elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Venezuela tiene otra elección defectuosa – The Economist/La Patilla – 20 de Octubre 2017

“Esto solo sucede en Venezuela”, se jactó Nicolás Maduro cuando la comisión electoral declaró los resultados de unas elecciones regionales largamente postergadas este 15 de octubre. Por alguna vez, el presidente del país puede haber tenido razón. En medio de una calamidad económica en gran parte de su propia creación, con encuestas de opinión que muestran apoyo entre los venezolanos para su gobierno en menos del 30%, su Partido Socialista Unido (PSUV) ganó 18 de las 23 gobernaciones y más de la mitad del voto nacional.

Ni los venezolanos ni el mundo se tragarán esta ficción”, declaró Gerardo Blyde, director de campaña de la coalición opositora Unidad Democrática (MUD). El consejo electoral, que toma sus órdenes del régimen de Maduro, había realizado otra ficción antes, en julio, cuando afirmó que más de 8 millones de personas votaron para seleccionar a los miembros de una “asamblea constituyente”, un parlamento simulado diseñado para eludir a la Asamblea nacional controlada por la oposición. El consejo electoral exageró la participación en al menos 1 millón de personas.

La MUD, una coalición de partidos formada en 2008 para oponerse al chavismo, el movimiento fundado por el difunto predecesor de Maduro, Hugo Chávez, boicoteó esa elección. El ejercicio fraudulento provocó una condena internacional generalizada y la imposición de sanciones por parte de Estados Unidos a Maduro y a otros funcionarios.

Pocas personas fuera del régimen piensan que el voto de gobernador de este mes fue justo. La organización deshonesta de la elección puede haber contribuido al resultado inesperado, pero no está claro cuánto de eso hubo. Otros factores también jugaron un papel. Incluyen divisiones dentro de la MUD y el agotamiento entre la gente común después de meses de protestas este año en las que murieron al menos 125 personas. El gobierno también capitalizó su organización superior para mover sus votantes. El resultado ha puesto una primavera en el paso de Maduro y deja a la oposición sin rumbo y desmoralizada.

La MUD no sabía si participar en las elecciones, que deberían haberse celebrado el año pasado. Las partes más pequeñas se opusieron, diciendo que el voto legitimaría el gobierno dictatorial de Maduro. Fueron rechazados por la mayoría, que calculó que ganarían muchas gobernaciones o que tendrían motivos adicionales para atacar al régimen como antidemocrático.

Pero la oposición no obtuvo ni una victoria real ni una moral clara. Le costó mucho reunir a sus seguidores. “Hubo un bajo entusiasmo dentro de las bases de la oposición para estas elecciones”, dice Félix Seijas, estadístico de la Universidad Central de Venezuela. Deprimidos después de cuatro meses de protestas infructuosas, “nunca vieron el vínculo entre las elecciones regionales y el juego más grande”.

El régimen hizo todo lo posible para mantenerlos en casa. Cambió la ubicación de los colegios electorales en bastiones antigubernamentales horas antes de las elecciones. Sembró confusión al dejar en las boletas los nombres de algunos candidatos de la oposición que habían perdido en los concursos primarios. Al mismo tiempo, el gobierno intimidó a la gente para que respaldara al PSUV. Envió mensajes de texto a los trabajadores estatales diciéndoles dónde votar y para quién. En al menos un estado, Vargas, paquetes de alimentos subsidiados se colocaron fuera de un colegio electoral el día de las elecciones. En un momento de escasez de alimentos e inflación de más de 700%, estos habrían sido difíciles de resistir, especialmente para los votantes más pobres, que tienen más probabilidades de apoyar al gobierno.

La participación fue un poco más del 61% según las cifras oficiales del CNE y los candidatos del PSUV obtuvieron el 54% de los votos. Para lograr ese resultado sin alterar las papeletas, casi todos los partidarios del gobierno tendrían que haber votado, dice el Sr. Seijas. Y eso, piensa, es “improbable”.

La MUD está sacudida. Mientras que Maduro celebró la democracia “récord” de Venezuela, reinaba la confusión en la sede de la oposición en Caracas. Los líderes al principio respondieron a los resultados con un sorprendente silencio por más de una hora. Salieron a decir que el MUD no reconocería los resultados; pero no hicieron acusaciones específicas de fraude. Su temblorosa reacción es “desconcertante”, dice David Smilde de la Oficina de Washington para América Latina, una ONG. “¿Cómo es posible que no hayan considerado varios escenarios y no tuvieran un plan?”

Las divisiones dentro de la MUD se han ampliado. Los candidatos exitosos, incluidos los gobernadores electos de Táchira y del Zulia, en la frontera con Colombia, reconocieron sus propios resultados, aunque se negaron a prestar juramento ante la asamblea constituyente. Lo mismo hizo Henri Falcón, el gobernador de Lara, quien perdió su asiento. “Perdimos y tenemos que aceptarlo”, dijo.

Animado por el voto regional, Maduro puede seguir adelante con una elección presidencial, que se realizaría a fines de 2018. Algunos analistas creen que los chavistas encontrarán un candidato más popular para reemplazarlo, disminuyendo la necesidad de robo electoral. Héctor Rodríguez, un joven confidente del presidente que ganó la gobernación del estado Miranda, es una posibilidad.

