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Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

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“En Venezuela creíamos que esto no nos podía ocurrir” – Yo Influyo – 19 de Junio 2018

Unknown.jpegJorge Roig prefiere no emitir una opinión sobre el proceso electoral que vive México. Se limita a dar una recomendación a los ciudadanos: No den nada por descontado, no subestimen a nada ni a nadie”.

Jorge Roig es un reconocido empresario venezolano. De 2013 a 2017 se desempeñó como presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), el organismo empresarial más importante del país.

Durante su gestión fue un férreo opositor del presidente Nicolás Maduro, quien incluso lo acusó de ser “quien dirige la guerra económica”.

En entrevista exclusiva con Yo Influyo, Roig recuerda cuándo inició la descomposición económica y política que ha vivido Venezuela en los últimos años.

Para un extranjero, dice, es difícil comprender qué significa la hiperinflación, que en 2018 alcanzará el 34 mil por ciento. En México, cabe recordar, el pronóstico es de apenas 4.06 por ciento.

“La gente en estos momentos, para comprar un cartón de huevos, necesita 40 salarios mínimos” explica el empresario, quien agrega que la falta de dinero en efectivo agrava aún más el problema.

Un producto de importación, por ejemplo, puede aumentar su precio hasta en 40 por ciento en solo un par de horas.

En promedio los venezolanos han bajado ocho kilos de peso y la gran mayoría de los ciudadanos no puede permitirse comer tres veces al día.

“Es el resultado de unas políticas desacertadas, una mezcla de ideología con militarismo, con populismo, con demagogia, ineficacia y corrupción, y todo eso junto ha formado una mezcla de un coctel explosivo”.

Pero ¿Cómo llegaron a este punto? Jorge Roig recuerda que nadie –ni él mismo- pensaba que la llegada de Hugo Chávez al poder, en 1999, tendría un efecto tan catastrófico para el país sudamericano; y, aunque prefiere no hablar directamente de las elecciones en México, hace una breve recomendación: “No subestimen a nada ni a nadie”.

“Somos latinos y somos muy parecidos. Creo que las similitudes comienzan cuando uno empieza a decir: esto no me puede ocurrir a mí. En Venezuela, hace 20 años, yo era el primero que decía ‘nunca a los venezolanos nos va a poder ocurrir que seamos como Cuba’ y ahí estamos”.

 

“Sin cambio político no habrá cambio económico” por Marta Martínez – Deia – 29 de Mayo 2018

El economista José Manuel Puente participa hoy a las 19.30 en la mesa redonda ‘Solidaridad con Venezuela’ que organiza la Fundación Sabino Arana

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BILBAO- El economista venezolano José Manuel Puente, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración y de la Universidad de Oxford, cree que su país tiene potencial para revertir el ciclo de “desastre económico”, pero que para ello es necesario “un cambio político”.

¿Cuál es su diagnóstico sobre la economía venezolana?

-En los últimos cuarenta años, Venezuela había tenido uno o dos años malos, periodos de crisis, una economía muy volátil, pero la primera vez en la historia de Venezuela que hay cuatro años de recesión es ahora, cuando se habrán perdido cerca de 35 puntos del PIB, un tercio del Producto Interno Bruto ha desaparecido como consecuencia de la gran crisis económica. Es la crisis económica más aguda que haya vivido un país latinoamericano en los últimos cuarenta años, muy superior a Bolivia durante la hiperinflación, incluso muy superior a la crisis del corralito en Argentina. El país se está colapsando a consecuencia de un modelo de desarrollo completamente equivocado.

¿Qué impacto tienen estas cifras en la sociedad? ¿Cómo se ha transformado el país en los últimos cuatro años?

-Hay varias consecuencias, una muy clara, que es el empobrecimiento de la sociedad. En el país hay un 87% de pobreza. Sobre todo los cincos últimos años ha habido ciclos recesivos muy agudos, alta inflación y ahora hiperinflación, que se calcula que podría estar sobre los 13.000%. Es una destrucción de riqueza abrumadora y eso se combina también con algo que tiene consecuencias muy negativas, que es el desabastecimiento.

Sobre el desabastecimiento en Venezuela se ha escrito mucho, pero ¿dónde está el origen?

-Nosotros creemos que este colapso macroeconómico es consecuencia de una política económica equivocada, que se podría resumir en cuatro o cinco líneas: controles de cambio, controles de precio, controles de tasas de interés, control del mercado laboral y las famosísimas expropiaciones. La revolución, en los últimos años, ha expropiado más de 300 empresas. Las expropiaciones lo que hicieron fue alejar toda posibilidad de inversión privada nacional o internacional. Venezuela no es un país quebrado, Venezuela es un país muy mal manejado económicamente.

¿Qué diferencias hay, desde el punto de vista de económico, entre el gobierno de Chávez y el de Maduro, teniendo en cuenta que los peores han sido los últimos cuatro años?

-Los huracanes que vive hoy la economía venezolana son los vientos que sembró Hugo Chávez a partir de 1999. El gran nacionalizador, el gran expropiador fue Hugo Chávez. La bomba le ha estallado a Nicolás Maduro en la cara, que no sabe cómo revertir el ciclo de desastre macroeconómico.

¿Tiene Venezuela margen para salir de la crisis?

-Yo creo que sí. Primero un apunte importante. Este colapso macroeconómico se da después del choque petrolero más grande en duración e intensidad de la historia de Venezuela. Los precios del petróleo fueron muy altos, sobre todo de 2004 a 2014. Para dar un número: entre 1999 y 2017, a Venezuela le ingresaron solo por petróleo 937.000 millones de dólares. El colapso, la crisis económica más aguda que vive Venezuela se da después del choque petrolero más grande, del cañonazo de petrodólares más grande que ha habido en la historia, y eso lo hace paradójico. Esto dice que ha sido el mal manejo macroeconómico el que ha llevado al país de mayor potencial de América Latina al colapso. Pero Venezuela sigue siendo una de las economías de mayor potencial económico del continente. Una de las razones es que Venezuela tiene las reservas petroleras más grandes del mundo, el 25% del petróleo del mundo está en Venezuela. El oro negro no es éxito, pero da potencialidad. El tema es que no hemos sabido cómo manejarlo.

