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Entrevista a Elías Jaua, exministro de Chávez y Maduro: “Nos equivocamos al dejar intacta la estructura de la corrupción en Venezuela” por Guillermo D. Olmo – BBC Mundo – 10 de Diciembre 2018

Elías Jaua.
Jaua fue vicepresidente de Chávez y ha ocupado varios ministerios.

Elías Jaua lo ha sido casi todo en la Venezuela del chavismo.

Fuera con Hugo Chávez o con Nicolás Maduro, ha estado siempre en la cúpula del poder de la llamada revolución bolivariana, en la que se enroló de los primeros.

Es uno de los dirigentes sancionados por Estados Unidos por lo que el gobierno de ese país considera la ruptura del orden democrático en Venezuela.

Vicepresidente entre 2010 y 2012, ha pasado también por varios ministerios.

Del último, el de Educación, fue relevado por el presidente Maduro en septiembre, poco después después de que presentara en el congreso del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) una propuesta que reclamaba más democracia interna. Niega haber sido purgado.

20 años después del triunfo de Hugo Chávez, cuando el país sufre una grave crisis económica y afloran escándalos de corrupción de una época en la que fue protagonista, BBC Mundo conversó con él en su oficina de Caracas.línea.

¿Está el país mejor o peor que en 1998?

No se puede hacer un análisis lineal de estos 20 años. Ha habido diferentes periodos. Tras la muerte del comandante Chávez, vemos que la dirección de la oposición desconoce totalmente las reglas del juego democrático y se inicia una agresión económica contra el país que, sin duda alguna, ha vulnerado los grandes logros de la revolución bolivariana. Me quedo con que todo lo que ha logrado la revolución en materia de derechos e inclusión no se había logrado nunca.

Chávez.Jaua reivindica los “logros de la revolución bolivariana”.

Pero Chávez también se enfrentó a mucha hostilidad de la oposición y a mucha presión internacional, y sin embargo, la economía nunca estuvo tan mal. ¿Qué ha cambiado?

Los logros de Chávez llegaron cuando garantizamos la estabilidad política al ganar el referendo revocatorio del año 2004. Los dirigentes venezolanos, opositores y revolucionarios tenemos que trabajar para garantizar de nuevo una estabilidad política que permita recuperar lo que se ha perdido en estos seis años en que ha habido casi una guerra total entre los factores políticos y retomar el camino del crecimiento económico y la inclusión social de entonces.

Culpa al boicot de la oposición, a las agresiones externas… ¿Es que el gobierno no es responsable de ninguno de los problemas?

Por supuesto, ha habido errores. Hay un problema estructural de la economía venezolana, su cultura rentística petrolera. No haberla superado, y en algunos casos incluso haber profundizado en ella, es uno de ellos.

Los organismos internacionales señalan que, más que esa guerra económica de la que ustedes hablan, el problema de la economía de Venezuela es su mala gestión. ¿Está el gobierno gestionandobien la economía?

Sobre gestión económica siempre hay todo un debate. Pero hay una realidad. A Venezuela se le impide hoy el acceso al mercado internacional y sufre trabas al libre comercio, al menos en el mundo occidental. Tiene deudas y activos congelados, incluidas sus reservas en oro. Nadie puede negar que sufrimos una agresión económica desde el extranjero.

Elías Jaua.
Jaua dice que fue “un error” no combatir con más fuerza la corrupción.

Otro problema es la corrupción que ahora se va destapando.

La corrupción nos ha hecho un grave daño. Volviendo a su pregunta de nuestros errores, sin duda uno fue no haber combatido desde el principio este flagelo estructural.

¿Y por qué no lo hicieron?

Le hablaré con toda sinceridad de aquellos momentos en el año 1999. El comandante Chávez llegaba con toda una matriz de opinión que aseguraba que iba a ser un dictador. Hubo hasta fake news, como las llaman ahora, sobre eso. En el interior del proyecto bolivariano debatimos entonces si había que iniciar una especie de operación manos limpias, pero se consideró que eso afectaría a la estabilidad política del nuevo gobierno y que nuestra prioridad en esa primera etapa era atender la emergencia de pobreza que había en el país.

¿O sea, que prefirieron no meterse en eso?

Chávez dijo que dejáramos actuar a las instituciones pero que no nos pusiéramos nosotros al frente de algo que iba a parecer en el mundo una cacería de brujas contra los dirigentes del pasado…

Pero Alejandro Andrade, tesorero de la República recién condenado en Estados Unidos por admitir sobornosera uno de los suyos. Parece que ustedes pusieron al frente de las instituciones a gente que no era del todo fiable.

Hablo de 1999, cuando las instituciones estaban todavía en manos de la élite del pacto de Punto Fijo (el sistema anterior al chavismo). Fue una decisión política y yo creo que fue un error. Porque dejamos intacta la estructura de corrupción, especialmente el sector privado, que es el gran corruptor en Venezuela.

Los casos de corrupción millonarios en PDVSA, la petrolera estatal,¿también son culpa del sector privado?

Todo es a partir de sectores privados. Toda la estructura de corrupción del sector privado quedó intacta y sus contactos dentro del Estado rápidamente corrompieron a funcionarios débiles. Ahora estamos pagando las consecuencias de esas desviaciones.

PDV SALa justicia investiga el desvío de fondos de PDVSA, la petrolera estatal.

Usted se sentaba en aquel consejo de ministros. ¿No eran conscientes de que se estaba produciendo ese tremendo desfalco del dinero de los venezolanos?

En algunos casos, no. En otros, cuando el presidente se enteró y había pruebas fehacientes, los combatió. Por primera vez Venezuela vio a gobernadores, generales y altos funcionarios procesados. Si hubiéramos tenido conocimiento de más, hubiésemos actuado, como muchas veces hicimos. A mí me tocó muchas veces informar al presidente de corruptelas y desviaciones, y siempre encontré en él la disposición de destituir a esos funcionarios y dejar que la justicia actuara. Chávez fue siempre muy respetuoso con la actuación de la justicia. Nunca quiso ser un inquisidor.

¿Y qué falló? Porque hoy vemos que a estos personajes los están juzgando en Estados Unidos, España y otros países, no en Venezuela.

Huyeron del país y fueron protegidos por el gobierno de Estados Unidos, como sucedió con Andrade, el último caso. También España ha protegido a otros con graves hechos de corrupción. Habría que preguntarse sobre la responsabilidad de esos gobiernos que han protegido a los corruptos tan solo porque se declararon opositores. Ojalá pudiéramos enjuiciarlos aquí y confiscarles todos los bienes para crear un gran fondo que permita superar parte de las dificultades que hoy enfrenta nuestro pueblo.

Hace seis años Chávez designó a Maduro como su sucesor. ¿Estaría hoy satisfecho con su gestión?

Eso solo lo puede responder el comandante y él ya no está con nosotros. Yo solo le puedo responder por mí, no por el comandante. Yo sí valoro a Nicolás Maduro.

Maduro y Jaua.Jaua dice que, cuando llegue el momento, las bases deberán elegir al sucesor de Maduro.

Entonces ¿cree que Chávez acertó con él?

Yo valoro el esfuerzo que ha hecho Maduro. En enero habrá logrado culminar el mandato constitucional para el que fue electo en 2013, y lo habrá hecho contra viento y marea, contra todos los intentos por evitarlo.

Es evidente que ha logrado mantenerse en el poder. Le pregunto si cree que su gestión está siendo beneficiosa para el país.

Cada periodo tiene sus propias condiciones. Preguntémonos cómo hubieran sido las cosas si Maduro no hubiese sido sometido a todo el proceso de desestabilización del año 2014 cuando tendió la mano para un diálogo nacional y se encontró como respuesta la violencia de ese proceso de protestas llamado La Salida, si no hubiera sufrido la agresión extranjera… A los gobiernos hay que valorarlos en su contexto.

De nuevo culpan a otros. ¿No cree que los venezolanos se han cansado de ese discurso?

Le he dicho algunos errores que se han cometido, la no superación de la cultura rentística petrolera, las desviaciones de un grupo de funcionarios que ha causado mucho daño por la corrupción. Muchas veces hemos actuado con inexperiencia en algunas áreas de gestión. Todo eso lo reconozco. Pero el problema esencial es que Venezuela ha sido sometida en los últimos seis años a una gran confrontación.

¿Cree en Maduro como creía en Chávez?

Es mi compañero de lucha desde hace 25 años.

¿Y también su líder?

Claro. Es el líder y el único jefe político de la revolución bolivariana, y yo lo reconozco como tal. Así lo indicó Chávez y así lo ha expresado la soberanía popular por dos veces.

Elías Jaua.
El dirigente culpa de los problemas económicos del país a la “agresión extranjera”.

Esa forma de elegir un líder, en la que el anterior designa a dedo a su sucesor, ¿le parece la más saludable?

Chávez no tenía tiempo y en aquellas circunstancias era lo único que garantizaba la unidad del chavismo. Pero en el futuro un nuevo liderazgo tendría que surgir de las bases.

¿Eligió a Maduro porque se estaba quedando sin tiempo?

Tomó la decisión de escoger a su sucesor porque, frente a una operación limite en el quirófano, tenía que dejar un mensaje claro a la fuerza política revolucionaria que había construido. Yo no sé las razones por las que escogió a Maduro. Puedo imaginármelas. Como había sido canciller era quien tenía mayor proyección internacional y uno de los fundadores del movimiento que tenía buenas relaciones con toda la dirección política. Pero es mi interpretación, nunca el comandante nos dijo por qué lo eligió.

¿No debería elegirse ahora a un nuevo líder de una manera más democrática?

Ahora mismo, no. Tenemos un presidente electo en funciones y pronto asumirá un nuevo período constitucional. Vendrán nuevas situaciones y entonces el chavismo deberá elegir su liderazgo por las bases del movimiento, no solo desde el partido. Pero eso será en el futuro. Maduro es ahora el líder, quiero dejarlo claro.

Usted lo propuso sin éxito en el último congreso del PSUV. ¿Por qué no le hicieron caso?

Lo propuse, no para el presidente Maduro, sino para el resto de la dirección. Se dijo que no era el momento y no se permitió la discusión. Yo lo acato, pero siempre ha sido una aspiración de la mayoría de las bases.

No parece muy tolerante eso de cerrar la puerta al debate, ¿no?

Nuestro partido está en una situación de guerra y tiene reglas para actuar en una situación como esta.

Le escucho y pareciera que en Venezuela está suspendida la democracia porque está en guerra

En Venezuela no está suspendida la democracia.

¿En el PSUV?

No, está suspendida la elección secreta, directa y universal. Pero existe el debate interno.

Pero su propuesta ni siquiera se debatió

Se dijo que no podíamos ir a unas elecciones de las bases porque enfrentamos una agresión superior y la mayoría de la dirección nacional compartía ese argumento. Yo estoy en el PSUV y acato su disciplina.

Hoy día incluso algunos chavistas afirman que el gobierno de Maduro está cercenando libertades. ¿Fue esa la razón por la que lanzó esa propuesta?

No mezclemos las cosas. En Venezuela hay elecciones, hay libertad de prensa y de manifestación.

Las elecciones son un tanto sui géneris, tanto que la oposición no acepta participar, y Estados Unidos y la Unión Europea dicen que no cumplen las garantías.

Las elecciones son de acuerdo a las leyes de Venezuela, y en las últimas participaron candidatos de la oposición que se agruparon en torno al candidato Henri Falcón, con una propuesta totalmente contraria a la nuestra.

Pero muchos opositores están encarcelados o fuera del país.

Una parte de la oposición no participó porque no quiso. Otra se aglutinó en torno al candidato Henri Falcón con una propuesta abiertamente contraria a nuestro proyecto.

Llamó la atención que dejó de ser ministro al poco de haber presentado esa propuesta en el congreso del PSUV. ¿Tuvo algo que ver con su salida del gobierno?

Absolutamente no. El presidente y yo sabemos por qué se produjo.

¿Le explicó los motivos?

Digamos que fue una decisión acordada. No hay rupturas. Hay momentos en que uno quiere asumir otro papel. Lo importante no soy yo, sino que el país cierre la fractura entre los factores políticos y construya un programa mínimo de unidad nacional que recupere la estabilidad política para poder empezar a recuperar la economía.

Protestas.En 2017 Venezuela vivió una ola de protestas que exigían la renuncia de Maduro.

¿Maduro hace lo suficiente por cerrar esas fracturas con la oposición? Los suele llamar “terroristas” y dice que son “la extrema derecha”.

En el último año ha hecho muchos esfuerzos por el diálogo. Yo fui miembro de la comisión que cerró en República Dominicana un acuerdo que era positivo para el país. El presidente accedía a casi todos los puntos que le reclamaba la oposición y la respuesta allí fue levantarse de la mesa y boicotear las elecciones. Luego Maduro llamó nuevamente al diálogo y se liberó a muchas personas que habían sido detenidas a causa de la violencia política de 2017. La respuesta esta vez fue un dron cargado con explosivo C4.

¿Por qué culpa a la oposición si aún no ha habido una sentencia judicial?

Es público y notorio que al presidente le estalló una carga explosiva enfrente.

No tenemos una sentencia sobre quién la colocó, pero Fernando Albán, concejal de la oposición,murió en extrañas circunstancias mientras estaba detenido por su supuesta implicación.

Al presidente de la república le estalló una carga de explosivos al frente. No sé qué es más grave. Son dos vidas humanas y tienen el mismo valor. Lo de Albán fue un hecho grave, triste, porque si en algo nos hemos empeñado desde la revolución ha sido en voltear toda la historia de violaciones de derechos humanos en Venezuela. Se activaron los mecanismos de averiguación y el chavismo honesto…

¿Hay un chavismo no honesto?