Quienquiera que sea, el candidato chavista pudiera correr sin oposición. La MUD ha sugerido que no participará en otras elecciones a menos que la comisión electoral se haga independiente. Tendría problemas para elegir un abanderado. El líder de la oposición más popular, Leopoldo López, se encuentra bajo arresto domiciliario después de pasar más de tres años en prisión. Henrique Capriles, el ex gobernador de Miranda, quien casi derrotó a Maduro en las elecciones presidenciales de 2013, ha sido acusado de delitos menores relacionados con el presupuesto y ha sido excluido de optar a cargos de elección durante 15 años.

Muchos venezolanos están hartos de la política. La emigración de la clase media se ha disparado. Colombia dice que la migración neta mensual de Venezuela se duplicó con creces a 56,000 de junio a agosto. Sabine Rodríguez, estudiante de medicina, hizo cola durante horas para votar en las elecciones, pero con poco entusiasmo de que tenía sentido. “Creo que este país está perdido”, dijo.

 

Elecciones vacías en Venezuela – Editorial Bloomberg/La Patilla – 20 de Octubre 2017

EFE-VOTO.jpg

La presión constante es la mejor manera de garantizar que la autocracia de Venezuela regrese a la democracia algún día, opina el equipo editorial de la agencia Bloomberg en una nota publicada ayer

“Un triunfo de la paz y la democracia”. Así fue como el presidente venezolano, Nicolás Maduro, describió la inverosímil victoria de su gobierno en las elecciones de gobernadores del pasado fin de semana. De hecho, es un endurecimiento adicional de la autocracia que solía ser la democracia más sólida de América del Sur.

El gobierno de Maduro ingresó a las urnas con una tasa de aprobación de alrededor del 24 por ciento con una economía colapsada con una inflación cercana al 1,000 por ciento, con hambre generalizada y residentes que huyen por decenas de miles. De alguna manera, logró ganar el 54 por ciento de los votos y 17 de las 23 gobernaciones.

La oposición ha rechazado los resultados y ha exigido con razón una auditoría. Las trampas preelectorales del gobierno incluyeron la descalificación de los candidatos más populares de la oposición, manteniendo a los perdedores de las primarias en la boleta electoral para confundir a los votantes, moviendo 200 centros de votación en el último minuto, cortes de energía selectivos y no permitiendo observadores externos independientes. Además, Maduro ordenó que cualquier candidato ganador debe jurar lealtad a la asamblea constituyente que usurpó los poderes de la asamblea legislativa controlada por la oposición.

Al pregonar esta “victoria”, Maduro indudablemente espera socavar la creciente censura internacional y obtener cobertura para su respaldo de China y de Rusia, para que le proporcionen un salvavidas económico muy necesario.

En cambio, se necesita que suceda lo opuesto. Desde Canadá hacia abajo, muchos de los gobiernos del hemisferio han criticado las irregularidades de la farsa del fin de semana pasado. Con una elección presidencial programada para el próximo año, deben presionar mucho para una auditoría completa, el restablecimiento de la independencia del otrora prestigioso consejo electoral de Venezuela y la presencia libre de observadores electorales internacionales.

Los gobiernos necesitan exponer y castigar la complicidad de los altos funcionarios de Venezuela en los escándalos de corrupción. Necesitan apoyar el trabajo de la Organización de Estados Americanos para responsabilizar a Venezuela por los abusos contra los derechos humanos. Más necesidad de coordinar las sanciones contra las personas acusadas de tales crímenes, algo que la Unión Europea está tomando en cuenta esta semana. Y los EE. UU. puede aumentar la presión financiera sobre Venezuela restringiendo el acceso de su compañía petrolera al crédito a corto plazo, al tiempo de señalar una mayor disposición para prohibir las exportaciones de productos petroleros de Estados Unidos a Venezuela y, si es necesario, las importaciones de petróleo venezolano. Todas estas medidas pueden y deben complementarse con declaraciones de apoyo sólido, si Venezuela cambia sus formas, de esfuerzos internacionales para reprogramar su alucinante deuda y encauzar su economía.

Maduro quiere preservar la fachada de democracia mientras la vacía de sus derechos y preserva sus privilegios. Pero las democracias celebran elecciones libres, justas y transparentes. No tienen prisioneros políticos. Y les permiten a sus ciudadanos expresar pacíficamente sus creencias y buscar su sustento económico. Hasta que Venezuela no regrese a ese camino, la presión constante es la mejor manera de garantizar que su autocracia no se convierta en una dictadura abierta.

 

 

Cuatro pasos indispensables para la recuperación espiritual y material de Venezuela por Gustavo Coronel – Blog Las Armas de Coronel – 18 de Octubre 2017

gse_multipart55967En un escrito anterior ver: http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2017/10/venezuela-debe-regresar-las-calles-el.html dije que en Venezuela deberán suceder cuatro eventos como condición indispensable para recuperar la dignidad y lograr la redención del país. De seguidas paso a comentarlos en mayor detalle:
1. Los miembros principales de la narco-dictadura deberán ser investigados, enjuiciados y castigados por sus horribles crímenes contra el país
Ciertamente hay, por dar un número documentable, unos 600 militares y civiles que deben ser investigados y enjuiciados por su papel en los crímenes que el chavismo-madurismo han cometido en contra del país. Una primera lista de miembros y amigos del régimen que deberían ser objeto de una investigación debería incluir, según la información de dominio público sobre ellos, a: Nicolás Maduro, Cilia Flores, Adán Chávez, María Gabriela Chávez, Diosdado Cabello, Jorge Giordani, Elías Jaua, Rafael Ramírez, Ali Rodríguez Araque, Néstor Merentes, Eulogio Del Pino, Pedro Carreño, Calixto Ortega, Maikel Moreno, Jorge Rodríguez Gómez, Delcy Rodríguez Gómez, Tibisay Lucena, Tarek William Saab, Tareck El Aissami, Alejandro Andrade, Vladimir Padrino López, Hugo Carvajal, Ramón Rodríguez Chacín, Antonio Benavides Torres, Jorge Carneiro, Néstor Reverol, Ernesto Villegas, Isaías Rodríguez, Wilmer Ruperti, Henry Rangel Silva, José Vicente Rangel, Mario Silva, Luis Britto García, Darío Vivas, Earle Herrera, Maximilien Sánchez Arvelaiz, Roy Chaderton Matos, Francisco Rangel Gómez, Francisco Arias Cárdenas, Jorge Valero, Jesse Chacón, Wilmer Castro Soteldo, Carlos Mata Figueroa, José David Cabello, José Gregorio Vielma Mora, Jacqueline Farías, Héctor Rodríguez, Ricardo Sanguino, Justo Noguera Pietri, Luisa Estela Morales Lamuño, Eladio Aponte Aponte, María Iris Varela, Arcadio Delgado Rosales, Aristóbulo Istúriz, Gladys María Gutiérrez Alvarado, Francisco José Ameliach Orta, Elvis Eduardo Hidrobo Amoroso, (a) Elvis Eduardo Amoroso, Freddy Bernal, Francisco Antonio Carrasquero López, Andrés Guillermo Izarra, William Alfredo Castillo Bolle, Eleazar Díaz Rangel, Desiré Santos Amaral, Héctor Alberto Dávila Mendoza, José Salamat Khan Fernández, Eudomar Rafael Tovar, Rodolfo Clemente Marco Torres, Jorge Alberto Arreaza, Miguel Eduardo Rodríguez Torres, Gustavo Enrique González López, Iván Rafael Hernández Dala, Alexis López Ramírez, Rafael Alfredo Sarría Díaz, Danilo Díaz Granados, Adrián José Vázquez Figueroa, Roberto Rincón, Hermann Escarrá Malavé, Haiman El Troudi, Elías Eljuri, Carlos Aniasi Turchio, Diego Molero, Ramón Carrizales, Lucas Rincón Romero, Samark López Bello. Para llevar a cabo esta investigación y enjuiciamiento deberá crearse una organización autónoma, integrada por expertos venezolanos y extranjeros que preparen los documentos de apoyo al proceso. Bajo ningún concepto deberá negociarse una Ley de Amnistía, lo cual sería una aberración y en la cual ya hay gente sin escrúpulos trabajando.
La razón de este proceso es sencilla. La impunidad garantizaría el retorno de la pesadilla. Si no hay castigo es seguro que dentro de pocos años tendremos en Venezuela otro Chávez u otro Maduro, probablemente un miembro de la pandilla chavista que regresará al país con su dinero mal habido ya lavado y utilizado para financiar su campaña presidencial.
Venezuela no podrá recuperar su dignidad como Nación y su posición en el mundo civilizado si no hay castigo para los culpables del desastre

2. La Fuerza Armada venezolana, este inmenso parásito que se ha chupado a Venezuela como parte de la pandilla chavista, deberá ser objeto de una purga ejemplar y de una reducción en su tamaño, cuando no de eliminación total, admitiendo que este paso no será fácil de lograr
Nadie podrá acusarme de exageración cuando digo que la Fuerza Armada venezolana es un cáncer primario de la sociedad venezolano. Ello no es un fenómeno exclusivo de la etapa chavista-madurista pero es en esta etapa que se ha manifestado en toda su virulencia, en todo su horror. Nunca antes en nuestra historia se había visto el espectáculo de una fuerza armada comandada por traidores a su misión y a la constitución, integrada por oficiales ladrones, contrabandistas o narcotraficantes, cómplice descarado de una dictadura o arrodillada frente a un gobierno extranjero como el cubano. La dictadura venezolana es un híbrido en el cual los militares ocupan posiciones claves y se han adueñado de los negocios más productivos de país, la mayoría de ellos ejercidos de manera criminal, ver: http://runrun.es/nacional/venezuela-2/249995/militares-consolidan-su-poder-economico-con-11-companias-creadas-por-gobierno-de-maduro.html . Mientras una organización como esta continúe activa en el país, actuando de esta manera, Venezuela seguirá siendo un país de medio pelo, atrasado y esclavo de las pandillas criminales armadas.

3. La Venezuela post-chavista deberá abrirse al mundo democrático en busca de ayuda, eliminando toda asociación con los gobiernos forajidos del planeta, desconociendo aquellos arreglos financieros que se hayan hecho al margen de la constitución venezolana
Venezuela tiene casi 20 años atada a los regímenes forajidos del planeta: la Cuba de los Castro, la Siria de Asad, la Nicaragua de Ortega, la Libia de Gadafi, etc. La combinación de esta perversa alineación con la ineptitud y corrupción del régimen chavista ha colocado al país en los últimos lugares sociales y económicos. Se impone una total ruptura con este mundillo de atraso y de miseria. Un nuevo gobierno democrático deberá emprender el regreso de Venezuela a la comunidad civilizada de naciones, estableciendo relaciones económicas, sociales y políticas con los países desarrollados o en desarrollo democrático. Aquellas transacciones financieras hechas con países extranjeros que prueben ser ilegales deberán ser desconocidas y los funcionarios responsables debidamente castigados por la justicia.

4. Deberá llevarse a cabo un profundo cambio actitudinal en la sociedad venezolana en lo concerniente a los derechos y deberes de sus miembros. Si ello no sucede el país quedará indefinidamente relegado a los peldaños inferiores del desarrollo, junto a los países más miserables del planeta.
Los venezolanos debemos de dejar de pensar en soluciones mágicas para el país. No es posible escapar a la pobreza a fuerza de limosnas y subsidios, como lo quiso hacer el difunto, sin educarnos y trabajar. No es posible ser una potencia mundial, como lo pregonaba el corrupto difunto y lo pregona todavía el payaso que ocupa la presidencia. No es posible ser un país soberano e independiente arrodillándonos frente a Cuba. No es posible ser médico o ingeniero a base de una educación fraudulenta, como la que han creado las universidades “bolivarianas”. No es posible seguir pensando en nuevas asambleas constituyentes o nuevas constituciones cuando lo realmente necesario es un cambio actitudinal de los venezolanos frente a sus derechos y deberes ciudadanos.
Venezuela tendrá que convertir a su gentío, a sus masas ignorantes e indiferentes, a sus legiones que lo esperan todo del estado benefactor, en ciudadanos. Eso se puede lograr mediante un programa nacional de largo alcance, ver: https://www.lapatilla.com/site/2017/06/12/gustavo-coronel-la-fabrica-de-ciudadanos-es-clave-para-nuestro-progreso/

Estos cuatro pasos no son los únicos pero sin ellos no será posible salir del pantano en el cual chapotea la nación venezolana, un pantano de atraso, miseria, ignorancia, corrupción y mediocridad. Es necesario vernos en el espejo tal cual somos, basta de mentiras piadosas, de atajos dañinos, de sueños irrealizables, de promesas incumplibles.

Educarnos, trabajar, esa es la única vía que conduce al progreso. No hay otra. ¿Lo comprenderemos algún día?

Tendencias irreversibles, por Vladimiro Mujica – La Patilla – 18 de Octubre 2017

thumbnailvladimiromujica.x43795.jpgEs difícil imaginarse un ícono más emblemático de la complicidad de los poderes públicos para usurpar la soberanía del pueblo, que la imagen sempiterna de la presidenta del CNE anunciando una nueva “tendencia irreversible” en los cada vez más viciados procesos electorales venezolanos. No cabe duda alguna, ni en nuestro medio, ni internacionalmente, que el acto democrático elemental de votar se ha ido transformando en la Venezuela de estos días en una odisea para enfrentar los abusos y tropelías contra el ciudadano que se expresan no solamente en las decisiones del Poder Electoral, sino en la connivencia con las bandas organizadas del chavismo.

Soy de quienes estaban convencidos que aún con toda la trampa y el abuso de poder anunciados y practicados por el régimen para impedir que la mayoría se pudiera expresar con claridad en las elecciones de gobernadores, era indispensable participar en ellas. Pero votar en dictadura no tiene la misma connotación ni el mismo significado que votar en democracia, y los venezolanos acudieron a un acto electoral bajo las condiciones impuestas por un régimen dictatorial, que solamente preserva un impúdico taparrabos de legitimidad. El verdadero dilema de la oposición era participar para evidenciarse como mayoría, o participar para evidenciar el fraude ante el país y la comunidad internacional. Pero, la paradoja trágica de lo que está ocurriendo es que corremos el riesgo de no poder hacer ni lo uno ni lo otro, a menos que terminemos por aprender lo que tanto nos ha costado aprender en estos eternos 20 años de chavismo: que recuperar el país depende de un cambio profundo en la manera de hacer política y de relacionarse con la gente. Leer más de esta entrada

Comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolana con motivo de las elecciones regionales – 19 de Octubre 2017

logo-cev.png1. A los pocos días de las elecciones regionales, los Obispos de Venezuela, reunidos por Estatutos para evaluar y diseñar los programas pastorales de las Comisiones de nuestra Conferencia Episcopal, hacemos llegar un mensaje de cercanía y solidaridad a todo el pueblo venezolano. Con él compartimos cotidianamente alegrías y tristezas, y sufrimos las dramáticas consecuencias que genera la profunda crisis ética, política, social y económica que afecta a todos, pero particularmente a los más pobres. A él, le aseguramos nuestra oración y el compromiso de seguir contribuyendo, desde nuestra misión de pastores del Pueblo de Dios, al bien común de nuestra nación.

2. El primer semestre del año estuvo caracterizado por un amplio y prolongado enfrentamiento político, generado por la pretensión del Ejecutivo Nacional de imponer un modelo socio-político que atenta contra la dignidad de la persona y desconoce la Constitución, y por la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, cuestionada y rechazada por la mayoría del pueblo. Ante esa conflictiva realidad la realización de las elecciones de Gobernadores del 15 de Octubre, a pesar de la desconfianza que ellas generaban en algunos sectores, constituía para muchos una luz en el camino y un motivo para la esperanza.

3. Vemos con preocupación que estas elecciones, aunque contaron con la participación de una buena parte del electorado, lejos de contribuir al fortalecimiento de la institucionalidad democrática a través del voto libre, universal e imparcial, han hecho más difícil aún la solución consensuada de los problemas que nos aquejan, han generado nuevas dudas e interrogantes y han abierto la puerta a mayores tensiones y conflictos de cara al futuro de nuestro país.

4. Deploramos que el Consejo Nacional Electoral, haciendo caso omiso de los llamados realizados desde diversas instancias nacionales e internacionales, se haya mostrado una vez más como un árbitro parcializado, al servicio del Partido oficial. Son múltiples las irregularidades cometidas en la implementación del proceso electoral: el impedir que las organizaciones políticas pudieran sustituir los candidatos tal como está previsto en la ley, la migración a última hora de electores hacia otros centros de votación, la falta de una observación internacional plural, los abusos en el voto inducido. Todo esto constituye un obstáculo para el ejercicio del sufragio y genera desconfianza en los procesos electorales.

5. La decisión de crear nuevas autoridades, quitando competencias a los gobernadores electos de aquellos Estados que no favorecieron electoralmente al oficialismo, son un claro desconocimiento y una burla a la voluntad popular en la cual reside la legitimidad de cualquier elección.

6. Es muy lamentable que nuestro sistema electoral, no se ajuste en los actuales momentos a la ley. Es indispensable recuperar la justicia y ética del sistema, para que la ciudadanía pueda expresarse libre y confiadamente. y las futuras convocatorias, supervisadas por instancias internacionales plurales, devuelvan la paz y la tranquilidad a la sociedad venezolana.

7. El cúmulo de irregularidades, el uso de medios y recursos del Estado para hacer propaganda y, en una palabra, el ventajismo oficial no debe llevarnos a la pérdida de la credibilidad y confianza en el poder del voto como vía de solución pacífica y democrática para los cambios urgentes y trascendentales que requiere el país. No se puede prescindir de la vía electoral ¡No nos dejemos robar la esperanza!

8. Hacemos un urgente llamado a las autoridades civiles y militares para que pongan todo su empeño en devolverle al pueblo soberano el ejercicio libre y justo del voto y asegurarle la total trasparencia en el proceso, desde su convocatoria hasta la publicación de sus resultados.

9. Fundados en la enseñanza social de la Iglesia proclamamos una vez más la primacía de la persona y sus derechos universales por encima de las ideologías, sistemas de gobierno e intereses particulares. Convocamos a todas las instancias de la vida social a respetar, defender y promover los derechos civiles y a no desmayar en el reclamo de ellos.

10. Al querido pueblo venezolano que anhela vivir en paz y construir un futuro mejor para sus hijos, lo exhortamos a no dejarse llevar por la irracionalidad o el fanatismo en la controversia política.

11. El pueblo tiene derecho a exigir de la dirigencia política que se ocupe primordialmente de sus necesidades más sentidas, las conozca más de cerca, las experimente y le ofrezca un proyecto de país coherente, fundamentado en la justicia y el bien común sin exclusiones.

12. Elevamos nuestra oración al Dios que alienta nuestra esperanza ante los serios problemas que afectan a nuestra sociedad y que causan angustia y desánimo en muchos corazones. Nos encomendamos a la poderosa intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y le pedimos que vele por nosotros para que vivamos en concordia, libertad y paz.

LOS ARZOBISPOS Y OBISPOS DE VENEZUELA

Los errores se pagan caros por Orlando Goncalves – La Estrella de Panama – 19 de Octubre 2017

La cúpula de la oposición política de Venezuela decidió ir a elecciones regionales; desde el primer momento consideré que era un gran error estratégico que estarían cometiendo en los últimos años. Lamentablemente, el pasado domingo 15 de octubre, los hechos confirman que tenía la razón. El régimen consumó el más descarado fraude electoral del que se tenga conocimiento.

Esta misma dirigencia que tomó esa decisión, entrampándonos a todos, metiéndonos en un callejón sin salida, fue la que ofreció en enero del 2016 que en seis meses tendríamos una salida constitucional y democrática para la terminación del régimen de Maduro. Han pasado casi dos años y Maduro sigue allí.

También ofreció, esa misma dirigencia, renovar las autoridades del Consejo Nacional Electoral —por periodo vencido y era el mandato de la Asamblea Nacional—, así mismo, remover a los 17 magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, electos inconstitucionalmente; igualmente prometieron la liberación de todos los presos políticos. Ninguna de las anteriores acciones se llevó acabo. Sin embargo, sí hicieron un juicio político a Maduro y le declararon la ausencia absoluta, por incumplimiento de sus responsabilidades, con lo cual el país, presuntamente, no tenía presidente. Leer más de esta entrada

¿Quién ganó? ¿Quién perdió? por Armando Durán – RunRunes – 18 de Octubre 2017

1007_20130602Izu4GCLo he repetido muchas veces: votar o abstenerse era un falso dilema, porque estos resultados ya estaban previstos desde hace meses. Tan previstos como lo han estado los resultados electorales que hemos sufrido a manos del chavismo desde la Constituyente de 1999. Por eso, el pasado 23 de mayo, Julio Borges, en su condición de presidente de la Asamblea Nacional, lo advirtió tajantemente: “No volveremos a caer en la trampa de las elecciones regionales”.

¿Qué ocurrió para que a pesar de esa declaración y, sobre todo, del mandato popular del 16 de julio, Borges, su partido Primero Justicia, Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo y para sorpresa de todo el país Leopoldo López y Voluntad Popular, en solo 15 días, olvidaran la decisión de esos millones de ciudadanos que desde el 2 de abril habían respondido en las calles de todo el país al llamado de una MUD que entonces invocaba los artículos 330 y 350 de la Constitución y llamaba a los venezolanos a rebelarse contra un régimen que al fin era caracterizado de dictadura?