¿Cómo tendría que ser un buen manejo?

-El petróleo te puede generar en un año de precios altos hasta 90.000 millones de dólares y con eso puedes generar la infraestructura física para el desarrollo del aparato productivo nacional, puedes transformar el sistema de salud pública, la educación pública. Puedes hacer cosas maravillosas si tienes el liderazgo y tienes las ideas. La mayoría de las economías latinoamericanas han vivido en los últimos veinte años un proceso de reinvención, de transformación. Chile ya está más cerca del primer mundo que del tercero, Perú está caminando a paso rápido, incluso Bolivia, siendo una economía muy pequeña, se ha reinventado. Venezuela no tiene que inventar nada, solo ver lo que ha hecho el resto de América Latina, que viene de periodos de hiperinflación, recesión. Venezuela necesita un programa de reformas integrales que ataque los desequilibrios y que haga que el país recupere crecimiento paulatino, control de la inflación y que genere abastecimiento. El petróleo puede ayudar a encender otros motores de crecimiento.

Entiendo que para que se den esos cambios, el chavismo debería dejar el poder.

-Venezuela tiene una sola oportunidad, sin cambio político no habrá cambio económico. Nicolás Maduro y la Revolución bolivariana no puede ni quiere cambiar.

Venezuela es la Siria de América Latina por Marinellys Tremamunno – Yoinfluyo.com – 23 de Mayo 2018

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Yo influyo entrevistó al presidente de Datanalisis, Luis Vicente León, para entender las causas y consecuencias de este nuevo fenómeno migratorio.

Venezolanos escapan de su país

El éxodo de venezolano a lo largo de Latinoamérica inició hace cuatro años y se prevé que aumente a lo largo del año 2018.

Así lo alertó este martes 22 de mayo el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Filippo Grandi, durante una reunión que se llevó a cabo en Bruselas y en la que participaron los representantes de la organización en Brasil y Colombia, además de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ya había alertado de este fenómeno, asegurando que existen más de 1 millón 600 mil venezolanos viviendo en el exterior y que la tendencia sigue aumentando.

Lo vemos en el puente internacional Simón Bolívar, en donde a diario escapan 50 mil venezolanos, de acuerdo con las cifras de Migración Colombia. Esta estructura de trescientos metros se encuentra sobre el río Táchira, separando la frontera entre Venezuela y Colombia, entre el hambre y la esperanza.

En Colombia inicia el largo viaje de los que escapan hacia el sur. Otros eligen arriesgar su vida en el mar para intentar llegar a las islas del Caribe; y los descendientes de europeos generalmente tienen las tierras de sus abuelos como primera opción. Así, Venezuela se transformó en la Siria de América Latina.

Pero ¿por qué escapan los venezolanos? Yo Influyo entrevistó al director de la empresa de encuestadora venezolana Datanalisis, el economista Luis Vicente León, para entender las causas y consecuencias de este fenómeno migratorio sin precedentes.

¿Cuáles son las causas del éxodo y sus proyecciones?

“El 34% de la población venezolana dice que está evaluando alternativas concretas para irse del país. Las razones son muchas, pero la más importante es la crisis económica, que está espantando las poblaciones en la base de la pirámide, gente que no tiene nada y se monta en un autobús hacia el sur y se va quedando donde sea.

A lo mejor buscando un primo en Lima o un hermano en Ecuador; pero también tenemos la emigración de los que quieren proteger su patrimonio porque siente que están en riesgo; y de los profesionales que cree que el país es primitivo, que no les permite desarrollarse. De manera que, todos los motivantes que hay son negativos.

Hemos estimado que hoy Venezuela tiene el 7 % de su población fuera, es decir entre uno y dos millones de personas y que los próximos 3 años se pueden ir otros dos o dos y medios más. Podremos llegar a tener entre 5 y 6 millones de venezolanos viviendo en el exterior. Básicamente porque no sienten que el país les ofrezca calidad de vida que merecen”.

¿Por qué Venezuela llegó a esta crisis?

“Estamos en la peor crisis que recordamos en materia económica, la inflación más alta del mundo, una pulverización del ingreso de la población, una salida brutal de inversiones, una población que busca marcharse tratando de resolver su vida y la razón fundamental es el modelo de control e intervencionismo estatal extremo, que tiene como consecuencia, en ese control de cambio en ese control de precio, la absoluta destrucción de la capacidad productiva del país y un gobierno que además ha reducido los derechos democráticos y hace difícil que la población pueda expresarse buscando un cambio para provocar un modelo distinto de desarrollo…”.

Según su opinión, ¿cuáles son los escenarios luego de esta reelección de Nicolás Maduro?

“Venezuela vive un Cáncer encapsulado y los venezolanos vivimos dentro de esa cápsula y tiene impacto sobre nuestra vida, sobre nuestra capacidad de exportación, sobre las operaciones de las empresas y eso hace prever que con Maduro en el poder la economía se va a deteriorar mucho más. El gobierno pudiera además radicalizarse mucho más de lo que hemos visto hasta ahora. Pero también existe la posibilidad de que el chavismo implosione, que es el riesgo más grande que tiene el presidente.

Maduro no se enfrenta a la oposición, se enfrenta a los riesgos de implosión de un chavismo que también sabe que el presidente no ha sabido gobernar y que el país está terriblemente mal. Las sanciones internacionales afectarán aún más la vida cotidiana de muchos chavistas que buscarán protegerse y tratarán de huir, buscando quizás una negociación con los actores opositores que queden en el poder. Los dos escenarios son mucho deterioro o implosión del chavismo en el futuro”.

 

 

“La oferta de crudo de Venezuela puede entrar en caída libre” por Ibsen Martínez – El País – 18 de Mayo 2018

1526596374_790523_1526596953_noticia_normal_recorte1.jpgGiusti, que dejó voluntariamente la presidencia de PDVSA el mismo día en que Chávez asumió la presidencia, asegura que “si el desgobierno de Maduro se prolonga, Venezuela se irá convirtiendo cada vez más en un productor marginal”

Luis Giusti (Lagunillas, Venezuela, 1944) dejó voluntariamente la presidencia de Petróleos de Venezuela (PDVSA) el mismo día de 1998 en que Hugo Chávez asumió la presidencia. Ingeniero de petróleos, Giusti estuvo al frente del otrora gigante petrolero venezolano desde 1994 y fue quien aplicó una reforma energética pionera en América Latina. Su rol en el boom petrolero colombiano de la década pasada es conocido y valorado. Actualmente reside en Washington, donde es alto consejero del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en asuntos de energía y petróleo y es miembro del Energy Intelligence Group.

Pregunta. PDVSA es blanco de acciones internacionales que comprometen su futuro, como la sentencia a favor de Conoco-Philips [petrolera de EE UU que tuvo que ser compensada por una expropiación]. Hay analistas que describen este escenario como equivalente a un embargo petrolero. ¿Lo comparte?

Respuesta. No, no es equivalente; aunque sí de impacto significativo. PDVSA perdió con ella el acceso a los patios de tanques en el Caribe que había venido usando. En consecuencia, tiene ahora muy limitada su habilidad para cargar los supertanqueros que mueven las compras de EE UU, India y China.

El caso Conoco deja ver, por otra parte, la bancarrota de la petrolera venezolana. Aunque no esté formalmente declarada, las deudas impagables, la aguda caída de producción que hoy está en 1,3 millones de barriles diarios, la paralización de cinco de las seis refinerías que tiene en territorio nacional, la necesidad de comprar gasolina y derivados en el mercado internacional, el default de los bonos de la empresa…, son todas características de una empresa en bancarrota. A eso hay que sumarle la inmensa corrupción a sus más altos niveles. El saqueo inmisericorde de PDVSA se cuenta ya en decenas de miles de millones de dólares.

Un golpe muy duro podría llegar con la aplicación de sanciones directas contra PDVSA, lo cual eliminaría las posibilidades de vender crudo a EE UU. El año pasado aún se exportaban 700.000 barriles a las refinerías del Golfo de México. Actualmente, esa cifra es de 400.000.

P. La Agencia de la Energía de EE UU ha certificado que Colombia exportó en abril un volumen mayor que Venezuela a la costa del Golfo de México.

R. Circula ya la broma de que Colombia, camino de los 870.000 barriles diarios, y Venezuela con su producción en picado, compiten por ser el primero en alcanzar un millón de barriles al día.

P. ¿Está Venezuela cerca del fin de una era, como ya comienza a afirmarse?

R. No cabe duda de que si el desgobierno de Maduro se prolonga, Venezuela se irá convirtiendo cada vez más en un productor marginal.Venezuela ha sido el mayor factor contribuyente de los actuales altos precios petroleros

P. ¿Los precios altos que se avizoran podrían compensar en algo la merma en la producción?

R. Irónicamente, Venezuela ha sido el mayor factor contribuyente de los actuales altos precios petroleros. No porque haya cerrado barriles para cuadrar cuotas de producción en el seno de la OPEP, sino por una caída de su producción de más de dos millones de barriles diarios en apenas dos años. Revertir producción declinante es siempre una tarea costosa y difícil. Y la actual producción venezolana todavía puede entrar en caída libre.

P. De no haber mediado la sostenida destrucción de PDVSA acometida por Chávez, ¿en qué situación estaría hoy?

R. Cuando asumí las riendas de PDVSA en marzo de 1994, la producción de la empresa era de 2,5 millones de barriles diarios. Con la apertura petrolera, ya a finales de 1997 la producción de Venezuela alcanzaba los 3,4 millones de barriles. Si tomamos como referencia esa cantidad y le asignamos un precio de 60 dólares por barril, el país habría ingresado 180 millones de dólares diarios, unos 65.700 millones de dólares [55.700 millones de euros] anuales. Esa cifra equivale a la deuda total actual que tiene Maduro con China.

 

Programa de ajuste económico pasa por un acuerdo político amplio por Ingrid Navarro – El Universal – 13 de Mayo 2018

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Para el economista, Pedro Palma, la crisis económica que atraviesa el país actualmente demanda correctivos urgentes y sin demoras en el ámbito fiscal, monetario y cambiario lo cual pasa por lograr un acuerdo político amplio que permita rescatar la credibilidad y la confianza en el país.

El programa a aplicar asegura debería incluir acciones como el estímulo de las inversiones, diversificación de la producción, concentración del Estado en las cosas que les son propias, reprivatización de una serie de empresas y el desmantelamiento de los controles, entre otros, porque son los elementos que le permitirán por un lado abatir la inflación y por otro retomar la senda del crecimiento económico sostenido.

Explica el profesor emérito del IESA, fundador expresidente e individuo de número de la Academia de Ciencias Económicas de Venezuela (ANCE) que la implementación de medidas económicas aisladas carece de sentido.

Cita que los ajustes de salarios compulsivos, por ejemplo, no compensan el aumento de los precios y lleva a las pequeñas y medianas empresas que son las mayores generadoras de empleos a cerrar sus puertas porque por el control de precios existente no tienen capacidad de incrementar sus precios al mismo ritmo del ajuste de los costos que enfrentan.

Destaca que países de América Latina en las pasadas décadas han aplicado medidas en los ámbitos que recomienda como parte de un programa integral y han funcionado. “Esto hizo incluso que se considerara que los problemas hiperinflacionarios estaban superados en el mundo económico…por eso es insólito que se esté viviendo en Venezuela esta situación producto del mal manejo de las políticas públicas”, apunta.

En el ámbito fiscal el también director de Ecoanalítica sugiere el avanzar hacia un proceso de racionalidad del gasto público y una disciplina fiscal aumentando los ingresos y racionalizando los gastos.

Llama a sincerar las finanzas públicas lo cual, alerta, pasa por el incremento de los ingresos. En este ámbito califica como fundamental la revisión de las tarifas de los servicios públicos “que son prácticamente inexistentes” y elevar los precios de los bienes que ofrece el Estado venezolano. Leer más de esta entrada

Roberto Ampuero: “Queremos ver la reacción de Maduro tras las elecciones, ahí veremos si corresponde o no enviar un embajador” por Catalina Göpel – La Tercera – 12 de Mayo 2018

Imagen-ROBERTO-AMPUERO-05.jpgCanciller se abre a posibilidad de dejar Caracas sin representación diplomática, en medio de la decisión de La Moneda de dar señales “muy claras” hacia el gobierno venezolano.
En su primera visita a Estados Unidos como canciller del gobierno de Sebastián Piñera, Roberto Ampuero conversó con La Tercera en la residencia de la embajada chilena ubicada en Washington.

Durante algunos minutos se ausentó de una recepción en su honor celebrada en el primer piso, para sentarse a responder nuestras preguntas. Mientras revisaba algunos documentos y carpetas, el actual ministro, un novelista y converso desde el comunismo a la derecha, confesó que en este corto periodo ha perdido casi 10 kilos de peso. “El secreto es ser canciller”, comentó riendo.

Tras despedirse del Distrito de Columbia en un acto simbólico, en el que dejó un ramo de flores como ofrenda en el memorial instalado en el lugar donde en 1976 fue asesinado el excanciller socialista Orlando Letelier, Ampuero viajaba ayer rumbo a Miami, para hacer una breve escala antes de aterrizar en Ciudad de México, donde participará de una nueva cumbre del Grupo de Lima, el bloque de países que rechaza al gobierno de Nicolás Maduro. El mismo al que llama a dar una declaración a un nuevo nivel, “acompañado de medidas que tengan un impacto concreto dentro de lo que es la realidad de Venezuela”.

Su nombramiento fue uno de los más sorpresivos. De hecho, recibió fuertes críticas por falta de experiencia. ¿Qué les responde hoy a esas personas, a dos meses de asumir su cargo?

Lo importante cuando a uno lo nombran a un cargo de tanta responsabilidad es tratar de hacerlo lo mejor que se puede, utilizando todas las herramientas y toda la experiencia que se ha ido acumulando. Quisiera decir algo adicional: yo no soy un canciller en el sentido tradicional. Los cancilleres han venido por lo general de otros sectores o de otros mundos. Creo que el Presidente me escogió porque vio algunos elementos que le parecían interesantes. Soy un chileno que pertenece a la diáspora. Hay más de 1 millón 100 mil chilenos que pertenecen a la diáspora. Somos chilenos que hemos vivido o siguen viviendo fuera de Chile desde hace mucho tiempo y que han hecho su vida, su profesión, sus familias fuera de Chile, pero que siguen teniendo una intensa relación con el país y se sienten profundamente chilenos. Me ha tocado vivir en muchos países y he vivido a profundidad en Cuba, Alemania Oriental, Alemania Occidental, Suecia, México y EE.UU. Por lo tanto, acumulo una experiencia de vida de haber visto muchos mundos y de haber visto la Guerra Fría, haberla conocido por dentro y por fuera. Esa experiencia de vida y el hecho de haber sido durante años periodista especializado en asuntos internacionales, los viajes mismos, las escritura y los contactos internacionales me permitieron poder desempeñar también este trabajo.

Su primera visita a EE.UU. se enmarca en una semana importante en materia internacional para el gobierno de Donald Trump con la salida del acuerdo nuclear con Irán y sus acercamientos a Corea del Norte. ¿Cuál es su posición sobre las decisiones que se han tomado?

Como canciller de Chile no comento las decisiones de otros gobiernos. En términos generales, pienso que ha sido una semana muy intensa en materia de política exterior para EE.UU., y especialmente para el Secretario de Estado, Mike Pompeo. Consideré muy valioso que como Pompeo venía de viaje, trayendo de vuelta a tres reos norteamericanos desde Corea del Norte, tuviese la oportunidad de reunirme con el subsecretario John Sullivan. Y en ese sentido Chile también tiene posiciones. Por ejemplo, en el caso de la relación con Irán nosotros no opinamos sobre eso en sí mismo, lo que sí opinamos es que nos interesa mucho crear el máximo nivel de seguridad internacional y también en términos nucleares. Es decir, aquellos acuerdos que contribuyan a dar más seguridad y a limitar el uso de las armas nucleares siempre son bien vistos por Chile, es parte de su política exterior y de su política multilateral.

Pero el gobierno del Presidente Trump ha dado señales que van en contra de posiciones que ha mostrado Chile de ser un país abierto en materia de política internacional como en materia comercial…

Chile es un país con un determinado tamaño, una determinada economía y una población de alrededor de 18 millones de habitantes, y tiene también un prestigio. Cuando sentimos que hay comentarios o aires que están vinculados con el proteccionismo, nos preocupamos de inmediato, porque somos una economía extraordinariamente abierta y que ha logrado su progreso y desarrollo fundamentalmente gracias a que es capaz de acceder a la mayor parte de las economías del mundo. A nosotros nos interesa el libre comercio, estamos a favor del libre comercio.

La crisis de Venezuela tomó bastante protagonismo de su agenda acá en EE.UU. ¿A qué lo atribuye?

Lo que está sucediendo en Venezuela se va agravando día a día cada vez más. La crisis humanitaria, sin siquiera hablar de la crisis política, que es una crisis en sí enorme. La económica también es gigantesca, en uno de los países con las mayores reservas de petróleo del mundo. Era imposible imaginarse que podía llegar a este caso en que no hay ni comida ni medicinas.

Usted ha señalado que hay que tomar nuevas vías para abordar la crisis venezolana. ¿A qué se refiere, estando cada vez más cerca de las elecciones del 20 de mayo?

Todos estos temas Chile los trata en forma multilateral, uno va consultado y hablando con los otros cancilleres, por eso es tan importante conocer a los otros cancilleres. Establecer un vínculo personal de tal manera que uno se ‘whatsapea’ o llama y resuelve los temas rápidamente. En cada paso que nosotros damos, conscientes de nuestro tamaño, de nuestro prestigio y de nuestro softpower, siempre tratamos de ver qué están pensado los demás países con respecto a ideas nuestras, y las consultamos. Porque en la medida en que tengamos respaldo a esas ideas o podamos apoyar ideas similares, formamos un grupo mayor de países y tienen mayor peso. Una convicción que tiene Chile en este momento es que si va a haber una declaración del Grupo de Lima, que se va a reunir el lunes en el D.F., no puede ser una declaración más, con la cual el Presidente Nicolás Maduro simplemente empapela su despacho. Tiene que ser una declaración de una nueva calidad, de un nuevo nivel, que implique elementos que se están viendo y se están discutiendo con otros cancilleres. Y al mismo tiempo esto debe ir acompañado de medidas que tengan un impacto concreto dentro de lo que es la realidad de Venezuela. Pero lo importante es que no afecte más a la población de Venezuela, que está sufriendo una tragedia de proporciones.

¿Y qué medida concreta es la que está dispuesto a realizar Chile?

Uno las propone, las conversa y las dialoga. No se trata de un camino que uno va solo en una dirección como país. Por ejemplo medidas que faciliten la ubicación de inversiones, depósitos de altos funcionarios o familiares del gobierno de Venezuela. Ese es un tema en el que EE.UU. y la Unión Europea ya han tomado medidas en torno a eso. Eso es una señal interesante. La otra que se está conversando es también la de tener un mayor control sobre las visas de ingreso que se dan a ciertas personalidades de la dirigencia del gobierno de Maduro, todas estas son opciones que se están analizando y con las que se trata de no afectar al pueblo venezolano, que está sufriendo el hambre y la escasez, y por otro lado que permitan que el gobierno de Maduro sienta que no solamente hay una opinión internacional crítica a su forma de dirigir Venezuela y la crisis, sino que también sienta que la comunidad internacional está reaccionando de forma concreta frente a ello. Se trata de medidas pacíficas, que apuestan por soluciones de tipo político, pero queremos que se sienta de una forma más patente la preocupación que tiene la comunidad internacional.

A falta de un embajador, hoy en Caracas, ¿estudia Chile no llenar esa vacante como señal potente de rechazo hacia el gobierno de Maduro?

Chile cuenta con una cancillería altamente profesional, de gente experimentada que conoce las materias, y es bueno tenerlo en cuenta porque cuando se dice que en un lugar no está el embajador o no se ha nombrado, pareciera que se entra en una suerte de caos y no funcionan las instituciones. Nosotros no tenemos embajador en Venezuela, estamos observando cómo se desarrollan las circunstancias. Queremos ver qué pasa en estas mal llamadas elecciones, queremos ver cuál es la reacción de la comunidad internacional. Queremos ver cuál es la reacción del gobierno de Maduro (tras las elecciones), y allí veremos si corresponde o no corresponde enviar a un embajador.

¿Pero se estudia como una posibilidad?

Lo más importante es lanzar señales muy claras hacia el gobierno de Maduro de que esto no puede seguir así. De que se agota la paciencia en muchos países, de que la situación es dramática para los venezolanos y de que los países vecinos están sufriendo también esta situación y esta migración. No se puede tratar de esa forma a todo un país, uno que históricamente ha sido uno de los más prósperos de América Latina.

A propósito de la tardanza en otros nombramientos de embajadores. ¿A qué se debe? ¿Poco interés o falta de candidatos adecuados?

No, yo creo que hay que tomar varias cosas en cuenta. Por cierto, hoy tenemos dos nuevos beneplácitos: el embajador en la Santa Sede, Octavio Errázuriz, y también el embajador en Panamá, Germán Becker. Es decir, esto sigue funcionando. Los ritmos de la diplomacia son distintos a los ritmos de la política y al deseo legítimo de los periodistas. Pero también invito a las personas a reflexionar sobre las primeras tareas que hubo que enfrentar como país cuando asumimos en materia del frente exterior. Una de ellas fue de inmediato hacerme cargo de La Haya, a la cabeza de lo que era la defensa. Inmediatamente después viene la Cumbre en Lima, que también demandó muchas energías, y posteriormente tuvimos la presencia inmediata en Argentina y Brasil con grandes resultados. Son estas tareas que no las tuvieron otros gobiernos al inicio, es un comienzo muy especial.

¿Puede ser también que el nombramiento de Pablo Piñera inhibió de alguna manera al gobierno para nombrar a otros cercanos que podrían haber estado en las listas?

Pienso que ese es un asunto puntual, y las otras embajadas que están allí, unas esperando al beneplácito y otras esperando la decisión final, siguen por carriles diferentes, porque las especificidades que se requieren son distintas. Que tengan conocimiento del país donde van, que tengan noción del idioma que se habla, que conozcan su historia, su cultura y que tengan fundamentalmente los nexos y las relaciones, que son centrales para el desarrollo de la diplomacia y nada reemplaza eso. Todos esos elementos hay que sopesarlos para tomar una decisión.

¿Qué lecciones sacó el gobierno y usted del episodio?

Ahí lo central es que cuando tomamos nota de que esta decisión por parte de la Contraloría iba a tomar meses, obviamente la conclusión que se saca es que una embajada como la de Buenos Aires no puede estar tanto tiempo sin un embajador, y esa fue la razón por la que se tomó la decisión que se tomó.

En cuanto a la demanda marítima en La Haya y de cara al fallo, ¿ve Chile escenarios posteriores sobre cómo encausar las relaciones con Bolivia tras esta etapa?

Un gobierno siempre tiene una mirada de futuro, y esto pasa en Cancillería también por imaginarse escenarios. Desde luego, no quiero manifestarme con respecto a eso porque son estudios que se van haciendo y nos permiten actuar de la mejor forma. En lo concreto, la defensa chilena en términos jurídicos fue muy sólida y no hay ninguna experiencia que permita a la Corte de Justicia, si actúa apegada completamente a lo que es el Derecho Internacional, acceder a las demandas de Bolivia.

EEUU dice que proceso del #20May en Venezuela son “línea roja” para la comunidad internacional – La Patilla – 11 de Mayo 2018

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Carlos Trujillo, embajador de Estados Unidos ante la OEA habló con VOA sobre las elecciones en Venezuela previstas para el 20 de mayo

El embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos, OEA, Carlos Trujillo, habló con la Voz de América sobre el proceso que se realizará en Venezuela el 20 de mayo y cuya legitimidad ha sido cuestionada por, al menos, 16 países del Hemisferio.

El diplomático aseguró que los militares venezolanos “tienen que hacer justicia”. Trujillo explicó que su llamado implica que los militares “no deben estar detrás de un líder que no es legítimo, no pueden abusar del pueblo ni pueden torturar a civiles”, advirtiendo, al mismo tiempo, que una vez que la democracia retorne a su país, quienes violen “la verdadera Constitución” venezolana, tendrán que responder ante la justicia.

El embajador Trujillo aseguró que después del 20 de mayo, “la conversación va a cambiar”, al convocar la imposición de sanciones más drásticas contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro por parte de la comunidad internacional.

Las elecciones en Venezuela son una “línea roja” para comunidad internacional según el embajador Trujillo.

“¿Hasta cuándo vamos a aguantar a un presidente que abusa de su pueblo?”, preguntó el embajador de EE.UU. ante la OEA al asegurar a la Voz de América que las cuestionadas elecciones venezolanas, marcan una “línea roja” para la comunidad internacional.

“Una mafia gobierna a Venezuela” señaló el embajador estadounidense ante la OEA quien explicó por qué la administración del presidente Donald Trump considera la crisis venezolana como una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.

La entrevista del embajador de EE.UU. ante la OEA Carlos Trujillo fue concedida a la VOA en anticipación a la elección del 20 de mayo.

 

“Venezuela tiene tres salidas: la negociación política, la intervención del Ejército o la anarquía total” por Pablo De Llano – El País – 10 de Mayo 2018

Carlos Vecchio, número dos de Voluntad Popular, prevé que la crisis de su país se agravará tras las elecciones y defiende forzar la salida del régimen con presión civil, militar e internacional
1525910347_654215_1525910823_noticia_normal_recorte1.jpgCarlos Vecchio (1969, Caripe) es un opositor venezolano en el exilio. Afincado desde 2014 en Miami, capital de la diáspora de su país, tras escapar de Venezuela bajo orden de busca y captura, es el número dos de Voluntad Popular, partido excluido por el régimen chavista de las elecciones del 20 de mayo y cuyo líder Leopoldo López permanece en arresto domiciliario.

“Pasé tres meses escondido en Caracas moviéndome de un sitio a otro hasta que conseguí salir del país por caminos verdes”, dice y aclara: “Por vías no convencionales”. Abogado de formación, Vecchio comienza la entrevista en un hotel de Miami calificando de “baño de mentiras” la tribuna del presidente venezolano Nicolás Maduro publicada recientemente en este diario.

Pregunta. Maduro definió en ese texto la Venezuela actual como una “democracia de panas”.

Respuesta. Una corrupción entre panas es lo que hay. El chavismo es una mafia que ha saqueado al país y lo ha metido en la peor crisis de su historia contemporánea.

P. ¿Mucho de ese supuesto botín está en Miami?

R. Sin duda. Les gusta vivir en lo que llaman el imperio. Pero su dinero está por todo el sistema financiero internacional. Por eso temen tanto las sanciones de Europa, a donde se han ido moviendo por temor a las de EE UU, que daban por descontadas.

P. ¿A cuánto podría ascender el desfalco?

R. Solo lo tendremos claro cuando salgamos de la dictadura; pero, por ejemplo, en una investigación de la Asamblea Nacional se determinó que de la petrolera estatal PDVSA se habían saqueado 62.000 millones de dólares, y exministros de Chávez han dicho que el robo a través de la administración del cambio de divisas es de al menos otros 25.000 millones.

P. ¿Qué espera de las elecciones del 20 de mayo?

R. No es una elección, es un fraude montado por la dictadura de Maduro para su coronación. Imagínese que mañana Rajoy diga: “Llamo a elecciones en España pero el PSOE, Ciudadanos y Podemos están ilegalizados y además Pedro Sánchez va preso y Albert Rivera queda inhabilitado políticamente y Pablo iglesias se tiene que ir del país. Las elecciones, por lo demás, son pasado mañana. ¿Los españoles estarían de acuerdo? Eso es lo que esta pasando en Venezuela.

P. ¿Da por hecho que Maduro ganará las elecciones?

R. Ya se las robó. El resultado está marcado.

P. ¿El candidato opositor Henri Falcón no tiene posibilidades?

R. Cero. No existe posibilidad de que salga un resultado distinto al de Maduro. Eso es una fantasía que ha puesto a rodar el propio gobierno para evitar que Falcón se retire de las elecciones y procurar que la presión internacional no sea mucho más fuerte al existir la impresión de que pueda ganar alguien que no sea Nicolás Maduro.

P. ¿Caracas teme a la presión internacional?

R. Sin duda, sobre todo, como decía, la de la Unión Europea, porque muchos de los testaferros y familiares de la gente del régimen viven en Europa o mantienen sus cuentas y activos allá utilizando el sistema financiero para resguardar su dinero.

P. ¿Qué le espera a Venezuela después de los comicios?

R. La crisis se profundizará y se generará una mayor confrontación política. Para el cierre de este año Venezuela habrá perdido la mitad de su economía. Hoy tenemos un país sin oportunidades donde la pobreza alcanza a cerca del 80% de la población, cuando en 1999, cuando llegó Chávez, afectaba a cerca del 48%.

P. ¿Cuál es la propuesta de su partido para sacar a Venezuela de esta situación?

R. No hay manera de resolver el problema si no salimos de la dictadura.

P. ¿Y eso cómo podría suceder?

R. Nuestra última dictadura terminó en 1958 y salimos de ella con la presión popular de la gente y la decisión de la fuerza militar de acompañar al pueblo en el restablecimiento de la democracia. ¿Qué nos queda a nosotros ahora? El mismo camino de la presión en la calle; el uso de la Asamblea Nacional legítima, la trinchera política que aún tenemos para perseverar políticamente desde la institucionalidad; llamar a las fuerzas armadas a que respeten la Constitución y acompañen a la sociedad civil para la recuperación de la democracia; y la presión internacional de las democracias del mundo. Pero pienso que la palabra clave de todo esto es resistir, resistir hasta que logremos de nuevo que en Venezuela haya una democracia.

P. ¿Cree que el Ejército se puede volver contra el régimen?

R. Yo me atrevería a afirmar que la gran mayoría de las Fuerzas Armadas no están hoy con Maduro, incluidos cuadros medios que tienen tropa y fuerza a su mando.

P. ¿Qué escenarios contempla para un posible fin del chavismo?

R. Uno, que la anarquía total haga que esto explote. Otro, por el que apostamos nosotros, que se presione a nivel civil, institucional, militar e internacional para llevar al quiebre de la dictadura y facilitar un proceso de transición hacia unas elecciones libres y transparentes. Y el tercero, que el sector militar intervenga para restablecer el orden constitucional. Por lo tanto, contemplo una vía del caos, otra política y otra militar.

P. La primera y la última conllevan el riesgo de la violencia.

R. Sí, de la violencia extrema, por eso queremos forzar la negociación política para la salida del régimen y la celebración de unas elecciones libres y transparentes. Y para eso es muy importante la presión internacional. Porque los interese que se juegan en Venezuela no son solo los de Maduro sino también los de Cuba y los de Rusia. La comunidad internacional debe apoyar el restablecimiento de la democracia. La crisis venezolana está afectando a toda la región y otros países por efecto del narcotráfico, el lavado de dinero, el crimen organizado y el éxodo de venezolanos, que es la mayor crisis de refugiados del continente y una de las peores del mundo junto a Siria y Myanmar. El problema de Venezuela es un problema internacional.

P. ¿Qué modelo de país defienden ustedes para una Venezuela poschavista?

R. Lo primero sería rescatar la convivencia y restablecer la separación de poderes y los principios democráticos. Sobre esa base, nuestra propuesta es la de una política económica que utilice el petróleo como palanca de desarrollo, abriendo el sector a la inversión privada, y con un componente social que dé la mano a los que más lo necesitan; es decir, una economía solidaria de mercado. Pero ahora mismo, y más allá de que creo que el tema ideológico de las derechas y las izquierdas está desfasado, lo que hay en Venezuela no es una lucha entre enfoques, es una lucha entre dictadura y libertad.

 

“Venezuela sufre un genocidio, una tragedia inimaginable” por Andrés Beltramo Alvarez – Ciudad del Vaticano – La Stampa – 8 de Mayo 2018

Dos obispos venezolanos cuentan detalles sobre la crisis humanitaria que vive el país sudamericano. Y advierten que el gobierno del presidente Nicolás Maduro “es delincuencial”

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Jaime José Villarroel Rodríguez y Enrique Pérez Lavado

La crisis en Venezuela se agudiza a cada momento. Diariamente, miles de personas abandonan el país engrosando la peor ola migratoria de las últimas décadas en Sudamérica. Una situación creada por un “gobierno delincuencial”, cuyos dirigentes “están involucrados en el narcotráfico” y, para mantener su poder, están provocando “un genocidio”.

Es el crudo diagnóstico que trazan dos obispos venezolanos. Jaime José Villarroel Rodríguez y Enrique Pérez Lavado, de Carúpano y Maturín respectivamente. Sus diócesis son pequeñas, ubicadas al noreste del país. No obstante, sufren igualmente los estragos de una tempestad social y económica que parece no tener fin. En esta peculiar entrevista doble con el Vatican Insider denuncian la trágica realidad en esa nación.

¿Cómo es la situación en Venezuela?
Jaime José Villarroel Rodríguez: “Tenemos una tragedia de dimensiones inimaginable. En este momento la situación de la falta de alimentos se ha agravado, más del 80 por ciento de las personas viven en pobreza y más del 20 por ciento padece pobreza extrema, a causa de la cual la gente no tiene ni para comer. La falta de medicinas es una calamidad, porque las personas mueren por eso. El año pasado más de 22 mil recién nacidos fallecieron y se registraron más de 700 mil casos de malaria o paludismo. Nosotros los venezolanos no imaginamos lo que se nos viene encima después de cinco años de decrecimiento económico en torno al 35 por ciento. La industria está totalmente destruida y la gente quiere irse del país porque no ve esperanza ni solución posible”.

¿Cómo se explica esta situación?
Enrique Pérez Lavado: “Hay un componente ideológico que todos conocemos pero es lo que menos pesa, porque existen otros intereses muy graves de por medio. Nuestros altos dirigentes políticos y militares están involucrados en el negocio del narcotráfico internacional. Esto ha llevado a que no se preocupen del pueblo sino de incrementar sus capitales, todos en el exterior. Eso les conviene, no hay otra manera de explicarse que estemos llegando a una especie de genocidio. Es una palabra muy grave, pero ya la situación ha alcanzado niveles de aniquilación hacia el pueblo venezolano. La gente está huyendo del país, es un asunto de supervivencia. No sabemos entonces qué busca esta gente. Quizás desde afuera es difícil comprender que no se trata de una dictadura política ni militar sino del ejercicio de una verdadera delincuencia”.

Jaime José Villarroel Rodríguez: “Puede sonar radical pero este es un gobierno delincuencial porque sabe del sufrimiento del pueblo y, por sus decisiones, gente muere, por eso está cometiendo un genocidio, eso no se puede negar. No podemos decir que es negligente porque no conoce la realidad”.

¿Cómo sobrevivir en esta situación?
Jaime José Villarroel Rodríguez: “La Iglesia tiene la misión de acompañar al pueblo. Es la única institución que tiene credibilidad porque está cercana a la gente y habla con claridad. Su trabajo, a través de instituciones como Cáritas, es extraordinario, en condiciones dificilísimas porque el gobierno no permite que entre ningún tipo de ayuda humanitaria. En nuestras parroquias y oficinas diocesanas se abren cada vez más comedores, se busca llevar medicinas para asistir a los enfermos necesitados, se asiste a niños desnutridos y a las madres. Poco a poco estamos sobreviviendo. El pueblo se las ingenia, a veces debe buscar en la basura la comida o comer mal porque no hay otra salida”.

El Papa Francisco ha indicado siempre al diálogo como el único camino de salida a la crisis, ¿esa vía ya está agotada?
Enrique Pérez Lavado: “Al diálogo no lo descartamos nunca porque es el camino fundamental para nosotros, por convicción no podemos recomendar caminos distintos a ese. Sin embargo en este momento está cerrado. Se mantienen algunas instancias de diálogo a otros niveles, por ejemplo algunos contactos entre delegados el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) y personeros del gobierno, pero son -más bien- de tipo académico, no político. Siempre hablamos con el Papa del diálogo pero pensamos que, en este momento, no es factible”.

¿Hacia dónde creen ustedes que va el gobierno?
Jaime José Villarroel Rodríguez: “A una radicalización de este sistema, a terminar de controlar la otras instancias que quedan como la banca privada y tomar las pocas empresas que restan, terminando de apoderarse de todas las instituciones. Busca un pueblo sometido, no admite ningún tipo de crítica ni disidencia, menos de la Iglesia católica. Va a haber menos libertad, más violaciones de los derechos humanos y un país más sometido, donde cada vez existe menos esperanza. Quizás lo que va a ocurrir es que debamos salir a las calles, a recoger a los muertos para ver cómo les damos cristiana sepultura”.

Ustedes se reunieron estos días con el secretario de Estado de Vaticano, Pietro Parolin. ¿Cuál es la posición de la Santa Sede sobre lo que ocurre en Venezuela?
Enrique Pérez Lavado: “La Santa Sede sigue muy de cerca toda la situación. Anualmente la presidencia de la Conferencia Episcopal viene a Roma, se reúne con el secretario de Estado y con el Papa. Hay una información directa de los hechos y de la postura que hemos tomado los obispos. La mediación que se intentó para el diálogo no dio resultados, la misma Santa Sede lo reconoció. El pontífice ha manifestado su apoyo a los obispos venezolanos y, por supuesto, al pueblo. No obstante, la situación venezolana es tan compleja y evoluciona tan rápidamente que no es fácil mantener una posición fija, predecible. Por eso se requiere estar sobre la marcha y en eso el Papa debe hacer alarde de prudencia, porque sería como la última carta a jugar en esta situación”.

¿Qué va a pasar? ¿En qué va a terminar todo esto?
Jaime José Villarroel Rodríguez: “Nosotros no perdemos la esperanza de que podamos superar esta tragedia. ¿Cuándo va a ser? No sabemos. Pero igual luchamos, trabajamos, estamos junto al pueblo, no nos dejamos vencer por el desánimo y por estas situaciones tan difíciles, que parecen imposibles de superar en este momento. Nuestro mensaje siempre es de esperanza, no de gente derrotada. El pueblo venezolano ahora sólo quiere sobrevivir. No podemos pensar ni siquiera en qué pasará dentro de una semana, sólo vivimos pensando en cómo llegar al final del día. Pero no somos un pueblo que renuncia a luchar por sus libertades, por una vida más digna y para darle un futuro a los hijos. En estas situaciones difíciles, nuestra tarea es sembrar la esperanza en el corazón de las personas, así cuando esta situación pase aquella semilla germinará y dará frutos”.

Mientras tanto hay que afrontar el hoy…
Jaime José Villarroel Rodríguez: No podemos esperar a que esto pase para hacer nuestro trabajo, hay que hacerlo ya de modo que la buena semilla pueda crecer en el corazón de las personas. No nos sentimos desanimados, a pesar de la tragedia de dimensiones terribles. Existen ámbitos donde podemos actuar, podemos incidir y acompañar a nuestro pueblo. No solamente hablamos de nuestra tragedia, también pedimos el apoyo de instituciones internacionales para seguir impulsando nuestro trabajo. Queremos seguir sembrando valores y decirle a la gente que no podemos dejarnos corromper, porque todavía es posible encontrar una solución.

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