El chavismo es una fuerza honesta y somos los más interesados en que haya una absoluta claridad.

Su fiscal de la República dijo a las pocas horas que Albán se había suicidado. ¿Cómo pudo saberlo en tan poco tiempo?

Tendrá sus elementos, habría que preguntarle a él. Yo le hablo del sentir del chavismo.

¿Y como chavista le parece que el gobierno ha dado una explicación satisfactoria?

El gobierno informó de inmediato y activó a la fiscalía general.

¿Pero pudo completarse la investigación en tan pocas horas?

Yo no tengo los elementos jurídicos ni las evidencias, pero el fiscal Tarek William Saab es un reconocido defensor de los derechos humanos y tengo que confiar en él porque conozco su trayectoria.

¿Para qué hacía falta una Asamblea Nacional Constituyente como la que creó el presidente Maduro? Venezuela ya tenía una Asamblea Nacional.

Son dos figuras previstas en la Constitución. El país sufrió en 2017 una estrategia que buscaba llevarlo a la guerra civil y en esa estrategia fueron ocupados dos poderes públicos fundamentales: la Asamblea Nacional y la Fiscalía.

¿Ocupados? Los diputados de la Asamblea fueron elegidos en las urnas por los venezolanos.

Fue ocupada por una tendencia que buscaba la guerra civil, por una élite excluyente, racista y fascista que usó la mayoría en la asamblea para intentar derrocar al presidente al margen de la Constitución. La Constituyente era el único mecanismo constitucional que quedaba para recomponer la institucionalidad.

¿Tiene alguna actividad ahora? Se tienen pocas noticias de ella.

Cumplió su objetivo fundamental de evitar que llevaran a Venezuela a la guerra civil.

Yo pensaba que una Asamblea Constituyente se formaba para hacer una Constitución. ¿No va a ser así?

Puede hacer una reforma puntual, ratificar la actual o hacer una nueva constitución. En cualquier caso, sería sometido a referéndum.

De nuevo: ¿habrá una nueva Constitución?

Esa es una decisión que corresponde a los miembros de la Constituyente.

Y usted, ¿qué planes tiene para el futuro?

Haré un postgrado y volveré a dar clases. Soy profesor universitario.

¿En Venezuela?

Yo no me voy de aquí. Además estoy sancionado por todas partes, no tengo muchos sitios adónde ir (ríe).

«La peste del chavismo ya ha contagiado a España» por Manuel Trillo – ABC – 6 de Diciembre 2018

Entrevista con Gustavo Tovar, director de un documental sobre la destrucción de Venezuela por el régimen bolivariano que se ha presentado en Madrid. Alerta de una «epidemia» que «reúne los peores males políticos de la postmodernidad»

«Chavismo, la peste del siglo XXI», dirigido por el activista de derechos humanos Gustavo Tovar, es la historia descarnada de la destrucción de Venezuela, el país más rico de América Latina. La crudeza de su título no engaña. Desde el fallido golpe de Estado de Hugo Chávezel 4 de febrero de 1992 y el reguero de muertos que dejó aquella asonada, este documental recorre el ascenso del caudillo gracias al hartazgo de la población con los partidos tradicionales, el carisma del militar y el imprescindible apoyo de Fidel Castro, y su  deriva autoritaria hasta la dictadura actual, un «narcoestado» en el que la dirigencia se enriquece a costa de la  miseria de la población y utiliza como herramientas el hambre generalizada, la falta de libertades y la represión sistemática a los disidentes.

Tovar decidió acometer este proyecto tras la muerte del hijo de la directora de la fundación que preside, como una forma de atacar a la tiranía con el arte como arma y concienciar sobre lo sucedido en Venezuela a las sociedades de otros países. Su realización ha estado plagada de obstáculos, con detenciones y torturas a quienes participaron en ella. Uno de los miembros del equipo sigue encarcelado y el resto ha tenido que huir del país por las represalias del régimen, explica el director del documental a ABC tras su presentación el pasado martes en Madrid ante decenas de  venezolanos de la diáspora. Algunos no podían evitar las lágrimas ante el relato de los efectos del chavismo, que se puede ver en  YouTube. A juicio de Gustavo Tovar, España ya está contagiada por esta «peste» y señala directamente a Podemos.

¿Por qué considera el chavismo la peste del siglo XXI?

Porque ha logrado reunir los peores males políticos de la postmodernidad: la corrupción, el despotismo, el desprecio por los problemas sociales y, sobre todo, su vinculación con el terrorismo y el narcotráfico. Esa combinación de factores ha generado el drama que vemos en Venezuela, pero también ha invadido como una epidemia y sigue amenazando a otras sociedades como la española, la mexicana, la argentina y la brasileña. Es un mal inédito que ha logrado sintetizar la perversidad como mecanismo de hacer política y puede representar grandes dilemas que ojalá algunos países con conciencia eviten.

Tomando su símil, ¿cómo se propaga ese mal?

El principal vector de propagación es la visión estratégica de apoderarse de regiones geopolíticas vinculadas con el negocio de lo ilícito. El relajamiento de las políticas públicas de seguridad de Chávez tenía un sentido geopolítico de control a través de lo más perverso que hay: la explotación de minas por fuentes de malandraje, la explotación corrupta del sistema financiero, el control del poder a través de compra de políticos… Por primera vez en la historia de las Américas, todas las mafias se reunieron para controlar el poder. Ha habido genocidios y crímenes de lesa humanidad, pero los únicos casos en el mundo en que el control del poder político lo ejerzan las mafias criminales son Afganistán y Venezuela. Esa visión de control es lo que Chávez ha querido propagar por América Latina y el mundo.

Ha citado España. ¿Estamos en riesgo de «contagio»?

Un sector de la vida política del país ya está contagiado. En sus discursos, métodos y propuestas, con un cinismo desconsolador, estos tipos se hacen pasar por grandes gestores de la vida social y terminan siendo unos nuevos ricos, vulgares en su manejo de los recursos, amparados por la propaganda criminal que el chavismo les ofrece. Podemos encarna, sin duda alguna, esa perfidia, esa vinculación del poder político con todos los crímenes de la postmodernidad. Lo hacen igual que el chavismo, de manera descarada y cínica, sin engañar a nadie, con grandes riquezas, se compran sus mansiones… Este mal ya está aquí inoculado, aunque la sociedad española ha encontrado anticuerpos, mecanismos de protección, y ha generado equilibrios con posiciones políticas que han logrado contener la epidemia.

En España se critica a Vox como partido de extrema derecha, pero a Podemos se le da cierta carta de normalidad en los medios, las instituciones…

Como el chavismo, ha pervertido el discurso político. Es inconcebible la banalidad con que Podemos y otros grupos políticos, pero sobre todo Podemos, se refieren a movimientos ideológicos que han causado tanto daño en la historia de la civilización, acusando de fascista a cualquiera que le es antagónico políticamente. Es de una irresponsabilidad casi enjuiciable que estos malandretes de baja ralea intelectual utilicen esos términos con tanta frivolidad. A Vox no lo conozco bien, pero la izquierda ha levantado en el mundo unas categorías sociales con una frivolidad perturbadora. Acusan de supremacistas morales, blancos… España ha vivido el supremacismo nacionalista con Cataluña. Uno de los grandes desafíos de la España actual es mantener el espíritu español vivo contra todas estas potencias perturbadoras que quieren dividirlo. Si aquí ha habido gente que ha amparado la criminalidad, la crueldad y la muerte ha sido Podemos, protegiendo a dictadores como Maduro y antes a Chávez, y volteándole el rostro a todo el terrorismo de América Latina, como el de las FARC. Esos sí son crímenes reales, serios, no pendejadas, mariqueras, como acusar a fascista a cualquier persona que te hace un debate político.

En su documental habla de la conciencia frente a este mal ¿Es esa la «vacuna» o el «medicamento»?

Sí, la conciencia es el gran lector del momento histórico, que nos va a permitir ver lo bueno y lo mal de cada postura. El ciudadano de este siglo tiene que hacer un ejercicio muy riguroso de conciencia para no caer en la banalidad, en las categorías sociales que tanto daño han acusado en el pasado y que están invitando a dramas humanos aún peores, enfatizando los rencores, las rabias, las posiciones antagónicas. Venezuela es un gran ejemplo donde la inconsciencia ha llevado a la ruina del país más rico de América Latina y la democracia más vívida que hemos tenido en las Américas.

Gustavo Tovar se dirige al público durante la presentación del documental

Gustavo Tovar se dirige al público durante la presentación del documental – M. Trillo

¿Concienciar es el propósito del documental? ¿Cómo surgió la idea?

Surgió porque asesinaron al hijo de la directora de la fundación Humana y Libre, que yo presido (Gisela Berrizberti). Ese gran dolor, esa espantosa pena que me causó esa injusta muerte me hizo ver la necesidad de no solo hablarle a nuestro tiempo, sino a generaciones futuras, alertarlas y hacerles conscientes de este gran crimen ocurrido en Venezuela. Fue un ejercicio muy racional, no emocional, para menoscabar a la tiranía. Ahí fue cuando vi que el arte es la bala más fulminante contra la tiranía, y por eso el documental se convirtió en esa bala de conciencia.

¿Qué dificultades ha tenido para realizarlo?

Ha sido un verdadero horror. A mí me han quitado casas, propiedades, recursos, todo, pero eso es lo de menos. Lo peor ha sido que han perseguido, encarcelado y torturado a productores, periodistas y fotógrafos. Uno de ellos, Jesús Medina, está preso en la cárcel militar de Ramo Verde por grabar. Al final, todo el equipo tuvo que salir y ahora está pidiendo asilo en Estados Unidos, porque la persecución era también contra los familiares, los hijos… Luchar contra la tiranía ha sido un desafío. No sé cómo exponerlo, solo recordarlo es dramático.

¿Dónde reside usted ahora?

Entre Estados Unidos y México.

No podría volver ahora a su país…

No, no puedo, ya me han dicho que me van a meter en «La tumba» (una cárcel subterránea del Servicio de Inteligencia venezolano), si es que quedo vivo. Mi debate con el chavismo se hizo muy personal y se encarnó en cosas terribles. Encarcelan a mucha gente por estar cerca de mí. Mi propia hermana, maestra de escuela, tuvo que huir, rescatada por el gobierno de México para evitar que la metieran presa. Todo eso ocurrió mientras se producía el documental.

«El régimen chavista ha intentado de todas las maneras suspender el documental en las páginas de internet, pero no ha podido»

¿Qué acogida ha tenido en los países donde lo han presentado?

Ha habido gente te manifiesta que no sabía que esto era así, y por otra parte también gran solidaridad y convicción para trabajar juntos en la liberación de Venezuela.

En su presentación en Madrid ha dicho que en Ecuador un diputado de Rafael Correa le pidió perdón porque desconocía que hubiera sucedido así.

Sí, lo de Ecuador ha sido especialmente sensible, pero también en Argentina una diputada kirchnerista se nos acercó y comentó que no sabían y que lamentaban haber fijado posición respecto a Venezuela de manera tan frívola. Para mí fue la vara que midió la sensibilidad que causa el documental.

¿Dónde se podrá ver en España?

En dos días estaremos en Valencia y el sábado en Barcelona. Además, habrá una segunda presentación en Madrid en enero y esperamos ir también al Congreso. Nos han pedido hacer una gira por España y alertar de lo que puede ser, si no una ruina como la venezolana, sí un gran daño a esta gran nación que ya está viendo los efectos secesionistas y cínicos del chavismo.

¿Y en Venezuela? ¿Se ha podido ver el documental?

Decidimos ponerlo en YouTube para que un país que está secuestrado en sus libertades tuviera acceso a él. El régimen chavista ha intentado de todas las maneras posibles suspenderlo de las páginas de internet, pero no ha podido, porque tuvimos la previsión de ponerlo en diferentes lugares y ha proliferado. Contamos ya con casi cinco millones de visitas únicas en el mundo. En Venezuela, 1,2 millones hace tres meses, ahora probablemente sea mayor.

En su documental pone el énfasis en Chávez, no tanto en Maduro. ¿Por qué?

El origen, la causa del gran daño, el gran perturbador, el gran cínico ha sido Hugo Chávez. Mañana podrían prescindir de Maduro y aparecería otra cabeza del monstruo Leviatán. El que destruyó las instituciones republicanas y se asoció con los grandes males de la cultura occidental postmoderna es Chávez. Maduro es un ignorante, aunque sin duda muy astuto. Hace falta gran astucia para lograr de la nada, siendo chofer o guardaespaldas de Chávez, convertirse en el heredero de la gran revolución. Antes era Hugo Chávez el caudillo, ahora estamos viendo el chavismo en sí mismo. Maduro es una pieza más, no es el gran gestor. Lo que está operando es la gran maquinaria creada por Hugo Chávez y heredada por esta banda de delincuentes que no tiene el más remoto sentido de la humanidad.

Chavismo, la peste del siglo XXIVéase el video aquí: youtu.be/CzTtqmc5Uvg

Véase el video aquí:

Lorent Saleh explica como sobrevivióa la tortura chavista por cuatro años por Robert Valencia – Newsweek – 16 de Noviembre 2018

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Lorent Saleh, figura de la oposición venezolana, habla en una conferencia de prensa en Madrid el 23 de octubre. A un mes de su excarcelación, Saleh habla con Newsweek sobre su suplicio por cuatro años.
A inicios de la década del 2000, el ahora fallecido presidente Hugo Chávez comenzaría a tomar fuertes medidas en contra de disidentes políticos que criticaron sus medidas populistas, las mismas que llevaron a Venezuela al borde del colapso socioeconómico hoy.

Dentro de las fuerzas opositoras se encontraba Lorent Saleh. El líder estudiantil ayudó a organizar protestas en Venezuela y llevó su causa a otros países con el fin de condenar los abusos a derechos humanos cometidos por los regímenes de Chávez y Nicolás Maduro. En 2014, se mudó a Colombia para estudiar defensa en la Escuela Superior de Guerra, pero luego se vería en aprietos. Ese mismo año, el entonces presidente Juan Manuel Santos lo extraditó a Venezuela bajo acusaciones de llevar a cabo actividades políticas siendo turista en Colombia. A los 26 años, Maduro lo acusó de recibir entrenamiento para cometer atentados terroristas en Venezuela por medio de la derecha colombiana, algo que Saleh niega.

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Lorent Saleh en una conferencia de prensa en Madrid, el 23 de octubre. Saleh habla con Newsweek sobre su experiencia bajo prisiones manejadas por el régimen chavista por cuatro añosOSCAR DEL POZO/AFP/GETTY IMAGES

Por cuatro años, fue llevado preso en dos de los centros de inteligencia más tenebrosos de Venezuela: La Tumba y El Helicoide. El primero es un edificio de 16 pisos que posee varios sótanos, los cuales contienen celdas blancas sin ventanas cuyo único sonido es el pasar del metro de Caracas sobre los rieles. El segundo, originalmente construido para ser un lujoso centro comercial en los años 50s, se convirtió en un lugar operado por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN).

Saleh ocuparía los titulares internacionales como el ejemplo más claro de un régimen que viola los derechos humanos de forma sistemática. En 2017, recibió el Premio Sájarov para la Libertad de Conciencia del Parlamento Europeo, cuyo primer galardonado fue Nelson Mandela en 1988. El pasado 12 de octubre, el régimen madurista excarceló a Saleh, hoy de 30 años, citando tendencias suicidas. Al día siguiente, se trasladó a España con su madre.

En entrevista con Newsweek, Saleh describe su suplicio en prisión, lo que debe hacer la administración de Donald Trump para ayudar a Venezuela y por qué el mundo no debe ignorar una de las peores crisis humanitarias del mundo.

Ahora que hay un nuevo congreso en Estados Unidos, ¿cree que Washington tome mayor acción sobre Venezuela?

Yo creo que se puede avanzar y mucho. El tema de derechos humanos y libertad nos une, y los demócratas y republicanos creen y defienden la libertad y la democracia. Ellos deben adquirir conciencia de cómo el régimen en Venezuela representa una amenaza directa para los ciudadanos norteamericanos, porque Venezuela se convirtió en la capital del terrorismo en la región. Cuando Estados Unidos deje de comprar petróleo a Venezuela, el régimen se desplomará.

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Fuerzas de seguridad entran al El Helicoide en Caracas, 17 de mayo. Saleh describe la influencia extranjera en el aparato de inteligencia bolivariano.JUAN BARRETO/AFP/GETTY IMAGE

¿Las sanciones de la administración Trump contra funcionarios maduristas debilitarán el régimen?

Yo creo en las sanciones, y de hecho le he pedido al gobierno de España que las aumente y las profundice, es decir, que no solamente incluya a los funcionarios sino también a aquellos que están involucrados con ellos. Una persona que viola abiertamente los derechos humanos y que abusa del poder no puede gozar de impunidad. Por lo tanto, el deber de la comunidad internacional es presionar al régimen y llevarlo a la rendición.

Usted dijo que volvería a Venezuela con muchas personas, pero Maduro todavía maneja el país. ¿Por qué volvería a Venezuela en medio de un gobierno que se niega a ceder el poder?

[Larga pausa] La vida de un hombre o de una mujer no cabe en una maleta. Nadie huye de su país, nadie sale caminando de su país, nadie vive expatriado por placer. Venezuela no está muerta, está viva pero secuestrada por la mafia. Sin embargo, Nicolás Maduro está debilitado y desgastado, ahora hace falta que la oposición se concrete en torno a una alternativa democrática y se va a dar una transición porque el sistema colapsó, y dentro de las filas del gobierno cada vez está más difícil ser más leal a algo que fracasó. Debemos regresar a Venezuela para ponerla a producir y sacarla adelante.

¿Como se puede concretar una oposición que se ha visto debilitada por el régimen?

Es una tarea difícil y compleja, pero vale la pena. Yo creo que el éxito no es otra cosa que levantarse una y otra vez. La oposición está golpeada, la dirigencia política opositora a la dictadura está perseguida y está presa, y con toda razón ya que son 20 años de dictadura violenta. Pero al mismo tiempo, el deseo y la voluntad de libertad está ahí.

Escuchamos de boca del ex presidente colombiano Álvaro Uribe que los militares “deben apuntar sus armas al palacio de Miraflores” mientras que Trump contempló la intervención militar. ¿Esta es la solución?

Yo no creo en la lucha armada, y eso que vengo de la línea más radical de la oposición. Creo que en la resistencia porque nací y ayudé a crearla en Venezuela, y las armas no son una opción. Lo que vive Venezuela es un estado de total violencia y eso no se combate con más violencia. Ese cuento de una intervención militar y todo un despliegue internacional pone más complicaciones a algo que es más sencillo de lo que parece. Se lo dije al primer ministro de España Pedro Sánchez y a la vice presidenta de Colombia Marta Lucía Ramírez hace unos días: Es más efectivo una llamada con voluntad política que 10 fragatas artilladas.

La dictadura está lo suficientemente débil para que se dé una transición, pero se necesita que Latinoamérica “le corte el chorro” y que Estados Unidos, por ejemplo, deje de comprarle petróleo. Vamos a ver cómo termina de ser la llegada de Jair Bolsonaro como presidente de Brasil el próximo año, pero va a tener una línea dura contra Venezuela.

Pero Bolsonaro también tiene una postura radical y añora la dictadura militar de Brasil que gobernó entre los años 60s y 80s.

Habría que ver porque una cosa es ser candidato y otra cosa es ser gobierno. A veces dicen cosas por voto pero no porque lo crean así. Probablemente no sea tan radical como se pensó en las elecciones y será más cuidadoso en su forma de gobernar.

¿Y qué debe hacer la ONU?

En el caso de la ONU, Michelle Bachelet tiene una enorme responsabilidad como comisionada de derechos humanos de ese organismo, porque su silencio frente a Venezuela cuesta caro y significa la muerte. Ella sabe lo que es la prisión política y sabe que en Venezuela hay un estado terrorista. Como presidenta de Chile trató y evitó muchas veces tocar este tema, pero es que ahora tiene un cargo donde tiene que abordarlo.

Usted habló de un preso inocente que todavía está en esos sótanos. ¿Cuántos presos políticos hay en Venezuela?

En Venezuela se calcula que el número de presos políticos sobrepasa los 300, pero es muy difícil tener una cifra oficial. En El Helicoide hay muchas personas que están secuestradas, que nadie sabe que están ahí, por razones económicas. En Venezuela, ¿cómo calculas cuántos presos políticos si todos los días están allanando casas, persiguiendo periodistas? Me sacan a mí pero meten a 20 más sin orden de captura y en absoluta impunidad. Nadie los frena y hacen los que les da la gana, por eso es que no permiten desde hace 15 años que organizaciones internacionales visiten estos centros para evaluar la situación de derechos humanos.

En una entrevista usted mencionó que “nuestra generación está asesinada, presa o en el exilio.” ¿Cuántas generaciones se necesitarán para levantar a Venezuela?

El mayor capital de Venezuela es su gente, y eso es algo que no se han podido robar. Creo que la economía se puede reactivar en un estado donde se respete la propiedad privada y la inversión. Creo que la educación y la salud se puede levantar de manera rápida porque estamos en pleno 2018 y la tecnología está disponible.

Usted dijo que hablaría con el ex presidente colombiano Juan Manuel Santos luego de que lo extraditara a Venezuela en 2014. ¿Qué le diría si lo tuviera en frente?

Hace tan solo días, Santos estuvo en España en un foro donde yo también estaba invitado [larga pausa]. Yo no sé qué decirle, porque es él que tiene que decir cosas. Además como Premio Nobel, debería decirle al mundo muchas verdades, como el hecho de no entregar a un activista en derechos humanos a manos de una tiranía. Hoy, cuando se van a cumplir el 70 aniversario de la declaración de derechos humanos, están ocurriendo cosas graves en contra de activistas. Lo que hizo el señor Juan Manuel Santos es un ejemplo de lo que no se puede hacer, ni con ciudadanos de todo tipo. Tú no puedes secuestrar a alguien y entregarlo sin orden de captura.

Si no se hubiera hecho esa entrega, ¿cree que no se hubiera alcanzado el proceso de paz en Colombia?

No es que haya un proceso de paz, sino simplemente es una cosa que evoluciona. Es un fuerte desplazamiento de terroristas y guerrilleros colombianos hacia el territorio venezolano. Una de las cosas que le incomodaba al gobierno de Santos y La Habana era las denuncias que yo hacia en el 2014 sobre las operaciones guerrilleras de las FARC y ELN en suelo venezolano. La producción de droga no ha descendido y se modificó las rutas del Caribe y del Pacífico por Venezuela, que se ha convertido en la plataforma del narcotráfico.

Hablemos un poco de su experiencia en El Helicoide y en La Tumba.

La Tumba es un lugar sofisticado y bastante moderno. Es un laboratorio que es más parecido a un manicomio y queda a varios sótanos bajo tierra. No es propio de los venezolanos ese lugar; es un lugar de tecnología y operación distinta a la venezolana. Se sienten los cubanos y los rusos allí. Un laboratorio moderno para la aplicación de la tortura psicológica, con temperaturas muy bajas, intensa luz blanca, hecho para aislar a las personas donde no haya sonido ni colores distintos al gris. Es un lugar completamente vigilado y donde no hay comunicación con nadie; es todo el peso del estado sobre el individuo allá abajo. Además, existe esa sensación de que el metro está sobre ti y que pasan miles de personas por minuto pero que no tienen la más remota idea de que hay alguien vivo allí abajo. No puedes saber del tiempo, no existe el tiempo. Pierdes la noción de todo.

El Helicoide es exactamente lo contrario. Es un edificio viejo, remodelado y remendado por muchos lados. Hay hacinamiento, desde personas que pican gente hasta empresarios, banqueros y narcotraficantes, y un gran margen de presos políticos. Es más violento. La tortura física, el sadismo, es más criollo, es la decadencia y la ruinas de lo que fue un estado poderoso. Hoy sigue siendo usado para la tortura.

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Vista general de El Helicoide, la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y del CICPC (Policía científica) en Caracas, 8 de agosto. Saleh estuvo preso durante cuatro años y describe para Newsweek su experiencia en ese centro de operaciones.FEDERICO PARRA/AFP/GETTY IMAGES

Acaba de decir que La Tumba es operada por rusos y cubanos. ¿Puede dar más detalles?

Todo el servicio de inteligencia y aparato de control y de seguridad venezolano fue entregado al servicio cubano y ruso. Con ellos han cambiado sus programas de formación desde hace 10 años y han vaciado toda su doctrina y mecanismos de control social. Eso lo sabemos todos los venezolanos, porque han logrado crear un organismo de espionaje. Al interno, hay una gran debilidad, porque esos funcionarios tienen familia que pasan hambre y también les llega el hampa. Ellos están descontentos y débiles por dentro, por eso son tan violentos.

¿Se saben de otros lugares similares como La Tumba y El Helicoide en otras partes del país?

A parte de esos dos lugares, está la Dirección General de Contrainteligencia Militar, está 26 de Julio en los Llanos y Ramo Verde. Pero hay cualquier cantidad de casas clandestinas en manos del SEBIN y de los cubanos donde tienen gente secuestrada. Esto es incontrolable porque además no solamente persiguen por razones políticas sino también económicas. Estos grupos secuestran a cualquier persona a cambio de dólares, y no tienes quién te defienda, ni siquiera los fiscales o el defensor del pueblo.

Se ha dicho que su liberación ocurrió luego de la visita del senador estadounidense Bob Corker a Caracas, pero también se dice que la muerte de Fernando Albán y el activismo de su madre fueron factores importantes, pero no se sabe a ciencia cierta el motivo de su excarcelación. ¿Qué cree que llevó a un régimen tan duro a liberarlo?

Fue una suma de muchas cosas. La verdad es que los vencimos, eso fue lo que ocurrió. La Unión Europea asumió mi caso como si fuera el suyo, cuando fui galardonado con el Premio Sájarov. La iglesia católica también presionó, los gobiernos de EE.UU y Latinoamérica presionaron, y mi mamá logró moverse por todo el mundo para visibilizar lo que estaba pasando en Venezuela. Los medios de comunicación tuvieron un rol fundamental.

El trabajo interno en la prisión, es decir, ser un virus de libertad dentro del sistema represor influyó mucho. Fueron muchas cosas, y dentro de ellas la muerte de Albán. Para las tiranías, no somos seres humanos, somos cosas. En mis años tras las rejas trataron de quebrar mi espíritu, pero no lo lograron.

Si Chávez no hubiese fallecido, ¿se hubiera llegado a este nivel de decadencia?

Probablemente hubiese sido hasta peor. Chávez no es que era menos malo, es que tenía el barril a $130, pero él asesinaba y apresaba gente. El colapso de Venezuela, su crisis y convertirla en la capital del terrorismo occidental fue una obra de Chávez. Cuando Maduro llegó al poder en 2013, ya todo estaba destrozado. En Venezuela ya estaban los paramilitares, la guerrilla colombiana, ETA, ISIS y Hezbollah. La única diferencia es que Chávez tenía más dinero, pero arremetía contra los estudiantes y compañeros míos, que fueron asesinados. Lo mejor que le pudo haber pasado al chavismo es que Chávez se muriera. Definitivamente fue una persona que le trajo mucho daño a nuestro país.