Lo ocurrido el domingo 15 de octubre fue en efecto un fraude. Eso nadie lo pone en duda. Un fraude, además, de proporciones inconmensurables. La cesión al “adversario” de unas pocas gobernaciones también estaba prevista, como recurso calculado por los estrategas nacionales y extranjeros del régimen para darle un cierto aire de verosimilitud a unos resultados imposibles. No cabe, pues, explicación alguna que aclare las primeras reacciones de la MUD, la de promover un optimismo absurdo (¿recuerdan la afirmación de Henry Ramos Allup de que la MUD ganaría las 23 gobernaciones del país?), ni las razones del patético lamento final puesto en boca de un Gerardo Blyde de expresión desfallecida, declarando que “lo intentamos”, pero es que “este sistema electoral no es confiable”. Como si hasta este punto crucial del penoso proceso político venezolano este sistema electoral sí lo hubiera sido.

La más cabal demostración de esta indescifrable confianza en el triunfo la protagonizó Ángel Oropeza en su columna publicada el lunes en este mismo espacio, pero escrita días antes de la jornada electoral del domingo con suicida anticipación de principiante, en la que el responsable político de la MUD presupone una tajante victoria opositora, tras la cual, sostiene: “Es necesario insertar lo ocurrido este domingo 15 de octubre en el marco del heroico proceso histórico por la nueva independencia nacional y conectarlo con las nuevas batallas que se avecinan”. Antes de la 9:00 de la mañana de ayer, a toda carrera para que el bochorno fuera menos ostensible, sustituyeron en la página web del diario esa clamorosa sarta de lugares comunes por un artículo de Jorge Castañeda. El daño ocasionado por el disparate de Oropeza, sin embargo, ya estaba hecho. A no ser que la MUD haya sido capaz de recoger todos los ejemplares impresos del periódico.

Esta catástrofe total nos obliga a hacer la más angustiosa de las preguntas: y ahora, ¿qué hacer? Una opción insinuada por algunas voces opositoras igual de desconectadas de la realidad ha sido impugnar esos resultados, proposición desmantelada de inmediato por un escueto y demoledor tuit de Ramón Piñango: “Impugnar, ¿ante quién?”. Otras voces, como la del propio Blyde, reiteraron la ciega perseverancia de la dirigencia dialogante de la MUD en el error de irrespetar sistemáticamente la inteligencia de los ciudadanos: “Hacemos un llamado para que nos sentemos todos a planificar juntos una nueva fórmula y estrategia”. ¿Acaso hasta el pasado 31 de julio no había estado toda la oposición unida por primera vez en una sola y ganadora estrategia, la calle, cuya conmovedora contundencia había hecho posible que el país civil y democrático se manifestara como lo hizo aquel 16 de julio?

Habrá que esperar a ver qué ocurre en los próximos días. Por ahora sí quedan dos certezas. Una, que el domingo ganó el pueblo que, con o sin pañuelo en la nariz, de nuevo demostró su resuelta disposición a hacerlo todo con tal de producir un cambio político profundo. Y dos, perdieron, al alimón, Nicolás Maduro, que este domingo se despojó del último velo que a duras penas cubría las desnudeces del régimen, y perdieron los actuales dirigentes de la MUD, que tal vez, a partir de ahora, no hay mal que por bien no venga, se vean forzados a desaparecer en la niebla del olvido para siempre.

Solo los gobernadores chavistas juraron su cargo ante la Constituyente por Ewald Scharfenberg – El País – 19 de Octubre 2017

Los cinco opositores rechazan la legitimidad de la Asamblea Nacional de Nicolás Maduro

La Asamblea Nacional Constituyente organizada unilateralmente por el chavismo ha juramentado este miércoles a los 18 nuevos gobernadores oficialistas a los que el Consejo Nacional Electoral (CNE) -obediente al Gobierno- otorgó el triunfo tras las elecciones regionales del domingo.

La ceremonia se llevó a cabo cuando todavía no se han disipado las dudas sobre los resultados de los comicios, que contradijeron los pronósticos de las encuestadoras y que algunos voceros de la alianza opositora, la Mesa de Unidad Democrática (MUD), señalan como producto de un fraude masivo.

Los cinco candidatos opositores que también fueron proclamados vencedores por el CNE en la jornada del domingo no acudieron al acto. La legislación venezolana no prevé que ninguna autoridad electa preste juramento ante la Constituyente. Pero este cuerpo deliberativo, que desde que se instaló el pasado 6 de agosto sin ningún representante de oposición no ha discutido ni un artículo de la nueva Constitución que pretende redactar, se reservó funciones legislativas de las que despojó a la Asamblea Nacional, de mayoría opositora. La pretensión del chavismo de que los nuevos gobernadores tomaran posesión en la Constituyente pareció una provocación para los nuevos jefes regionales de oposición, que no reconoce al organismo.

Sin embargo, en tono conciliatorio, la presidenta de la Constituyente, Delcy Rodríguez -excanciller del Gobierno de Maduro-, invitó durante la sesión del miércoles a que los gobernadores de oposición, a quienes agradeció su reconocimiento “a los contundentes resultados del domingo”, se presenten a dialogar con el plenario. La Constituyente solo ordenó a los gobernadores que asuman sus cargos ante los consejos legislativos regionales, el equivalente en provincias del parlamento.

