elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Las fuerzas brutas por Nelson Castellano-Hernández – Noticiero Digital – 27 de Mayo 2017

Maduro es el Comandante en Jefe de la Fuerza Bruta, las fuerzas armadas nacionales dejaron de serlo, se convirtieron en delincuentes, opresores, corruptos, asesinos, contrabandistas y traficantes… fieles representantes del chavismo.

Están aplastando venezolanos con sus tanquetas, allanando casas, disparando contra el pueblo, segando la vida de adolescentes, asfixiando con gases a ancianos, mujeres y niños. Se han convertidos en miserables armados… disparando contra civiles.

Padrino y Reverol dirigen el brazo armado de Maduro, fichas de un partido político que, supo comprarlos para ponerlos al servicio del proyecto Castrista. Cómplices de haber entregado la Soberanía Nacional al cubano invasor, corresponsables del desastre económico, de la destrucción del aparato productivo, del desmantelamiento del sistema de salud, de la actuación de colectivos y bandas paramilitares, creadas para atentar contra la vida de los venezolanos y han permitido que se comprometa el futuro de las próximas generaciones.

Las Fuerzas Brutas Bolivarianas no son profesionales, son gánsters, militantes políticos del partido fundado por el engendro de Barinas, autores de la represión y la maquina insensible del régimen para matar…

El Alto Mando es un grupo de enchufados más, dirigen las arruinadas empresas básicas de Guayana, metieron sus garras en el Arco Minero, controlan empresas aéreas y de transporte marítimo, son ministros, gobernadores, testaferros y terminaron por conseguir su tajada en el negocio de las divisas. Para obtener esto, solo tuvieron que poner las armas al servicio del tirano.

Existió una época en que las tropas fueron respetadas en el País, a pesar de la ambición personal de sus oficiales, el soldado se sentía una reserva moral, hoy en día están convertidos en una horda de babiecas sanguinarios que, cumpliendo órdenes, disparan, lanzan lacrimógenas directamente al cuerpo, torturan, golpean y patean. Le han dado la espalda a sus obligaciones constitucionales, para apoyar generales narco traficantes, ladrones, “hambreadores” del pueblo, repugnantes uniformados que disparan contra la población.

Por sostener a Néstor Luis Reverol, quien recibió pagos por parte de traficantes de drogas a cambio de ayudarles a distribuir cocaína exportada hacia Estados Unidos, los guardias nacionales apestan a muerte, al bajo mundo de la corrupción, a traficantes, cuando menos hieden a cómplices. Se prestan al engaño y la mentira, son tontos útiles que se ensucian de sangre inocente, para que sus jefes sigan disfrutando los beneficios del poder.

Estos asesinos de verde, solo saben de fuerza bruta, apoyados en la fuerza física y la ventaja que brinda el armamento, en oposición a la que otorga el derecho o la razón. He allí las dos Venezuelas enfrentadas, la minoritaria que desde el gobierno pretende aplastar a toda una Nación, que está en la calle exigiendo Libertad y Justicia.

El narco régimen desesperado no se detiene ante nada, de la violencia física institucional a la trampa fraudulenta inconstitucional, todo tan a la vista que, cada día se pronuncia una institución o un nuevo país, exigiendo la vuelta al cauce democrático. Hoy en día el mundo entero está de acuerdo en que, los derechos humanos, la democracia y la libertad son valores universales que no son negociables.

No distinguimos quien es más ruin o cínico, entre Padrino y Reverol. Mientras el ministro de Interior y Justicia, se presenta por televisión declarando que el país se encuentra en “paz”, pese a unos “focos de violencia”, el execrable de Defensa sale ante las cámaras quejándose de que, “el ataque sobre la fuerza Armada Nacional ha sido inmisericorde” cuanta falta de vergüenza de este indigno soldado, lamentarse de que la opinión publica los acuse, de lo que se está viviendo en las calles venezolanas.

Los medios internacionales han mostrado, gracias a las imágenes realizadas por la ciudadanía, como ellos disparan a matar a gente desarmada, como destruyen la propiedad privada, como apoyan a los colectivos, como disparan hacia las viviendas, cono golpean, masacran y asesinan a jóvenes, mujeres y ancianos.

Ambos son responsables de cada bala que ha atravesado la cabeza o el pecho de un ciudadano. Han guardado silencio ante la invasión castrista, frente a cada violación de la Constitución y ante el dictador Maduro quien ha entregado fusiles de guerra a sus milicias privadas, por ello como cabecillas deberán pagar, los demócratas aspiramos verlos juzgados y condenados.

Mientras más aborrecible sean sus crímenes, menos espacio de negociación tendrán, Deberían preocuparse cuando los dictadores caen, arrastran consigo a los principales criminales que ejecutaron sus órdenes.

Ciertamente algunos dictadores han logrado morir tranquilos, pero no es menos cierto que, son muchos más, los que han terminado ajusticiados por aquellos que oprimían. De Mussolini a Gadafi, han sido muchos los tiranos que han muerto de manera cruel o suicidándose, a su lado, se encontraban los cuerpos de sus cercanos colaboradores.

Benito Mussolini fue capturado cuando intentaba escaparse a Suiza, junto a su “primera combatiente” Clara Petacci, sus cuerpos, con el rostro del dictador completamente desfigurado, fueron colgados boca abajo del techo de una gasolinera, en el mismo lugar donde meses antes, los fascistas habían guindado los cuerpos de 15 ciudadanos, a su lado colgaban los restos de varios cómplices.

Hitler junto a Eva Braun tuvieron que suicidarse, sus cuerpos fueron achicharrados para no dejar rastro, su ministro Goebbels, esposa e hijos, también se dieron muerte.

Por cada bala contra Ceaucescu el día que lo fusilaron, diez atravesaron a su esposa Elena. Tal era el odio que sentía el pueblo rumano por la mujer del tirano comunista. El asesino de Camboya Pol Pot fue arrestado por sus propios compañeros, no se sabe con certeza si se suicidó o fue asesinado.

El sátrapa iraquí Sadam Husein, el que gaseó a kurdos y masacró a chiitas, lo encontraron en una ratonera, terminó ahorcado en la sede de los servicios secretos iraquíes, donde había torturado y asesinado a sus opositores.

El derrocamiento de Gadafi, se convirtió en el símbolo de la “primavera árabe”. Huyó de la ciudad en un convoy formado por vehículos militares, herido, buscó refugio en una tubería, cuando los rebeldes lo capturaron, pidió clemencia en vano, lo torturaron y finalmente, ya agonizante y cubierto de sangre, le pegaron un tiro en el pecho y otro en la cabeza.

Las horas finales de los dictadores son patéticas, tratan de parecer serenos, realizan de manera nerviosa “el ultimo vals de los tiranos”, el que anuncia que ha llegado el tiempo de cambio, como descrito en una profecía. El pueblo venezolano ha tomado decisiones definitivas para su futuro, ha recuperado su soberanía personal.

Maduro baila acompañado de Cilia, Diosdado, Tareck, Jaua y Adam Chávez, bailan sobre el caos que han creado en el país. Ofenden la conciencia colectiva, la luz se ha hecho más intensa sobre el pueblo, que solo aspira acabar con esto.

El pueblo está en la calle porque el baile de los tiranos llegó a su fin, “Los últimos días radicales de esta tiranía y del drama humano -guerra y muerte creadas con el propósito de controlar- nunca más existirán” … en Venezuela.

Ex Cónsul de Venezuela en París

Comments are closed.

A %d blogueros les gusta esto: