron visionarios y decidieron hacer esa planta hidroeléctrica y no nuclear; porque con el chavismo ya tendríamos nuestro propio Chernobyl. ¿Se imaginan nuestros ríos llenos de chigüires mutantes con tres ojos, como Blinky?

Y de repente llegó Chávez y ordenó expropiar todo eso, crear un arroz con mango llamado Corpoelec y darle eso a los militares. ¡Adiós luz que te apagaste!

Pasaron los años y en vista del inminente colapso, decidieron hacer una central hidroeléctrica nueva, Tocoma, que por supuesto no se terminó nunca y que por supuesto también tuvo mil guisos y sobreprecios. Luego vino la crisis eléctrica de 2009-2013: una oscura época de embalses bajitos, iguanas mascacables y terroristas meteorológicos como El Niño y la Niña que nos dejó un par de apagones nacionales serios. Esto permitió la entrada en el spotlight de Derwick y los Bolichicos. No, esta no es una banda cutre de ska; es un grupo de jóvenes sin experiencia en el sector eléctrico a los que se les dio un cheque en blanco para montar plantas eléctricas chimbas. Esto para lo único que sirvió es para que se robara una plata todo aquel que no alcanzó a robar con Tocoma.

Hasta que llegó lo que tantos expertos advirtieron. La irresponsable mezcla de corrupción, improvisación, personal sin preparación y falta de mantenimiento dejó al sistema eléctrico nacional en la ruina, y cuando Diosdado quiso inaugurar su nuevo jacuzzi/piscina de olas, nos quedamos a oscuras. La única respuesta que tenemos es la misma excusa de siempre: que esto es un sabotaje del imperio. Y mientras nos repiten eso hasta el cansancio, no se consiguen ni linternas ni pilas.

Ahora vivimos una de las catástrofes más graves de nuestra historia como país. ¿Qué podemos hacer? Resistir, porque no queda otra. Aprovechar los 10 minutos al día que nos regala Corpoelec para cargar el teléfono. Y aprender de nuestros errores, para más nunca dejar que gente sin experiencia llegue a puestos claves. Ya podemos ver qué es lo que son “capaces” de hacer… claro, de día. Porque de noche no se puede ver nada.

¿Por qué Bolívar tuvo éxito? por Claudio Nazoa – ImpactoCNA – 17 de Junio 2019

1523553628123“No estoy de acuerdo con las marchas. No negociemos nada. No estoy de acuerdo con los trancazos. No estoy de acuerdo con ningún militar ni bueno ni malo. No estoy de acuerdo con la resistencia. No estoy de acuerdo con la MUD. No estoy de acuerdo con votar. Todos, menos yo, son traidores”.

Qué valientes son los líderes de la oposición. Arriesgan su vida exponiendo libertad y pellejo en una lucha desigual, y algunos malagradecidos responden con ofensas y burlas. Qué difícil e injusto es lidiar con quienes critican y no proponen. Cómo habrá sufrido Bolívar organizando, el 24 de junio de 1821, a aquel gentío para la Batalla de Carabobo.

•General Bolívar, los llaneros de Páez dicen que quieren hacer la batalla en La Encrucijada, porque les queda más cerca… Además, andan arrechos porque hay un soldado que Páez llama El Negro Primero, y sí él es primero, nosotros también.

• General, los gochos dicen que lo más seguro es que perdamos La Batalla de Carabobo porque hace mucho calor. Sugieren que la hagamos en Mérida que es más fresco.

• Mi General, la gente de La Victoria está molesta porque cuando usted pasó, los caballos ensuciaron las calles.

•Bolívar, los orientales dicen que en Oriente se enfrió la calle. Que si ganamos, cosa que no creen, se enterarán en meses. Por eso prefieren más bien quedarse con el rey de España.

• General, un batallón de San Cristóbal está cayéndose a coñazos con unos caraqueños que hacían chistes de gochos.

• General, en Caracas la gente está muy decepcionada. Dicen que para qué más batallas si todo está perdido.

• Hay un batallón de maracuchos, mi General, que ya empezaron la batalla por su cuenta. Preguntan que si pueden seguir.

•General, el Negro Primero está bailando tambor y no deja dormir a los soldados.

•Excelencia, los maracuchos están peleando con los de falda de cuadritos que tocan gaita, porque quieren saber si en Escocia también tiene huevos chimbos.

Imagino a Bolívar en una loma de Carabobo, montado en su caballo:

-Venezolanos, los de España son aquellos que están allá: los de la bandera de franja roja, amarilla y roja. La nuestra es amarilla, azul y roja. Ustedes van a combatir a los de allá, a los españoles. Quienes tenemos la bandera amarilla, azul y roja, somos nosotros y estamos unidos alrededor de ella. Les recuerdo que ellos son los malos y nosotros los buenos

¡Y no sigan jodiendo porque si me arrecho los dejo con los españoles!

Carta a nuestro querido líder por Claudio Nazoa – El Nacional – 30 de Mayo 2019

Querido líder:

Yo lo admiro porque usted y los amigos que lo mantienen en el poder, como buenos toreros, han logrado lidiar con la oposición de la derecha apátrida que está acompañada por la del centro traidora y por la izquierda moderada burguesa, es decir, por 87% de los venezolanos.

Lo que más he admirado en este tiempo convulso y gracias a su sapiencia infinita es que decidió que ya no le gustaba la Constitución de su comandante eterno (¿se acuerda?, el que nació en Sabaneta de Barinas), quien decía: “Esta es la mejor Constitución del mundo”. Sin embargo, usted, mi admirado comandante en jefe, dijo que había que cambiarla por otra que fuera la más mejor del mundo. Para eso, con el TSJ que nombró, montó una Asamblea Nacional paralela a la legítima y la nombró legítima y a la legítima, la declaró ilegítima. Nunca había visto algo tan maquiavélicamente bien hecho. De ñapa, sus amigos nombraron al fiscal general, al contralor y al defensor del pueblo.

Estoy emocionado querido líder y sin que me malinterprete, confieso que me gustaría invitarlo a bailar porque es que ¡usted sí que tiene son! Inventa vainas que parecen que son verdaderas aunque todo el mundo sabe que no lo son.

Dígame cuando el otro día –¡es que usted no deja de sorprenderme!– unos muchachitos en el destruido, abandonado y malogrado Hospital de Niños morían por falta de tratamiento a pesar de los esfuerzos de los médicos héroes y usted, orondo y rodeado de militares, dijo que iba a inaugurar una fábrica de ametralladoras y mostró en cámara unas motos rarísimas que, según sus palabras, “fueron hechas con material de desecho” y les instalaron un lanzagranadas y una ametralladora. ¡Genial! Esa vaina no se le ocurre a nadie, pero la cosa no quedó allí. Me encantó cuando dijo que iba a mandar esas motos a los barrios con 10.000 simuladores de tiros “para que el pueblo agarre puntería”. ¡Tremenda idea! mi querido comandante en jefe, lo único, y perdone que humildemente le sugiera algo, es que creo que hay que tener cuidado para que a los malandros no se les ocurra atracar con lanzagranadas y ametralladoras.

Otra idea extraordinaria es la de dejar a la gente sin dinero en efectivo. Usted está dando una lección de comunismo, es malo que el pueblo se acostumbre a tener plata para comprar las cosas que quiera porque lo ideal es que mendiguen la bolsa de comida que les regala. Lo del Metro que nunca funciona también le está quedando sensacional, es ideal para que los venezolanos hagan ejercicio. Lo del apagón de cuatro días, ¡ni hablar! y qué bellas se ven las estructuras de cemento por donde iba a pasar un tren que costó 10.000.000.000 de dólares y que hoy, ornamentalmente, decoran la autopista desde Aragua hasta Carabobo y desde Petare hasta Guarenas. Fíjese que en Egipto tuvieron que esperar 4.000 años para que las cosas se arruinaran, en cambio usted ya las construye hechas ruinas.

Ah, no, pero dónde me deja eso de que la gente se quede sin gasolina. ¡Eso sí que no tiene nombre!, qué venganza tan sabrosa para ese 87% de venezolanos que no lo quieren y para quienes lo quieren también. ¡Bien hecho! ¡Se lo tienen merecido! Eso es terapia ocupacional, pues en lugar de estar maquinando en cómo salir de usted, ellos se mantendrán ocupados durante tiempo infinito haciendo cola.

Y hablando de cola, lo de poner durante horas y a veces hasta días a los abuelitos en una interminable fila india como cuando eran niños de kinder para cobrar una pensión que no alcanza para comprar un pollo, es sencillamente extraordinario y plausible, porque tengo entendido que esos viejitos fueron adecos y copeyanos y eso hay que pagarlo.

Querido líder, usted se ha convertido en un mago extraordinario: mete la mano en el petróleo y lo desaparece, mete la mano en el cemento y lo desaparece, mete la mano en los pasaportes y los desaparece para siempre, a menos que los de la derecha se bajen mínimo con 1.000 dólares. Mete la mano en las siembras de caña de Aragua que tenían 300 años y en un santiamén convierte aquella belleza en un tierrero infértil. Mete la mano en las empresas básicas de aluminio y acero y más nunca nadie ve una cabilla ni un simple papel de aluminio. ¡Usted logró tamaña proeza!, desaparecer la mayor reserva de gas del planeta de un solo tiro. Pero lo más arrecho es cuando usted agarra preso a los diputados con inmunidad parlamentaria… ¡zuás!, también los desaparece.

¡Usted es grande, hermano! Tan grande como el extraordinario Harry Houdini, aquel mago escapista del siglo pasado quien, amarrado, encadenado y sumergido en un pipote gigante de agua, siempre lograba huir. A Houdini le salieron bien sus trucos de escapismo hasta que un día se ahogó ante los ojos atónitos del público y de sus ayudantes, quienes por cierto no hicieron nada para salvarlo. Dios me lo salve a usted.

Bueno, mi querido Kim Jong-un, me despido diciendo como usted siempre dice: “La lucha sigue”. ¡Claro que sigue y va muy bien!

Y tocando otro tema, me tiene preocupado otro mago buenísimo  que apareció por allí, uno de apellido Guaidó que… ¡Ay, se me acabó la página!

El Chupasueldo – El Chigüire Bipolar – 25 de Mayo 2019

Lectura de la carta del profeta Isaías, por Laureano Márquez – TalCual – 21 de Mayo 2019



Es una larga carta de renuncia, no exenta -por cierto- de metáforas: “Me voy “pelado”, como el ala de un murciélago”, como corresponde a un poeta. Comienza manifestando la estima a su destinatario. Estimar es manifestar afecto por alguien, pero también es un cálculo: “se estima que bajen los precios del petróleo”, por ejemplo. El profeta calculó y su cálculo le da como resultado, le indica, pues, que es hora de abandonar el barco porque estima que el estimado ya no lo es tanto.

“Debo reconocer que nací para martillo y del cielo me caen los clavos”. Afirmación sin duda objetiva, veraz y oportuna. Los clavos, que llevamos 20 años recibiendo martillazos, mazazos, zurda conductazos y hojillazos, damos fe de ello. Curiosa la nomenclatura la que el régimen usa, que involucra siempre una suerte de confesión de sus auténticos propósitos: “Sepa usted, presidente, que yo sigo senderos rectos como una lanza”. Frase que ha podido escribir el mismísimo taita Boves.

La carta, luego, da un giro teológico, para aludir a los apóstoles del “presidente”. Parece que, a la inversa de Jesús, solo uno es honesto (él) y el resto traidores (“víboras con cabeza triangular”). Nos revela –con premonitoria lucidez– su partida al infierno, “como San Pablo” (¿?).

No podía ser otro el final para quien ha sido corresponsable solidario de los veinte años de destrucción más terrible que ha vivido Venezuela en toda su historia, con persecuciones, asesinatos de inocentes y hambreando a un pueblo en nombre de supuestos ideales de justicia y libertad

Nos revela, además, que se retira de la política al oficio de ser abuelo para escribir, para sus nietos, la historia de estos 20 años, en código de tío tigre y tío conejo, suponemos. Nos confiesa que se va sin bienes, que aprovecha para informar que vende un carro con poco uso, que su esposa empeña las joyas de su antecesor en el cargo de esposo. Curiosas confesiones para quien lleva dos décadas en puestos públicos de altos sueldos y con gastos “cubridos”. Atribuye el descalabro al bloqueo norteamericano e italiano, con lo cual suponemos que sus ahorros están en el imperio en vez de en el Banco de Venezuela en bolívares en Caracas, donde tendrían que estar los de todos los que confían en clima de progreso que vive Venezuela

Este párrafo llama particularmente la atención: “… sepa usted, Presidente, que su pueblo no solo es insobornable sino, también, difícil de engatusar”. Curiosa conclusión para ser hecha, por quien es parte de un régimen que ha sustentado su poder político, antes y ahora, justamente en el más miserable de todos los sobornos: comprar con comida el apoyo político. Acompañado este soborno con el más vil de los engatusamientos: abusar de la ignorancia de un pueblo para venderle como progreso la demolición de un país.

Por último señala el profeta que el insomnio le perturba. ¿Desde cuándo?, es la gran pregunta: ¿desde los tiempos de la vicepresidencia, de la fiscalía, de la ANC? ¿Anderson quizá? Se esfuerza, en definitiva, el profeta tanto en presentarse como una persona recta, como un hombre justo, honrado, leal y de bien, que empieza uno a notar –con tal exhibición de vehemencia– que más que a su jefe, la carta está dirigida a sí mismo.

¿Habrá podido convencerse? Al mirarse al espejo, ¿qué leerá en sus ojos?

Del difícil y complejo arte del salto de talanquera por Laureano Marquez – Blog Laureano Marquez – 3 de Mayo 2019

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La expresión “saltar la talanquera” es un venezolanismo (la talanquera es una valla o cerca) que significa cambiar de opinión o bando. Tiene lógica que sea una expresión muy nuestra, porque si hay una institución venezolana por excelencia es la del “salto de talanquera”, con raigambre y tradición histórica. Desde los albores de nuestra vida como nación, allí estuvo el salto de talanquera presente: los que no querían la separación de España en el primer congreso, fueron los primeros en saltarla y a partir de allí, como se dice en latín popular: “tuttiri mundachi”.

Durante la Guerra de Independencia, los partidarios de Boves, que eran las grandes mayorías populares, la saltaron. De hecho, aquello de: “americanos contad con la vida aun siendo culpables” (tan vuelto a poner de moda en estos tiempos), no fue otra cosa que una invitación al salto de talanquera. Cuentan que Negro Primero en Carabobo, los días previos a la batalla, a punto de conocer al Libertador, le pidió a Páez que por favor no le contara que él había estado al servicio de la causa del rey Fernando VII y menos que lo había hecho por la única razón de que le habían ofrecido un uniforme bonito. Cuando Páez, llanero por todo el cañón, le presenta a Pedro Camejo a Bolívar le dice más o menos:

¡A Bolíva!… ¿a qué no sabes quien estaba con los realistas? (mientras torcía la boca señalando con picardía)…Esteban de Jesús!!!!

El Negro tenía mucho miedo de que Bolívar se molestase, pero Páez, buen conocedor de nuestra idiosincrasia sabía que no lo haría y que tomaría la “delación” con buen humor, porque en esta tierra nuestra, el que esté libre de pecado que lance la primera piedra. Se saltó la talanquera en La Cosiata, también en la Revolución de las Reformas contra Vargas, cuando el mismo Páez cabalgaba a Caracas sin decir muy claramente de qué lado estaba. Todo el siglo XIX fue de salto de talanqueras, una guerra tras otra, la federal incluida. El siglo XX comienza con Gómez saltándola para salir de Castro, López para salir de Gómez, los militares para librarse de los adecos y una larga lista de etcéteras. Quizá en nuestro escudo, más que el caballo de la libertad, deberíamos representar a la talanquera salvadora que -en algunos casos- ha podido ahorrarnos tantos males en el último momento, cuando ya nadie se lo esperaba.

El arte de saltar la talanquera entraña un cálculo milimétrico de la supervivencia política e incluso, muchas veces, de la física. No debe ser confundido con el rebote, que es su degradación, muy propio de personajes que no saltan sino brincan de un bando a otro sin la necesaria premeditación. Esos siempre serán despreciados por todos y nunca generarán confianza. Para que se entienda bien, saltar de talanquera es como cambiarse de un autobús que va rumbo al abismo a otro que viene en ascenso en plena marcha y a gran velocidad. Es algo que se hace una sola vez, que requiere de mucha precisión y de algunas certezas: la primera la seguridad de que la caída es inminente, porque si saltas demasiado pronto el chofer del autobús que abandonas (que está armado siempre) puede aniquilarte. Si saltas demasiado tarde puede que pierdas el autobús que viene (que es el último) y el impulso del que cae te arrastre al fondo del barranco de la historia. Además, tu salto debe ser útil para el que asciende, para poder conseguir puesto y no ser de los que van siempre de pie, agarrados del tubito. La física tiene un concepto extrapolable al del salto de talanquera, es el llamado “momentum” (“una magnitud física fundamental de tipo vectorial que describe el movimiento de un cuerpo”) . El salto de talanquera es al final, más que un tema de ideología, convicción o conciencia, un simple cálculo matemático-vectorial de la propia supervivencia. Hay gente que se amarró demasiado fuerte al autobús que se desbarranca, esos nunca podrán saltar. Hay otros (los más), sin embargo, que fingen estar atados, están sacando sus cuentas y tratando de vencer sus vértigos. A ellos les digo: ¡señores es el “momentum”!

Testamento de Judas Iscariote por Claudio Nazoa – El Nacional – 25 de Abril 2019

Yo, Judas Iscariote, desde el más allá, pero muy allá, desde el allaísimo, le envío al mundo mi testamento para que en la tierra no sigan existiendo los que como yo hacemos daño y después se van al más allá, o peor aún, quienes estando aquí, se comportan como si estuvieran en el más allá.

Mi testamento no deja nada a nadie. Al igual que mis hermanos, no tenía dinero. No lo sabía, pero ellos y yo éramos millonarios al estar inmersos como fieles compañeros en la palabra de Jesús.

II

Tarde entendí que nunca un ser humano fue tan pobre como yo, a pesar de tener efímeramente 30 monedas de plata en mi bolsillo.

De nada ha valido que la vergüenza me haya llevado a quitarme la vida que Dios, a través de mis padres, me había dado. He llegado a la muerte por mis propias manos. Trato con esto de regresar a la nada donde no había maldad ni traición. Vivía, utópicamente, en dos seres: mi padre y mi madre.

Sé que es tarde y el daño por mí causado es irreparable; sin embargo, dejo constancia que arrepentido fui ante los verdugos y arrojé a sus pies las 30 monedas de plata que quemaban mi bolsillo. Eran tan malas esas monedas, que ni siquiera ellos quisieron regresarlas a sus arcas, porque ¡oh, ironía!, quienes pagaron por mi traición, ahora me dicen que esas eran monedas de sangre ¡Oh, mi Dios! ¿Por qué me utilizaste como instrumento para la muerte de tu Hijo? ¿Por qué yo?

III

Mi castigo es mi conciencia. Mi ejemplo, el peor castigo para los inconscientes que teniendo todo el poder para cambiar al mundo,  tal como lo tenía yo, se dejan llevar por la ambición de la frivolidad inocua.

Yo, Judas Iscariote, me declaro culpable y aunque tarde, pongo por testigo a mi Señor y Maestro. Lo único que les puedo legar hoy es mi inútil arrepentimiento. Ojalá y la perrada que hice les sirva a otros para no llegar al punto de tener que arrepentirse cuando sea ya tarde, porque arrepentirse, después de hacer tanto daño, no tiene sentido.

IV

Solo te pido Maestro, que te apiades de las almas de los malos y de quienes pudiendo hacer el bien a conciencia, se apartan de tu camino.

¡Oh, mi Dios! Solo tú puedes saber lo arrepentido que estoy. No me quites este sentimiento ni este dolor, porque de alguna manera soy un emisario para que otros como yo sepan que la maldad y la traición a conciencia no tienen perdón de Dios. La maldad sí existe. Soy la prueba de ello, y hoy les dejo este testamento como único consuelo.

Maduro nombra a Igor Gavidia como Ministro del Poder Popular para la Incompetencia – El Chigüire Bipolar – 2 de Abril 2019

El principal responsable de que los venezolanos hayan aprendido a bañarse con sus lágrimas, Nicolás Maduro, anunció ayer cambios en su gabinete ejecutivo donde destaca la designación del antiguo presidente de Edelca, Igor Gavidia, como nuevo ministro del Poder Popular para la Incompetencia.

El anuncio fue dado durante una cadena nacional de radio y televisión, en donde Maduro, después de bañar unas caraotas en una fuente de chocolate, dijo: “Le damos paso a la salida con honores del mejor ministro de la Incompetencia que he tenido, Luis Alfredo Motta Domínguez, el pasará a cumplir otras funciones en el gobierno como el nuevo semanero de la oficina de Diosdado; y he decidido reemplazarlo con el señor Igor Gavidia como nuevo Ministro para la Incompetencia, quién estoy seguro que hará una gran gestión en Corpoelec, que no falte un apagón en todas las casas del país, que las familias venezolanas sigan echando cuentos de terror durante todo el día gracias a la incompetencia, ¡viviremos y venceremos!”, afirmó el mandatario de su peso mientras pedía que le llenaran una piscina en su oficina para demostrar que no hay escasez de agua.

 

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