Entre los 18 gobernadores chavistas nombrados este miércoles se encontraba el general retirado de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Justo Noguera Pietri, el último candidato acreditado como ganador por el CNE. El organismo electoral lo proclamó en la madrugada como nuevo gobernador del Estado de Bolívar, la entidad más grande del país, que abriga el núcleo de la industria pesada estatal, ricos yacimientos minerales y recursos hídricos. La decisión del árbitro electoral puso fin a un suspenso de más de 48 horas, en las que Noguera y el candidato de oposición, Andrés Velásquez, disputaron cabeza a cabeza la gobernación.

La ventaja final que el CNE otorgó al candidato oficialista fue de poco más de mil votos. Sin embargo. Velásquez, exdirigente sindical de la zona, exgobernador entre 1989 y 1995, y candidato presidencial en 1993, aseguró haber sido el elegido por los votos populares. Desde el domingo en la noche estaba acampando, junto a decenas de sus seguidores, frente a la sede local del organismo electoral, para evitar la consumación de lo que calificó como un fraude.

Velásquez ha sido capaz de mostrar al público inconsistencias entre las actas de cierre de determinadas mesas y los resultados oficiales. En ello ha tenido más éxitos que los dirigentes nacionales de la coalición opositora. El propio domingo en la noche, el vocero de la MUD, Gerardo Blyde, anunció que la oposición no reconoció los resultados “sobre los que tenemos profundas sospechas”.

Desde entonces la MUD no ha sido muy diligente en la obtención de pruebas que permitan establecer que hubo fraude en el proceso. Algunos dirigentes, como el derrotado candidato para la gobernación del estado de Miranda, Carlos Ocariz, ofreció declaraciones en las que enumeraba el ya tradicional rosario de irregularidades -como el uso de bienes públicos por parte de los candidatos oficialistas, la mudanza arbitraria de centros de votación o la negativa del CNE a informar oportunamente de los cambios en las candidaturas, entre otras- en las que normalmente incurre el sistema electoral. Pero no se aprecia la misma intensidad en las denuncias entre los dirigentes de opsición.

Cuatro de las cinco gobernaciones obtenidas por la oposición -que hasta ahora tenía tres bajo su control- corresponden a candidatos del partido Acción Democrática (AD), la organización socialdemócrata dominante durante los 40 años previos a la llegada de Hugo Chávez al poder. El martes, en un programa de televisión, el secretario general de AD, Henry Ramos Allup, desechó las hipótesis de un posible fraude, mientras atribuía la derrota opositora a la abstención promovida desde sus propios flancos más radicales.

Precisamente el martes, María Corina Machado, dirigente del movimiento Vente y una de las caras más representativas de la disidencia de la MUD -de la que hizo distancia en agosto- denunció la pobre coordinación que los “cogollos” o cúpulas dentro de la alianza habían alcanzado. Machado, que no llamó abiertamente a la abstención en las elecciones del 15 de octubre, sí reveló su intención personal de no votar para evitar la legitimación de las instituciones de lo que califica como “la dictadura”.

Hasta este miércoles no se había pronunciado sobre la debacle electoral el dos veces candidato presidencial de oposición, Henrique Capriles Radonski, gobernador saliente del estado de Miranda, bastión opositor conquistado al fin por el chavismo. Su mutismo contribuía a fortalecer la sensación de desbandada y confusión que ofrece la oposición, una situación que el oficialismo se prepara para aprovechar pues, según rumores persistentes, se apresta a convocar las elecciones de alcaldes el próximo mes de diciembre.

 

 

 

Nicolás Maduro acepta que Jordi Évole le entreviste en Venezuela – El Mundo – 18 de Octubre 2017

15083530863324.jpg

Salvados, el programa presentado por el periodista Jordi Évole, entrevistará al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. El mismo mandatario confirmó la noticia el pasado martes en un encuentro con medios internacionales. “Presidente Nicolás Maduro, soy Jordi Évole, periodista de Salvados. Ya sabe usted que en España se habla mucho de Venezuela. Para contrastar nos gustaría desplazarnos hasta Caracas y hacerle una entrevista. ¿Acepta?” Con estas palabras le transmitía Évole, a través de un vídeo casero, la petición. El presidente venezolano no rehuyó la pregunta y con un tono irónico acepto la entrevista. “Jordi Évole, ten cuidado porque en España están metiendo preso a todos los jordis (en alusión al encarcelamiento de Jordi Sánchez, presidente de la ANC, y Jordi Cuixart, presidente de Òmnium Cultural)… puedes venir aquí a Caracas cuando tú quieras y estoy a tu orden, a la orden de Salvados, a la orden de España”. Maduro, incluso extendió la invitación a Zapeando, programa de La Sexta conducido por Frank Blanco. “Si se quiere venir Zapeando, que se vengan contigo. Hacemos un programa de Zapeando de Caracas y un programa de Salvados también. Nosotros queremos a España”. Asimismo, Maduro reveló que sigue Salvados con asiduidad y mostró su aprobación por el tipo de periodismo que ejerce Évole: “Jordi Évole, para el que no le conozca (dirigiéndose a los medios internacionales asistentes), dirige un programa de entrevistas llamado Salvados. Yo lo veo siempre, todos los domingos. Es un programa bueno, muy bueno, candente. No es un periodista complaciente, es mordaz, investigativo e informado”.Évole, por su parte, confesó por Twitter (el medio por el que confirmó la noticia) que la entrevista a Maduro “es una de las más perseguidas de la historia de Salvados”.