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Lorent Saleh (izq.) sostiene la mano de su madre Yamileh (der.) durante una conferencia de prensa en Madrid, el pasado 23 de octubre. Saleh se mudó a España luego de su liberación.OSCAR DEL POZO/AFP/GETTY IMAGES

¿Alguna vez pensó que iba a salir vivo de allí?

La primera opción que tenía era que iba a morir allí adentro, pues estaba enterrado en La Tumba y en manos de mis enemigos. Allí, la muerte estuvo siempre ahí, durmiendo a mi lado, y en El Helicoide también. No se si recuerdas que hubo un motín muy fuerte en El Helicoide [a comienzos de año] porque no solo era el enfrentamiento con los comandos del SEBIN y del ejército, sino que habían 200 delincuentes comunes con puñales.

El mismo día que me entregaron al gobierno español pensé que iba a morir allí adentro. Habían psicólogos, profesionales y mis familiares que me decían que me visualizará en libertad y lo que me gusta hacer, pero era imposible. ¿Cómo visualizabas la libertad cuando estabas allí adentro secuestrado? Pero pasó algo que nunca se esperaba, que me iban a soltar y entregar a Europa. La zozobra y la incertidumbre, que también le pasa al venezolano en general, es una forma de tortura. Vivimos en un estado de terror.

Pero ahora vive en España. ¿Sigue temiendo por su vida?

Sí. Siempre está esa sensación de que en cualquier momento te vas a levantar y vas a estar en otra celda, viendo los barrotes y las paredes. Hace unos días, mi mamá le dijo al gobierno español que tiene miedo de que negocien con el régimen de mi país y nos entreguen. Esa amenaza siempre está para los que defendemos los derechos humanos.

Entrevista al diputado Américo De Grazia: “La guerra entre pranes y el ELN ya se cobró una victima del chavismo por Vanessa Davies – Punto de Corte – 12 de Noviembre 2018 

[EXCLUSIVA] Vanessa Davies Entrevista al diputado Américo De Grazia: “La guerra entre pranes y el ELN ya se cobró una víctima del chavismo”

“En Venezuela hay diamantes, oro y coltán de sangre”, denunció Américo de Grazia.

El parlamentario de La Causa R aseguró poseer pruebas de que el hijo del mandatario nacional, el joven constituyente Nicolás Maduro Guerra, presuntamente tiene intereses en la extracción del coltán. Y acusó a dos altos oficiales –Gustavo González López y Antonio Benavides- de supuestamente estar detrás de una mina de oro.

Lo que denuncia el diputado Américo De Grazia sobre la minería en los estados Bolívar y Amazonas –siempre con el “presunto” por delante, por razones legales- es que altísimos funcionarios del Ejecutivo extraen minerales de forma ilegal y los comercializan por vías irregulares; que los pranes tenían el gobierno de la zona y ahora ese mandato les es disputado por irregulares colombianos del Ejército de Liberación Nacional (ELN); que en esa guerra ya hay, que se sepa, una víctima del chavismo; que el Fisco venezolano es defraudado de varias formas (como con el usufructo de la arena –propiedad de la empresa estatal Minerven- para obtener oro); y que el conocimiento de estas actividades le habría costado la vida a un dirigente del chavismo, Aldrin Torres.

Siempre de acuerdo con la versión que dio De Grazia para Punto de Corte, esos “altísimos funcionarios” son, supuestamente, el exdirector del Sebin, Gustavo González López; el exjefe del Gobierno del Distrito Capital, Antonio Benavides Torres; y el hijo del mandatario nacional, Nicolás Maduro Guerra. Las acusaciones contra los tres  “se están sustanciando”, adelantó el dirigente de La Causa R, nacido en el estado Bolívar en 1959.

LOS PRIMEROS INFORMES

De entrada, negó tener intereses o actividades mineras. “Negativo. Jamás. No solamente que no tengo, nunca he tenido ni pienso tenerlas. No creo en esa actividad”, replicó el diputado por el estado Bolívar.

Pero voceros del Ejecutivo Nacional insisten en lo contrario, y eso –a juicio de De Grazia- es una forma de huir hacia adelante, “una mentira que han venido repitiendo”, una leyenda. Aseguró que no hay pruebas en su contra y que quienes lo acusan –funcionarios del alto gobierno- “no han podido decir dónde tengo las balsas, dónde tengo las minas, quiénes son mis pranes, cosa que yo sí puedo decir de cada uno de ellos, dónde operan y cómo operan”.

El parlamentario afirmó que no ha acudido a tribunales a exponer estos hechos, pero que sí ha entregado dos informes a instancias internacionales como el Parlatino, el Parlamento Amazónico, la Corte Penal Internacional, el Parlamento Europeo y el PNUD, así como a las embajadas de países europeos y de Estados Unidos. “Todo lo que yo he venido diciendo de manera pública está en esos informes”, garantizó.

Según De Grazia, esos reportes están respaldados por otros dos: el “informe Curvelo”, elaborado en 2016 por el primer teniente José Leonardo Curvelo, “hoy en el exilio”; y el “informe Lezama”, de 2016, cuyo autor “es el comisario general del Sebin José Gregorio Lezama”, quien hoy “está preso en el Sebin”.

En estos informes se dice “cómo sustraen las armas de las Fuerzas Armadas Nacionales y cómo se las entregan a los pranes” como El Topo o El Capitán para administrar las minas, resumió. El diputado reiteró que presuntamente el exgobernador de Bolívar y dirigente del chavismo, Francisco Rangel, “a través del general Julio César Fuentes”, habría participado en esta actividad.

Esos pranes –procedentes del sur del país- habrían instaurado un modus operandi de acuerdo con el cual cada minero les debe pagar un diezmo del oro que recojan, y 90% restante se les tiene que vender al precio que ellos fijen.

De Grazia alega que esta información “se la entregué a Luisa Ortega Díaz (fiscal general destituida por la asamblea constituyente)” hace por lo menos dos años “a propósito de la masacre de Tumeremo”, y que también la tiene Tarek William Saab, quien para la época se desempeñaba como defensor del Pueblo. En la masacre de Tumeremo, perpetrada en marzo de 2016, fueron asesinados 28 mineros.

GUERRA ENTRE EL ELN Y LOS PRANES

Han pasado varios años y hay otras autoridades en el estado Bolívar: el gobernador chavista Justo Noguera, adjudicado como tal por el CNE aun cuando el proceso fue rechazado por La Causa R (el partido de De Grazia) y los partidos de la oposición venezolana.

La presencia de Noguera trajo consecuencias, tal como lo puntualizó el legislador: Hay “una guerra desatada en los últimos meses” entre el ELN y los pranes “porque el régimen de Maduro pretende sustituir a los pranes que operan en distintas minas”. Esos pranes “son archipiélagos”; es decir, no tienen relación entre sí.

-¿EN QUÉ MOMENTO EMPIEZA A FUNCIONAR, DE ACUERDO CON SU DENUNCIA, EL ELN?

-Noviembre de 2017 fue el primer testimonio que me llegó, y lo he dicho con nombre y apellido: con el asesinato de Luivis Alfaro.

Alfaro tenía una finca, el fundo Roraima (en San José de Anacoco), y “observó la masacre de los hombres de El Topo (el pran que asesinó a las víctimas de la masacre de Tumeremo)” a manos de supuestos grupos irregulares colombianos. Según el testimonio “el ELN tomó esa zona y fue liquidando a la gente de El Topo y la fue enterrando en fosas comunes en el fundo Roraima”.

El 23 de noviembre de 2017 Luivis Alfaro le contó a su hermano que no podía regresar al fundo “y señala directamente al ELN y señala a ‘Jairo’ como el operador del ELN en la zona”. A Alfaro lo asesinaron.

Los armados “se presentan en la zona con el eslogan de que el ELN vino a acabar con el malandreo, y por supuesto nadie levanta su voz porque eso es a punta de pistola”, enfatizó De Grazia.

La supuesta guerra entre el ELN y los pranes es por el control del territorio y de lo que este contiene; en otras palabras, oro, diamantes y coltán. En la zona que señala el diputado hay oro, además “de otro negocio lucrativo, que es el contrabando de combustible hacia Guyana”, que “también lo administra el ELN”.

En la actualidad los pranes “en esa zona no controlan nada, fueron liquidados: los que no fueron liquidados por el ELN fueron liquidados por la Fuerza Armada”, diagnosticó el parlamentario. Esos grupos que identifica como el ELN “le responden a los ‘enchufados’, pero esos ‘enchufados’, en este caso, tienen nombre y apellido: el general Mantilla, jefe de la REDI en el estado Bolívar” y exministro de Salud.

Esos grupos “acaban de darle de baja, como le dicen ellos, a El Capitán”, un supuesto pran a quien mataron en Barlovento (Miranda), en un incidente aparentemente desconectado de la guerra minera, agregó De Grazia.

La zona minera se distribuye así: El estado Amazonas está controlado “por el ELN”, al igual que los municipios Sucre (Maripa) y Cedeño (Caicara del Orinoco) del estado Bolívar. “Estoy hablando de ríos, estoy hablando de diamantes, estoy hablando de oro, estoy hablando de coltán” pero “con modus operandi distintos”, recalcó.

-¿CÓMO?

-Si usted tiene un cochano (oro en bruto), eso es negociable. Pero si tiene una piedra de coltán, ¿a quién se la vende? El mercado es distinto, porque es un mercado de alta tecnología que tiene unos compradores específicos.

COLTÁN, ORO Y DIAMANTES DE SANGRE

El coltán es considerado un mineral de valor estratégico por su uso para dispositivos electrónicos. A esta mezcla de columbita y tantalita también se la conoce como “el oro azul”.

-¿A QUIÉN LE VENDEN EL COLTÁN?

-El coltán lo sacan y lo custodia el ELN. Entiendo que llega a Colombia, Brasil y Australia, a empresas de alta tecnología, y usan Wall Marketing como mascarón de proa: es una empresa de maletín para sacar el coltán. En el caso del diamante, el procedimiento es distinto, y usan a otra empresa, otro mascarón de proa, al que Maduro le entregó a dedo la operación, no la concesión, porque la concesión debía haber pasado por la Asamblea Nacional, debería tener un estudio de impacto ambiental. Es decir, un conjunto de normas que están establecidas en la Constitución. Un protocolo. Ese protocolo no existe.

Adicionalmente “el diamante se está explotando en las minas de San Vicente de Paúl, municipio Cedeño del estado Bolívar. Esas minas también las custodia el ELN”.

Para la explotación de diamante y coltán “se supone que son las empresas las que pagan el servicio de guardia y custodia” a los irregulares colombianos, porque “ellos no tienen posibilidad de negociar directamente el material”, puntualiza. Pero con el oro y la gasolina los supuestos guerrilleros se pueden beneficiar directamente.

Igual que hay diamantes de sangre en África “hay oro de sangre y hay ahora coltán de sangre” en Venezuela, concluyó De Grazia. Lo dice porque toda la actividad que se desarrolla en el sur del país, contra la Constitución y con grupos supuestamente al margen de la ley, “ha sido a costa del etnocidio, de ir apartando a nuestros pueblos indígenas”.

En este mundo también hay normas, recordó: “La compra y venta de oro, de coltán, de diamantes está regulada en el mundo; hay reglas de comercio”.

-¿NO SE ESTÁN CUMPLIENDO?

-No las cumple. Ni siquiera con las estadísticas. Si tú preguntas: ¿Cuánto está produciendo Minerven? Nadie sabe. ¿Cuál es la cédula de identidad de ese oro? ¿De ese diamante?

-¿TODO LO QUE SE ESTÁ OBTENIENDO POR EL ARCO MINERO DEL ORINOCO ESTÁ SALIENDO POR ESTA VÍA ILEGAL?

-Lastimosamente. Todo.

Minerven, empresa del estado, es la única autorizada para la actividad minera en Bolívar. “A mí, que me desmientan”, retó el diputado.

Según De Grazia, empresas trasnacionales como Gold Reserve no sacan del país “ni un gramo de oro”, aunque “ganan dinero” porque “tienen acciones en la bolsa de Vancouver, y ganan simplemente con tener el papel”.

-¿NO ESTÁN OPERATIVAS? ¿NO ESTÁN EXTRAYENDO NADA?

-Ni un gramo de oro. No tienen ni un chofer. No tienen a nadie operando en la zona. Y se dice, incluso, que toda esta guerra (entre pranes y el ELN) es para despejarles el área.

La supuesta presencia del ELN en el sur del país en lo que el parlamentario define como “la guerra” contra los pranes ha dejado, al menos, “dos docenas” de víctimas reportadas por medios de comunicación. Pero “se habla de cientos”, porque habría decenas en fosas comunes.

-¿ESA GUERRA ESTÁ TODAVÍA ACTIVA?

-Sí, y cobró una víctima de ellos. Primera vez que voy a decir esto: es el diputado Aldrin Torres del PSUV. Él fue vicepresidente del consejo legislativo regional; a él lo secuestraron, lo desaparecieron. A él y a su pareja (Rebeca Núñez).

La muerte de Torres podría formar parte “de las exigencias del ELN para controlar la zona”, planteó De Grazia.

Torres y Núñez fueron vistos con vida por última vez el pasado 1 de agosto. El exdiputado había formulado denuncias sobre presuntos hechos de corrupción en Minerven y sobre el manejo del arco minero. Los cadáveres de ambos aparecieron 11 días después –con heridas por arma de fuego- en el interior de un vehículo quemado en las afueras de Ciudad Bolívar.

ORO PARA UNOS, COLTÁN PARA OTROS

“Son falsas” las denuncias contra el supuesto “zar del oro” de El Callao, Eduardo González, que hizo el pasado 1 de noviembre el fiscal general designado por la constituyente, Tarek William Saab.

“¿Una empresa fantasma la inauguraría el presidente?”, se preguntó De Grazia, en alusión a La Vanguardia.

El pasado 23 de diciembre de 2017 el Gobierno entregó explosivos “destinados a la explotación aurífera subterránea de 23 territorios autorizados para uso minero en el estado Bolívar, por medio de la Compañía Anónima Venezolana de Industrias (Cavim)”, relató la agencia estatal AVN. El acto, liderado por el ministro de Desarrollo Minero Ecológico, Víctor Cano, se hizo en “la empresa Molinos La Vanguardia del municipio El Callao, donde se realizó una maniobra de voladura”, según el registro de AVN.

Por eso De Grazia pone en tela de juicio la versión oficial según la cual La Vanguardia es una supuesta “empresa fantasma” de Eduardo González. Los testimonios “nos dicen que esa mina no es de ningún González”, reiteró.

-¿DE QUIÉN ESA ESA MINA, ENTONCES?

-De esa mina los beneficiario directos son Gustavo González López, exdirector del Sebin; y el general Antonio Benavides Torres.

-¿USTED TIENE PRUEBAS DE TODO ESO?

-El testimonio de las víctimas que allí están, a quienes les han asesinado a sus hijos.

El diputado también nombró al constituyente Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario nacional, a quien lo responsabilizó de presuntamente operar “desde la mina de coltán” bajo custodia, supuestamente, del ELN.

-ESTÁ ACUSANDO AL HIJO DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA. ¿TIENE PRUEBAS DE TODO ESTO?

-El testimonio de las víctimas. Es una cosa delicada y seria. Y esto ocurre, precisamente, porque a la Asamblea Nacional le cercenaron el derecho a interpelar a ministros y a funcionarios.

-ALGUIEN LE PODRÍA DECIR QUE TODO ESTO FORMA PARTE DE UNA GUERRA SUCIA CONTRA LA FAMILIA PRESIDENCIAL Y FUNCIONARIOS DE LA FUERZA ARMADA.

-Entonces destapemos las ollas. Pongamos las cartas. Cómo se llaman las concesiones. Como existe en cualquier Parlamento del mundo: cómo se llama la concesión que opera en Parhuaza y quiénes son los beneficiarios.

-¿QUIÉN ESTÁ AHORA EN LA VANGUARDIA?

-La tomó la Dgcim.

Si la AN pudiese funcionar plenamente y no estuviera inutilizada por las sentencias del TSJ, confirmó De Grazia, se debería interpelar al ministro de minería ecológica, Víctor Cano; al ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López; al presidente Maduro y a otros personeros del Gobierno y de la constituyente.

“Hasta ahora lo que han querido es desvirtuar las denuncias acusándome de lo mismo”, pero “yo no voy a entrar en eso. Que nos digan: ¿El informe Curvelo fue investigado? ¿El informe Lezama fue investigado?”, interrogó el legislador. Preguntas, hasta ahora, sin respuesta.

 

El activista que movilizó al mundo con “SOS Venezuela” analiza la tragedia de su país: “La dictadura está dispuesta a todo” porCarolina Amoroso – Todo Noticias – 20 de Septiembre 2018

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Rodrigo Diamanti está exiliado en Estados Unidos desde 2014, luego de haberse convertido en uno de tantos presos políticos venezolanos. Fue el impulsor de una campaña histórica que logró que cientos de ciudades, en decenas de países, pidieran el fin de los atropellos a los derechos fundamentales por parte del gobierno de Nicolás Maduro. En diálogo con TN.com.ar, analiza la tragedia humanitaria y el rol de los líderes de la región.

Hoy, luego de haber dejado su país años atrás, dirige su organización desde Estados Unidos. Allí está exiliado por tiempo indefinido. Pero incluso con la dificultad de estar fuera de Venezuela, su ONG “Un mundo sin mordaza” ha probado una gran capacidad de movilización global para organizar acciones en 200 ciudades de 52 países.

Estudioso de los procesos históricos y políticos que llevaron a la emergencia del actual régimen, Diamati es graduado en Economía de la Universidad Católica Andrés Bello (de Venezuela), magister en Diplomacia Internacional de la Fundación Ortega y Gasset, de Madrid y magister en Administración Pública de la Universidad de Harvard.

En este diálogo con TN.com.ar, el activista venezolano cuenta su historia y analiza el presente de su país: la crisis que dio como resultado el éxodo masivo y el rol de los líderes de América Latina para ayudar a encontrar una salida al drama humanitario sin precedentes que enfrenta hoy Venezuela.

-¿Cómo nace “Un mundo sin mordaza”?

-Nace en 2009. Ya habían cerrado un canal de televisión, que fue RCTV, el canal más antiguo de Venezuela. Quedaba solo un canal, que era Globovisión y Chávez amenazaba con cerrarlo. Nosotros decidimos protestar antes y no esperar a que lo cierren. Por eso decidimos organizar una protesta mundial y ¿por qué mundial? Porque las dictaduras y los gobiernos autoritarios impulsan sus acciones esperando cuál va a ser la respuesta interna y se sienten muy cómodos reprimiendo y soportando esa protesta interna porque saben que es parte de las consecuencias de sus acciones. Por eso nosotros quisimos reaccionar de manera distinta y presionar a los gobiernos de la región y plantearles a ellos el problema. ¿Van a seguir permitiendo que en Venezuela se siga destruyendo la libertad de expresión? A pesar de que todos los derechos son iguales, la libertad de expresión es el único derecho que defiende todos los derechos a la vez. Cuando pierdes eso, pierdes el resto. Es lo que está pasando en Venezuela. A pesar de todos los intentos de “Un mundo sin mordaza” y de muchísimas organizaciones, nosotros no tenemos ni un solo canal donde nos podamos expresar libremente. No tenemos un solo canal que cubra las protestas, las manifestaciones. Esto hace que la gente que va a las protestas esté mucho más en peligro. Por eso, desde que se eliminó esa libertad de expresión, comienzan los asesinatos en las protestas. Seguimos defendiendo, con denuncias a nivel internacional, que sean los países los que le exijan a la dictadura venezolana que respete los derechos humanos, que libere a los presos políticos y que permita elecciones. Tenemos muy pocas esperanzas a corto plazo de que se dé, ya que la dictadura ha demostrado que está dispuesta a pagar cualquier costo para permanecer en el poder.

-¿Por qué te exiliaste?

-En el año 2014, yo organicé una protesta mundial llamada “SOS Venezuela”. Hubo amenazas por parte de Maduro contra los que organizamos esta actividad y al mes allanaron nuestras oficinas y tomaron nuestros equipos. Yo, una semana después, tenía que dar unas declaraciones en un foro internacional y me detuvieron en el aeropuerto. Fue una detención arbitraria. Por suerte, y gracias a la presión internacional, a los tres días fui liberado, pero me quitaron el pasaporte. Yo continué luchando en Venezuela por los derechos humanos, por las otras personas que seguían presas en ese momento. Pero un año después, saliendo de una protesta, fui secuestrado durante seis horas, presuntamente por efectivos de la seguridad del Estado. En ese momento, sentí que ya no era solo mi libertad la que estaba en juego, sino también mi vida. Y tuve que escoger. Porque, para seguir defendiendo los derechos humanos, era importante estar vivo y tomé la decisión de salir de Venezuela. Sin pasaporte, por la frontera (…). Esto me dolió mucho porque sabía que el día en que yo me fuera no iba a poder volver sino hasta que se terminara la dictadura. Pero, desde el exterior,también hay espacio para seguir defendiendo derechos humanos. La verdad es que no poder volver a Venezuela es un sufrimiento que tenemos todos, porque la Venezuela que todos conocimos ya no existe. La de hoy es una Venezuela colapsada y que ha obligado a más de dos millones de venezolanos a salir de forma forzada del país. (…). Es ahí donde está la responsabilidad de los líderes de la región. Está en decir: ¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a permitir que Venezuela se termine de destruir con este secuestro armado que han hecho los miembros de la dictadura o vamos a responder a nivel regional para recuperar la Venezuela, que en los años ’70, era la democracia más sólida del continente?

A pesar de que todos los derechos son iguales, la libertad de expresión es el único derecho que defiende todos los derechos a la vez. Cuando pierdes eso, pierdes el resto.

– ¿Qué importancia concreta tiene que Macri, y otros primeros mandatarios, denuncien a Venezuela ante la Corte Penal Internacional?

-La crisis en Venezuela dejó de ser un problema venezolano para ser un problema regional. Incluso las economías de Colombia, Brasil, Chile se pueden resentir por esta migración masiva. También beneficiar, sin dudas, porque la fuga de talentos es total en Venezuela. Pero ciertamente también hay unas epidemias de malaria y otras enfermedades que hacen que esas personas, también cuando salgan de Venezuela, puedan generar problemas de salud en el resto del continente. Pensar que nos podemos olvidar de Venezuela es una falacia. Tiene que haber una respuesta regional. Macri ha dado un gran ejemplo, que no lo ha hecho ningún otro presidente, que es anunciar públicamente que van a referir el caso de Venezuela ante la Corte Penal Internacional. ¿Cómo ayuda esto a Venezuela? Si nosotros no elevamos el costo de la represión -o sea, si matar y dejar que un pueblo se muera de hambre, no tiene ningún costo-, la dictadura va a continuar. La Corte Penal Internacional es la única que puede emitir orden de captura contra funcionarios que tengan un plan sistemático y generalizado contra una población civil, que en este caso somos todos los venezolanos. Luego de las declaraciones de Macri, se sumaron los presidentes de Paraguay, Colombia, Chile y nosotros esperamos que haya realmente una coalición de todos los países de la región, sin importar su ideología y que refieran todos juntos el caso de Venezuela ante la corte. Que sea el primer precedente de una región que no permite que existan dictaduras en el continente.

Rodrigo Diamanti se exilió de Venezuela luego de convertirse en uno de los presos políticos de la era chavista.

-¿Qué reflexión te merece el caso de Nicaragua?

-Yo voy a decir algo que a veces genera sorpresas: yo creo que haber permitido que continuara la dictadura cubana y haber permitido que se materializara la dictadura en Venezuela es lo que ha hecho que ahora Nicaragua se materialice también como una dictadura. Es decir: si no hay un costo real en convertirse en un tirano, en un dictador, el ejemplo lo van a continuar otros presidentes que saben que es mucho mejor permanecer en el poder que abandonarlo. Porque abandonarlo significa que van a allanar tu casa, que te van a meter preso como a Lula, o que vas a tener una orden de captura como Correa. Eso hace que algunos piensen: “Yo voy a hacer lo posible, torturar, y matar, pero nunca abandonar el poder”. Nosotros tenemos que demostrar que el crimen no paga. Que esa no puede ser una decisión que va a quedar impune. La región tiene que ponerle un freno a las dictaduras porque van a seguir proliferando.

-Últimamente, hay noticias relacionadas con un escándalo de corrupción en PDVSA, la petrolera de bandera. ¿Fue ese el mayor foco de corrupción?

-PDVSA fue utilizada como una herramienta política y de ahí, la creación de Petrocaribe. Nosotros le enviamos más de 10.000 barriles diarios de petróleo a Cuba a cambio de la asesoría política de cómo controlar a una sociedad. Lo mismo ocurrió con Nicaragua y muchos países del Caribe que le permitieron a Venezuela seguir adelante con una agenda autoritaria con mucho apoyo y que todavía tienen en la OEA muchos representantes. PDVSA no tiene los recursos que tenía antes, pero los rastros de corrupción están y se ha generado el robo a la Nación más grande de la historia venezolana. Eso ha ocurrido en los últimos 15 años, porque casualmente fue el boom petrolero más grande que nosotros hemos tenido en nuestra historia. ¿En qué se utilizó ese dinero? La demostración de que todo ese dinero fue utilizado para objetivos políticos es que en Venezuela no existe ni un hospital, ni una carretera que funcione. No existe nada que provea de protección al venezolano. Los únicos recursos que se utilizan son para el Ejército, o sea, para garantizar el control social. Esa es la tragedia y la fórmula venezolana, que es la fórmula de cualquier dictadura y que tiene que alarmarnos porque, como lo comenté, está generando un problema regional.

Si no hay un costo real en convertirse en un tirano, en un dictador, el ejemplo lo van a continuar otros presidentes que saben que es mucho mejor permanecer en el poder que abandonarlo.

-¿Por qué se habla de narcodictadura?

-Se habla de narcodictadura porque, además de ser una dictadura, que la puedes comparar con otras de la región, esta tiene un componente distinto que es delincuencial. Utiliza el narcotráfico como fuente de ingreso para el círculo militar. Por eso es tan costoso traicionar a la dictadura, porque la mayoría de los militares están ligados al narcotráfico y eso hace que ellos no puedan conseguir impunidad si dejan Venezuela. Más que una dictadura, yo lo veo casi como un grupo criminal que ha secuestrado el Estado venezolano y creo que deben ser tratados como tales.

-¿Hay diferencias entre Chávez y Nicolás Maduro en cuanto al ejercicio del poder?

-Yo creo que Chávez era mucho más hábil políticamente y tenía más herramientas para mantener el control social a través de su carisma. A Maduro, al no tener esas herramientas, solo le queda el uso de la fuerza. Sin embargo, Chávez desde el principio usó la fuerza. Recordemos que su primer intento de llegar al poder fue a través de un golpe de Estado donde murieron más de 100 venezolanos. Desde el comienzo interpuso el fin a los medios, la muerte como un mecanismo legítimo para llegar al poder. Maduro es la continuación de esta lógica, pero se ve mucho más obligado a usar la fuerza, porque no tiene los mecanismos de persuasión social de una persona mucho más carismática como Chávez. Ambos continuaron un modelo dictatorial cubano que dentro de su fórmula tiene el asesinato, la persecución y la tortura a la disidencia.

Rodrigo Diamanti dirige la ONG Un mundo sin mordaza.

-Oímos hablar de muchas figuras con influencia y poder en Venezuela, como Diosdado Cabello. ¿Es Nicolás Maduro realmente la persona que ejerce el poder o hay otros actores importantes moviendo los hilos en las sombras?

-La verdad es que también la dictadura ha empeñado el propio control de sí misma. Influyen tanto los personajes internos como externos. Influyen la dictadura cubana, Rusia. Si uno busca solucionar el problema venezolano, tiene que presionar a la dictadura cubana y a gobiernos que tampoco son democráticos, como los de Rusia y China, que ciertamente tienen muy controladas las decisiones que se toman en Venezuela en este momento.

-¿Cuál es la situación del acceso a la salud?

-Hay más del 90 por ciento de desabastecimiento de medicinas a nivel nacional. Las personas no solo se mueren por ausencia de medicamentos para la quimioterapia, por ejemplo. Hay más de 6 mil mujeres que esperan tratamiento para el cáncer de seno. Las personas que sufren de VIH no tienen antirretrovirales, con lo cual se está propagando también esta enfermedad. Incluso a las clínicas más importantes tienes que llevar tus propios insumos. A veces te piden que lleves un colchón. El desabastecimiento en Venezuela es absoluto y es trágico y por eso es que la gente prefiere caminar días e irse a Perú que ver cómo sus hijos o su familia mueren de hambre. Hace poco vimos imágenes de mujeres dando a luz en una sala de espera. Las morgues tampoco dan abasto con el número de personas que son asesinadas. Es una situación completamente dantesca que está generando una insensibilidad en el venezolano. Estamos expuestos a tantas malas noticias que hemos perdido también la capacidad de asombro. Y realmente la única solución que ha visto el venezolano es huir. De ahí, el éxodo masivo que está ocurriendo en este momento.

Entrevista a Gerson Revanales: Los desafíos al Vaticano con la eventual designación de Chaderton como embajador – La Patilla – 8 de Noviembre 2018

Embajador Gerson Revanales

El periodista José Vicente Rangel en su programa del pasado fin de semana en la televisora Televen anunció la designación del Embajador Roy Chaderton Matos como nuevo Embajador ante la Santa Sede. Al repecto lapatilla.com conversó con el embajador Gerson Revanales para conocer qué opinión le merece este nombramiento

Embajador Gerson Revanales
Me parece excelente, Antonio María Chaderton, conocido como Roy, , a pesar de que no ingresó a la carrera por concurso, como diplomático posee y acumula muchos méritos, para ir a la Santa Sede, veremos si la Santa Sede, sede ante la solicitud el gobierno Bolivariano.

Pero es un funcionario con más de cuarenta años de servicio…

Si, por eso le digo que acumula muchos méritos; pero hay una gran diferencia entre los que ingresan por concurso que en su mayoría no tienen palanca ni apoyo político y los que ingresan por otros medios y hacen carrera

José Vicente Rangel, atribuye la escogencia de Chaderton para el cargo, a la importancia que actualmente le da la Santa Sede al tratamiento de los Derechos Humanos, tema prioritario en el discurso del papa Francisco

Esa es la opinión del Sr. Rangel, por cierto de los trece ministros de Relaciones Exteriores que han pasado por la Casa Amarilla, el Sr Rangel en mi opinión personal dejó muy buena imagen dentro del ministerio; creo ha sido el único que respetó la carrera. Pero volviendo a la escogencia del Embajador Chaderton, efectivamente el tema de los Derechos Humanos está en el discurso diario no solo del Papa, sino en las Naciones Unidas, OEA, Unión Europea, por lo que creo que su formación social cristiana le arriman credenciales para el cargo. Los golpes de pecho para el perdón de los pecados y la autoflagelación contribuyen a ganarse el cielo

¿No resulta usted demasiado irónico y mordaz?

No lo creo, cada quien es responsable de sus hechos y palabras. Cuando una persona considera que su oponente político tiene la cabeza hueca y que bala pasa más fácil, no merece mi respeto y consideración como se dice en diplomacia. Recuerde aquellas tristes declaración del mencionado ciudadano cuando dijo en una entrevista en Zurda Konducta y cito textualmente

”Los francotiradores apuntan a la cabeza, pero llega un momento en que una cabeza escuálida (opositora) no se diferencia de una cabeza chavista, salvo en el contenido. El sonido que produce una cabeza escuálida es mucho menor, es como un chasquido, porque la bóveda craneana es hueca y pasa rápido. Pero eso se sabe después de que pasa el proyectil”

¿Fue una imprudencia de Rangel hacer este anuncio?

El Sr Rangel tendrá sus razones pero en diplomacia es una descortesía y hasta una imprudencia el anunciar la designación de un candidato a embajador, sin que este tenga la aprobación legislativa interna y desde el exterior le hayan dado el Plácet. Imagínese usted que la Asamblea no lo aprueba, ¡que vergüenza con el personaje! y peor aún, si no le dan el Plácet En segundo término, un anuncio adelantado, levanta ruido, polvo, rivalidades y envidias que usted no se imagina, por eso, la designación de un Embajador es de alta confidencialidad tanto en el país que envía como el que recibe

Para terminar, Embajador ¿Qué puede suceder ahora?

La respuesta está in pectore del Santo Papa, pero en mi criterio el gobierno ha puesto a prueba al Vaticano en varios sentidos. Muchos gobiernos han adelantado que no recocerán al gobierno a partir del 10 de enero, por lo que enviar un embajador a pocos meses de esta fecha es un desafío a esta posición. La designación de los Embajadores requiere la aprobación de la Asamblea Nacional; si esto no es así y es sustituida por la Asamblea Nacional Constituyente representa un fraude a la ley constitucional. En este sentido el Vaticano estaría reconociendo a la Asamblea Nacional Constituyente. El otorgamiento del Placet al Embajador Chaderton como representante de un gobierno cuestionado por la comunidad internacional, estaría entredicho más aun cuando la Unión Europea extendió las sanciones contra el gobierno entre otras cosa por las continuas violaciones a los Derechos Humanos. (lapatilla.com)

De Grazia: «Maduro ha dado a la narcoguerrilla ELN las minas de oro a cambio de protección» por Ludmila Vinogradoff – ABC – 7 de Noviembre 2018

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Américo De Grazia, nacido hace 58 años en la localidad minera de Upata, Bolívar, no tiene miedo a los riesgos que generan sus denuncias. Sus siete hijos han tenido que huir al extranjero por las amenazas y la falta de seguridad

En cadena nacional de radio y televisión el presidente Nicolás Maduro amenazó públicamente con «desaparecer y extinguir» al diputado Américo de Grazia y al excandidato presidencial Andrés Velásquez, ambos dirigentes del partido Causa R, por denunciar a las mafias criminales que trafican oro y diamante en el denominado Arco Minero, estado Bolívar al sur de Venezuela, apoyadas por el mandatario.

En su entrevista con ABC, Américo De Grazia, nacido hace 58 años en la localidad minera de Upata, Bolívar, no tiene miedo a los riesgos que generan sus denuncias. Sus siete hijos han tenido que huir al extranjero por las amenazas y la falta de seguridad. «El régimen chavista desintegró mi familia», se lamenta el diputado, que sobrevive gracias a las remesas que le envían sus hijos porque el Gobierno dejó de pagar el salario de los parlamentarios desde hace tres años.

El Arco Minero tiene una superficie de 111.800 kilómetros cuadrados y es más grande que Portugal y Bélgica. Tiene minas a cielo abierto y en el subsuelo ricas en oro, diamante, coltán, tirio, uranio, hierro y bauxita. A partir del 2006, cuando el extinto Hugo Chávez tomó control de sus riquezas y le abrió las puertas a la guerrilla colombiana, la zona se convirtió literalmente en «la tierra de nadie, en el salvaje lejano oeste donde se impone la ley de la selva con la devastación ambiental más grande de la Amazonía», dice el diputado.

¿Qué ha producido la fiebre del oro en el Arco Minero?

Un mundo sórdido de muerte, devastación ambiental, desolación y enfermedades como la malaria, tuberculosis y el sarampión que habían sido erradicadas.

¿Quiénes controlan la zona?

Primero fue Hugo Chávez que acabó con la paz de la zona al permitir la presencia de la narcoguerrilla colombiana. Después Maduro amplió las operaciones del ELN y la disidencia de las FARC, los islamistas del hizbolá y los «pranes» (jefes delincuentes) bajo la mirada complaciente de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y el Ejército, que se lucran de las mafias criminales.

¿Con qué propósito?

Maduro le ha cedido territorio a la narcoguerrilla del ELN en Amazonas, Apure, Bolívar y otros estados, a cambio de protección, seguridad y custodia de sus negocios turbios. Los grupos criminales colombianos le también le han ofrecido defender su régimen en caso de una intervención militar extranjera.

¿Cómo ocurrió el ataque del colombiano ELN contra los militares venezolanos hace dos días si se toleraban bien?

La GNB había detenido a uno de los cabecillas del ELN que portaba cédula de identidad y carnet de la patria falso y los «elenos» emboscaron a los militares cerca de Puerto Ayacucho, Amazonas. Resultaron 4 soldados asesinados y 12 heridos venezolanos. Los del ELN estaban «cuidando» las minas de oro y coltán de «Nicolasito», el hijo del Presidente, en Parguaza, Amazonas.

¿Y las otras masacres?

En todo el Arco Minero han ocurrido 42 masacres desde el 2006 cuando Hugo Chávez le abrió las puertas a las mafias. Las fuerzas armadas venezolanas han sido cómplices. El 4 de marzo de 2016 marcó un hito porque aparecieron primero 17 y luego 18 mineros enterrados en una fosa común en Tumeremo, Bolívar. En el 2017 ocurrió otra matanza y hace 15 días masacraron 8 mineros.

¿Por qué Maduro se apoya en el ELN colombiano?

A Maduro le ha ido bien con el ELN porque le limpia el camino. Son más serios y confiables porque le entregan dinero seguro de la explotación del oro y otros minerales y además los narcoguerrilleros han sacado a los «garimpeiros» brasileños y acaban con los archipiélagos de los “pranes” que dejó el anterior gobernador de Bolívar, Francisco Rangel Gómez.

¿Cómo operan las mafias en las minas?

Un día de zafra puede dejar muertos. Sin un minero se pasa de la línea roja le pegan un tiro a las manos para inhabilitarlo de por vida. Y si no entrega el “impuesto” lo matan. Los “elenos” cobran el 10% de impuesto para ellos de la producción de oro y luego con el 90% restante le pagan al minero el precio que ellos decidan.

¿Y la presencia del Hizbolá?

Los musulmanes del hizbolá le responden al vicepresidente económico Tareck El Aissami. Operan en las minas Las Rositas de Angostura y el Lago de Guri donde extraen el oro y diamantes. Hay dos mezquitas en las minas. Queda a dos horas de Ciudad Piar en Bolívar.

¿Qué países hacen negocios con Maduro?

Maduro ha hecho negocios turbios del oro de empresas ficticias con Turquía, China y Rusia.

¿A falta de petróleo, cree que el oro puede mantener a Maduro en el poder?

Claro que sí. Maduro podrá tener capacidad de maniobra y control con el oro (anunció 5.000 millones de dólares) para continuar en el poder pero no podrá gobernar.

¿Cómo son las amenazas en su contra?

Primero la persecución. Los sicarios de Maduro pueden inventar accidentes de tránsito o asaltos para robar y matar a sus adversarios.

 

“Muchos militares se me cuadran y me comentan cosas indignados en voz baja” por Alonso Moleiro – El País – 6 de Noviembre 2018

La dirigente del sector más intransigente de la oposición venezolana opina que las gestiones de España pueden darle oxígeno a Maduro

La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, saluda a sus simpatizantes en Caracas.
La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, saluda a sus simpatizantes en Caracas. REUTERS

 

María Corina Machado (Caracas, 1967) y algunos de sus seguidores fueron agredidos hace dos semanas con golpes, botellazos y palos por una turba de militantes chavistas y empleados de la alcaldía de Upata, pueblo en el cual hacían un recorrido político, en el estado Bolívar, al sur selvático del país. La dirigente sufrió personalmente varias contusiones. Las zonas auríferas del macizo guayanés, decretadas como estratégicas por el Gobierno de Nicolás Maduro, concitan toda suerte de ilícitos, que han sido denunciados por Machado, y son objeto de negras leyendas en torno a los intereses creados de grupos irregulares, políticos y militares codiciosos y explotadores ilegales.

Pregunta. ¿Cómo evalúa los intentos del Gobierno español de Pedro Sánchez para tratar de  comprometer al Gobierno de Venezuela con un acuerdo político con la oposición?

Respuesta.  La comunidad internacional debe asumir que frente a un Gobierno mafioso como el de Maduro no hay punto medio. La operación que plantea España al régimen le es muy efectiva. Cuando siente que las presiones internas y externas se sincronizan para buscar el quiebre de la dictadura, diseñan estos mecanismos para descomprimir y darle oxígeno a Maduro.

P. ¿El Gobierno gana oxígeno? Maduro políticamente no está ganando nada.

R. Eso es lo que va a ocurrir en esta oportunidad. Ni los venezolanos lo aceptan, ni la comunidad internacional cae en esa trampa. Hay condiciones que han cambiado frente a los cuatro intentos previos de falsos diálogos, que sí le hicieron el favor a Maduro, sí lo ayudaron a desmovilizar a la opinión pública. Luego de los cuatro meses de protestas en el 2017, en los cuales convocamos a un referéndum popular y se manifestaron contra Maduro, por la Asamblea Nacional y la democracia, siete millones y medio de venezolanos; luego de una farsa en la gestación de la Constituyente, que 50 países desconocieron, apareció el diálogo de marzo, en la República Dominicana, en la cual cayó un sector de la comunidad internacional y la dirigencia. Aquí hay dos posiciones: quienes dicen que Maduro debe quedarse y quiénes pensamos que Maduro debe salir ya del poder. Entre quienes sostienen que Maduro debe quedarse hay inserto un pequeño sector que perteneció a la oposición, que piensa que no hay fuerza para enfrentarlo y derrotarlo, y por lo tanto está dispuesta a cohabitar con el Gobierno, a capitular. Pero más del 85% de los venezolanos no toleramos una operación de apaciguamiento con un sistema de mafias.

P. ¿Cómo es que en Venezuela no habrá una desenlace violento si se procede como usted dice?

R.  Si este fuera un país proclive a la violencia y el enfrentamiento político, no te quiero decir cómo estaríamos hoy. No minimizo el riesgo de las redes criminales. En Venezuela no habrá una guerra civil. Los que alertan de más en contra de una guerra civil lo que buscan es crear la angustia del cambio político para apaciguar y mantener el status quo.

P. ¿Puede usted visitar barriadas populares que hayan estado dominadas por el chavismo?

R. Totalmente. Lo he hecho muchas veces. A cada rato se me acercan, mucha gente que tiene poco tiempo que rompió con Maduro, esos son los más emotivos.

P. Hay gente que opina que el tránsito que usted plantea puede demorarse 15 años más en cristalizar.

R. Claro, y dialogando en los términos actuales no podemos estar 40 años. El camino que queda es usando la fuerza. Fuerza no es violencia: fuerza es la sociedad organizada para protegerse, informarse, decir la verdad, desafiar. Al día siguiente de la agresión que sufrimos en Upata organizamos un acto de respuesta multitudinario en Puerto Ordaz, un mensaje frente al Gobierno con gran contenido.

P. ¿Qué opina de la propuesta de llamar a la gente a votar en caso de que el Gobierno de Maduro presente una nueva Constitución?

R. ¿Vamos a reconocer un llamado de la Constituyente? Cualquier resultado en un proceso como ese sólo busca legitimar a Nicolás Maduro. ¿Qué se va a ganar, si se gana? Nunca he dicho que esta es una fórmula fácil, o que esto es para mañana. Sí creo que hemos acumulado muchas fuerzas, desde varias direcciones, y que con un esfuerzo adicional podemos llegar al punto de quiebre. Es una decisión de coraje, de desafío, de desobediencia cotidiana.

P. ¿Piensa usted que Pedro Sánchez está en sintonía con Zapatero respecto a la crisis venezolana o aprecia un matiz?

R. Quisiera pensar que no. Que se escuchen las voces del Parlamento español y en el europeo, haciendo llamados al Gobierno de España. El pueblo español está claramente con la sociedad venezolana: cuántos españoles no han vivido y viven aquí y cuantos venezolanos no hay ahora en España. El tiempo de la ingenuidad se ha terminado. ¡Se burlaron del Papa¡ ¿Por qué eso va a cambiar ahora?

P. ¿Ha pensado que podría terminar presa?

R. Aquí no vivimos día a día; lo hacemos de instante a instante. Veremos qué pasa. A mí muchos militares en las alcabalas [controles] se me cuadran, me comentan cosas indignados en voz baja, me saludan con muchísimo respeto.

Lorent Saleh, preso y torturado cuatro años por el chavismo: “Buscaban anular todos mis sentidos” por Cayetana Alvarez de Toledo – El Mundo – 28 de Octubre 2018

El venezolano Lorent Saleh, durante la entrevista en Madrid. ANTONIO HEREDIA

Hijo único de una humilde costurera soltera de origen palestino, a los 20 años se convirtió en activista por los Derechos Humanos en su país, Venezuela. El chavismo lo encarceló y torturó cuatro años, hasta que el pasado 12 de octubre aceptó trasladarlo a España. En 2017 fue distinguido con el Premio Sajarov. Esta es la primera entrevista que concede a un periódico ya como un hombre libre.

Pregunta.- Ha estado cuatro años preso en Venezuela. Más de la mitad, en un lugar siniestramente llamado La Tumba. ¿Qué es La Tumba?

Respuesta.- La Tumba es un centro de tortura. Está ubicado cinco pisos bajo tierra, en un edificio del centro de Caracas llamado Plaza Venezuela, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional. Es un laboratorio creado para la aplicación de un tipo muy particular de torturas. Un lugar sofisticado, moderno.

P.- ¿Moderno?

R.- Muy moderno. La gente no lo sabe. Sólo ha visto imágenes de El Helicoide, el otro gran centro de tortura del régimen chavista.

P.- Un lugar sórdido.

R.- El Helicoide es lo criollo, el garrote, la costilla rota, el bate. Es la secuela de la decadencia de lo que una vez fue la cuarta República venezolana. El edificio es viejo y su interior es sórdido, sí. Plaza Venezuela es distinto. La institución es la misma, pero la estética y los métodos son diferentes. La Tumba es la tecnología y la tortura psicológica. Todo brilla. Todo es limpio y blanco. El silencio es absoluto; la soledad es completa. Parece un manicomio futurista. El Helicoide es el hacinamiento, el mal olor, las cucarachas y las ratas. La Tumba son los espejos, las cámaras, las paredes blancas. Se huele perfectamente el tufo extranjero.

P.- ¿Cubano?

R.- Ruso-cubano. No es Venezuela. El venezolano rompe costillas. No te saca la sangre antes de un interrogatorio para debilitarte. No te expone a la tortura blanca.

P.- ¿Qué es la tortura blanca?

Lorent Saleh hace una larga pausa mientras mira de reojo hacia su madre, que está sentada a unos metros, junto a la ventana. Espera que ella abandone la habitación. Luego se sienta en una silla, con las manos cogidas a la espalda.

R.- ¿Diría usted que estoy siendo torturado?

P.- No…

R.- A mí me tomaron una foto así. Cualquiera hubiera dicho: “No está tan mal Lorent”. ¿Pero qué pasa a las 12 horas de estar en esta posición, con las manos esposadas y una intensa luz blanca en la cara? ¿Y a las 24? ¿Y a la semana? Extenuado. Destruido. Haciéndome todo encima. Los mecanismos de protección y garantías de los derechos humanos han evolucionado en los últimos 70 años, pero menos que los métodos de tortura.

Lorent se pone de pie. Levanta un brazo a la altura del hombro y lo coloca sobre una estantería, como si lo tuviera atado.

R.- Esposado así. Soportando chorros de agua sobre el cuerpo cada hora. La luz blanca, siempre blanca… Luego la corriente eléctrica… Los golpes. Te rodean las muñecas de tirro -papel periódico con cinta adhesiva- para que las esposas no dejen marca. Lo mismo en la cabeza. Y esto en mi caso. Se cuidaban de no dejar huella. Buscaban métodos alternativos a la violencia a palos, porque no les convenía. A otros presos directamente les rompían las costillas y los dejaban morir.

P.- Lo trasladaron a La Tumba desde Colombia. El ex presidente Santos afirmó en una entrevista a El Mundo que la suya había sido una extradición legal.

R.- Juan Manuel Santos, Nobel de la Paz, me secuestró y me entregó en un pacto con Maduro.

P.- ¿Por qué?

R.- Primero, porque yo llevaba tiempo denunciando su complicidad con la dictadura. El proyecto personal de Santos -el acuerdo con las FARC y el premio Nobel- chocaba con la causa de la democracia en Venezuela. Santos necesitaba complacer a Maduro, que además lo tenía bajo chantaje a través de la guerrilla. Las FARC, el ELN y los grupos narcoterroristas con los que Santos buscaba un acuerdo forman parte del régimen venezolano. Maduro tenía la capacidad de tumbar el proceso de paz. En segundo lugar, yo llevaba tiempo trabajando en Colombia sobre un asunto incómodo para Santos en ese momento: la ocultación de víctimas de las FARC. Durante el proceso de paz, nadie hablaba de los asesinados, los secuestrados, los desaparecidos. Mi ONG, sí. Las dos cosas se sumaron y Santos me entregó. No fue una extradición ni una deportación. Nunca hubo orden de captura de un tribunal venezolano ni una solicitud de Interpol. Nunca me presentaron ante un tribunal en Colombia. Nunca compareció un fiscal. No me permitieron defenderme. Santos me secuestró y me entregó a sabiendas de lo que me pasaría.

P.- Lo llevaron a La Tumba.

R.- Cuando llegué me desnudaron. Me fotografiaron. Me raparon. Me pusieron un traje color caqui. Y empezamos a cruzar puertas. Gruesas. Blindadas. Hasta llegar a una sala cubierta de espejos y cámaras. Todo estaba limpio, impoluto. Sentí el poder. Absoluto. Totalitario. Atravesamos dos pasillos estrechos. Puertas y más puertas. De pronto oí un rugido, como de una turbina. La descompresión. Y luego otra puerta. La abrieron. Y entramos. Parecía el cuarto de refrigeración de un matadero. Había sólo siete calabozos. Todos vacíos. Me metieron en uno y cerraron las rejas. Miré a mi alrededor. La celda era pequeña, de dos metros por tres. Había una cámara en el techo, que seguía todos mis movimientos. Un timbre. Un colchón sobre una lámina de cemento. Y dos potes, uno para beber agua y otro para orinar. Y pensé: Uhhhhh…

P.- Uh…

R.- La sensación de haber sido aplastado por el Estado en su mayor expresión de violencia y terror. Literal y figuradamente. Escuché el ruido del Metro sobre mi cabeza. Pensé en toda esa gente, esos viajeros más o menos despreocupados. Me dije a mí mismo: “Ninguno de ellos sabe que yo estoy aquí, debajo, enterrado en un sarcófago blanco”. Y también: “Jamás saldré vivo de este agujero”. En un lugar así, ni siquiera hace falta que te pongan un dedo encima. Tú deseas que te golpeen.

P.- ¿Deseaba que le golpearan?

R.- Espere. Necesito terminar la descripción. El frío. Glacial. Lo utilizan para encogerte. Para que no puedas moverte. Para reducirte a una lámina de piel. Para jibarizarte. Para que sepas que el individuo, tú, no vales nada. Por más que te hayas preparado para algo así, y los activistas venezolanos en Derechos Humanos estamos preparados, te hundes. Yo empecé a llorar.

P.- ¿Cómo sobrevive un hombre en esas condiciones dos años?

Lorent Saleh levanta una pierna y golpea el zapato contra el suelo, dos, tres, cuatro veces.

R.- Esto es lo que hacen: pisarte, pisarte, pisarte. Pero no matarte. Eso es lo peor. No te matan. Te dejan ahí para poder levantar el zapato y mirarte y reírse. ¿Me explico?

P.- Sí, por eso con más motivo le pregunto: ¿cómo sobrevivió?

R.- Mi madre dice que me robaron cuatro años de vida. Yo creo que no. Ni me los robaron ni los perdí. El tiempo no se detuvo. Yo entré en la cárcel con 26 años y salí con 30. Lo que aprendí no me lo quita nadie.

P.- ¿Qué aprendió?

R.- El poder de la contemplación. El valor de lo esencial que parece invisible. Los periodistas y los políticos quisieran que yo hablara de otras cosas. Pero para mí esto es lo fundamental. ¿Cuánto vale el color verde? ¿Y el azul? Yo estuve en un sarcófago blanco, como un ciego, meses y meses. ¿Y cuánto vale la conciencia del tiempo? No es que yo no supiera si era de día o de noche. Es que no sabía si había dormido una hora o diez. ¿Y qué valor tiene un espejo? Cuando no te ves la cara durante mucho tiempo te olvidas de cómo eres. La primera vez que me vi en un espejo tuve un ‘shock’. Me palpé, susurré… “Éste soy yo”. El cielo no es cualquier cosa. El sol, la luna, la lluvia, las estrellas… tampoco. Unos zapatos. Una silla. Yo peleé tanto, como un loco, para conseguir cosas que a cualquiera le parecerían irrelevantes. Hice una huelga de hambre de 18 días para que me dieran un reloj. La Defensora ¡del Pueblo! me decía: “¿Dónde está escrito que un reloj es un derecho humano? ¿Dónde dice que debamos dejarle una mesita?”.

P.- Algunas cosas consiguió.

R.- Sí, aunque luego me las quitaban. Me gusta leer y escribir. Octavio Paz y Borges son mis autores favoritos. Recuerdo cuando por fin me dieron un lápiz. Gastado. Como un tapón. Y una hojita. ¡No quería que se acabara nunca! Escribía con letra diminuta. La giraba. Buscaba rinconcitos blancos donde seguir escribiendo. El valor de las cosas… Fui sometido a una técnica de aislamiento celular. Su objetivo es anular, uno a uno, todos los sentidos del preso, hasta que ya no sabe si está vivo o muerto. ¿Y sabe usted cuál es la única forma de averiguarlo? El dolor. Por eso quieres que te golpeen. Y por eso te golpeas a ti mismo. Contra el suelo. Contra los barrotes. Contra lo que sea. Buscando la sangre. Porque solo la sangre y el dolor te reafirman en que sigues existiendo.

P.- Usted intentó suicidarse.

Lorent Saleh se arremanga la camisa y estira el brazo izquierdo. Dos gruesas cicatrices cruzan sus venas.

R.- Lo intenté cuatro veces. Pero ahí entró en juego algo distinto. Llevaba más de un año en La Tumba. Sabía que el régimen no iba a soltarme y que yo no iba a ceder. Y tomé una decisión: mis carceleros ya no dormirían tranquilos; no verían relajadamente la televisión mientras yo estuviera ahí. Y así lo anuncié: “Yo estoy dispuesto a matarme. Y si me mato ustedes van a ir presos. Y a sus jefes les dará igual. Los sacrificarán como insectos”. No era un: “¡Oh, ah, quiero morirme!”. Al contrario. Era mi último recurso. Como una huelga de hambre, pero más fuerte. Porque ellos debían saber que iba en serio. Mis intentos de suicidio fueron una forma de desafío a la dictadura.

P.- Se cortó las venas.

R.- La primera vez intenté guindarme.

P.- ¿Guindarse?

R.- Sí, colgarme. Con una sábana. Pero me vieron a través de la cámara. Entonces tuve que diseñar otra estrategia. Al baño siempre debía ir acompañado de un funcionario. Cuando por fin permitieron que me afeitara empecé a simular el mayor sometimiento. Para que cogieran confianza conmigo y bajaran mínimamente la vigilancia. Y así me fui llevando a mi celda trocitos de cuchilla de afeitar. Hasta que un día, de madrugada… A partir de entonces, un funcionario tuvo que dormir en mi celda cada noche. Con un ojo medio abierto, aterrado. Una noche intenté colgarme de las rejas. Mi carcelero se despertó y se abalanzó sobre mí para salvarme ¡y salvarse! Otro día, volviendo del baño, le cerré la puerta en la cara. Le dije: “Estoy cansado. Se acabó”. Y me volví a rajar. A los dictadores hay que desafiarlos. Para que sepan que no son dioses. Que también pueden sangrar y llorar y sufrir. Y que sus abusos tienen un coste, no sólo para los demás. Ésa es la verdadera resistencia: el desafío.

P.- ¿En su caso, cuál era el objetivo concreto de las torturas?

R.- Que denunciara a Antonio Ledezma, María Corina Machado, Leopoldo López o Álvaro Uribe. Con Uribe tenían una obsesión. Y yo era la pieza que les faltaba en su delirante narrativa: Colombia, los paramilitares, la oposición venezolana, los gringos. Algo parecido le ocurrió a Joshua Holt, un mormón americano con el que coincidí en El Helicoide. Lo detuvieron simplemente por ser catire -rubio- de ojos azules. El enemigo yanqui… Reforzaba su relato.

P.- Después de dos años y medio en La Tumba, fue trasladado al Helicoide.

R.- El cambio fue difícil. Yo estaba acostumbrado al silencio y a la soledad. El Helicoide era ruido, mugre, hacinamiento, depravación. Presos políticos y opositores se mezclaban con presuntos corruptos y 200 presos comunes. Me enfermé.

P.- ¿Cómo es El Helicoide?

R.- El Helicoide es la pura expresión del Estado mafioso. Ahí reina la extorsión, sobre todo económica. A niveles que nadie es capaz de imaginar. Hay presos que han llegado a pagar 200.000 dólares a cambio de una celda un poco mejor. Sus familias se han endeudado, y sus hijos y sus nietos. Y luego están los corruptos, reales y presuntos. El SEBIN sabe que Fulano tiene dinero. Le montan un expediente simulando un hecho punible, igual que a los presos políticos. Lo secuestran. Lo encierran. Lo torturan. La familia de Fulano no tiene adónde denunciar, claro, porque es la propia policía la que lo tiene secuestrado. Y entonces le dicen: “Venga, Fulano, paga tanto”. Y Fulano paga.

P.- Y ellos lo llaman “lucha contra la corrupción”.

R.- Es la peor corrupción. Y es endémica. Para el Gobierno tiene dos ventajas. En plena ruina económica, le permite pagar a los funcionarios esbirros. Y al mismo tiempo garantiza que le serán férreamente leales. Si cualquiera de estos funcionarios decidiese un día hacer lo correcto, bastaría recordarle su historial para que volviera volando al redil criminal. Así funciona el sistema de terror en Venezuela. Y por eso yo no podía demostrar la más mínima debilidad.

P.- ¿Otros sí lo hicieron?

R.- Yo he visto a hombres arrodillarse para que les golpearan. Y lo peor -lo más terrible y estremecedor-, he visto a hombres no hacer nada frente al sufrimiento de otros hombres. He visto presos colgados tres días de una reja. Crucificados. Y a otros presos pasar a su lado, como si nada. He visto a reclusos prestarse para maltratar a otros reclusos, creyendo que así evitarían ellos ser maltratados. Y eso no sucedía, claro. También era maltratados. Y más todavía. Porque nadie, ni sus carceleros ni sus compañeros, confiaba ya en ellos. Es tan enfermo, tan trágico: ver al ser humano en su estado más elemental y miserable. Como el judío que lleva a otro judío al horno. Eso ha conseguido el chavismo, la deshumanización más abyecta.

P.- No sé qué decir.

R.- Déjeme que lo diga yo. Unos se acostumbran a golpear, someter, torturar. Pero lo peor es que otros se acostumbran a ser golpeados, sometidos, torturados. Es como el elefante bebé, al que atan de una cadenita con un clavo al suelo. Y el elefante crece y se hace inmenso, pero sigue ahí, encadenado. Porque no sabe que le sobra fuerza para romper la cadena con un solo movimiento. El ser humano es así. Es el animal más doméstico. En El Helicoide tratan a los presos peor que a los perros y la mayoría lo soporta.

P.- ¿Usted nunca se sometió?

R.- Sí. Una vez callé. Y fue el peor día de mi estancia en la cárcel. De mi vida. Una mañana desperté escuchando el llanto de un hombre rogando clemencia. Y luego un golpe seco. Y otro. Y al mismo tiempo la risa del torturador. Me fui hacia los barrotes de mi celda. Nadie decía nada. Sentí asco. Empecé a llamar al funcionario, temblando de miedo. Y el funcionario apareció. Con una naturalidad absoluta. Llevaba la gota de sudor en la frente. Jadeaba. Tenía una sonrisa en la cara. Me preguntó, amable: “¿Cómo estás, Lorent? ¿Qué necesitas?” Y me hundí. La gota, su respiración agitada de tanto golpear, y esa sonrisa… Era un funcionario al que yo había creído incapaz de hacer algo así, distinto a los demás. ¿Cómo podía ser tan cruel con otro hombre y tan amable conmigo? ¿Cómo digerir eso? No supe qué decirle. Regresé al fondo de mi celda, como un perro. Esa noche tuvieron que doparme. Había destruido el calabozo. Me había dado golpes contra las paredes. Lo había roto todo. Nunca más callé. Pero no me perdono haber callado ese día. Fue una traición. A ese hombre. A mí mismo. A mi causa.

P.- También aprendió.

R.- Muchas veces, para justificarse, los funcionarios decían: “Éstos a los que golpeamos son presos comunes, delincuentes”. Y aunque lo fueran, ¿qué? Como si el hecho de que una persona sea un criminal te diera a ti el derecho a dejar de ser humano. Ahora bien: ¿torturar es de humanos? Piénselo… Yo creía que no lo era. Pero quizá estaba equivocado. El hombre no es un buen salvaje. Rousseau se equivocó. El socialismo y el comunismo también, claro. Por cierto, ¿por qué el nazismo está prohibido y el comunismo, no? ¿Lo ha pensado alguna vez?

P.- Muchas veces… Usted protagonizó el motín de El Helicoide.

R.- Sí, sé que las imágenes tuvieron un impacto mundial. El motín se veía venir. Fue la acumulación de muchos factores: las extorsiones, las torturas, el secuestro de menores de edad… Muchachos de 16 años hacinados en una celda. Yo no lo podía soportar. Y El Helicoide explotó. Y se demostró lo que le comentaba hace un momento, con la metáfora del elefante. El ser humano tiene una fuerza impresionante, sólo que no lo sabe. Nosotros volamos todas las rejas de ese maldito lugar. Tomamos todas las cámaras de seguridad. Yo destrocé los tres candados de mi celda con mis propias manos. Los funcionarios vieron eso y huyeron. Ese día descubrieron que ellos también sangran, aunque no sufrieron un rasguño. Ese día se dieron cuenta de que ahí había hombres, no insectos. Lo mismo ocurre con la sociedad.

P.- Después del motín, tres grupos de presos fueron liberados. Usted no.

R.- Yo tuve que asumir el castigo del motín y fue sumamente duro. Vi cómo eran liberados todos mis compañeros, activistas y presos políticos. Dos personas que se despiden a través de las rejas, el calor humano dividido por el frío del acero. No es fácil, no. Cuando sueltas la mano y te quedas solo… Te agarras la cabeza, esperas el latigazo del huracán y al mismo tiempo piensas: ¿por qué él sí y yo no, cuando tengo más derecho, cuando llevo más tiempo? Y te sientes un miserable por pensarlo. Y llegas a la conclusión de que Dios no existe o que no le importa. Y entiendes que sólo hay una salida para soportar lo que viene: asesinar cualquier esperanza de salir en libertad.

P.- ¿Cómo lo hizo?

R.- Renunciando a todo. A lo más importante, incluso al amor a la familia. Yo soy liberal, de derechas y católico. Pero en esos momentos hubo dos cosas que me ayudaron especialmente. Estudié el budismo como forma de desprendimiento. Y empecé a leer los discursos de Pepe Mujica [el ex presidente de Uruguay]. Mandela es la referencia universal de cualquier preso, pero su tiempo y circunstancias me son ajenas. Mujica, en cambio, estuvo 13 años preso en una cárcel llamada precisamente La Tumba. Y leer sus textos era como leer mi mente. Sobre todo una frase suya, que hago mía: “Descubrí qué tan duro grita la hormiga”. Es decir, el valor de la contemplación. De la concentración en los detalles más ínfimos como forma de supervivencia.

P.- A usted lo liberaron pocos días después de la sospechosa muerte del concejal Fernando Albán, que cayó del décimo piso de Plaza Venezuela. ¿Cree usted que lo mataron?

R.- Sospecho que lo lanzaron ya muerto, aunque lo mismo daría si se hubiera tirado él. También sería una víctima directa de la dictadura. Yo estuve en ese mismo piso 10, junto a esa misma ventana, y conozco la desesperación que podría llevar a un hombre a saltar.

P.- ¿Por qué ha sido liberado?

R.- Se ha especulado mucho sobre los motivos. Hasta se ha dicho que fue gracias al ex presidente Zapatero. Es falso. Zapatero no tuvo nada que ver con mi liberación. Yo soy libre por un cúmulo de factores. El primero, la lucha de mi madre. Luego, la presión de los periodistas, cuando ni siquiera los políticos querían hablar de mi caso. El trabajo de mis abogados. El apoyo del Parlamento Europeo, que el año pasado me concedió el Premio Sajarov. El debilitamiento del propio régimen. Y la ayuda de muchos países, incluida España.

P.- No guarda rencor.

R.- No. La necesidad de venganza es otra forma de servidumbre. Además, mi celda no está vacía. En las cárceles chavistas aún quedan muchas personas inocentes por las que debemos luchar y fuera, un país entero por reconstruir.

P.- ¿Cómo?

R.- Los venezolanos se sienten derrotados. Yo no voy a decirles, como hacen algunos: “Ya estamos cerca del final, falta poco”. Ni falta poco ni será fácil. Es y será difícil. Y, además, tiene que serlo. De pequeños nos decían que las cosas que valen la pena no se consiguen sin esfuerzo y sacrificio. Y esto por lo que estamos luchando vale la pena. De hecho, es lo más valioso que tenemos. Es la democracia y es la libertad.

P.- ¿Qué es Venezuela hoy?

R.- Un Estado terrorista. Definitivamente. El régimen de Maduro se sostiene mediante el pánico, la violencia y el hambre. El hambre no es la mera consecuencia de un mal gobierno. Es una estrategia, y de las más efectivas, de sometimiento. El régimen tiene que subyugar a los venezolanos porque ya es incapaz de convencerles. ¿Cómo lo hace? Aprovechándose de su nobleza y profunda vocación democrática. Así se lo comenté al presidente Sánchez.

P.- ¿Qué le dijo?

R.- Le dije: “Mire, presidente: yo vengo de la línea más radical de la oposición y jamás se ha valorado como opción la lucha armada. Si se hubiese planteado, la mitad de los líderes chavistas estarían bajo tierra. Millones de venezolanos han preferido incluso el exilio antes que la confrontación. El pueblo es pacífico. El que sí es terrorista es el Gobierno”.

P.- ¿Y qué le contestó?

R.- Me dijo que también lo entiende así.

P.- ¿Y le pidió usted algo concreto?

R.- Le insistí en la importancia de las sanciones. Es falso que las sanciones perjudiquen a la gente, como ha dicho Zapatero. Al revés. El pueblo agradece que se castigue a sus torturadores. Pero, además, veamos las cosas más allá de Venezuela y sus víctimas. ¿Cómo no vamos a sancionar a criminales de este calibre? ¿Qué mensaje estaríamos trasladando al mundo? Que a máxima crueldad, máxima impunidad. También le hice al presidente Sánchez otra reflexión: no es la oposición venezolana la que debe exigir la rendición del régimen. Deben hacerlo España y las demás democracias del mundo. Son ustedes los que tienen que decir: “Hasta aquí. Ya no más. Basta”.

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