Levántate y camina por Luis Ugalde S.J. – Blog Cesar Miguel Rondón – 19 de Octubre 2017

LuisUgaldeColOpi-848x478La dictadura se atribuyó el triunfo en las elecciones a gobernadores del modo como lo hacen los dictadores, que deciden hasta el porcentaje (94% o 60%) que les conviene como meta y luego combinan arbitrariamente los medios para presentar el resultado preestablecido. Ante el hecho de que el 80% de los venezolanos repudiamos esta dictadura, el gobierno tenía que preparar cuidadosamente el conjunto de trampas y manipulaciones. Ya la votación del 30 de julio para la Asamblea Nacional Constituyente había sido un enorme y descarado fraude de fondo y de forma. Pero la gran mayoría de la población y de la dirigencia opositora esperaba que con una participación opositora masiva de la población y con diligentes testigos de mesa en todos los rincones del país, tenía la posibilidad de triunfar impidiendo el fraude sistemático que se proponía el Gobierno y de ganar la mayoría de los gobernadores. El hecho de que en las elecciones parlamentarias de 2015 los demócratas opositores fueran capaces de defender su rotundo triunfo, hacía creer que podrían hacerlo ahora. Pero los hechos han demostrado que la dictadura está más desesperada y decidida a imponerse sin cuidar mucho las formas, pues ya el mundo la ve como dictadura. Por otro lado la oposición democrática ha demostrado que no tenía ni la organización ni la unidad, ni la conexión con la gente movilizada, imprescindibles para enfrentar eficazmente a un gobierno aferrado a su supervivencia totalitaria. Pero lo que no puede controlar esta dictadura es que en los últimos largos meses viene acelerándose una inflación que este año va a pasar de 1.000% y el próximo se anuncia superior a 2.000%, con su brutal empobrecimiento y desesperación para la población, ruina para la empresa productiva. Un gobierno corrupto, inepto (salvo para la trampa política) y aferrado a un modelo totalitario que destruye los derechos fundamentales a la vida, la salud y la libertad, tiene delante una realidad que se agrava cada día y no se resuelve con trampas electorales.
Ahora todos los demócratas debemos ser serenos y lúcidos para reconocer los propios fallos, más que echar la culpa a los otros. El país entra en un estadio nuevo y más grave, que solo con unidad y claridad estratégica frente a la dictadura y con apoyo internacional podrá salir de este régimen y emprender la dura tarea de la reconstrucción.

La Conferencia Episcopal Venezolana una vez más tuvo el acierto de invitar de manera insistente “Vayamos todos a votar por nuestro futuro”, mientras que el Gobierno maniobraba para dividir y empujar a la abstención de los demócratas para perpetuar la dictadura. El resultado es que con un conjunto de manipulaciones la apertura al futuro ha sido negada, lo cual nos pone mayores retos a todos los venezolanos, con un futuro totalitario, miserable y sin esperanza.

El Gobierno seguirá con su juego. Ahora exigirá que los gobernadores electos, incluso los opositores, vayan a arrodillarse ante la fraudulenta ANC. La obligación de los gobernadores es someterse a la vigente Constitución de 1999 y no a la ANC constituida desde la dictadura para matar a la Constitución.

¿Y ahora qué?
En los primeros años del cristianismo los discípulos de Jesús vivían perseguidos y con miedo de que los mataran como a su Maestro. El ambiente externo era difícil y hostil, pero era más fuerte el fuego interno de la experiencia espiritual de Jesús Resucitado. Esta fuerza interior les llevó a vencer todos los obstáculos. Un día Pedro y Juan, como judíos piadosos, entraban al templo de Jerusalén a orar y en la puerta se encontraron la mano extendida de un paralítico que desde el suelo pedía esa limosna diaria que no cambia nada, pero permite sobrevivir. Pedro le miró a la cara al paralítico y le dijo: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te lo doy: en nombre de Jesucristo, el Nazareno, levántate y camina. Y tomándolo de la mano derecha lo levantó. De inmediato se le robustecieron los pies y los tobillos, se levantó de un salto, comenzó a caminar y entró con ellos en el templo, caminando, saltando y alabando a Dios” (Hechos de los Apóstoles 3, 5-8). En Venezuela ya no tenemos oro ni plata para vivir de la limosna estatal y el clientelismo político, han saqueado el país y el régimen quiere convertir a la mayor parte de la población en mendigos con mano extendida para recibir la bolsa CLAP o cualquier otra limosna, insuficiente pero necesaria para la sobrevivencia sumisa típica de estos regímenes.

Ahora más que nunca nuestro futuro está en no plegarse a la limosna pública, sino en escucharnos, decirnos unos a otros y practicar el “Levántate y camina” democrático y productivo. Esto hoy está más claro que antes del último fraude electoral, a pesar de la comprensible depresión luego de la burla ocurrida. Los dirigentes todos unidos, con autocrítica y renovación, deben coincidir en el “Levántate y camina”. También en todas las áreas de la actividad social, económica y cultural se tiene que articular ese 80 % de los venezolanos para no seguir postrados a la puerta del templo de la “revolución” pidiendo una humillante sobrevivencia de un país que quiere libertad, justicia y convivencia digna para todos.

A %d blogueros les gusta esto: